Alimentación complementaria

Consejos sobre nutrición infantil de 1 a 3 años

Expertos en nutrición infantil

Expertos en nutrición infantil y organizadores del Blogtrip de Puleva

Todavía me quedan temas para escribir acerca de lo que aprendimos en el I Blogtrip Puleva infantil celebrado en Granada a principios de octubre. Entre los retos de la alimentación de nuestros churumbeles una vez cumplido el año, José Manuel Moreno, Presidente del Comité de Nutrición de la Asociación española de Pediatría destacó que hoy en día se ha producido un empoderamiento de las madres para dirigir la alimentación de sus hijos. Los pediatras y expertos en nutrición han perdido protagonismo y las familias modernas tienen unas necesidades que no se resuelven en las consultas médicas clásicas. Los padres nos informamos acerca de métodos de crianza, de salud infantil, nutrición y demás temas relativos al crecimiento de nuestros hijos a través de manuales, medios de comunicación y hasta blogs. Por eso, Moreno decía que es imprescindible evitar formalismos y lograr un contacto directo con los padres y saber qué esperan de los profesionales. Los pediatras están preocupados por lograr que los niños estén sanos, pero no solo en lo referente a la alimentación sino también en lo referente al juego, a la actividad física, al desarrollo de las comidas como un acto social social, etc. Por este motivo, tanto el doctor Moreno como la doctora Campoy dieron unas pautas para aclarar errores comunes a la hora de hablar de nutrición infantil.

1. No hacer dieta. Una dieta implica que ha sido necesario realizar una intervención porque algo no estaba funcionando. Como norma general, un niño sano debe poder comer absolutamente de todo pero variado. Ya sabemos que si les gusta el chocolate no hay que prohibírselo pero tampoco ofrecérselo a diario en lugar de las verduras. Teniendo en cuenta la composición de la pirámide alimentaria, debemos respetar los grupos de alimentos que se encuentran en la base e ir reduciendo el consumo de los más energéticos que se sitúan en la cúspide. Pero sin prohibir nada.

2. La influencia de la alimentación de las madres. Pese a mi disgusto con este tema, porque no soy buena comedora y huyo de las frutas y verduras como del demonio, ya son muchas las evidencias que afirman que la alimentación de las futuras madres, no sólo durante el embarazo sino durante toda la etapa fértil de la vida de la mujer, tiene una incidencia clave en el desarrollo posterior de sus hijos. O sea, que si estáis en edad de merecer o ya embarazadas, esos excesos con la alimentación, o el rechazo de grupos de alimentos básicos, puede predisponer al cuerpecito de vuestros bichillos a alteraciones genéticas relacionadas con la obesidad o el sobrepeso, entre otras lacras.

3. El primer año de vida. Los recién nacidos triplican su peso y crecen hasta 25 centímetros durante sus primeros 12 meses en este mundo, por lo que la alimentación es fundamental. Es frecuente que los bebés sean muy buenos comedores y que al cumplir el año se estanquen, que empiecen a ser selectivos con lo que comen e ingieran mucha menos cantidad de alimentos. Esto es absolutamente normal porque su ritmo de crecimiento en esta edad preescolar se detiene hasta el inicio de la pubertad. Entre los 1-3 años se aprenden los hábitos alimenticios que van a marcar el futuro de la alimentación de un niño: se conocen los olores y sabores familiares, por lo que la clave para que cuando estos niños sean adultos coman de todo, es hacerles partícipes del momento de la comida familiar, para que aprendan y comprendan estos rudimentos sociales, siempre vinculados con una dieta variada y equilibrada, en la que puedan tener acceso a poca cantidad de muchos alimentos diferentes. Los buenos hábitos adquiridos durante esta fase del desarrollo serán claves para prevenir riesgos cardiovasculares, la hipertensión y la obesidad infantil.

4. ¿Triturados o Baby Led Weaning? El doctor Moreno insistió en que se pueden hacer las cosas bien de muchas formas y que no hay que criminalizar ni a quien opta por iniciar a su bebé en la alimentación complementaria mediante purés y demás triturados, ni a quienes deciden subirse a la moda del BLW. Lo importante es tener siempre en cuenta las peculiaridades de cada familia, porque ningún método es mejor que otro y ambos pueden tener cosas buenas. Igual de erróneo es empeñarse en alimentar con trozos de comida a un bebé de 6 meses que aún no tiene la destreza suficiente para agarrar el alimento y llevárselo a la boca o masticarlo, como que un niño cumpla 2 años y siga comiendo exclusivamente comida triturada. Entre las ventajas del BLW destacó la familiaridad que adquiere el bebé para reconocer texturas y sabores por separado, las habilidades psicomotoras al ejercitarse diariamente con la comida. Pero si un bebé de 6 meses no está preparado para este tipo de alimentación (hay que reconocer que no todos los bebés avanzan al mismo ritmo) el empeño en poner en práctica el BLW puede ser contraproducente, porque el bebé no probará absolutamente nada, con lo cual incluso se le puede causar frustración al no tener desarrolladas estas habilidades.

En mi caso particular, me alarma ver que tengo un enorme conocimiento previo de las buenas pautas que se deben seguir para lograr una alimentación saludable y equilibrada, y que sin embargo no pongo en práctica por mis gustos personales. Todos más o menos conocemos la pirámide de los alimentos, sabemos que es más sana una manzana que un donut de chocolate, que es necesario hacer un poquito de actividad física cada día… Me da la sensación de que tenemos muy por la mano la teoría pero que no la llevamos a la práctica ¿os ocurre eso? ¿Dejáis que vuestros bichillos se alimenten de cualquier manera sólo por tenerlo más fácil o porque coman cualquier cosa si son delicados? ¿Soléis sentarlos a comer con vosotros o hacéis comidas separadas para ellos que además le dais a horarios diferentes a los del resto de la familia? Seguiremos con más consejos sobre nutrición la semana que viene.

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34 Comentarios

  • Responder
    Cuestión de madres
    30 octubre, 2014 at 07:26

    Todo lo que dijeron ese día es tan esclarecedor… feliz día guapísima

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 17:57

      Está visto que me pasé la jornada anotando cosas y la de posts que me están saliendo sobre el evento de Puleva.

  • Responder
    Mama Blogger
    30 octubre, 2014 at 07:42

    Muchas gracias por todos estos consejos!!! 🙂 Los tendré en cuenta.

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 17:58

      Que conste que no me los invento yo,sino que los han dado expertos de verdad (no querría yo confundir a nadie)

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    30 octubre, 2014 at 08:25

    ¡Buen tema este! Realmente sí que es difícil conjugar teoría y práctica llevándolo todo a “rajatabla”; creo, de hecho, que es muy poco probable que se pueda conseguir (sin perder pelo y años de vida por el agobio en el camino, claro).

    Hay que encontrar los mecanismos que a cada familia le vengan mejor, simplemente, tratando de que la cosa sea lo más completa y cómoda posible; que la familia se alimente lo mejor posible sin que cada almuerzo se convierta en una batalla diaria.

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 17:59

      En esas ando yo, que si me escucharas hablar sobre nutrición verías que la teoría me la sé al dedillo,pero luego me ves mi tipo de vaca-burra o me observas eligiendo comida y te das cuenta de que hablo mucho pero pongo en práctica muy poco. Mi mecanismo va a ser pegar a l abichilla a su papá ala hora de las comidas y comer yo a escondidas para que lo imite a él y no a mí.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    30 octubre, 2014 at 08:30

    Yo intento predicar con el ejemplo para que mis hijos coman bien y variado, pero confieso que cuando no miran zampo galletas y chocolatinas, que me pirran 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:01

      Oye, pero tú con la genética creo que ya tienes mucho camino ganado. Yo no quiero tener que comer a escondidas, pero tampoco quiero ser un mal ejemplo ¡ay, qué sin vivir!

  • Responder
    Marta
    30 octubre, 2014 at 09:52

    Yo no hubiera dicho eso de que te alarmas tener un amplio conocimiento previo, gracias a eso puedes ayudar(os) a usar una pauta alimenticia u otra. Sin presiones. No?

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:02

      Es que precisamente lo que me alarma es saberlo todo y no aplicar nada.Porque entiendo que por desinformación y desconocimiento haya gente muy perdida en el tema de la nutrición. Pero lo mío es que no tiene perdón, porque no pongo en práctica buenos hábitos porque no me dala gana ¡y porque me gusta comer de todo lo malo!

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    30 octubre, 2014 at 10:26

    ¡Qué buenos consejos y que post tan interesante! Yo he seguido bastante mi instinto para las comidas del enano, para el BLW y todo eso, y creo que come bastante sano, pero claro, me lo ha puesto muy fácil porque es un zampón!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:03

      En ese sentido sí creo que puedo relajarme un poco porque mi bichilla también es muy glotona y de momento no le hace ascos a nada. A ver si así, educándole el paladar desde bebé, se me acostumbra a las verduritas y las cosas sanas.

  • Responder
    Madreyautónoma
    30 octubre, 2014 at 12:03

    Yo creo que hay que conseguir un término medio entre la obsesión por la comida y el dejarse llevar. No pasa nada si un día estamos muy cansados y cenamos un bocadillo, a mí no se me cae el mundo.
    Hay que confiar en el instinto, tanto en el tuyo como en el de tus hijos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:05

      Esa es la clave: el término medio. Ese punto tan virtuoso y tan difícil de alcanzar. Porque yo vivo en la dejadez constante respecto al tema de la cocina y claro, no me queda alternativa que cocinar de forma especial para la bichilla. Pero en nada empezará a darse cuenta de que su comida no es la misma que la nuestra y ahí sí que tendré que dar un cambio radical.

  • Responder
    Baberos Y Claquetas
    30 octubre, 2014 at 13:10

    Nosotros intentamos que toda comida y cena lleve algo de verduras, la verdad es que desde que el peque come con nosotros son alimentamos de forma más sana y natural.

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:06

      Muchas familias dicen eso, que desde que el bebé comenzó a comer ellos también mejoraron sus hábitos. Yo no sé si conforme vaya creciendo la bichilla también lograré ese hito histórico en mi curriculum alimenticio, pero de momento estoy estancada en mis malas artes.

  • Responder
    Mamá de V
    30 octubre, 2014 at 15:17

    Yo he contado más de una vez mi experiencia con el BLW desde los seis meses, también que en casa somos de buen comer, y la niña a su corta edad ya sabía coger, masticar y gestionar sus trozos! Pero sí, definitivamente el EJEMPLO de los padres es primordia… ¡mas espelta y menos chucherías! 😛

    Un besote familia 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:08

      ¡Jajaja! Aún no le he comprado bolas de espelta a mi bichilla, y eso que tenemos una de esas tiendas especializadas cerca. Ves, eso no estaba malo, pero yo es que pienso en las verduras y se me quita hasta el hambre. A ella se las doy, al vapor y con toda la parafernalia para que sean lo más sanas posible y que conserven todas sus propiedades, pero yo no me meto una cucharada en la boca ni por obligación.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    30 octubre, 2014 at 15:20

    En nuestro caso comemos todos juntos desde el principio. Y a Maramoto le damos una dieta variada (la que llevamos nosotros). Eso no quita que ella tenga predilecciones (como las patatas fritas o las fresas) y que coma más de determinadas cosas porque le chiflan. Pero intentamos en la media de lo posible (no siempre se puede) que coma de todo y no salga como su padre, que tuvo que juntarse con la mamá jefa para empezar a comer como una persona, jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:10

      Yo reconozco que la comida de mediodía ella come sus triturados y el BLW lo dejamos para la noche, pero aún así suelo hacerle cosas diferentes. De momento mi bichilla (como no ha probado las patatas fritas) siente debilidad por el pan y la merluza, con lo cual no va mal encaminada. Pero tengo pánico al día en que descubra el chocolate, el azúcar, las hamburguesas… y le salga el gen zampón de su mamá y no vuelva a mirar a la comida sana a la cara.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    30 octubre, 2014 at 15:48

    Yo no me planteo el BLW por la sencilla razón de que nosotros no comemos las cantidades suficientes de verduras, y eso que creo que comemos más o menos bien… Mi madre siempre dice que nunca en nuestra vida comemos tan bien y tan sano como cdo somos bebés…y es cierto, en una papilla le metes al niño dos piezas de fruta y se la toman sin pestañear y felices, mientras un niño de 4 años te come un plátano y raro es que te pida otra pieza,jajaja… Pero desde luego, cada uno hace lo que puede y lo q cree conveniente, yo he tenido suerte (cruzo los dedos porque lo mismo el tercero me da guerra) y comen los dos como bárbaros, aunque tamb es cierto q cdo van creciendo se vuelven más selectivos y comen menos cantidades!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:13

      Ya sabes que los defensores acérrimos del BLW se te echarían a la yugular para decirte que lo que estás haciendo es atiborrando a tus bichillos con cantidades industriales de puré que realmente no necesitan. Pero como yo hago método mixto no tengo nada que reprochar. Mi madre también está harta de decir que yo comía muy bien y de todo “hasta que me hice grande” que viene a ser más o menos la época del instituto, cuando empecé a rechazar lo sano y a volverme una quejica. Y no quiero que mi bichilla siga mis pasos.Pero como soy una perra vaga, tampoco quiero poner remedios para evitarlo ¡qué pereza ponerme a comer lo mismo que ella!

      • Responder
        nosoyunadramamama
        30 octubre, 2014 at 18:59

        Uyyy, ya quisiera yo comer tanta fruta y verdura como ellos, mejor salud tendria!!! Simplemente creo q los adultos hoy en dia no llevamos una alimentación lo suficientemente buena como para, por sistema, darles de comer lo mismo q a los peques, prefiero q coman un puré sano el dia q nosotros comemos unos carbonara,jajaja…yo misma no ceno 3 veces a la semana pescado, los peques si, asi qtengo claro quién come mejor.. De todas formas, lo del BLW no deja de ser ponerle nombre a algo q muchos han hecho y hemos hecho en mayor o menor medida, de toda la vida… la de veces q les damos a probar comida a los bebés de nuestro plato!!! Jaja, ya me conoces!! Soy antimétodos y ni siquiera cumplo al 100% lo q dice el pediatra…

        • Responder
          Planeando ser padres
          31 octubre, 2014 at 13:42

          A mí lo de ponerle un nombre a lo que hago me da lo mismo, y lo de seguir las recomendaciones de cualquier pediatra,libro o método al 100% tampoco va conmigo. Y ojo, que a veces lo intento pero en la mayoría de ocasiones hay situaciones en las que me veo obligada a improvisar sobre la marcha. Muchos papás comentan que para comer todos lo mismo, y todo sano por el bien del bebé, adquirieron ellos mejores hábitos de golpe y porrazo ¡pero yo no valgo para eso! Donde se ponga una pizza que se quite el pescado blanco al vapor. Por eso, a la bichilla le intento dar sus cosas sanas, pero sí creo que va a llegar un día en que se dé cuenta de que lo sano que hay en su plato no coincide con lo rico que está en el nuestro, y ahí es dónde voy a empezar a sufrir.

  • Responder
    matronaonline
    30 octubre, 2014 at 17:38

    Qué importante eso que dices de dar ejemplo! y es difícil eh? porque parece que todos tenemos más o menos claras las pautas de alimentación infantil y es un poco ir siguiendo pasos, pero… a cuántas personas no les gusta nada de nada el pescado, la fruta o la verdura? si a tu niño tampoco le gusta, cómo convencerle de que debe comerlo aunque tú no lo hagas? qué difícil…

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2014 at 18:18

      ¿Difícil? Difícil es poco. O eso o a mí me cuesta más que a nadie. Es que lo de la teoría de la alimentación (infantil y para adultos, porque en comiendo sano para todos es más o menos igual) es relativamente sencilla, muy fácil de aprender pero muy difícil de aplica. ¿Por qué lo más bueno es lo menos sano? Es que esto de la pirámide alimentaria está hecho de espaldas al pueblo, como diría mi madre.

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    30 octubre, 2014 at 21:52

    genial de nuevo! que de apuntes nos estás trayendo! Me 1encanta el tema de la nutrición , yo creo que es la base de una buena salud, buenos hábitos… al final es lo que les queda

    • Responder
      Planeando ser padres
      31 octubre, 2014 at 13:45

      Pues la semana que viene ¡muchos más consejos! Y entonces sí, creo que ya daré por cerrada esta tanda de sabiduría nutricional infantil que adquirí en el blogtrip.

  • Responder
    mamiansiedades
    31 octubre, 2014 at 00:31

    Debido a mi “particular” relación con la comida (luchando toda la vida con desórdenes alimenticios y sobrepeso), es un tema que me preocupa muchísimo y como dices, yo también conozco muy bien la teoría pero luego en la práctica, la cabra tira al monte!
    El otro día justo pensaba que cuando estaba embarazada le di mil vueltas a cómo sería Leo y creo que lo único que no se me pasó por la cabeza, jamás de los jamases, es tener un niño con problemas para crecer/engordar… y aquí estamos! jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      31 octubre, 2014 at 13:50

      Esa soy yo ¡la cabra del monte! Y mira que me he pasado la vida privándome de cosas, probando dietas estrafalarias y con mucho más peso del que debiera soportar este cuerpecito serrano.Pues aún así, como que no acabo de concienciarme con el tema de la alimentación. Eso sí, para mi bichilla todo muy sano, pero a mí misma no me aplico el cuento. Como el papá de la bichilla y yo tenemos cuerpos y una genética tan diferentes, siempre he pensado que mi bichilla sacaría lo bueno de ambos, pero esto de la tendencia al engorde es un mal trago para cualquier niño, así es que debemos cuidar la alimentación ya desde el embarazo (y yo no lo hice).

  • Responder
    Mamá sin oídos
    4 noviembre, 2014 at 20:44

    Nosotros empezamos el BLW cuando el peque tenía 10 meses porque los purés no le gustaban y quería comer él solo, pero la alimentación ha sido siempre uno de nuestros mayores quebraderos de cabeza porque el peque es de poco comer. Eso sí la fruta es su perdición y sobretodo en verano teníamos que pararle los pies porque era capaz de comerse más de 6 piezas y luego no le sentaba bien. Ahora que es más mayor come mucho más pero es bastante selectivo. Nosotros comemos todos juntos pero pese a que yo soy muy buena comedora mi marido es horrible en ese aspecto y es verdad que los peques se percatan de todo. Así que me paso el día exprimiéndome la cabeza para que los dos coman una dieta equilibrada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 noviembre, 2014 at 12:08

      Pues si es de poco comer lo que nos han enseñado es que no necesita comer más que lo que quiera ingerir voluntariamente. Ahora que la bichilla va a cumplir un año, sí noto que a veces le hace ascos a la comida triturada y sin embargo si le arrimas un pedazo de pan o un trozo de pollo se lo come sin rechistar ¡es que se nos están haciendo grandes! ¿6 frutas de golpe? Normal que no le sentara bien ¡vaya empacho! Con tu marido me siento tan identificada. Ya veremos cómo salgo yo de ese atolladero cuando mi bichilla empiece a darse cuenta de las cosas malas que hago a la hora de la comida.

      • Responder
        Mamá sin oídos
        5 noviembre, 2014 at 12:42

        Yo nunca le he obligado a comer, él come lo que necesita, y obligarle puede ser contraproducente. Hacen muchos cambios en cuanto a la comida yo lo noté sobretodo al año y a los dos años. Ahora estoy muy contenta con lo que come aunque no sea mucho. Y con las frutas hay que decirle que no, jejeje ¡Quién me lo iba a decir! Y con lo de mi marido yo tampoco sé cómo saldremos del atolladero, jajaja. Él dice que le dirá que cuando era pequeño se lo comía todo, ¡pero es mentira! Y yo estoy en contra totalmente de mentirle por muy pequeño que sea.

        • Responder
          Planeando ser padres
          5 noviembre, 2014 at 14:27

          Esas etapas del crecimiento que dices (el año,los 2 años y también a los 3) son momentos clave en los que los niños pueden cambiar muy bruscamente de hábitos a la hora de comer. Y forzarles sólo puede traer consecuencias desagradables y conseguir que considere la hora dela comida como un castigo y que todos la vivamos como una tortura. Yo tampoco quiero mentirle a mi bichilla, pero es que estoy igualita, igualita que tu marido, y por tal de no cambiar mis hábitos para dar ejemplo ¡estoy maquinando cualquier cosa! Mira que somos durillos los adultos a veces.

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