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Cuando tu bebé no te echa de menos

¿Y si tu bebé no te echa de menos?

¿Y si tu bebé no te echa de menos?

Con lo que saturé mi cuenta de Twitter pocos seréis los que no estéis al tanto de que el,pasado viernes y sábado me fui de sarao bloguero a Granada. Ni más ni menos. 1.000 kilómetros de distancia entre mi bichilla y yo la primera noche que dormíamos separadas desde que nació . ¡Ay! Ese sentimiento de abandono y de mala madre que sin embargo no me impidió responder que sí sin dudarlo cuando me llamaron desde Puleva para ir a este evento de concienciación acerca de la alimentación infantil. ¡Olé yo y mis contradicciones conmigo misma! Al aceptar la propuesta de viaje yo lo veía todo muy claro y según pasaban los días y hablaba con el papá de la bichilla, peor se me planteaba todo. Pero yo ya había dado mi palabra de mamá blogger 24 horas y no pensaba arrepentirme. Y así fue como ese día mi vocación de blogger pasó por encima de mi faceta de madre primeriza.

1. La desconexión de la maternidad. Yo juré y perjuré que si perdía mi trabajo y me tenía que quedar en casa cuidando de mi bichilla todo el día, jamás de los jamases caería en depresión, ni echaría menos el mundo exterior, ni me quejaría de mi nuevo lugar en el mundo. Pues es mentira todo. Bueno, relativamente. Desde luego, estoy más que contenta de poder criar a mi bichilla yo misma, con mis propios métodos, aprendidos o inventados, y de no tener que delegar en nadie esta tarea. Porque no me fío. De nadie (del papá de mi bichilla y de mi madre un poco, pero ya está. Ahí se cierra el círculo de momento). Pero después de 10 meses y medio dedicada sólo a eso, con niña para arriba y para abajo todo el santo día, la verdad ¡necesitaba un respiro! Lógicamente si no se me llega a poner por delante la oportunidad de hacer este viaje, no hubiera yo invertido mi tiempo en idear estratagemas para separarme de mi churumbelita (soy mala madre, pero tengo mis limites). Sin embargo, cuando te llaman a casa, te lo pagan todo, en plan acomodado y bien, y te lo sirven en bandeja ¿quién podría resistirse? Está visto que yo no.

2. La reacción del papá de la bichilla. Yo saltando en una pata por mi cercana vuelta de unas horas al mundo de los adultos y el papá de mi bichilla viéndolo todo negro. Porque el papá y la niña también estaban invitados a venir, pero por culpa de un importantísimo evento en el trabajo de este hombre justo en esa misma semana, no iba a regresar a casa hasta la medianoche y encima tendría que trabajar el sábado. Podía haberme llevado a la niña conmigo, pero no tenía con quien dejarla durante las actividades serias del blogtrip. Conclusión: ni para ti ni para mí. La niña se queda con mi madre y cada uno a cumplir con sus compromisos profesionales adquiridos. Esto tampoco acababa de convencerlo: que si eran muchas horas con mi madre,qu e si ella la entendería, y si lloraba, y si quería teta y si se desvelaba de noche… Mi madre no veía problema en nada. Yo le dejé un cargamento de leche materna y el papá de mi churumbelita se iría a dormir a casa de mi madre tras sus estresantes jornadas. Así se le quedaba la conciencia tranquila.

4. Y los días fueron pasando… Y empezaron a entrarme a mí las dudas.¿qué estaba haciendo? Irme de boleo yo sola, en el fin de semana de mi tercer aniversario de boda y de mi cumpleaños, y dejando a la niña a su suerte. ¡A mí el instinto maternal me seguía faltando! Intentaba relajarme pensando que no me vendría mal hacer la prueba de qué pasaría si por obligación, de verdad tuviera que cuidar otra persona de mi bichilla. Aún así, entre los nervios por el evento y mi cargo de conciencia, el día del viaje me desperté a las 5:30 de la mañana. ¡No podía dormir de tanto pensar! Con ese madrugón poca fiesta nocturna tendría en tierras granadinas.

5. Al volver. Yo creo que mi bichilla ni se enteró de mi ausencia. Yo sí. Y no sólo de pensamiento sino por la cantidad de leche que tuve que extraerme y desperdiciar en el baño del hotel ¡qué pena de mi alimento! Cuando me vio sonrió mucho, se echó a mis brazos y a mis tetas. 15 horas llevaba aguantando sin extraerme leche y la bichilla se pegó el hartón del siglo dejándome los dos cántaros secos. ¡Y hasta se me saltaron unas lagrimillas de emoción al verla agarrar la teta tan contenta!

Y así me fui a Granada, a conocer gente de la blogosfera, a hacer contactos, a aprender con expertos sobre alimentación infantil, cosa que beneficiará a mi bichilla, a ser madre en la distancia y con un pensamiento único durante las 36 horas exactas que estuve lejos de casa: “Ella estará bien. La van a cuidar mejor que yo. Céntrate en disfrutar de esto que a saber cuántos meses pasan hasta que vuelvas a verte en una oportunidad así “. En un hotel de 5 estrellas, con una cama para ti sola, un baño gigante sin juguetes que echan a rodar cuando quieres coger el champú y sin la responsabilidad de tener que atender a un bebé que depende de ti para pasar una buena noche”. Pero ¿cómo pasaría mi bichilla esas horas? Quería pensar que bien pero ¿y si no era así? Pero lo fue. Se despertó un par de veces como de costumbre y con unos poquitos de paseítos con su papá se volvió a dormir como si nada. Eso sí, la leche materna en biberón ha pasado a la historia porque a penas se tomó unos sorbos. Pero esto ya os lo cuento en detalle otro día.
¿Cómo vivisteis vosotros la primera noche sin vuestros bichillos? ¿Fue una experiencia para repetir o parar olvidar?

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52 Comentarios

  • Responder
    mamaenbulgaria
    15 octubre, 2014 at 07:22

    Realmente es mejor que no te echara de menos, así no lo pasó mal no? Y seguro que te vino genial un día entre adultos.
    Yo aún no me he separado de mi hijo pequeño más de un par de horas, y la mayor, creo que tenía dos años cuando la empezamos a dejar una noche al mes con mis suegros.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 12:56

      Desde luego que me quedo tranquila sabiendo que la puedo dejar y que ni se inmuta. Y sí ¡un día entre adultos es necesario de vez en cuando! Además de lo bien que lo pasé. Yo lo de dejar a mi bichilla de forma rutinaria con la abuela no lo termino de ver, y menos para dormir, porque es muy pequeña. Pero vamos, que de aquí a que cumpla 2 años ya me habré desdicho de mis opiniones 40 veces.

  • Responder
    La mama fa el que pot
    15 octubre, 2014 at 08:27

    Yo la primera vez que tuve que dejar a la peque fuera de casa también lo pasé fatal pensando que le costaría dormir, que nos echaría de menos y nada de esto. Me pasé preocupada por haberla dejado una noche fuera de casa, y nos levantamos super pronto para ir a buscarla y cuando llamamos a los abuelos nos dicen que aún estaba durmiendo!!
    De verdad que a veces nos sorprenden.
    Pero bueno, seguro que te fue bien un poco de vida para ti misma y por lo que cuentas lo pasaste superbien.

    • Responder
      La mama fa el que pot
      15 octubre, 2014 at 08:43

      ay! me he dejado por añadir sobre el tema del biberón con la leche materna. Creo que el problema es si lo utilizas de forma puntual porque entonces prefiere no tomarlo y ya vendrá la teta cuando sea. Cuando volví a trabajar al principio no se tomaba ni 50ml de la leche en el biberón, así que para no tirar mucha hacia botecitos con 60-80ml hasta que se dio cuenta que a media mañana la “mama” no iba a volver y que eso es lo que había y un día se fundió el “minibiberón “y empezó a llorar porque quería más y no veas el estrés de mis suegros por descongelar leche que por suerte les había dejado en su congelador. Y es que ellos son muy listos y si hay teta siempre para que van a querer el biberón, por un día se esperan. Al menos es lo que viví yo.

      • Responder
        Planeando ser padres
        16 octubre, 2014 at 13:02

        Es que hasta los 10 meses, cuando faltaba alunas horas siempre lo aceptó la mar de contenta. Uno o los que le diesen. Incluso la semana anterior, que fuimos juntas al evento de Bayer ¿recuerdas? Su papá le dio un par de biberones que ella misma sujetaba y estaba encantada. Y sin embargo esta última vez es cuando se ha producido el rechazo, por eso nos ha pillado a todos por sorpresa. Aunque al ser sólo un día de separación, puede que esta vez sí haya pasado como tú lo cuentas y que ella esperase que volviese con la teta cargada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 12:58

      Si es que va a resultar que las que sufrimos el trauma por la separación somos nosotras y no nuestras bichillas. Niña, es que nos han salido muy independientes ¿o es que todos son así? Al final, opté por hacerme la loca y disfrutar, pero claro, ese pensamiento siempre acaba apareciendo por algún recoveco. Ya me quedo tranquila para la próxima vez en que decida fugarme de casa a la aventura.

  • Responder
    Mama Blogger
    15 octubre, 2014 at 08:41

    Es curioso, porque estamos todo el día con nuestras peques y cuando nos vamos no nos echan de menos! A mi me pasa con la mayor (des de siempre), cada vez que me voy no le importa mucho que digamos, en cambio si se va papi… Ya la hemos liao!!! Y con la peque es todo lo contrario, si se va papi no pasa nada, pero si me voy yo monta un pollo, jajajajaja!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:00

      ¡Jajaja! Eso no puede ser. Mi bichilla no nos echa en falta a ninguno, ni a su papá ni a mí. Claro que siempre que la hemos dejado ha sido con mi madre, a la que le hace más caso que a mí misma. Igual si la dejase con otra gente menos conocida sí que la liaría en toda regla. Bueno, al menos en tu casa cada niña tiene un papá favorito ¡está bien repartido!

  • Responder
    Marta
    15 octubre, 2014 at 09:51

    La primera experiencia fue casi traumática para mí. Era un viaje a Paris por trabajo. Veníamos de Zaragoza, ellos se iban a casa y yo a Paris… Me despidieron en la cola del avión, y no veas qué lagrimones… Y ella tan feliz.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:03

      ¡Jajaja! Perdona que me ría de tu trauma pero es que es casi de película: el aeropuerto, la mamá que sufre el bebé inconsciente y feliz…

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    15 octubre, 2014 at 10:14

    La primera noche que durmió en casa de los abuelos el Miniser se lo pasó bomba! No se debió acordar de nosotros en ningún momento, y nosotros…al principio mucho, era una sensación extraña después de tenerle pegado a todas horas, pero más extraña fue el despertar del día siguiente y no tenerle al lado durmiendo… Fue una mezcla de nostalgia gustosa, de tranquilidad triste… ¡Tenemos que hacernos fuertes!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:04

      Pues sí, esa es la idea. Si ellos no sufren cuando estamos separados es una soberana tontería que lo hagamos los adultos. Porque si están bien atendidos y los hemos dejado en buenas manos y con personas de confianza, nada malo les puede pasar. Que mi madre nos crió a mí y a mi hermano y no nos rompió por el camino. Y seguro que a mi bichilla le presta aún más atención que a nosotros de pequeños. ¡Vamos a tener que animarnos a salir más!

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    15 octubre, 2014 at 11:36

    Que mayor tu nena jiji nosotros nunca nos hemos separado más de una hora, así que poco te puedo contar. Espero que al menos disfrutarás de esa cama para ti sola jiji

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:06

      ¡Ay esa cama! Y ese silencio. Que hasta tuve que encender el aire acondicionado porque sin escuchar los movimientos de mi bichilla entre las sábanas no me podía dormir. Si aún no has pasado por esto ¡me quedaré esperando tu post para cuando lo vivas!

      • Responder
        creciendoconmicachorro
        16 octubre, 2014 at 23:13

        jajja pues tienes que esperar muucho que no tengo intención alguna de separarme de él de momento !

  • Responder
    clauminera
    15 octubre, 2014 at 12:05

    Justo este fin de semana salí x primera vez con mis amigos después de 10 meses y medio del nacimiento de mi bebé (creo que tu bichilla y mi bichito se llevan poco) Mi marido si había salido más veces pero yo era incapaz de dejar a mi bebé todo un fin de semana con mis padres o los suyos, pero al fin, las necesidad de una noche de desparrame me superó y decidimos darnos todo un fin de semana, así que el viernes por la noche se lo bajamos a mis padres y he de reconocer que casi me vuelvo a por el a media noche porque le echaba mucho de menos y como una tonta, me iba a su cunita a coger algo suyo para olerlo.
    Pero superado este primer impasse, la noche del sábado fue memorable, desconecté por completo, bailé como hacia tiempo que no hacia y disfruté todo lo que pude y más, y terminé llegando a casa a más de las 6 de la mañana.
    Eso si, un consejo, aseguraos que hasta media tarde del dia siguiente de semejante juerga no vais a recoger al bebé, porque a resaca también fué “memorable” (19 meses sin tomar una copa se notan)
    Ah, y mi bebé creo que no me echó de menos ni un segundo ni a mi ni a mi teta (el muy bicho dice que ya prefiere bibe muy a mi pesar, aun que por pude tomarme unas copillas, sino hubiese tenido que seguir abstemia)

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:09

      Aquí hemos estado sin fiestas durante estos 10 meses y medio los dos: el papá de la bichilla y yo. Yo no lo echaba de menos (él creo que un poco más, pero no lo quiere reconocer, y aún así, cuando mira a la niña ya se le quitan las ganas de irse a ningún sitio sin ella) pero esta oportunidad de viaje a lo grande, aunque inesperada, no me la quería perder. Si me hubiese quedado en casa, sólo desconectando pero con todas las cosas de mi bichilla alrededor, creo que se me hubiera hecho raro. Yo es que ya era abstemia desde antes del embarazo, así es que el alcohol no es algo que eche en falta con la lactancia, pero oye ¡vaya fiestón os pegásteis!

  • Responder
    Cuestión de madres
    15 octubre, 2014 at 12:06

    ainsssss recuerdo yo la primera vez que dejé al peque solo… Nos regalaron por la boda un fin de semana en un balneario pero tuvimos que aplazarlo porque ya estaba embarazada (y yo sin saberlo) así que a puntito de caducar el regalo llamamos a mi madre (una santa) y se vino desde el País Vasco a quedarse con su nietecito (mi hermana y cuñado decidieron aprovechar también el viaje) Y así fue nuestra primera noche sin hijo… yo llamando cada 2 horas y mi hijo feliz como una codorniz porque lo estaban mimando 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:11

      ¡A tu madre hay que ponerle un monumento! Del País Vasco a Alicante sin pestañear para cuidar a tu bichillo mientras vosotros os ibais en plan relax. Yo fui mala madre hasta para lo de las llamadas de teléfono en 2 días creo que sólo llamé 3 veces y el resto todo por Whatsapp.

  • Responder
    diasde48horas
    15 octubre, 2014 at 12:32

    Cuando yo tengo que salir de viaje nos pasa lo mismo. Aparentemente no me echa de menos, pero cuando vuelvo me da la mejor de las bienvenidas!
    La parte negativa, es que cuando yo me tengo que ir no es para ir a un evento bloguero… ojalá!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:13

      ¡Jajaja! Esa es otra, que yéndome de sarao creo que la pena como que era menos dura. Irse por trabajo sí debe ser más traumático. Pero al menos nos queda esa tranquilidad de ver que salen adelante sin nosotras y sin complicaciones.

  • Responder
    Y, además, mamá
    15 octubre, 2014 at 14:31

    Da pena que no nos echen de menos, pero es lo mejor. Aunque nos duela en el ego de madre… Jejej. El primer fin de semana que le dejamos solo se quedó con mis padres y como si nada. Lo pasé peor yo. Ahora planeamos escapadas de vez en cuando, jejej

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:14

      Como aún hace tantas tomas de pecho, no me veo planeando escapadas frecuentes, pero supongo que cuando crezca un poquito tampoco sería mal plan hacer una de vez en cuando. Aunque siempre que pensamos en ir a algún sitio no nos imaginamos dejando a la bichilla con nadie. Ya avanzaremos en este aspecto también.

  • Responder
    Dos Rayitas
    15 octubre, 2014 at 15:50

    Si es que… no sé quién necesita más a quién… si ellos a nosotras o nosotras a ellos… Yo hoy es el primer día que me voy a tener que separar de Miniñobonito… ¡Y no será ni dos horas! Pero debo ser la más dramamamá del mundo porque lo estoy llevando de culo… Es taaaaaaaaaaaan pequeño. Un abrazo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:16

      Yo esa primera mini separación de un par de horas creo que fue la que hice el día de mi no reincorporación laboral y lo llevé muy bien, porque entonces la bichilla sí aceptaba los biberones de leche materna, era menos consciente de todo. Pero ahora en una enterada y me daba miedo que notase mi ausencia. Y no ¡puede vivir perfectamente sin mí! Lo que hay que ver…

  • Responder
    nosoyunadramamama
    15 octubre, 2014 at 15:52

    Yo lo he dicho en el blog por activa y pasiva…Por duro que nos parezca, la realidad es que, si un bebé o niño está bien atendido, no nos echan de menos. Por eso me parece increíble que la gente hable de traumas que podemos causarles a los niños si nos vamos a trabajar 8 horas al día, si los metemos en otra habitación a dormir, etc… Si el niño está atendido durmiendo en otra habitación, no va a tener traumas, si en la guardería está bien atendido, no va a tener traumas, si te tienes que ir dos días y lo dejas con personas que le atienden bien (familiares o pareja) no va a tener traumas…. es que yo no sé quién nos metió en la cabeza semejante sentido de culpabilidad. Yo me fui a los dos meses de nacer Alfonso por trabajo dos días a madrid y estuvo más a gusto con maridín… en fin, menos mal que yo la lección la llevo bien aprendida desde entonces y tengo cero sentimiento de culpa, soy de las que voy con los niños a cuestas pero no me siento mal si salgo a cenar alguna vez y los peques se quedan con los abuelos, lo necesitamos todos!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:21

      Te vas a reír (y no sé si te va a gustar del todo) pero ayer estuve en una charla del pediatra Carlos González y sus palabras fueron muy similares a las tuyas. Se que tú no has querido leer nada sobre maternidad, y que has ido criando por libre y aprendiendo sobre la marcha, pero cuando Carlitos dijo cosas como que no existen los traumas para toda la vida en los bebés, que por un día que te vayas de viaje y se quede con otra persona que lo atienda bien no va a pasar absolutamente nada, no puede evitar acordarme de las veces que he leído cosas así en tu blog. Carlitos decía como tú: ¿por qué nos acordamos tanto del día que tardamos un segundo de más en cogerlo cuando lloraba y no del día que lo abrazamos un segundo de más cuando había tenido un disgusto? ¿Por qué nos hacemos sangre resaltando tanto las cosas en las que creemos que estamos fallando y no nos fijamos en las que hacemos por su bien? Que encima son muchas más… Pues eso, que no se van a quedar traumatizados ni vamos a ser peores padres por darnos un respiro.

      • Responder
        nosoyunadramamama
        16 octubre, 2014 at 13:45

        Es que la gente hoy en día es muy exagerada. El día a día con niños es duro, cansado… esta mañana pegué un grito en pleno momento desayunos y vestir a los peques después de una noche sin pegar ojo porque Alfonso me ha pegado la diarrea y luego pensaba: pobrecillos, no tienen la culpa. Pero por otro lado digo: tú crees que se van acordar de mi grito esta noche cdo les cuente un cuento? es que hay que relativizar, no somos perfectas. Nosotros somos 4 hermanos y claro que recuerdo a mis padres alguna vez dándonos alaridos pero de lo que realmente me acuerdo es de cdo mi padre nos enseñaba a pescar, de como mi madre, que nació con labio leporino, dejó de arreglarse la boca durante años para que nosotros fuéramos al dentista…en fin, hay que relajarse con esto de la maternidad que algunas se vuelven locas 😉

        • Responder
          Planeando ser padres
          16 octubre, 2014 at 15:32

          Yo desde luego reconozco desde ya que no soy perfecta y que no aspiro a serlo. Mi bichilla es aún muy pequeña y como sé que no me va a entender aún no he perdido los papeles. Pero deja tú que pasen unos meses, que más de una vez se me escapará uno de esos gritos, o 4 palabrotas y santas pascuas. Cualquiera puede ponerse nervioso y perder la paciencia un momento y no por eso le vamos a crear un trauma a los churumbeles. ¡sólo faltaría! Yo vivo la maternidad muy relajada y sin agobios. Pienso que no puede ser tan difícil criar a mi bichilla con la de niños que hay en el mundo ¿voy a ser la única incapaz de lograr que la niña se críe medio decentemente? Digo yo que no, que algo bueno sabré hacer.

      • Responder
        mamapuede
        19 octubre, 2014 at 20:23

        Perdón que me meta en la conversación, para empezar yo pienso igual que Carmen, no me siento culpable por ir a trabajar, los niños están perfectamente atendidos y felices, esto lo habéis leído ambas en mi blog, no es nada nuevo. Si entro en la conversación es por lo que dices de Carlos Gonzalez, esto que cuentas no es lo que yo he leído en sus libros… de hecho no he terminado ni uno por eso mismo, porque no vi que se pareciese a mi manera de criar a los niños…

        • Responder
          Planeando ser padres
          20 octubre, 2014 at 14:23

          Nada, puedes meterte lo que quieras. Yo también tenía esa idea, porque en sus libros dice que él hasta dejó de trabajar fuera de casa cuando nacieron sus hijos, y claro, esto hace que las mamás que tienen trabajo puedan sentirse señaladas y culpables de abandonar a sus churumbeles a su suerte para traer un sueldo que obviamente es muy necesario. Pero al natural, resulta que es bastante abierto de mente, y que considera que prácticamente nada de esto puede tener consecuencias en la crianza de un niño si verdaderamente está bien atendidos cuando no están con sus mamás.

  • Responder
    Madreyautónoma
    15 octubre, 2014 at 16:28

    Pues yo no sé donde me dejé el instinto maternal porque últimamente sueño con una noche para mí sola, aunque sea en el hostal de al lado de casa!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:22

      ¡Jajaja! Mujer, piensa que a mí el instinto maternal aún no me ha llegado, pero ya que te pones ¡vete a un sitio chulo y no te quede ahí al lado!

  • Responder
    Diario de Mujer
    15 octubre, 2014 at 18:26

    Yo sufro de esto once años después… Se van a casa de la abuela el finde y si no los recojo, ni caso…
    Siempre he sido super apegada a mis hijos y no me gustaba dejarlo con nadie, pero de repente apareció la necesidad. Cuando me di cuenta, me pasó como a ti: Ni se enteraron que yo no había estado (o eso pienso yo).
    Pero como dicen por ahí “los hijos son del mundo”, así que nos toca acostumbranos. Que conste que yo todavía no me he acostumbrado jajaja. Un beso, guapa.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:25

      La necesidad (o las ganas de desconexión en mi caso) es lo que nos lleva a tener que confiar en quienes antes no queríamos. A mí no me gusta dejar a mi bichilla con alguien que no sea su papá o mi madre y 5 segundos. En cuanto la pierdo de vista ya empiezo a imaginar posibles catástrofes y estoy incómoda. Pero mira, para irme de viaje me faltó tiempo para buscar alternativas que se encargasen de ella en mi ausencia. Mujer, con 11 años de sufrimiento a tus espaldas ¡tienes que ir despegándote una mijita! Que si no te convertirás en una suegra pesada y serán tus hijos quienes huyan de ti.

      • Responder
        Michele Silva - Diariodemujer.net
        16 octubre, 2014 at 17:41

        Lo tengo muy claro: seré de estas suegras absurdas. Siempre lo he sabido jajaja, lo tengo asumido. Fijate que mi hijo va ahora de viaje de fin de curso a Francia, y yo ya tenía todo listo para irme con ellos, pero me ha pedido que por favor no vaya, quiere estar entre amigos, dice (what?)… Me he sentido triste, pero ya va siendo hora de dejarlo un poquitín. Ains…

        • Responder
          Planeando ser padres
          18 octubre, 2014 at 12:16

          ¡Jajaja! Bueno, asumirlo y reconocerlo dicen que es el primer paso para superar el problema. ¡Francia se me hace un destino muy lejano para un niño relativamente pequeño! Pero ya ves que él quiere ir en libertad. Si es que si parpadeamos un poco fuerte senos pasa toda la infancia de nuestros bichillos sin darnos cuenta.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    15 octubre, 2014 at 18:40

    Nosotros aún no nos hemos separado de la peque nunca. Y seguro que cuando lo hagamos no nos echa de menos. Estará harta de estos padres pesados que le han tocado en suerte xD

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:30

      ¡Jajaja! Calla, si no puede tener unos papás más dedicados y pendientes de ella. A mí como me acusan de lo contrario, pues a lo mejor va a ser eso lo que influya en que a mi bichilla le importa un bledo a dónde me vaya con tal de que vuelva cargada de leche.

  • Responder
    Baberos Y Claquetas
    15 octubre, 2014 at 23:48

    Yo aún no he tenido primera noche sin Vikingo, pero supongo que me pasaría lo que a ti. En nuestro aniversario lo dejamos todo el día con mi madre y no parábamos de hablar de lo mucho que no tenía que estar echando de menos. Pues a la vuelta nos sonrió y siguió jugando con la abuela, nos quedamos como dos pasmarotes.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:31

      Esa es otra. Esta vez en cuanto me vio entrar por la puerta sí que se lanzó sonriente al entreteto. Pero cuando la dejo solo unas horas con mi madre, ni me dice adiós cuando me voy y pasa de mí cuando vuelvo. ¡Qué despegadita es!

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    16 octubre, 2014 at 08:25

    Soy de la misma opinión que la sra. Dramamamá… Al ser tan pequeños, si tienen las necesidades básicas bien cubiertas, por gente de confianza, todo estará en orden; en principio, no hay por qué preocuparse. El bebé estará atendido y contento. Y cuando te vea un día después, o dos… o lo que sea… pues estará encantado de verte de nuevo, por supuesto. Pero mientras no estás, él estará a su rollo, haciendo lo que le toque, con quién esté, y más feliz que una perdiz.

    Desde luego, es mucho más duro para nosotros que para ellos, creo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 13:35

      Mira que había leído experiencias ajenas antes de lanzarme a dar el paso, pero como suele pasarme, hasta que no lo he vivido en primera persona no me he dado por enterada. Y es exactamente así: mientras están bien atendidos y con gente conocida se lo pasan bomba, cambian de aires, hacen cosas diferentes y no se acuerdan de nosotros ni a la hora de dormir. ¡Y luego que me diga la gente que esta niña extraña mucho en brazos ajenos! Lo que tiene son las preferencias muy claritas de con quién quiere estar y con quién no.

  • Responder
    Piezecitos
    16 octubre, 2014 at 10:42

    Ay a mi me pasa como a ti! yo aun nunca he dejado a la piccola sola toda la noche entera! Como mucho he salido a cenar y he vuelto a la 1, y nada más vovler me ha oído y se ha lanzado al pecho como tu dices! Así que no sé… a mi también me da mucha penita dejarla sola, me preocupa que sufra, que no duerma, que llore toda la noche…sé que son paranoias de madre, pero como no tengo la necesidad prefiero esperar a que sea más grande y pueda entender las cosas para dejarla… 🙁 Por cierto, que bien que lo llevara bien, así no sufrió! como siempre, sufrimos más nosotras que ellas! Aix…

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 15:02

      Tú lo has dicho, si no tienes necesidad es tontería ponerte en esta situación porque sí,sólo por experimentar. Cuando de verdad tengas que separarte por el motivo que sea, seguro que la Piccola también se adapta genial y te espera contenta pero sin mucho entusiasmo ¡qué les gusta pasar de nosotras y hacer como que no les importamos mucho! Pero en el fondo se supone que nos quieren de verdad ¿no? Aunque así, tan pequeños, nos lo demuestran poquito.

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    mamiansiedades
    16 octubre, 2014 at 12:40

    Yo aún no he tenido la necesidad (ni las ganas) de separarme de Leo una noche y la verdad es que de momento ni me lo planteo, tengo una hijitis como un camión 😀 No sé si de no haber pasado sus dos primeros meses en el hospital hubiera sido diferente pero de momento, no voy sin él ni al buzón jajaja Suerte que tú fuiste fuerte y ya sabes qué tal es la experiencia, al menos para la próxima ya sabes que ella se quedará tan pancha, si es que somos de tontissss… 😛 Un beso!

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      Planeando ser padres
      16 octubre, 2014 at 15:22

      Yo espero que si la primera vez ha resultado tan positiva no se me vaya a estropear el asunto de aquí en adelante. Porque pudiera ser que aún sea pequeña y se quede contenta con quien sea de forma casi inconsciente y que según crezca empiece a echar de menos lo conocido y todo esto no haya valido de nada. Si no tienes necesidad de separarte ¡mucho mejor! Además, con vuestros comienzos tan duros entiendo que ahora no te fíes como para alejarte ni un milímetro. Cada maternidad es muy diferente y ninguna es mejor que otra.

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    madrexilio
    20 octubre, 2014 at 08:30

    Tengo leyéndote desde que estabas practicando para sembrar semillas de bebé (ja, ja) y mira que ha sido con este post que he notado más ese cambiazo que damos las mujeres cuando somos madres. Yo creo que ni yo misma consigo explicarlo en palabras, pero haber leído este post es como haberme leído a mí misma y a todas las demás mujeres. Esa alegría alimentarla, las ganas de ver mundo con la contradiccón de dejarla con alguien y el miedo silencioso a que no te eche de menos, todas esas cosas son señales de que ya te vas haciendo mayor como y con tu bichilla 😀

    Me ha gustado mucho leerte, perdona que te deje este comentario medio enigmático! Un abrazo desde Budapest.

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      Planeando ser padres
      20 octubre, 2014 at 14:32

      ¡Me ha encantado tu comentario! Supongo que no soy la única con esa cantidad de sentimientos encontrados ante la primera separación de mi bichilla, pero claro, al vivirlo en primera persona me daba la impresión de que nadie antes pudiese haber sentido estas mismas cosas. ¡Ya ves lo especial que se cree una cuando se convierte en mamá! Y sí, esto de la maternidad trae aparejadas una cantidad de contradicciones que hay días en los que ni yo misma me ubico ni sé lo que quiero.

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        madrexilio
        20 octubre, 2014 at 18:33

        Pues mujer y madre, eso eres y eso serás. Como en todos los roles que llevamos a cabo tenemos nuestros días de estar muy inspiradas, otros días queremos vacaciones. Creo que la crisis o el momento cúspide por el que podemos pasar algunas madres con niños pequeños es la sensación (o más bien la certeza) de que no podemos descansar. Estos niños depende de nosotras, punto. No les podemos fallar y esa responsabilidad no es fácil de llevar 🙂

        ¡Un abrazo!

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          Planeando ser padres
          21 octubre, 2014 at 15:32

          ¡Exacto! Es que 24 horas al día pegaditas a mí me encanta y lo agradezco mucho, pero es que cuando logro separarme aunque sea media hora para ir a comprar, ya estoy pensando que voy con atraso, que tengo que darme prisa, que puede necesitarme y no estar yo presente. ¡Qué estrés mental! ¡Y qué agotamiento físico!

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