Lactancia

Mi lactancia (XIII). Rechazo de la leche materna en biberón

Lactancia con bichilla de 15 meses

Lactancia con bichilla de 15 meses

Esta es otra de las historias sobre la crianza de mi bichilla que llevo con atraso. Sí porque la niña ya ha pasado de los 15 meses y el descubrimiento del rechazo a la leche materna contenida en un biberón se produjo en torno a los 10 meses de mi churumbelita. A día de hoy, seguimos con la teta fuera, con un par de tomas durante el día y una infinidad de ellas por la noche, pero cuando mi bichilla está despierta, si yo no estoy en casa, ya no hay forma de que se tome la leche extraída con el sacaleches. De hecho, hace meses que ya no me extraigo nada y hasta tuve que darme de baja como donante de leche materna porque el cacharro ya no me sacaba provecho para los prematuros. Ella ha ido variando mucho en este aspecto, así es que os haré un resumen acerca de cómo se ha producido esta evolución hasta plantarnos en el punto en el que nos encontramos ahora, en el que o la leche sale de al teta o mejor dale un yogur o un trozo de pan porque no se la va a tomar.

1. Hasta los 6 meses. Ni biberones ni nada. Yo había hecho acopio de una gran cantidad de frascos de leche materna para mi futura reincorporación laboral, pero como al final fui protagonista de esa no conciliación, los casi 40 frascos se quedaron ocupando todo un cajón entero del congelador. Como estaba las 24 horas junto a mi bichilla ¿cuándo íbamos a tener la oportunidad de usar toda esa leche? Que para más inri no podía donar porque en el centro en el que donaba leche materna no estaban a favor de esos envases. Total, que la primera oportunidad surgió un día en el que ni corta ni perezosa me lancé a irme de casa durante casi 12 horas y dejar a mi bichilla y a su papá con el cargamento de leche congelada y un biberón. No hubo ningún problema. En el primer chupetón la niña recelaba porque aquello salía muy fácilmente, pero en un par de minutos ya se había zampado la dosis completa. Ahora la que tenía miedo era yo, porque una vez hecho ese descubrimiento igual se iba a negar a seguir haciendo ella misma las dificultosas extracciones de la teta. Pero no fue el caso.

2. Hasta los 9 meses. No tuve la necesidad de separarme de mi bichilla por muchas horas, pero si salía y la dejaba un rato con mi madre, coincidiendo con una de las tomas, o con la hora de la siesta, el biberón no suponía ningún problema para ella. Yo tenía depósitos de leche en ambas casas, por lo que cualquier persona me la podía alimentar si yo tenía que estar ausente. Y mi bichilla seguía feliz con estos biberones esporádicos. Sí me preocupé de buscar uno con tetina para recién nacido, de esas en las que el flujo es muy lento y ella debía esforzarse por extraer la leche, para que se asemejara un poco al ejercicio que debía hacer para sacarla del pecho. Pero el contenido (unos 100 ml. cada vez) no le duraba ni un suspiro. Así es que tanto el papá de mi bichilla como mi madre, andaban felices de quedarse con ella, porque en teniendo la panza llena no les daba ni un ruido.

3. El cambio. La primera vez que falté de casa durante una noche completa, mi bichilla tenía poco más de 10 meses. Ahí fue cuando fui consciente de que para cualquier bebé la teta es algo más que alimento (mucho más). Yo me fui de evento bloguero a la aventura, a Granada, y la dejé básicamente al cuidado de mi madre, y a ratos de su papá, porque este andaba bien liado en su trabajo y no pudo atenderla durante todo el tiempo que yo estuve fuera. El caso es que desde el primer minuto en que notó mi ausencia, ni lloró, ni dejó de dormir, ni se mostró irritable, ni se negó a comer, pero no hubo manera de que aceptara la leche en el biberón. Y eso que les había dejado reservas de todas clases: congelada antigua, congelada reciente, un par de botes del día antes que estaban en la nevera y sin congelar… ¡tenía modelos para dar y regalar! Probaron a dársela en biberón, en un vasito, con la cucharilla, con la pajita. De ninguna forma. En cuanto probaba una mijita ya no quería más. ¡Ay, que agradecida es la maternidad para esto de ser una vaca lechera!

En definitiva, que durante estos meses he descubierto que sí que es verdad que existe ese punto, una vez sobrepasado los 6 meses de lactancia, en el que nuestros churumbeles desean seguir pegados a la teta de mami porque tienen sueño, porque están nerviosos, porque les sobreviene la sed, o están malitos, o simplemente quieren contacto, y calorcito humano y una junterita amorosa con sus mamás. Por eso seguimos avanzando juntitas hacia ese destino que será el destete respetuoso. De momento ella me ignora bastante durante el día, y es por las noches cuando se vuelve más dependiente del pecho. Pero como dicen las malas lenguas, yo no tengo oficio ni beneficio, ni otra cosa que hacer que llevar a mi churumbelita colgando de la teta cuando ella la reclama. Y así seguiremos. No sé hasta cuándo, porque el destete lo veo lejanísimo tras aquel primer amago engañoso que me hizo al cumplir un año. ¿Pasasteis las mamás de teta por esta fase de rechazo de la leche materna extraída?

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35 Comentarios

  • Responder
    Rosa
    5 marzo, 2015 at 09:06

    la enchufaba a la teta y tan contentas. Yo me extraía leche para hacerle la papilla de cereales. También creo que influyó por ser novata, no haberlo intentado antes que quizá tenía más producción. Pero me costaba muchísimo llenar un bote de 50ml!! Tenía que hacerlo en dos tandas y encima parecía que me quitaba tiempo de estar con mi enana. Algún día me sacaba 100ml y eso era un súper logro. Así que al mes de extracción lo dejé casi por estrés. No sé si lo estuve haciendo mal pero probé mil y una posturas, mil y un consejos, antes, después de darle el pecho, con foto de la enana.. En fin, pero yo me sentí libre de estar con mi niña y sólo compramos leche de continuación para hacerle la papilla de cereales, que tomaba de vez en cuando. A día de hoy y casi a punto de cumplir los 2 años seguimos con la lactancia materna. Pero ya muy ligera, me pide sólo por la noche antes de dormir. Así que supongo que poco a poco estamos en la recta final pero porque ella quiere! Jeje.. Besos!

  • Responder
    Rosa
    5 marzo, 2015 at 09:08

    Perdón se me ha cortado el comentario anterior!
    Hola! Yo como me incorporé al trabajo cuando mi enana tenía 7 meses gracias a 2 meses sin sueldo que me permitía coger la empresa pues ni intentamos lo del biberón. Yo le daba el pecho antes de salir a trabajar a media mañana se tomaba un yogur y a medio día la comida. Cuando yo llegaba a las 3 y media de la tarde la enchufaba a la teta y tan contentas. Yo me extraía leche para hacerle la papilla de cereales. También creo que influyó por ser novata, no haberlo intentado antes que quizá tenía más producción. Pero me costaba muchísimo llenar un bote de 50ml!! Tenía que hacerlo en dos tandas y encima parecía que me quitaba tiempo de estar con mi enana. Algún día me sacaba 100ml y eso era un súper logro. Así que al mes de extracción lo dejé casi por estrés. No sé si lo estuve haciendo mal pero probé mil y una posturas, mil y un consejos, antes, después de darle el pecho, con foto de la enana.. En fin, pero yo me sentí libre de estar con mi niña y sólo compramos leche de continuación para hacerle la papilla de cereales, que tomaba de vez en cuando. A día de hoy y casi a punto de cumplir los 2 años seguimos con la lactancia materna. Pero ya muy ligera, me pide sólo por la noche antes de dormir. Así que supongo que poco a poco estamos en la recta final pero porque ella quiere! Jeje.. Besos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:43

      Nosotros no hemos usado leche de fórmula porque tampoco le hemos dado cereales industriales (pasó directamente al pan,las galletas,la pasta) aunque dicen que mezclar leche materna con cereales en polvo no suele dar buen resultado, porque se quedan grumos y es un engorro. Yo estoy cogiendo complejo de vaca lechera, porque sigo teniendo cantidad, aunque lo de llenar botes de leche extraída hace ya meses que no puedo hacerlo. Más o menos a los 11 meses de mi bichilla dejé de poder, pero antes los llenaba en pocos minutos. Cuanto más te extraes, más produces, y no me resultaba difícil. Pero no sé si para todas las mamás funcionará igual, aunque creo que el sacaleches tiene mucho que ver. Uno bueno te facilita mucho la vida.

  • Responder
    pequeboom
    5 marzo, 2015 at 09:59

    Cuando me incorporé al trabajo le costó acostumbrarse a mi leche en bibe, pero en un par de semanas se hizo a la idea, el hambre siempre le ha podido! jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:43

      Pues a la mía ni el hambre le puede ya. Como come de todo, creo que pasa de la leche extraída, pero al principio no tuvo problemas.

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    Diana
    5 marzo, 2015 at 10:03

    Nosotras aquí seguimos también. Vamos a hacer 17 meses… ¿Hasta cuándo? Hasta que ella quiera 🙂

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    Madreyautónoma (@Madreyautonoma)
    5 marzo, 2015 at 10:09

    Yo dejé de sacarme leche cuando M cumplió los 9 meses. A partir de ahí, si yo no estaba, que le diesen un plátano o cualquier otra cosa, así que nos quedamos en la fase de aceptación del biberón pero que se lo ventilaba en unos minutos.
    Me ha hecho gracia que recordases el post donde cuentas que pasaste una noche con tu bichilla. Fue uno de los primeros que leí y me llamó la atención por la envidia que me dio y me pregunté que cómo lo habría pasado tu hija (y su padre). Yo no me he separado todavía ninguna noche pero la verdad es que tengo algo de ganas de hacerlo, pero me da miedo que lo pase mal.

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:45

      Esa es la decisión que tomé yo pero a los 11 meses. Esa primera noche se pasa mal, no duermes tranquila, pero a la vez, el rato que duermes descansas mucho. No te creas, que según va creciendo,peor madre me vuelvo y no me importaría poder disfrutar de otra escapadita así.

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    5 marzo, 2015 at 10:39

    Yo me extraje para la vuelta al trabajo. Y de hecho le daba de mi leche en bibe unos días antes de reincorporarme para q se hiciera al bibe.parecía q iba bien, pero le.duro pocas semanas..así q en la guarde no bebía tan apenas de lo q le.llevaba y dejé de sacarme leche..probé a q fuera «fresca» del.día, a La congelada probé a echarle.incluso cereales de esos…y nada..o salia del envase original o nada de nada

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:47

      Está visto que llegados a una cierta edad sólo quieren la leche en el envase original. Y sobre todo, si ya comen otras cosas. Supongo que si lo hiciésemos cuando son solo lactantes en exclusiva quizás lo aceptarían mejor (o no, a saber). De hecho mi bichilla no puso pegas al biberón hasta muchos meses después de haber empezado a probar este sistema. A ver cómo va la experiencia con tu nuevo churumbelito.

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    La Doctora Impaciente
    5 marzo, 2015 at 10:57

    Mi nena no la ha rechazado nunca, pero si que es verdad que tuve que darsela desde bien pequeña por motivos laborales (a los dos meses habia dias que tenia que hacer un par de tomas de esta forma).
    Acumule mucha en el congelador y tras empezar con horario laboral «normal» en un par de semanas la habia agotado y se tomaba leche de formula sin hacer ningun asco.

    Si que es verdad que yo he notado que aunque la congeles inmediatamente despues de extraerla la leche huele diferente, como a rancio, pero una matrona me comentó que esto rara vez influia en que fuera rechazada por los peques.

    Y que la teta es mas que leche ya lo tengo comprobadisimo… la nena solo la necesita cuando yo duermo en casa. Si le ofreces un bibe a media noche no lo quiere ni ver. Coge el sueñecito y se siente unida a mi, que mas se puede pedir?

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:51

      Sí, el olor y la textura cambian al congelarla, pero a mi bichilla no le importó cuando era más pequeña. Pero en cuanto comenzó a comer de todo, creo que empezó a asociar la lactancia a la teta y si yo no estaba prefería un trozo de pan o un filete de pollo (es muy carnívora) a la leche descongelada y en biberón. A estas alturas, aparte de que siga teniendo algún que otro beneficio para su alimentación y salud, creo que lo principal es e vínculo de la lactancia para calmarse cuando se estresa, dormirse de forma rápida y sentirse protegida. ¡Con lo independiente que es el resto del día!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    5 marzo, 2015 at 12:11

    Nosotros no hemos probado nunca con el biberón. Ahora, por ejemplo, domina super bien el vaso y bebe leche de almendras de su mami. ¡Le encanta! Eso sí, yo creo que Mara moriría si una noche no está con su madre. La necesita. Siempre. A todas horas. Es lo que tiene que sea tan demandante 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:53

      La mía como es de baja demanda me permite estos disloques de vez en cuando. Justo le preguntaba a ella si habíais probado alguna vez con el biberón. ¡Ay, si es que me he separado de mi bichilla demasiado pronto!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    5 marzo, 2015 at 12:33

    Ya sabes q yo con esto no t puedo dar consejo alguno pero sí q me sorprende q cogiera bien los bibes al principio y ahora no, normalmente es al revés… igual es q no quiere q tú le des bibe xo no le importa q otros sí se lo den!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:55

      No, si yo en biberón nunca le he dado la leche personalmente. Se la daba su papá o mi madre y era feliz, y daba gusto verla cómo se los zampaba casi de un trago Pero fue creciendo y de la noche a la mañana pasó de gustarle así a no querer ni ver la leche extraída. Ahora seguimos con mucha teta, pero ya nada de hacer experimentos ni de extraerme para almacenar.

  • Responder
    @Alesandrilla
    5 marzo, 2015 at 13:21

    Mis hijos nunca se han tomado la leche materna fuera de la teta. Manías suyas. Eso y mi relación odio-odio con el sacaleches, pues nada, de la teta a la boca y a tomar por saco jajaja. E

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 13:58

      ¡Yo adoraba mi sacaleches! Vamos, sobre todo porque al estar donando leche para prematuros durante 6 meses, con el método manual me hubiera desesperado mucho. Y mi bichilla la aceptó bien en el biberón las pocas ocasiones en las que yo no estaba presente, pero un día se cansó del invento y menos mal que le ocurrió cuando ya había empezado a comer de todo.

  • Responder
    Cuestión de madres
    5 marzo, 2015 at 13:58

    Reconozco que no lo he vivido porque tenía tanto miedo de estropear la lactancia dándole un biberón que jamás lo ha probado (el mayor se fastidió por un biberón nocturno así que experiencia tenía) pero conozco a muchas mamis que no ha habido manera de que tomaran la leche materna si no era del «envase original» jejejeje… listos que son éstos peques 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 marzo, 2015 at 14:05

      Yo tenía pánico a estropear la lactancia por usar un chupete, y luego trate de ponérselo a la fuerza sólo para lucir todos los que tenía. Pero el biberón se lo introduje por primera vez con unos 4 meses, pensando que volvería al trabajo, un par de tomas y punto. Luego un día puntual a los 6 meses, otro puntual a los 9, y por eso creo que no ha habido interferencias.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    5 marzo, 2015 at 15:07

    Eh y mi comentario? Porca miseria! Quizá está en la carpeta de spam, pero que a estas alturas tu blog no me reconozca es para darle una colleja 😉

  • Responder
    Ana
    5 marzo, 2015 at 15:45

    Mi ratoncito tiene casi 6 meses, hace unas semanas lo dejé con su papi en noche de chicos en casa para irme yo de cena, deje leche congelada y leche recien sacada en la nevera… Me fui a las 10 y como la cenicienta a las 12 tube que volver porque el biberón decia que no, le daba alcadas, lo mordia, le hacia pedorretas y hasta ahí… Encima le pilló en una semana que casa hora y media estaba comiendo… Yo creo que este niño pasará de la teta al vaso sin tetinas de por medio!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 marzo, 2015 at 11:52

      Pues casi que mejor, porque nosotros hemos usado el biberón muy puntualmente, pero este rechazo creo que se debe más a que no quiere la leche que al biberón en sí. Es un rollo no poder delegar esta tardea en nadie, porque yo llevo casi 16 meses pegada a la niña, dejándola en momentos muy puntuales y lo del biberón de leche materna me daba mucha tranquilidad. Como ahora ya come normalmente no me preocupa tanto, pero cuando era más pequeña me supuso un trauma.

  • Responder
    Mi SuperBaby
    5 marzo, 2015 at 15:49

    A SB le he dado leche con biberón dos veces, la primera, la primera noche que pasamos en casa y hace unos meses, no me acuerdo por qué, y las dos han sido un fracaso absoluto. Tampoco ha querido nunca chupete. Ella quiere «su» mi teta y 18 meses después seguimos con teta y la leche de vaca que toma por las mañanas, en vaso normal y corriente.

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 marzo, 2015 at 11:54

      La leche de vaca sí se la toma en el vaso normal, aunque le gusta que se la demos con cucharita o sorberla ella por una pajita (que si me descuido me salpica leche por todas partes con la dichosa pajita). Mi bichilla empezó apasionada con la facilidad del biberón, pero se cansó muy deprisa.

  • Responder
    mamirecientecuenta
    5 marzo, 2015 at 17:44

    Yo tuve que dejar a la peque para reincoroporarme cuando esta tenía 5 meses. Cuando faltaba un mes para la incorporación, el papi decidió que era momento de que yo desapareciese durante un rato y él le diera un biberón, para que se acostumbrara a este.
    Pues no hubo manera. Le acercabas el biberón y se echaba a llorar cosa mala. Incluso llegaba a vomitar de tanto llorar y gritar. Lo intentó mi marido, mi padre, mi madre y nada. Al final tuvimos que decidir qué hacer para las horas que yo no estaba.
    Mi marido consiguió darle en cuchara, pero el pobre se pasaba un largo rato y al final la leche se enfriaba, algo que la enana nunca le ha gustado. Así que al final optamos por darle comida cuando yo no estuviera.
    Estuvimos así hasta hace, más o menos un mes. Cuando compré un nuevo vaso de aprendizaje y lo probamos. Yo estaba en casa, pero fue el papi el que se lo ofreció. Ella lo cogió y chupó como si no hubiese un mañana. Eso sí, como yo estaba en casa, cuando terminaba el vaso, lloraba para que fuera, porque quería su teti.
    Así que ahora le dan la leche y la comida, pero con el vaso o con cuchara. Los biberones, ni los huele.

    Saludos

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 marzo, 2015 at 11:57

      Nosotros hicimos un par de prácticas con el biberón antes de que definitivamente yo no volviese a mi antiguo trabajo. Y todo fue genial. A mi bichilla le encantaba ver lo fácil que salía la leche, y en apenas 2 minutos se zampaba el biberón entero, sin llantos, ni vómitos, ni dramas. Se quedaba tan a gusto y a dormir. Igual, igual que si le hubiera dado el pecho. Pero desde los 11 meses esto ya no funciona, por lo que cuando yo no estoy se le da cualquier comida que le corresponda y para la teta tiene que esperar a que vuelva. El vaso de aprendizaje, con agujerito pequeño y asa, es el heredero natural del biberón. Nosotros lo usamos sólo para el agua, y la leche de vaca ya e la toma en vaso normal, pero ya no he vuelto a extraerme.

  • Responder
    monstruuosa
    8 marzo, 2015 at 18:54

    Qué fuerte, lo tomaba y ahora lo rechaza! Bueno, pero con 15 meses ya puede beber leche de vaca en vaso normal y corriente cuando tú no estés. Otra cosa es que le guste 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 marzo, 2015 at 13:51

      Sí la leche de vaca le gusta mucho. Pero me he estado extrayendo a lo tonto por si la necesitábamos en un momento en el que yo no estuviese presente, y mira para lo que ha servido.

  • Responder
    diasde48horas
    11 marzo, 2015 at 11:20

    Pues a mi me pasó exactamente lo mismo… Redondo nunca había tenido problemas por tomarse la leche en el biberón pero llegó un momento en que dejó de quererla, no había manera, en cuanto la probaba y veia que era mi leche ya no quería más. Asi que cuando yo no estaba pues el niño se jartaba de yogures, y mi leche allí ocupando sitio en el congelador… en fin.
    Luego, mi prima tuvo un niño y le pasé unas cuantas bolsas… pero la mayoría hubo que tirarlas. Una lástima…

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 marzo, 2015 at 12:18

      Yo he tenido que tirar todos los bote ¡qué penita de mi leche con la de tiempo que dediqué a extraérmela! Pero es que ya no ha habido manera. La parte positiva es que ya se puede quedar tranquilamente con cualquier persona sin depender de la lactancia materna ¡y que he recuperado un cajón entero del congelador!

  • Responder
    María {La cajita de música}
    14 marzo, 2015 at 21:16

    Con mi pipiolillo también nos pasó algo parecido… Tomaba bibe sin problema y, de repente, de una semana a otra dejó de hacerlo y solo quería teta. Dos meses después empezaba a la Escuela Infantil y claro, teníamos un problema porque probamos tetinas diferentes y nada, seguía sin querer. Tras mucho perseverar finalmente mi marido consiguió que tomase bibe de nuevo y ahora pasa de la teta al bibe y viceversa sin problema.

    Feliz día!

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 marzo, 2015 at 08:38

      Nosotros ya no hemos vuelto a hacer intentos con biberones. Como mi bichilla ya come cantidad de cosas, bebe leche de vaca,etc. Si alguna vez no estoy y tiene hambre de verdad, le pueden dar cualquier cosa hasta que vuelva. Y si necesita la teta porque lo que quiere es dormirse, tanto mi madre como el papá de mi bichilla han desarrollado sus técnicas para tranquilizarla sin la ayuda de la teta, así es que creo que ya no volveremos a la leche materna extraída.

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