Cosas de mi madre

Las cosas de mi madre (II). La cuna

La cuna, el remanso de paz para mi madre

La cuna, el remanso de paz para mi madre

Mi madre tiene una frase de esas de sabiduría popular que me trae por la calle de la amargura: la cuna es donde mejor están. Los bebés, esto se sobreentiende. Mi hermano y yo nacimos en la década de los 80 y parece ser que fue uno de los puntos álgidos de la crianza con biberón, con chupete, sin colecho, con desconocimiento absoluto del porteo… Vamos, que lo del apego no era cosa de los 80. Y si a alguna madre le salía el apego así, de forma espontanea, pues ya llegaría la publicidad de la televisión y los pediatras “avanzados” de la época para quitarles semejantes ideas pseudo hippies de la cabeza. Lo que el resto de mi entorno piense acerca de la crianza de mi bichilla me la trae al pairo (y mucho), pero mi madre puede ser muy cansina. Y yo soy mala madre, pero como hija soy solo regular, por eso intento hacer caso de la mayoría de sus consejos. Pero en lo de sus opiniones a favor de la cuna y en contra del colecho no logro hacer carrera con ella. Ni ella conmigo. Recuerdo que cuando íbamos al grupo de crianza, había una chica que reconocía abiertamente mentirle a toda su familia, asegurando que su niña dormía toda la noche del tirón sola en su cuna, cuando en realidad llevaban meses colechando porque si no no había forma humana de que descansasen. Y como yo no sé mentir, ni tampoco quiero aprender ahora, pues me veo en estas coyunturas materno-filiales.

1. La seguridad de la cuna. Mi madre pagó con sus dineritos la cuna de mi bichilla y todos sus completos. A veces pienso que por este motivo tiene esa obsesión porque la niña duerma en ella. Por eso o porque algún fabricante de cunas le paga una comisión para que haga campaña a favor del artilugio de puericultura. Uno de los argumentos de peso de mi madre es que dormir en la cuna es lo mejor para la bichilla porque es más seguro. Tiene sus barrotes bien puestos, su chichonera, sus complementos de abrigo. Y en la cama de los papás esto no existe, está todo improvisado y no ha sido diseñado a conciencia para albergar un bebé.

2. La comodidad para todos. Y yo no tengo nada en contra de la cuna ¡si durante el embarazo nunca pensé que fuese a colechar con la bichilla! Y al principio lo del colecho era una cosita puntual, lo que hacíamos a primera hora de la mañana para lograr que la niña durmiese un ratito más y no nos levantase a las 5 en punto. Pero con el paso del tiempo se ha convertido en una obligación. Sí, porque yo soy la primera que preferiría que la bichilla durmiese plácidamente en su cunita (y del papá de la niña ya ni hablamos). Pero a día de hoy esto requiere que yo me quede desvelada mientras ella hace sus tomas nocturnas, y como no estoy por la labor, en cuanto se engancha a la teta yo me duermo y ya empieza el colecho. A su papá tampoco le convence lo de dormir todosjuntosy revuelyos, pero como el cansancio del trabajo y de la niña le pueden, y tampoco quiere ser él quien permanezca despierto hasta que la bichilla vuelva a caer redonda, pues ya ha dejado de lado las quejas.

3. La muerte. No la súbita, que también, sino la muerte por asfixia o aplastamiento. Creo que mi madre arrastra un trauma porculpa de mi padre, el precursor del colecho en esta familia, quien se acostaba conmigo a dormir la siesta, cuando yo era una miniatura de bebé de 2,900 kilos y él una mole de casi 100… (luego perdió mucho peso y se quedó con mejor tipín. Por si me lee). Esto tenía a mi madre intranquila, porque pensaba que se dormiría, y en la inconsciencia del sueño se giraría y me aplastaría por completo. Y con mi bichilla piensa que pasar lo mismo ¡y más durmiendo entre dos adultos! Además, está el tema de las sábanas, mantas y edredón nórdico en invierno. Mi madre cree que para taparme yo lo suficiente acabaré por dejar a la bichilla bajo una montaña de cobijas La churumbelita no tendrá aire suficiente y nos la encontraremos tiesa por la mañana. En fin, que el colecho para mi madre es sinónimo de muerte casi segura. Por eso, como buena abuela que es´, vive intranquila pensando en esa cuna tan vacía y en esa cama tan llena.

4. Las malas costumbres. Esta siempre es un arma muy efectiva… ¡con el papá de la bichilla! Cuando le hablan de un hipotético futuro en el que por no haber dormido en su cuna la niña tendrá 20 años y seguirá colechando con nosotros, como él no sabe lo que va a pasar (ni yo tampoco), el hecho de que la gente pronostique estas catástrofes hace que se me ponga en contra de mis ideas de crianza. Y a mi madre le da lo mismo. Ella erre que erre con lo de que hay que acostumbrarla a dormir en la cuna, además de ponerle ya unos horarios, porque esta niña se acuesta muy tarde. ¡Más quisiera yo! Ojalá se fuese a dormir a las 7 de la tarde como cuando nació, pero ya es una niña “grande” y no se rinde tan fácilmente.

Yo agradezco mucho los consejos de mi madre, pero la pereza natural en mí me impide seguir sus recomendaciones en lo que a la cuna se refiere. Y es una cuna monísima, y tiene pinta de ser muy cómoda, pero ahí está, al lado de mi parte de la cama y sólo se usa para las siestas diurnas y para la primera parte de la noche. En cuanto se produce el primer despertar ¡llega el colecho!

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28 Comentarios

  • Responder
    mamaenbulgaria
    17 octubre, 2014 at 07:30

    Yo hago colecho mixto, o sea sólo a ratos y según la situación.
    Me llama la atención que uses la palabra hippy. ¿Por qué será que la gente asocia colecho, porteo, BLW y apego a los hippies? Antes los asociaban con marihuana, okupas y pantalones cagaos! Y ahora nos «acusan» de hippies por criar con dedicación, como si eso fuera algo malo. No lo entiendo..

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 octubre, 2014 at 12:26

      Aquí te llaman de todo: desde hippy porque se creen que nos las queremos dar de modernos hasta carcas anticuados porque piensan que queremos renunciar a avances de la ciencia como la cuna o el biberón. O sea, que somos unos modernos anticuados ¡nos van a volver locos! Si yo lo único que quiero es dormir de noche y me da igual lo que sea más «in» en cada momento.

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    Mama Blogger
    17 octubre, 2014 at 08:34

    Jejejeje, hay que ver como son las madres!!!! LA mía también es de mucho aconsejar, y yo siempre le digo: vale mamá… Pero a la hora de la verdad hago un poco lo que a mi me parece!!!
    Aunque muchas veces tenga razón, jejeje!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 octubre, 2014 at 12:27

      Yo trato de hacerle caso en todo porque la mía de bebés sabe mucho. Con decirte que ante cualquier duda que nos surge, el papá de la bichilla siempre me dice que llame a mi madre para preguntarle su opinión. Pero en esto de la cuna no nos aclaramos aún. Ella quiere que acostumbre a la niña a quedarse en su cuna y yo sólo quiero desvelarme lo menos posible de noche.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    17 octubre, 2014 at 09:41

    mujer, sé comprensiva,jaja, es normal… A ellas les funcionó en su día, y yo creo que nuestra generación hemos salido muy sanos y normales. Date cuenta también que antes éramos varios hermanos, seguidos, y de alguna manera entiendo que todas estas cosas les ayudasen mucho. Imagínate colechar ahora con una tripa de 6 meses! o Dar el pecho a 5 churumbeles seguidos!!! Yo sólo pensar en dar pecho a mellizos, como tuvo mi madre, después de dos criaturas seguidas, ufffff…. La verdad es que si a ti te resulta mejor el colecho, estupendo… Yo estoy encantada de que duerman en la cuna porque yo tamb soy de las que cada vez que me los metía en la cama no pegaba ojo pensando que acabaría aplastándoles!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 octubre, 2014 at 12:37

      Si yo la entiendo a ella ¡la que no me entiende es ella a mí! Que sí, que nosotros seríamos los primeros que estaríamos encantados de volver a tener nuestro colchón completo y no dormir arrinconados en las esquinas, pero como no duerme toda la noche del tirón, tendría que estar yendo y viniendo de la cama a la cuna, con la teta preparada toda la noche, y eso es lo que me da pereza. Yo he dejado de pensar en aplastamientos, ahogamientos y peligros varios. Aquí no dormimos sin pensar y con la única esperanza de amanecer todos descansados ¡que ya es bastante!

  • Responder
    Ana
    17 octubre, 2014 at 10:22

    ¡Madre mia! Yo tengo una cuna de colecho, y mi enanitonde un mes amanece todos los dias pegadito a mí en nuestra cama, porque como tu dices cuando se despierta para la primera toma nocturna lo paso a mi cama con una mano, se engancha y a dormir… Y cuando me doy cuenta que ha terminado lo veo tan agustito…. Que ya no lo muevo un palmo mas allá hasta su minicuna! Y lo que piense mi familia… Pues paso bastante, a todo les digi que si, que tiene razón, y me dejan tranquilita!

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 octubre, 2014 at 12:39

      Yo creo que es lo mejor que podemos hacer: tener una idea clara, o un método que nos funciona, y aplicarlo con independencia de que a otras personas no les parezca bien. Si nos hace la vida más fácil, no creo que pueda ser perjudicial para nuestros bichillos.Y después, que todos los que tengan niños propios los críen como mejor les resulte.

  • Responder
    Cuestión de madres
    17 octubre, 2014 at 11:23

    Mira yo que después de 5 años y pico sigo escuchando lo mismo… y oye… que desde hace un tiempo esto ya es según nos de… unos días colecho solo con uno, otros con los dos, días en que es desde el principio otros en que se pasan a mitad de la noche y noches en que nos vamos mi marido y yo solos a la cama y no se mueve ni dios en toda la noche.. y eso que nos auguraban que se viciarían y no abría manera de sacarlos de la cama… en fin.. la lucha diaria de toda madre.. hagas lo que hagas alguien vendrá a decirte que lo haces mal (que yo no seré, eh???)

    Un besazo guapísima, otro para la bicha y que paséis buen fin de semana

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 octubre, 2014 at 12:44

      ¡Madre mía qué revuelto tenéis en tu casa! Es de que se va a malacostumbrar y que no querrá dormir nunca sola es la amenaza que más asusta al papá de mi bichilla. Yo le digo que en cuanto tenga un poco de entendimiento, seguro que se encuentra más cómoda en su propia cama que pasando estrecheces entre nosotros y se nos independizará de dormitorio por sí misma. Pero creo que no se fía de mí.

  • Responder
    Madreyautonoma
    17 octubre, 2014 at 12:02

    Nosotros jugamos a dos bandas, mis padres saben que colechamos y que M. No duerme toda la noche.a mis suegros les decimos que duerme en la cuna y que lo hace estupendamente. Y no mentimos a ninguno, tenemos cuna de ikea tuneada y el chaval se despierta majisimo, así que dormir, duerme bien.
    Nosotros hicimos un poco como vosotros, nos facilitamos la vida. Al principio dormía en nuestra cama y y mi culo en la cuna perro desde que se mueve tanto de noche descansamos todos mejor si él está en la cuna. Si dentro de unos meses las necesidades cambian, pues nos adaptaremos y ya está, sin teoría ni técnicas ni nada

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2014 at 10:49

      Tampoco es mala idea lo de las dos versiones, pero a mí me d ano sé qué tener que mentir cuando se supone que en casa cada uno deberíamos poder hacer lo que nos dé la gana. Y más a la hora de criar a nuestros bichillos ¡que son nuestros! Nosotros al final no hemos dado nunca el paso de tratar de reconvertir nuestra cuna en cuna-colecho, porque dala sensación de que quitando un lateral aquello no vaya a quedar estable (no es de Ikea, es de otra marca). Así es que por ahora, la niña ocupa todo el espacio de la cama que quiere y nosotros vamos haciendo filigranas en los bordes. Como dice, la idea es ir adaptándonos a lo que necesite la bichilla y que podamos descansar lo mejor posible.

  • Responder
    clauminera
    17 octubre, 2014 at 12:22

    Nosotros ya no cohechamos, mi bichito duerme en su cuna en su habitación desde los 7 meses (pegadita a la nuestra, eso si) pero los 4 primeros meses, se hizo con el sitio de su padre en la cama, y mi marido, q no dormía por miedo a aplastarle, se fue al sofá (y no, no distanció nuestro matrimonio ni afectó a nuestra vida marital, al revés, ambos estábamos más descansados, y por tanto, de mejor humor, que al principio el no dormir casi acaba con nosotros, que mi glotoncete pedía teta cada hora y cada 20 minutos en las famosas crisis de crecimiento, que encima le duraban ¡2 semanas!, así que la única solución para descansar, el colecho)

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2014 at 10:55

      ¡Jajaja! Nosotros vamos justo al revés. Hasta los 7 meses dormía en su cuna y desde entonces colechamos casi toda la noche. El papá se niega a abandonar su posición en el barco, no para irse al sofá sino a una cama en otra habitación. Yo me iría sin pensarlo, pero como las tetas se vendrían conmigo poco íbamos a solucionar. Creo que debe darle cargo de conciencia descansar bien mientras nosotras nos desvelamos en la cama. ¡Vaya tontada!

  • Responder
    diasde48horas
    17 octubre, 2014 at 15:57

    Es que los 80 fueron así… no sé cuantas veces tuve que oir de mi madre y mi suegra que a ver si no iba a tener leche, que el niño se iba a costumbar a los brazos y luego no quería cuna, que si lloraba porque ya nos tenía la aguja de marear cogida… en fin. Es nadar contra corriente jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2014 at 10:58

      Es muy típico creer que los bebés lloran y demandan nuestra presencia sólo por molestar, por burlarse de nosotros y hacernos la vida imposible. Yo no sé como se ha podido extender tanto esta opinión. A mí me sorprende que realmente crean que pueden tener esa mente tan maquiavélica para hacer el mal y que sin embargo necesiten tanto aprendizaje para otras cosas ¿es raro, no?

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    17 octubre, 2014 at 19:45

    Sí duermen bien en.su cuna. Bendita cuna, pero sino algo hay q hacer para descansar..yo he colechado y tampoco pensé que loharia y Esq sino era una paliza de noches de.levantarse.

  • Responder
    mOOntsEsteban
    19 octubre, 2014 at 08:35

    ¡Ostras! Por suerte nuestra familia pasa de nosotros, pese a que tampoco lo ven muy claro. Supongo que como colechamos pero con la cuna enganchada a la cama es un punto entre medio que pueden llegar a aceptar, sobre todo por el tema aplastamientos ¡hahaha! ¡Es un tema recurrente éste! Y reconozco que cuando no tienes ni idea pues es normal este tipo de miedos pero cuando eres madre tienes bastante más claro lo que es bueno para tu hija y para ti

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2014 at 11:06

      Mira que yo creo que si hubiésemos optado por una cuna-colecho¡nos meterían en un manicomio! Porque es algo menos frecuente aún. Piénsalo: romper una cuna (independientemente de que la hubiésemos comprado ya así o la hubiéramos adaptado después por nuestros propios medios) para atarla a una cama…¡Jajaja! Pienso en os comentarios y me río sola.

  • Responder
    Baberos Y Claquetas
    21 octubre, 2014 at 00:13

    ¡Mi madre debe ser muy hippie! Yo nací también en los 80, coleché con ella hasta los 3 años y tomé pecho hasta los 2 y medio. Gracias a esto fue una de las primeras en apoyarnos al 100% cuando decidimos que colechariamos con Vikingo y que tendría pecho a demanda. Eso sí, a mi suegra que es de camas separadas tras el parto y hasta que se quiera tener un segundo hijo, esto la pareció de locos, casi la da un patatus. Un besote!

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 octubre, 2014 at 15:34

      ¡Tu madre debió ser la hippy de su pueblo! ¡Jajaja! Muy fan de tu suegra con eso de las camas separadas tras el parto. No te digo yo que hay noches en las que firmaría por tener esa distribución tan poco romántica y a la vez tan descansada en el dormitorio.

  • Responder
    Mamá sin oídos
    23 octubre, 2014 at 13:29

    Nosotros también colechamos con nuestro hijo que tiene más de dos años y en nada se unirá el peque que está a punto de nacer. A mí me da igual lo que me digan, pero no soporto mentir, ¡qué tensión! ¡Luego no sabes a quién le has dicho qué! A mí madre tampoco le convence lo del colecho pero desde siempre ha respetado nuestra decisión. A todo el mundo le da miedo lo de aplastarlos pero te das cuenta de que se desarrolla una especie de sexto sentido que hace que no te muevas del sitio, y eso no significa que durmamos mal, nosotros descansamos genial y eso que yo estoy embarazada de casi 9 meses y ahora colechan con nosotros tres almohadas de más!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 octubre, 2014 at 11:17

      Pues ayer en Twitter vi una foto genial para colechadores pro ¡A ver qué te parece! La mentira no es lo mío, porque con lo que hablo, la mitad creo que me sale sin pensar, y al final, dando cualquier razonamiento sobre cómo pasamos las noches se me acabaría escapando. Vamos ¡y que en mi casa dormimos como queremos! Solo faltaría que vinieran de fuera a decirme cómo tengo que dormir. Yo era de las que pensaba que no la escucharía ni llorar de noche y mucho menos moverse ¡y mírame! Me ha costado un poco, porque soy de sueño muy profundo, pero ahora, en cuanto coge el aire un poco más fuerte de la cuenta ya estoy con el ojo abierto.

      • Responder
        Mamá sin oídos
        24 octubre, 2014 at 11:22

        Jajaja buenísima la foto, pero creo que esa pedazo de cama no me cabe en la habitación! Yo también soy de sueño profundo y de las que se mueven como lagartijas, pero es lo que tu dices, hasta cuando suspira me despierto.

        • Responder
          Planeando ser padres
          24 octubre, 2014 at 11:49

          No te preocupe ¡creo que no te cabe ni a ti ni a nadie! Pero sería ideal poder colechar así,con tanto espacio y a nuestras anchas. ¡Menos mal que soñar es gratis!

  • Responder
    Marta
    23 octubre, 2014 at 15:24

    Ay, mis hijas han dormido en cuna y en cama conmigo. Recuerdo una vez que yo estaba tan cansada, que me quedé dormida con ella enganchada, y lo siguiente que recuerdo es el padre gritando diciendo que la chiquilla estaba en el borde de la cama, que se podía haber caído, etc… A partir de entonces, cuando le daba la teta, me movía yo, para dejarla en el centro. Por si me volvía a dormir.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 octubre, 2014 at 11:25

      Pues has descrito todas mis noches desde hace meses: la bichilla en medio de la cama y yendo y viniendo a la teta a su papá según se tercie. Y una pregunta¿verdad que ha llegado el día en que tus genovevas se han querido ir a dormir solitas a su habitación? Pues eso, que antes o después todos darán el paso.

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