Crianza

Mi bichilla enferma (II). El resfriado

Un resfriado ¡la segunda enfermedad de mi bichilla!

Un resfriado ¡la segunda enfermedad de mi bichilla!

Pese a que la gastroenteritis de la semana pasada se supone que médicamente era un diagnóstico más grave que un simple resfriado, lo que casi agotó nuestra paciencia como padres primerizos fue el primer resfriado de mi bichilla. Se produjo pocas semanas después del episodio de vómitos y diarreas, sobre los 12 meses, y por el momento ha sido el ultimo mal al que nos hemos enfrentado. Mi churumbelita no tuvo fiebre, y como en la enfermedad anterior, ella andaba la mar de campante durante el día, con sus juegos, gateos a toda velocidad, intentos de caminar… Pero ¡ay cuando le entraba el sueño! Ahí se acababa toda su paz y la muestra. Esta segunda enfermedad ya estuvo a punto de costarnos el divorcio. Y es que ante los males que atacan a la niña, su papá se vuelve de un sobreprotector que asusta. Me acusa de mala madre, de no querer tomarme la molestia de llevarla al médico, y de reírme de su preocupación. Porque le estoy descubriendo a este hombre una vena dramática desde que es papá que ni en las más clásicas tragedias griegas. O es que ve la muerte en cada moco que le asoma a mi bichilla, o yo no sé por qué es tan alarmante que la niña se haya resfriado una vez. Y luego me dice que estaría bien llevara unas horitas a la guardería para que yo tuviese tiempo libre. ¡Ja! Ni muerta paso yo por ese trance, para que me venga enferma de cosas mucho más graves semana sí, semana también, y luego este hombre me martirice con el asunto de los cuidados de la niña. ¡Qué me quedará que pasar!

1. Síntomas. El resfriado de mi bichilla parece que llegó como a cámara lenta. Unos poquitos de mocos colgando, algún que otro estornudo y un par de toses al día. Ni fiebre, ni bichos vedes asomando de la nariz, ni dificultades para respirar. Todo muy light y muy llevadero. Hasta que tenía que echar la siesta o dormir por la noche. En posición horizontal parecía que se le taponase la nariz y enseguida se desvelaba. No aguantaba más de 20 minutos tumbada. De día me la ponía en la mochila de portero y la siesta le duraba su par de horitas habituales, pero de noche…

2. Trucos para mejorar la respiración. Durante los días que duró el resfriado, mi bichilla no quiso dormir de noche ni en la cuna, ni colechando en la cama con nosotros. La teta ya no la calmaba tanto, porque al tener la nariz taponada se asfixiaba al respirar. Los paseítos en brazos de su papá lograban calmarla y nacotizarla por unos minutos, pero en cuanto cesaba el meneo se volvía a desvelar. Así el descanso era imposible para todo el mundo. Le hicimos lavados nasales con agua de mar, de esa que venden en spray, algo que ella odia y contra lo que patalea con todas sus fuerzas, se arranca a llorar y una no sabe si es peor dejarle los mocos o arrebatárselos de esa manera. Otra cosa que recordamos del grupo de crianza, fue lo de elevar un poco el colchón de la cuna, por la parte de la cabeza, poniendo entre el colchón y el somier una toalla doblada, para que la cabeza estuviera más alta que el resto del cuerpo y las vías respiratorias más despejadas. Pero de noche, nada de esto surtía efecto.

3. Dormir porteando. Como la única forma de que mi bichilla descansase en tandas de 20 minutos, era tenerla en brazos, en posición vertical, decidí portearla durante toda la noche. Me fui al salón y a recorrer la casa arriba y abajo hasta que se dormía. Entonces me sentaba completamente vertical en el sofá y trataba de dormir yo también unos pocos minutos. Peto enseguida se despertaba, buscaba la teta, gimoteaba, y tenía que reanudar la procesión otro rato largo. ¡Parecía mentira que un simple resfriado pudiese complicar tantísimo la rutina familiar y el descanso de mi churumbelita!

4. Médico. Pues si queréis que os diga la verdad, no fui. Me da una pereza horrible tener que ir a la consulta, y peor si hay que esperar horas en urgencias, para al final acabar siempre con el mismo diagnóstico: hidratación, y un poquito de paracetamol cada 6 u 8 horas si la fiebre pasa de 38,3. Y como esta teoría ya me la tengo muy bien aprendida e interiorizada, pues me resistí a ir al centro de salud. Porque estar rodeada durante horas de otra gente infecciosa de verdad, sólo podría acarrear como consecuencia el que mi bichilla o yo saliésemos de allí siendo portadoras de otra cosa mucho más grave que un resfriado. Eso sí, el resfriado también me lo pegó. A mí, a su papá, a la abuela y a la bisabuela. Y como de costumbre, todos pasamos los síntomas de una forma mucho más penosa que la niña, llevándose la palma su papá, con un taponamiento en las fosas nasales que le duró cantidad de días y para lo que no encontraba remedio. ¡Esta niña nos matará un día de estos!

Por lo demás, ella comía con normalidad y no presentaba otras alteraciones, pero pasamos unas cuantas noches para olvidar, con tantísimos desvelos nocturnos contra los que apenas podíamos hacer nada. Yo creo que por cosas así, cuando los padres ven con tanta naturalidad que los niños que van a la guardería anden siempre enfermos, se me ponen los pelos de punta. ¿Cómo sobreviven estas familias con estos trastornos nocturnos? ¿Cómo pueden asumir esta situación como normal y no morir por la falta de descanso por las noches? O a lo mejor es que mi bichilla es la única que ha decidido comportarse de esta forma con un sencillo resfriado y meternos el miedo en el cuerpo al imaginarnos cómo serán esas malas noches que aún están por venir. Soy consciente de que la niña tendrá que enfermar, como todo ser humano, pero visto lo difícil que es manejar a un bebé que no entiende lo que le pasa y que no controla sus impulsos más básicos, estoy decidida a luchar por mantenerla alejada de virus y bacterias hasta que su sistema inmunitario se haya fortalecido con la edad y pueda defenderse medianamente bien ella solita de tantos ataques de bichos. Desde hoy, voy a establecer un perímetro de seguridad alrededor de cualquier otra criaturita infecciosa.

Foto: epSos.de / Foter / CC BY

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50 Comentarios

  • Responder
    Futura Mamá
    28 enero, 2015 at 07:57

    Creo que al final se fortalecen con esas cosas… Y según tengo entendido, hay viruses que es peor cuanto mayor son. Pero mi experiencia es menos que nula todavía

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 19:58

      ¡No me digas! Bueno, de hecho la varicela dicen que es peor pasarla de mayores que de niños, pero siendo tan bebé ¡no me quiero imaginar a mi bichilla arañándose la piel! ¡Con lo bruta que es cuando tiene una pequeña irritación por el pañal!

  • Responder
    mamaenbulgaria
    28 enero, 2015 at 07:59

    Realmente la puñeta de los mocos es lo que dices, que no pueden respirar ni tumbados ni mamando, y claro entonces ni descansan ellos ni descansamos nosotras. Yo tampoco llevo a mis hijos al médico por un catarro, total, para qué exponerlos a más gente enferma para que me digan lo que ya sé? Y no llevo al pequeño a la guardería, entre otras cosas, porque mucho tiempo libre no voy a tener si se pasa enfermo en casa una semana de cada dos.
    Espero que no volváis a tener esas nochecitas toledanas en una temporada..

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:00

      Ay, desde que pasamos esta racha tan mala, ya vamos a cumplir 2 meses de salud a espuertas. ¡Qué valiosa es la salud cuando no se tiene! Justo ese es mi pensamiento acerca de las guardería. El papá de mi bichilla lo ofrece como alternativa para que yo tenga unas horas libres de la maternidad cada día,pero yo sólo pienso en otros niños infecciosos y en vivencias de este estilo (y peores) con la niña enferma en casa. Y así me estreso más.

  • Responder
    Marta
    28 enero, 2015 at 08:13

    Jajaja, tarde o temprano tenía que vérselas cara a cara con los virus, y menos mal que ha empezado flojito, con un resfriado, eso le permitirá coger defensas 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:02

      Yo espero que ahora se me inmunice para los resfriados de por vida ¿será mucho pedir? 😛

  • Responder
    Mama Blogger
    28 enero, 2015 at 08:35

    ¡Es que los mocos son lo peor de lo peor! Mi hija pequeña también se resfrió y no había manera de que pudiera dormir a causa de los mocos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:03

      Mi bichilla se quedaba taponada y no le entraba el aire. No se, será que los bebés no están habituados a respirar por la boca y todo lo complican más.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    28 enero, 2015 at 08:49

    Ayyyyyy que UPMF es de la misma especie que el papá de la bichilla, que antews de que asome un mocoya está con la palabra médico en la boca y con mirada de ” tu tienes la culpa so dejada”…me pone frita!!!

    Menos mal que me tesoro es de pocos males y hago como tú agua de mar al canto, con la ventaja de que ya al ser mayorcito puedo convencerlo y se está quietecito….

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:04

      ¡Jajaja! Ese “so dejada” me suena tan familiar… Mi bichilla creo que prefiere la muerte en un potro de tortura que el spray nasal. Yo no lo he probado nunca, y entiendo que agradable no debe ser, pero tampoco me paso el día persiguiéndola con el cacharro infernal. Sólo la martirizo un par de veces al día, y aún así creo que me quiere menos desde que superó el resfriado.

  • Responder
    Ejecutiva & Mamá
    28 enero, 2015 at 10:05

    Ese es el miedo que me persigue desde que nació V, que se ponga enferma. Llevamos 3 semanas de guardería y, de momento hemos librado. Llevo tocando madera desde que empezó 2015…

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:11

      ¡Jajaja! Ánimo mujer. Oye, yo creo que llegar a la tercera semana de guardería sin ningún mal, debe ser todo un récord. Igual está inmunizada contra todo y es una superviviente.

  • Responder
    cosetesdemarta
    28 enero, 2015 at 10:31

    jajajja, y lo que te queda!
    Mi sobri de 19 meses si va a la guarde y tenemos, constipados, fiebres, otitis, virus boca, pies y manos,
    Imagínate si tiene mocos que cuando lo coges y respira notas los ruidos de los mocos!
    Mi cuñi si fue al médico pero claro ya la fiebre era 38.5 medios, o sea que era para ir.
    Y el estar malo tiene un efecto colateral, la mamitis!!
    NO te puedes ni acercar a él, tooodo el día cogido a su madre!

    Pero bueno, es lo que toca, no?
    Ánimo!

    Un Besazo gigante!!

    Te dejo mi nuevo post. Kit para Una Sesión de Fotos Espectacular

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:13

      ¡Un niño Darth Vader! De esos que respiran con ruiditos y dificultad. ¡Qué lastimita de criatura! A mi bichilla la mamitis no la ataca ni en los momentos de bajón por enfermedad. Ella sigue igual de independiente que siempre.

  • Responder
    matronaonline
    28 enero, 2015 at 11:05

    Ufff, vaya racha, pobrecita!!! el otro día me comentaba una amiga que su sobrina llevaba enlazando resfriados con gastroenteritis… con nuevos resfriados desde que empezó la guarde en octubre!!! desde luego debe de ser complicado lidiar con una situación así

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:14

      Por suerte, tras estas dos bajas médicas, ya llevamos casi 2 meses de salud total. ¡Ay, qué descanso! Ya podían los bichos atacar de forma más espaciada y dejarnos criar y vivir con una mijita de tranquilidad.

  • Responder
    diasde48horas
    28 enero, 2015 at 11:24

    Redondo también odia a muerte el agua de mar para los mocos, pero es la única manera que tenemos de despejarle las vías y poder dormir medianamente bien cuando tiene resfriado.
    La verdad es que en este asunto hemos tenido suerte, porque él va a la guardería desde que tenía un año pero enfermedades no ha cogido muchas. De vez en cuando tiene mocos, peor se los limpia con la manga y se queda tan ancho jejejjee

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:16

      A mi bichilla tampoco noté que los lavados nasales le hicieran mucho efecto. Además, esta niña tiene la peculiaridad de que en vez de expulsar los mocos por la nariz, se los traga y me los caga, por lo que el culete también se le irrita. ¡Jajaja! Esos niños con mocos colgando y pegados en las mangas de la ropa son hoy mi mayor pesadilla!

  • Responder
    marigem
    28 enero, 2015 at 11:39

    Jajajaja, es que los papás son muy dramáticos.
    Yo hoy en el blog puse como combato los catarros, vaya casualidad!!!!
    Es que si no tiene complicación evito el médico porque siempre salgo con algo más. Y yo que en mi infancia apenas pasé catarros, desde que fui madre y los peques empezaron al cole cada año los cojo peores, este año me he librado pero normalmente pillo unos trancazos de alucinar.
    Un besín y me he reído mucho imaginando la conversación con el papá, eso lo he vivivdo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:19

      Lo he leído esta mañana. El médico yo es que a veces lo evito hasta para asuntos de vida o muerte (en mi familia somos brutos por naturaleza). Yo he sido de enfermar poco, pero ya veo que lo de ser mamá va a cambiar mis estadísticas por completo, porque dos males que ha tenido mi bichilla, dos males que me ha contagiado. Es que casi que no la llevo a la guardería pensando egoistamente en mi integridad física.

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    28 enero, 2015 at 11:47

    pff es un rollo cuando están así malitos. Las noches son lo peor, pero no queda otra…

  • Responder
    Segundos Pasos
    28 enero, 2015 at 12:46

    mis sobrinos está todos igual!!!! no les dejo que se acerquen a mi peque jejjeje cuidaros mucho!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:31

      Cuando vamos de visita, el papá de mi bichilla se asegura antes de que no va a haber ningún adulto ni niño infeccioso en varios cientos de metros a la redonda.

  • Responder
    Eva
    28 enero, 2015 at 12:47

    Por si te viene bien para la proxima vez,yo con mi hijo descubri unos parches que se lespegan en el pijama.
    Se llaman respiparche.Huelen a Vicks vaporous.se supone, que son a partir de 2 años,aunque yo los utilice antes y son una maravilla.Les despeja la nariz y les permite repirar cuando duermen

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:32

      Esto lo conocí en una juguetería en la que trabajé durante un tiempo, que sacó una línea de cosmética para bebés. Pues mira, no se me había ocurrido probarlo ahora. Para la próxima vez (que espero que tarde mucho en llegar) me apunto el truco.

  • Responder
    yllegom
    28 enero, 2015 at 12:58

    Puff, estamos todos iguales. La semana pasada todos en casa con gastroenteritis, por suerte E que tiene dos meses se ha salvado… pero los mocos ya hacen parte de la familia… no sé si todo esto los hacen más fuertes o no, lo que sí sé es que son un coñazo! Besos y animo!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:33

      Dicen que cada enfermedad que pasan los va inmunizando para el futuro, pero lo cierto es que pasarlas siendo tan pequeños es una tortura difícil de sobrellevar. Menos mal que la peque se te ha librado, porque con 2 meses ¡pobrecita!

  • Responder
    Esther
    28 enero, 2015 at 14:43

    Nosotros llevamos tres resfriados y des del primero que hemos intentado huir de gente resfriada o griposa. Lo pasan mal pobres (y nosotros también) y lo peor es que no entienden que les pasa. Yotampoco voy al médico para esto porque con hidratación, medicamentos si precisa y cuatro cosas mas, ya haces.
    En fin, paciencia para la próxima 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:36

      Aquí hemos pasado sólo uno y pienso tapiar las ventanas si hace falta para que no entre ni un bicho más. Antes de llegar al tercer ataque de mocos yo habré muerto por el camino. Tendré paciencia ¡pero lo que de verdad quiero es que no haya una próxima vez! O al menos que tarde mucho, o que los síntomas sean más leves, o que no me lo contagie…

  • Responder
    Esther
    28 enero, 2015 at 14:46

    Ah! Yo le pongo una crema-balsamo de la mustela(tipo vickvaporub o como se escriba) en el pecho y la planta del pie y le va bien.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:43

      Me han recomendado también unos parches en otro comentario ¡ya tengo más opciones para elegir!

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    28 enero, 2015 at 15:16

    Una faena cuando están malos. Pero fíjate que para mí tener mocos no lo considero ni enfermedad siquiera, aunque le molesten al pobre. Nosotros cuando allá por la prehistoria de la maternidad, cuando M tenía mes y medio, lo que hicimos fue ponerle una cebolla cruda cortada en un cuenco con agua templada. Dormimos con la cebolla cerca de su cabeza y adiós mocos. Eso sí, el olor a restaurante barato no nos lo quitamos en días

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:45

      Bueno, lo de llamarle enfermedad era para darle dramatismo al asunto (ya ves, me ha pillado el día de la no desdramatización hoy), porque esto es lo segundo más grave que le ha pasado a mi bichilla en estos 14 meses ¡y gracias! Lo de la cebolla, dicen los expertos que no funciona, pero hay gente que la defiende a muerte. A mí como me da asquete el olor no me animo a ponerlo en práctica.

  • Responder
    mamirecientecuenta
    28 enero, 2015 at 16:13

    Vaya!! pobrecita. Mi enana está con mocos, otra vez y tampoco va a la guardería, pero tiene un primo que sí va al colegio que coge todas las infecciones y que siempre se empeña en coger a la niña y darle besitos. Problema, que yo no quiero y la madre y la abuela del churumbel sí, así que hago que el padre de la criatura se meta por medio (pues son su madre y su hermana) y les diga lo de los microbios, pero al final el niño se sale con la suya, con lo cual, a la semana siguiente la enana enferma. Y me dicen que no es por eso….
    Yo también he pasado noches en vela, de la misma manera. Se le tapona la nariz y no hay manera de dormirla. Menos mal que a ella lo del agua de mar no se queja. Se espera a que se lo ponga y estornuda un poquito, me mira y se ríe. Aunque claro, no voy a estar, cada 20 minutos, poniéndole el agua de mar…. Así que toca aguantarse y turnarse para dormir con ella.
    Saludos

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 enero, 2015 at 20:48

      Es que con un niño pequeño y cercano que vaya a la guardería ¡estáis en las mismas! Es como cuando tienen hermanos mayores que van a la guardería o al colegio, que ellos se infectan, lo traen a casa y os pequeños lo cogen. El papá de mi bichilla es el encargado de ahuyentar a los niños y adultos infecciosos que se puedan acercar a mi bichilla. Yo no sé la gente cómo no entiende que cuando son tan pequeños es mejor mantenerlos aislados de estos contagios, y se lo toman como un asunto personal.
      Con lo de que no se queje al destaponarle la nariz ¡tienes mucho terreno ganado! Porque si se revolviese como mi bichilla… es que una persona sola es imposible que la domine, e incluso con dos parece que vayamos a hacerle daño para poder aplicar el sparay como se debe.

  • Responder
    nuestrocachorro
    28 enero, 2015 at 23:53

    pobrecillos, que malitos se les ve cuando enferman. Cachorro ni un catarro, pero ayer después de comer le subió la fiebre a 38,5 y no se levantó de la cama hasta hoy por la mañana. Tampoco lo he llevado, apiretal cada 6h y está como nuevo. Y no lo llevo porque hoy ya estaba bien, y porque estoy segura de que cogen más cosas en el ambulatorio entretanto germen que en cualquier otra parte. ¿qué dices de la guarde?? jajaj no coment

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 enero, 2015 at 15:01

      ¡Que la guardería inmuniza! ¡Jajaja! Ya supongo que te lo habrán dicho “cienes y cienes de veces”. Es lo que tiene criar como te sale del arco del triunfo y a contracorriente. Yo estoy convencida de que estas pequeñas cosas se pasan bien en casa, y en nuestro caso es que incluso sin paracetamol ni nada, porque no hubo fiebre. Es que hay que tener mucho ojito con esto de medicar a nuestros bichillos,porque si no luchan ellos solos contra las cositas leves, sí que no habrá forma de que se defiendan nunca de los virus por sus propios medios.

  • Responder
    Paula (Sin Chupete)
    29 enero, 2015 at 05:06

    Pues yo te animo a que pruebes lo de la cebolla. Yo soy una persona muy escépitca para casi todo en general y para los remedios de abuela en particular. Pero a nosotros nos funcionó mejor que nada. Huele mal, pero el descanso lo vale.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 enero, 2015 at 15:03

      ¡Jajaja! Es que ese olor es superior a mis fuerzas. Y otra cosa, que a mí me lloran los ojos enseguida que despedazo una, y como colechamos ¡me iba a pasar la noche llorando como una magdalena!

  • Responder
    judit
    29 enero, 2015 at 15:51

    buf la única vez que hemos pasado por un resfriado asi fue horrible! Por suerte los demas solo han sido cuatro mocos. Yo al final acabe durmiendo sentada en la cama con el niño en los brazos, con la cabeza levantada de el para que pueda respirar claro. Conseguimos descansar un poco, pero el día siguiente fue muuuy largo! Espero que no vengan mas virus asi!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 enero, 2015 at 10:57

      Yo me fui a sentarme al salón por dejar descansar a su santo padre, que bastante tiene ya con los madrugones entre semana para trabajar. Los virus, ¡cuánto más lejos mejor! Y espero que al menos le sirva para que el próximo resfriado se quede sólo en eso, en 4 mocos mal contados.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    30 enero, 2015 at 15:36

    Lo de no llevarla al ambulatorio normal, es como dices, horas de espera para que te digan lo de siempre. Esperemos que no se vuelva a resfriar, pero como eso es complicado, al menos que tarde mucho. Eso si, para cuando ocurra de nuevo, prueba a hacer los lavados con suero fisiológico (lo venden en monodosis o en botella) que les resulta algo, solo algo, menos molesto que el agua de mar. Y para las noches, parte una cebolla en trozos y déjala cerca de su cama o cuna. A la mañana siguiente la habitación olera fatal, pero seguro que ella habrá podido respirar mejor. Es un remedio de abuela pero que funciona de maravilla!

    • Responder
      Planeando ser padres
      31 enero, 2015 at 22:57

      ¡Otra con lo de la cebolla! Al final voy a tener que probar el remedio porque sois muchas las defensoras. No hicimos los lavados con suero porque la pediatra dice que el agua de mar es más efectiva, pero al ser en spray es una tortura para mi bichilla. Como dices, lo mejor será que tarde muchísimo tiempo en volver a resfriarse. A ver si para entonces es capaz de sonarse los mocos ella sola y no se los tenemos que sacar a la fuerza con estos chutes a presión.

  • Responder
    anabelmoor
    31 enero, 2015 at 18:48

    Jaja, me meo con el colofón final,habría que establecer un perímetro de seguridad! por eso no quiero llevar yo a mi chica a la guarde. Por cierto con la aptitud de papá me siento totalmente identificada, por dios! Pues en esas estamos nosotras ahora intentando superar los viruses, pero que van dos en dos semanas, parecía que nos habíamos recuperado y la recaída peor, ahora estoy griposa yo también, las dos con fiebre con lo cual la situación de noches en vela se complica aun más, un ratito que ella ha dormido, yo desvelada por mi fiebre y arriba y abajo con ella, con los brazos y la espalda doloridos. Lo peor que llevamos es el apetito una semana sin comer y después de otro medio comiendo, ahora otra vez a cerrar la boca. No quiero ni saber como se lo montan los padres que tienen varios bebés cuando se pongan enfermos, el otro día había en la consulta del pediatra una criatura con dos peques de 3 meses, con bronquitis, y ella también…si yo con una no doy abasto.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 febrero, 2015 at 21:40

      A mi bichilla la gastroenteritis y el resfriado, sus dos únicos males en casi 15 meses, también la atacaron demasiado seguidos para mi gusto. Este hombre al veces pienso que es muy alarmista, pero por otro lado a veces temo ser yo una desahogada que no se preocupa lo suficiente, y que un día la niña tenga algo grave y yo aquí, viendo pasar los minutos pensando que será cualquier tontada propia de la infancia. Es que cuando las mamás nos ponemos enfermas ¡todo se complica demasiado! Miedo me da cuando ampliemos la familia y los virus empiecen a pasar de unos a otros y a campar a sus anchas por toda la casa. Como dices, la situación de esa pobre mujer con 2 bebés enfermos y ella en bajo rendimiento, no la quiero vivir yo de cerca.

  • Responder
    Bego
    1 febrero, 2015 at 18:59

    Ay, es un rollo lo de los catarros. Y las gastro también, a mí me da mucha penilla verlos ahí tiradillos.
    Asco de virus, aquí no levantamos cabeza 🙁

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 febrero, 2015 at 21:47

      ¡Ánimo mujer! Yo ya me puedo dar con un canto en los dientes porque casi en 15 meses con la niña sólo hemos pasado estos 2 episodios.

  • Responder
    Una sonrisa para mamá
    1 febrero, 2015 at 23:32

    Uff, que mal se pasa cuando se ponen malitos! yo estoy deseando que llegue el buen tiempo, a ver si nos libramos de los virus ya de una vez!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 febrero, 2015 at 21:54

      Después de todo, el invierno no lo estamos pasando muy mal. A ver si después resulta que nos atacan los virus en primavera.

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