Ocio y viajes

A la biblioteca… ¡con niños!

Muchas veces os digo que no hace falta recorrer enormes distancias ni pasarse horas encerrados en cualquier medio de transporte para poder disfrutar de una agradable actividad familiar. La primera vez que llevamos a la bichilla a la biblioteca municipal debería tener unos 5 meses, porque aún no era capaz de sentarse sola. Yo iba a devolver y coger nuevos libros, y su papá decidió quedarse con ella en la zona infantil para ver qué tal iba la experiencia. Y ambos salieron encantados. Es cierto que como en seguida llegó el verano, las vacaciones, y uno anda siempre tan atareado, no hemos vuelto a poner un pie en la biblioteca hasta la semana pasada. Pero definitivamente hemos llegado a la conclusión de que es una experiencia que merece la pena ser repetida. Supongo que quien más y quien menos tendrá cerca de casa una biblioteca municipal, y actualmente casi todas deben disponer de zona infantil, pero no simplemente como un espacio con estanterías de libros adecuados a la edad de los niños que comienzan a leer, sino con colchonetas en el suelo y cajones llenos de libros ideados para bebés muy pequeños. No os preocupéis si vuestros niños son de lo más escandaloso, porque estas zonas infantiles suelen estar separadas del resto de salas de la biblioteca y el vuestro no será el único que dé el espectáculo.

1. Espacio especial. La zona de niños de la biblioteca de este pueblo tiene colchonetas de colores, en las que uno se coloca sin zapatos, y los bebés pueden gatear o caminar sin riesgo a las caídas. Está rodeada de cajones grandes que contienen cantidad de libros, eso sí, poco ordenados y con edades y contenidos muy diversos, pero todo mezclado. Y no es de extrañar esa falta de orden, porque por ejemplo mi bichilla no paró un momento para sentarse a que le contásemos una historia o le enseñásemos las ilustraciones de un cuento. Su única afición era apoyarse en el borde de los cajones para ponerse de pie e ir sacando a manos llenas todos los ejemplares que podía para desparramarlos sobre las colchonetas. Pero bueno, lo importante es que conozcan qué es un libro, y que hay vida más allá de la pantalla de la tele, de la tablets, del móvil…

Mi bichilla en la biblioteca ¡revolviéndolo todo!

Mi bichilla en la biblioteca ¡revolviéndolo todo!

2. Relaciones sociales. Lo normal es que si acudís a la biblioteca con vuestros hijos encontréis a más padres que han optado por la misma iniciativa de ocio. Como nuestra bichilla aún no va ni al cole ni a la guardería, ir a la biblioteca es una buena forma de que tenga contacto con otros bebés más o menos de su edad. Allí conoció a otra niña a la que le lanzó un guantazo en toda la cara nada más verla, luego la otra se lo devolvió, ninguna hizo un drama y siguieron echándose un vistazo de vez en cuando porque aún son demasiado pequeñas para tener este interés por socializarse entre sí. Para los papás puede ser una forma de conocer a otras parejas con hijos y compartir un rato hablando de las habilidades de los peques, ver qué grado de desarrollo tienen otros bebés mayores que el tuyo… La verdad es que si los niños van a la guardería todo esto ya estará más que superado en esas familias, pero para quienes tenemos al bichillo todo el día en casa es una forma de cambiar un poco de aires.

3. Actividades. Además de la posibilidad de llevarte libros, dvds, revistas, y demás material propio de las bibliotecas a casa, estas suelen organizar actividades especiales para el público infantil como presentaciones de libros, jornadas de cuentacuentos, exposiciones, talleres de manualidades concursos de dibujo, de relatos, sorteos de entradas para museos y otras actividades culturales, charlas sobre psicología infantil y crianza, teatro… Vamos, todo un mundo de posibilidades para pasar un buen rato a resguardo del frío ahora que llega el invierno. Yo ya le he echado el ojo a un par de actividades (una en inglés) adecuadas a la edad de mi niña. A ver si encontramos plaza porque hay que inscribirse previamente.

En definitiva, que las bibliotecas municipales han dado un salto cualitativo importante para adaptarse a los nuevos tiempos y lograr convertirse en locales agradables y multidisciplinares, donde no solo se está de paso para recoger o devolver un libro, sino donde se puede pasar una tarde en familia, jugando todos en el suelo, dejándonos guiar por nuestra propia imaginación o por la de los especialistas que ponen en marcha algunas de estas iniciativas tan novedosas que os he relatado. ¿Habéis hecho alguna vez esta prueba? ¿Sabéis si vuestra biblioteca municipal dispone de una zona infantil? Desde aquí os animo a averiguarlo porque podréis disfrutar de cantidad de actividades gratuitas, originales y muy agradecidas para divertiros en familia. Sin alejaros de casa y sin gastar ni un euro. ¡No hay mejor plan que ir a la biblioteca con los niños!




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9 Comentarios

  • Responder
    mamiansiedades
    3 noviembre, 2014 at 15:45

    Me viene de lujo este post porque varias veces he pensado de ir pero no me “atrevía” por lo que dices que de vaya jaleo montará del entusiasmo de ver todos aquellos cuentos juntos. En cuanto haga un rato, me lanzo a una incursión bibliotecaria ñ_ñ

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      3 noviembre, 2014 at 16:01

      Es que son pequeñas actividades de ocio que vienen genial para cambiar de aires, salir de la rutina y que muchas veces desconocemos que existen o pensamos que no están dirigidas para nuestros peques. En la biblioteca de aquí, publican un listado de eventos y los hay para bebés desde 0 meses, así es que imagínate si estarán más que acostumbrados, a gritos, llantos y bichillos inquietos correteando por todas partes.

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    mamiansiedades
    3 noviembre, 2014 at 15:49

    Uh perdón, no salía el primero, volví a escribir y ahora soy una spammer! jajaja

  • Responder
    mamaenbulgaria
    3 noviembre, 2014 at 17:35

    Añoro mucho la posibilidad de ir a la biblioteca… Aquí hay, claro, pero encontrar libros en español es una odisea, vamos que tengo yo más libros en castellano en casa que una biblioteca pública búlgara. Me encantaría poder ir cada semana con mi hija mayor y conseguir libros para que vaya leyendo, ahora que pon fin sabe leer.

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      5 noviembre, 2014 at 14:40

      Es que tu situación es difícil, pero al menos podríais probar con los libros búlgaros. Más que simplemente para llevarnos libros a casa, la idea es poder disfrutar allí mismo de las actividades que organizan, pero no sé si las bibliotecas en Bulgaria funcionarán igual. Aquí la verdad es que están innovando mucho.

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    Eva
    9 noviembre, 2014 at 18:32

    hola! nosotros somos fans de las bibliotecas municipales de Barcelona. En la mayoría de las que hay espacios infantiles, la gente es super maja y las actividades son muy didácticas. También hemos tenido alguna anécdota sorprendente (ir a una actividad cuentacuentos para la hermana mayor, y no dejarnos entrar porque vamos con un bebé, que es la segunda -que duerme plácidamente en su mochilita-)… pero en general el nivel es de 8 sobre 10. Planazos fáciles, pedagógicos y low cost.

    besos

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      10 noviembre, 2014 at 09:43

      Lo de que no dejen entrar al bebé dormidito ¡si en el fondo son muy silenciosos! La verdad es que organizan cantidad de actividades que no conocíamos hasta ahora.Nosotros de momento solo hemos visitado el espacio infantil de nuestra biblioteca,pero en las próximas semanas ya hay un par de actividades para bebés a la que queremos apuntarnos. ¡A ver si logramos plaza!

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    Actividades musicales con niños
    2 febrero, 2015 at 11:17

    […] Talleres musicales. Ya comenté hace un tiempo que en las bibliotecas municipales organizan actividades para bebés, y casi todas ellas giran en torno a la música, las primeras palabras o el primer contacto con el […]

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