Ocio y viajes

Hotel Intur Palacio de San Martín. Madrid desde un monumento

Como ya os conté hace unas semanas, este año hemos cambiado las tradicionales comidas navideñas por una escapada a Madrid con una porción reducida de nuestra familia. Madrid es una ciudad apasionante en cualquier época del año y con cantidad de actividades que impiden que el aburrimiento se apodere de padres y niños. Pero hoy me voy a centrar en el espectacular alojamiento del que hemos disfrutado, el Hotel Intur Palacio de San Martín. Es un edificio que forma parte del Patrimonio Nacional, porque es un espectáculo arquitectónico y durante el siglo XIX albergó la embajada de EEUU en la capital. A 50 metros de la calle Preciados y a unos pocos más de la Puerta del Sol, es el hotel más céntrico en el que me he alojado nunca. Esto me hacía desconfiar de poder dormir tranquilamente por las noches, pero es alucinante lo bien insonorizado que está el edificio. Es de los hoteles que más me han gustado últimamente, especialmente para viajar con niños. Porque aunque no tengan atracciones ideadas para ellos, tanto las habitaciones como la atención hacen que la estancia sea muy confortable para alojarse aquí en familia.

1. Situación. Como he comentado anteriormente ¡perfecta! Por los alrededores de la Plaza de San Martín transitan pocos coches, y al estar el hotel en medio de una zona peatonal el ruido del tráfico no debe molestaros. Además, en fechas navideñas podréis ver al final de la calle el espectáculo infantil de Cortylandia, y justo enfrente del hotel, en el Palacio de las Alhajas, se celebra el mercadillo navideño Alhajadú. A poco pasos está la Puerta del Sol, la Plaza Mayor, la Plaza de Callao, la Gran Vía, la opera, el Teatro Real, el Palacio Real y los jardines de Sabatini. Vamos, medio Madrid a tiro de piedra.

2. Habitaciones. Las estancias del Hotel Intur Palacio de San Martín están completamente insonorizadas. La nuestra fue la 219, al final del pasillo de la segunda planta y con vistas al patio interior del hotel, donde había una especie de saloncito en la planta baja para leer la prensa. Tanto en esta zona de butacas como en el techo hacia el exterior, ese hueco estaba aislado por cubiertas de cristal por lo que no se filtraba ningún tipo de ruido, ni del hotel ni de la calle. Tampoco nos llegaba el rumor de la televisión o las conversaciones de otras habitaciones, por lo que supongo que cuando nuestra bichilla daba algún que otro alarido, el resto de huéspedes también estaban a salvo y podían seguir descansando con tranquilidad. La habitación era muy espaciosa, con dos camas de 105 centímetros unidas como si fuese una de matrimonio ¡2,10 metros de cama para el colecho es todo un lujo! Pedimos una cuna para la niña, pero como de costumbre, la utilizó más como parque de juegos que para dormir. La dimensión de la habitación era muy cómoda, pero el baño algo pequeño y estrecho Todo muy bien conservado y limpio. Entre otras peculiaridades, me sorprendió que el mini bar enfriase muchísimo, porque yo llevaba comida preparada de casa para la niña. Generalmente, estos aparatos no suelen ser demasiado útiles para conservar ni enfriar nada, pero este funcionaba a la perfección.

Con la maleta deshecha y a correteando, la habitación luce menos, pero era genial

Con la maleta deshecha y a correteando, la habitación luce menos, pero era genial

3. Personal. Muy atento cada vez que nos cruzábamos con ellos a la salida y entrada del hotel. También me hicieron el favor de calentarme un potito para la niña, una noche en que volvimos precipitadamente sin que hubiese cenado en la calle. Hasta las limpiadoras nos dejaron felicitaciones por navidad en las habitaciones. A quienes no conocimos fue a los camareros, porque todas las comidas las hacíamos fuera del hotel. La gastronomía de Madrid es de lo más variada ¡y económica! Y mi antojo de desayunar churros con chocolate cada día no conocía límite. Así es que sobre este servicio del hotel no puedo ofreceros una opinión fundamentada.

4. Precio. Nosotros lo reservamos con más de un mes de antelación, y encontramos una oferta en la que sólo el alojamiento nos costaba 83 euros la noche, en habitación doble, con la cuna gratuita y también con el detalle de poder tomar un par de cervezas en la terraza del hotel. Todo esto incluido en el precio. Dependiendo de la época del año, los precios pueden subir de forma escandalosa, o incluso encontrarse un pelín más bajos. Para ser un hotel tan confortable de 4 estrellas en pleno centro de Madrid, creo que el precio es muy ajustado. Yo repetiría de nuevo con los ojos cerrados, y hasta el papá de mi bichilla planea utilizarlo en sus próximos viajes de negocios a la capital.

Detalle del patio central y las escaleras ¡un edificio con solera!

Detalle del patio central y las escaleras ¡un edificio con solera!

Algo que me pregunto acerca de este y de otros hoteles es ¿por qué los canales de la tele están tan desorganizados? Hay un batiburrillo de emisoras nacionales, locales e internacionales, sin orden ni concierto, por lo que uno se vuelve loco para encontrarlos dibujos animados que entretengan a los churumbelitos. Vamos, es un mal menor en comparación con el resto de instalaciones, salones de conferencias, gimnasio y spa, de los que dispone el hotel Intur Palacio de San Martín, pero ahí queda el comentario, por si le pueden dar fácil solución para el futuro. Ya sabéis, si vais a Madrid en familia y encontráis una buena oferta, este hotel sin duda es de lo más recomendable, confortable y céntrico que podréis encontrar.




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4 Comentarios

  • Responder
    mamaenbulgaria
    29 diciembre, 2014 at 12:56

    Tomo nota de todo porque una escapadita corta a Madrid la tengo pendiente hace años. Creo que yendo con niños es fundamental un hotel algo céntrico!

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      30 diciembre, 2014 at 10:59

      Con este se podía ir andando a todas partes, la estación de tren y metro cerquísima, así es que muy bien situado. Y lo de que la bichilla pudiese corretear alrededor de la cama y no quedarse inmóvil en una esquina también fue una gran ventaja.

  • Responder
    4 actividades gratis para una navidad en Madrid - Planeando viajar con niños
    5 enero, 2015 at 11:07

    […] es idéntica a la anterior. Yo iba súper entusiasmada, porque el hotel en el que nos alojamos (Palacio de San Martín) estaba a pocos metros de Cortylandia y podíamos ver el montaje desde la plaza del mismo. A mi […]

  • Responder
    Museo del jamón. Más barato y ambientado imposible - Planeando viajar con niños
    19 enero, 2015 at 11:08

    […] no vamos a hablar de actividades culturales en Madrid, sino que vamos a seguir con esta tanda gastronómica que tan útil me parece. Lo que daría yo por […]

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