Crianza

Desdramatizando la enfermedad de un bebé

enfermedad de un bebé

La enfermedad de un bebé incordia ¡pero un resfriado no es un drama!

Hace unos meses os conté cómo fueron los dos males principales de mi bichilla, una gastroenteritis que la tuvo 8 días sin comer, exclusivamente a base de teta, y de la que salió habiendo engordado después de tantos vómitos y diarreas (sí, la genética para el engorde en esta familia es así de agradecida) y un resfriado con el que me pasé noches durmiendo sentada, con mi churumbelita en la mochila de porteo porque sólo podía descansar en posición vertical (ella, porque yo ni en vertical ni en horizontal). El caso es que desde entonces, algún moco suelto más hemos tenido, pero poca cosa. No son grandes males pero ya han venido a poner a prueba la estabilidad de esta familia. O yo soy muy desahogada y muy mala madre (cosa que no pongo en duda) o aquí el papá de mi bichilla es una mijita histérico en lo referente a la salud de nuestro criatura. Total, que yo que soy muy de andar por casa y muy de desdramatizarlo todo, me he puesto a hacer balance de los resfriadillos, mocos sueltos y demás cuestiones habituales, y no mortales de necesidad, que consideramos enfermedad de un bebé y me doy cuenta de que no llevamos nada bien el tema.

1. El divorcio. Esta es la primera amenaza que tiene este hombre en la boca cuando hablamos de la salud de mi mochuela. “Como le pase algo me divorcio”, “como no la lleves al médico, me divorcio”, “otro disgusto de estos y nos cuesta el divorcio”. Tienes muchas variantes, pero el significado es el mismo. Y todo es por mi pachorra natural. Ya sé que los primerizos se supone que estamos diseñados con un chip especial, para que ante el menor atisbo de daño en el bebé salgamos corriendo hacia el médico. Pero a mí me falta esta pieza de serie o es que de verdad no creo que hayamos vivido situaciones tan críticas como para alarmarse de esa forma. Pero el papá de mi bichilla ve un moco colgando y ya tenemos el drama servido. Así es que él se hace el digno, y para dejarme en peor lugar, cuando llega del trabajo se apresura a coger a la niña, se va a urgencias (van solos, porque yo me niego a ir a hacer el ridículo al pediatra y a atascar innecesariamente la Seguridad Social) para volver al cabo de un tiempo con el mismo diagnóstico que yo ya me había barruntado.

2. El llanto y la impotencia. De este hombre, por supuesto. De verdad creo que desconfía absolutamente de mí y de mi criterio, aunque la pediatra le diga que esta niña está criada sobradamente bien. Él se va a su trabajo, a sus viajes y tiene que dejar a su tesorito en mis manos, lo que le debe parecer una aberración tremenda si tenemos en cuenta que no se fía de mis métodos y de lo poco alarmista que soy. Creo que si cada vez que la niña hace un quejido porque se ha tirado de rodillas encima de una pieza dura de un puzzle, o se ha dado un coscorrón contra el cristal de la ventana del lavadero (para un día que lo dejo limpio y reluciente…), yo saliera asustadísima y hecha un manojo de nervios para plantarme en urgencias a perder la tarde (6 horas de media de espera en el Pueblucho Infernal), él viviría muchos más tranquilo que con mi forma de proceder actualmente. Que no es otra que decir: eso no es nada. Ya se le pasará. Así aprende y no lo vuelve a hacer (aunque unas pocas más de veces ya sé que sí, que lo volverá a hacer).

3. La búsqueda del foco infeccioso. Bueno, bueno, bueno, eso ya se va a convertir en el deporte oficial de esta casa. ¿Quién contagió a mi bichilla de la gastroenteritis? Seguramente uno de los 300 bebés reunidos en un auditorio al que fui con ella para escuchar una charla de Carlos González. 300 bebés desconocidos a los que no íbamos a ir a pedirles responsabilidades. Ni aunque hubieran sido conocidos tampoco. Y luego, esos cuatro mocos que vienen y van ¿de quién son culpa? ¿De las señoras mayores que te dicen lo malas que están, se restriegan la nariz y luego le pasan la mano por la cara a la niña? ¿Del niño del parque que ya lleva las velas colgando y se acerca a mi churumbelita para darle un beso o un tortazo? Y ya ni os cuento el día en el que nos informaron de que la niña había estado jugando con un familiar al que al día siguiente le diagnosticaron varicela (ella sin vacunar, yo sin vacunar…). Vamos, que este hombre estuvo al borde de prohibir a esa familia al completo el futuro contacto con mi bichilla y negarle la palabra para los restos.

Además, está esa obsesión por fijarse en los síntomas para saber si van remitiendo o no, cuánto tiempo está tardando en curarse, cuántos mililitros diarios de moco expulsa… Y como yo soy la que pasa más horas con ella, me hace una serie de preguntas y me pide un exceso de datos e informes para los que yo no tengo documentación ni respuesta. La enfermedad de un bebé no le gusta a nadie, pero esta nueva paternidad, con estos padres tan temerosos y tan implicados en la crianza ¡tiene sus pros y sus contras! Este hombre es una maravilla para la niña, el más paciente del mundo y el que se desvive por ella, pero a mí, en mi papel de madre, me tiene etiquetada como una viva la vida que no se preocupa lo suficiente por la niña. ¿Son vuestras parejas igual de alarmistas que este hombre? ¿No se supone que somos las mujeres las que nos asustamos por todo innecesariamente? No sé quién se inventaría ese estereotipo, porque desde luego en esta casa no nos cuadra.

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58 Comentarios

  • Responder
    sradiaz
    11 junio, 2015 at 07:41

    Ay!q
    Me viene a la mente ése niño con los mocos colgando en el parque… Jejeje. Pobre. Si es mi madre no le deja salir de casa.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    11 junio, 2015 at 07:42

    Ay esa charla… Mi enano también cayó unos días después! Aunque si fueran a la guardería cada semana pillarían algo, seguro.

  • Responder
    Belén Piñeiro
    11 junio, 2015 at 08:20

    Jejejeje. Que va! El mio es todo lo contrario…y mira que yo para ser primeriza soy bastante como tu, pero si por el padre es lo llevaríamos solo para vacunarlo

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:02

      ¡Esa soy yo! La de ir a las revisiones obligatorias por as vacunas y vivir lejos del médico. ¿Ves como soy una primeriza raruna?

  • Responder
    Diana
    11 junio, 2015 at 09:26

    ¡Cuánta razón! La cantidad de veces que oigo: “Llévala al médico”, “Dale un apiretal”, “Ve a urgencias”…
    Como bien dices… “La enfermedad de un bebé incordia ¡pero un resfriado no es un drama!”.
    Genial. Me ha encantado.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:04

      ¿Qué haremos o le daremos si nos toca pasar por algo grave de verdad? Dormir en vertical y porteando es de lo peor que he tenido que hacer, correteando por la casa cada 20 minutos exactos, toda atascada de mocos, pero es que si el paracetamol ni el ibuprofeno van a solucionar nada. Con decirte que en esta casa no sabemos bien bien lo que es el Dalsy y el Apiretal (además de que somos de medicamentos genéricos).

  • Responder
    Sylvia - Miss Curvy Style
    11 junio, 2015 at 10:12

    Nosotros somos bastante tranquilos los dos para ser primerizos. Yo gestiono estas cuestiones con naturalidad. ¿La niña tiene mocos? Lavados de suero ¿Tiene un poco de fiebre? Apiretal Tampoco (cruzo los dedos) hemos tenido nada importante a pesar de que la niña lleva 6 meses en la guarde. Pero el padre de la criatura anda como loco poniendo cojines alrededor porque ha empezado a gatear y tiene miedo de que se haga daño. jajajaja. Va como un loco con la mano por delante protegiendola de las esquinas peligrosas que acechan. Menudo parnorama!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:09

      ¡Jajaja! Si, lo de las esquinas peligrosas también es el pan de cada día en esta casa y eso que mi bichilla va a cumplir 19 meses. No sé por qué sufren tanto. No sé cómo serán el resto de bebés, pero mi bichilla no es tan torpe, ni se cae tanto, ni se da tantos golpes como este hombre se piensa.

  • Responder
    Noelia-Golosi
    11 junio, 2015 at 10:17

    Pues he de decir que soy bastante como tú, y mi marido también, aunque quizá no tanto, así que llega un punto en que yo misma me planteo si no habremos sido demasiado despreocupados. Hoy mismo mi marido llevará a Bruno a la pediatra después de que esté con fiebre desde hace 7 u 8 días y una tos bastante fea. Eso sí, de forma puntual, con un chute de Apiretal o Dalsy al día como mucho (ahora que no nos oye nadie, espero que le diga que no es nada importante, porque me sentiría realmente mal)
    Un beso

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:11

      Es que esa es otra: cuando uno vive sin agobios ya te planteas si no te estarás pasando de pasotismo. Y empiezas a temer que de verdad pueda pasarle algo grave y tú estés tan tranquila en tu casa haciéndote la valiente y la entendida. Cuando este hombre me amenaza con el divorcio y sale por la puerta con la niña hacia el médico, yo también me quedo deseando que no sea nada ¡sólo faltaría! Y de momento ¡siempre he tenido razón!

  • Responder
    marigem
    11 junio, 2015 at 10:40

    Jajajaj, el papi de los míos también es bastante histérico, y lo peor es que no ha mejorado, tiene hijos universitarios y cada vez que uno se pone malo(menos mal que no ocurre prácticamente nunca) se alarma, quiere ir al médico…un dramón.
    Ayyyy la varicela, a los míos se la pegó una niña que fue al cole con ella, sabiéndolo, y ellos me la pegaron a mí y lo pasé fatal, pero fatal, peor que ellos. Un besito.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:12

      A mí me da pánico lo de coger la varicela ahora de adulta. Aunque hoy he visto la noticia de que vamos a poder volver a disponer de la vacuna. Así es que en cuanto se comercialice de nuevo, chute para mi bichilla y para mí, que ni la he pasado ni estoy vacunada.

  • Responder
    aguitaparados
    11 junio, 2015 at 10:54

    Yo pase un año de hospital con mi primer hijo, y no le deseo a nadie el sufrimiento que pasamos siendo padres primerizos. Ahora todo se nos ha olvidado gracias a dios.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:12

      ¡Ufff! Eso sí que es grave, y no las tontadas que por suerte nos han tocado a nosotros.

  • Responder
    ConPdePediatra
    11 junio, 2015 at 11:11

    Me ha encantado tu entrada. A veces sí que es díficil no preocuparse en exceso por la salud de tus hijos, sobre todo si es pequeño y tú eres primeriza. En cualquier caso parece que lo que se está perdiendo es el sentido común. Y es por eso que en las Urgencias vemos en su gran mayoría procesos banales que realmente no requerían atención urgente (fiebre de media hora, algo de mocos, un minicorte…).
    Y es que a veces el exceso de preocupación echa al sentido común por la ventana.
    Un saludo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:15

      ¡Oishhh! Que un experto en pediatría se pase por aquí y me apoye con la desdramatización ¡qué ilusión! Mira que yo lo hago porque no quiero perder el tiempo en urgencias y ayudaros a recortar listas de espera y gastos en sanidad (soy más buena ciudadana…) Creo que tengo bastante sentido común, además de pocos nervios, y eso me ayuda a criar con una pachorra… Yo no sé si es que a la gente le gusta drogar a las criaturas para que molesten menos.¡Gracias por dejar el comentario!

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    11 junio, 2015 at 11:15

    Ayyyyyyyy qué el papá de la bichilla y UPMF son idénticos en estos menesteres, que cuando tiene 36.8 ya quiere que vayamos corriendo a urgencias porque parece que va a tener fiebre…No tenemos nosotros discusiones por este motivo…es un alarmista!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:16

      UY, es que el 36,8 es casi un 37 y del 37 al 38, o a la muerte súbita, hay un paso muy pequeño para estos hombres.

  • Responder
    pequeboom
    11 junio, 2015 at 12:27

    jajajjaa Papáboom también es un poco histérico, voy a hacer yo eso de dejarle ir sólo a urgencias y que le manden lo mismo que ya le estábamos dando!! Yo soy tonta y voy con él!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:17

      ¡No vayas! A ver si con el ridículo y el tiempo perdido en el paseo los civilizamos y les ponemos los pies en el suelo. Todo es ir probando…

  • Responder
    Piruli
    11 junio, 2015 at 12:36

    Jjajaja yo me río pero a ti no te tiene que hacer tanta gracia jajaja
    Te envidio en lo pachorra que cuentas que eres, yo creo que sería como tu marido y creo que el conciliador será mi pareja. Ya te contaré…
    Besos

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:19

      Bueno, no está mal que al menos uno en la pareja guarde las formas para tratar de meter en cintura los nervios del otro. Al final, la pachorra es contagiosa (aunque los nervios puede que también lo sean) y lo mismo con el paso de los meses tú también te acabas despreocupando.

  • Responder
    La Doctora Impaciente
    11 junio, 2015 at 12:38

    Las madres y padres primerizos podemos ser muy alarmistas si…

    Yo en eso he tenido suerte; desdramatizo mucho. Y mi marido al verme a mi se tranquiliza (soy medico, debe pensar que si yo no me altero es que no debe ser nada grave). Las peores son las abuelas, que a la que ven una vela colgando de la nariz de su nieta quieren llevarla al pediatra, sin saber que solo con estar en su sala de espera una hora la están exponiendo mas que dejándola tranquilita con sus moquetes.

    total, que mi hija en 11 meses de vida no ha ido al medico mas que a las revisiones, que es verdad que no son pocas. En mi casa no hay ni un triste termómetro y las noches de mocos y vomitonas las hemos sobrevivido.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:21

      Es que teniendo al médico en casa, si encima dudase de ti ¡yo sí que pediría el divorcio! Claro, el mío en el fondo tiene argumentos para no hacerme caso, porque yo no entiendo nada de medicina, pero en nuestro caso mi madre tiene aun más cuajo que yo. Y es verdad que desde que entras en el centro de salud, entre gente con resfriados, griposos y toses varias ¡ahí si que hay un foco infeccioso donde podemos coger todos algo!

  • Responder
    La Hobbita
    11 junio, 2015 at 12:51

    Cuando yo consiga a mi churumbel creo que el problema no va a estar en mi mozo sino en su padre que es como muy neurótico e hipocondriaco. A veces le dejábamos a nuestro perro y no paraba de quejarse de lo que le hacían los demás perros en la calle, lo maleducados que estaban, la de hambre que le hacíamos pasar, lo buenitísimo que era con él. Y él con sus virus y sus achaques está siempre quejoso de que el médico no le hace nada de caso y que si no llega a ser por lo mucho que se informa en la biblioteca, ¡ya estaría con un pie en la tumba! Recuerdo un día que volvió triunfal del médico porque por fin le había hecho caso y le había recetado unas medicinas para su maltrecho corazón…. Era paracetamol ¬_¬….

    Así que, visto lo visto, en mi caso, creo que voy a tener más problemas con el suegro que con el mozo o ¡incluso con la suegra!

    Un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:25

      ¿El abuelo del niño será el problema? Pues con no decirle nada hasta que la tontería del resfriad haya pasado ya tendréis tranquilidad bastante. Nosotros es lo que hacemos con la gente nerviosa de la familia: ni un apalabra y ya se enterarán a toro pasado. Que no estamos como para aguantar enfermedades de bebés y tontadas ajenas. Oye, no viene mucho al caso, pero hablando de suegros, el lunes voy a lanzar un nuevo blog sobre este tema, un espacio abierto a colaboraciones de todo el mundo para que la gente se desahogue a gusto contando allí lo que no puede contarle a nadie personalmente, ni en sus blogs. Así es que si tienes material ¡estás más que invitada!

  • Responder
    Mama Puñetera
    11 junio, 2015 at 13:16

    En casa soy yo la que se preocupa más por estas cosas, pero ninguno de los dos somos de salir corriendo a urgencias a la mínima de cambio, que como dices, luego pierdes allí la tarde y no te dicen nada nuevo. Además, el estar 24 horas con ella tiene una ventaja, que ya sabes como es y si la notas diferente es que algo le pasa, no falla! Eso si, ya que duerme fatal y come fatal, al menos en eso tenemos mejor suerte y solo se ha puesto mala mala dos veces.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:28

      Claro, yo pensaba que eso eran cuentos de vieja, lo de que cuando a un bebé le pasa algo lo vas anotar por ser su madre. Pero es que es cierto. Bueno, no exactamente por ser su madre, sino porque estando juntas las 24 horas del día desde que nació, si amanece un poco mustia, o juega poco, o no se quiere desenganchar de la teta, obviamente es que le pasa algo. Pero aun así, si no hay fiebre ni síntomas que induzcan al pánico, al médico me niego a llevarla.

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    11 junio, 2015 at 15:02

    Que angustia cuantas preocupaciones extra a la enfermedad o catarro. Yo como hemos sufrido varios virus, aguanto sin llevarla al medico porque ya sé que no dan antibióticos si no e sgrave, e ir pa na….tontería.
    Yo.Pensaba que sería más alarmista, y a urgencias solo hemos ido una vez que no había hueco en el.pediatr. Te entiendo perfectamente la pachorra. Y sobre tood dile al papi que no busque culpables, ya veras sino cnd vaya al cole y salga con un golpe y no os digan na… Aiii lo q nos queda por sufrir!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:30

      Justo él quiere llevarla aunque sea unas horas al día a la guardería y cuando le digo la de bicho y males que suelen coger los niños allí, se le quitan las ganas de repente. Si seguimos como hasta ahora, nos saltaremos la guardería y mi bichilla irá directamente al colegio, pero tienes razón en que allí se contagiará de enfermedades (por suerte no es lo mismo pasar ciertas cosas con 3 meses que con 3 años), tendrá golpes, heridas, llantinas ¡ay! Visto así la escuela parece un valle de lágrimas.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    11 junio, 2015 at 16:40

    Nosotros hemos ido perdiendo drama en nuestras vidas con el paso de los meses. Ahora nos lo tomamos todo con mucho relax. Te diría que solo pisamos el médico para las revisiones 😀

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:33

      Pues igual que yo. Lo que pasa que ya nací sin drama, y por suerte no me ha sobrevenido esa vena con la maternidad.

  • Responder
    Estrella
    11 junio, 2015 at 17:02

    No sé qué tipo de actitud tendré frente a estas cuestiones cuando sea mamá, pero las veces que hemos ido alguno de los futuros padres a urgencias han estado totalmente justificadas. La última por una gastroenteritis vírica en la que supuestamente acudíamos por mí (estaba preocupada por el futuro enano) y resulta que fue al padre al que le tuvieron que enchufar cositas en vena. ¡Menos mal que le convencí para que entrara conmigo en la consulta! 😛
    No creo que seas una desahogada. Como bien dicen otros comentarios, si la cosa es vírica no te dan nada y las salas de espera son un foco de enfermedades variopintas (muy mal rollo cuando ves a gente con mascarillas). Un poco más de confianza en tu instinto maternal, que hasta ahora en las revisiones se confirma que lo estás haciendo estupendamente.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:36

      Es que desde que entro al centro médico no quiero ni respirar mucho para no coger nada ¡con lo sanita que estoy yo siempre! Eso le digo yo a este hombre, que por muy estrambóticas que le parezcan mis ideas, las revisiones me dan la razón, y mi churumbelita está bien criada según la pediatra. la misma pediatra a la que si acudes 2 veces seguidas en 3 días porque la niña tiene gastroenteritis, te vuelve a mandar a casa sin nada y diciéndote que a tener paciencia y a dar gracias porque la niña tiene la teta, porque si fuera un bebé de biberón se pasaría 8 días ingiriendo sólo sueros. Así es que yo, a seguir criando en mi remanso de paz.

  • Responder
    Segundos Pasos
    11 junio, 2015 at 17:10

    jajajaja yo soy poco alarmista también aunque reconozco que en el momento veo algo que no me cuadra, al hospital que me voy. sólo he ido 1 vez en 15 meses pero bueno, siempre consulto a conocidos que puedan ayudarme y eso!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:38

      Una vez en 15 meses… ¡eso no es nada! Que hay quien va una vez cada 15 horas y eso no hay sistema sanitario y paciencia que lo resista.

  • Responder
    mamá puede
    11 junio, 2015 at 17:12

    Yo ya en estos temas no sé ni en qué grado estoy. Sólo recuerdo que hubo unos meses el año pasado en el íbamos todas las semanas al pediatra y muchas veces tuvimos que bajar a urgencias, Leo tenía muchas crisis de bronquiolitis y Gonzalo el pobre se lo iba pillando todo…
    Eso si, ahora por suerte hemos distanciado muchísimo las visitas a los médicos

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:43

      Yo no sé los síntomas de la bronquiolitis, pero si es algo que se parece a la asfixia o que al bebé le falte el aire,normal que fueseis tanto. Me ha hecho gracia lo de que no sabes en qué grado estás. Eres bimadre, seguro que ya dramatizas poco.

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    11 junio, 2015 at 17:37

    Aquí somos los dos igual de tranquilos, los que son alarmistas son los abuelos paternos que cada vez que va M al pediatra nos hacen un interrogatorio. De hecho no les hemos contado que nos recetó hierro y no se lo dimos, ni que hemos cambiado de pediatra porque pondrían el grito en el cielo

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:46

      ¡Jajaja! Esa técnica de ocultar información nosotros hemos empezado a usarla mucho también a partir de los nerviosismos y estrés que se generaron el día del parto. Ahora muchas veces la gente se entera a todo pasado de lo que ha tenido la niña. y oye, tan tranquilos que vivimos (yo más que este hombre, también es verdad).

  • Responder
    diasde48horas
    11 junio, 2015 at 17:43

    Pues en nuestro caso somos los dos como tú, tenemos bastante pachorra… bueno, no tanto como tu, pero sí muy somos muy poco alarmistas jeje

  • Responder
    Cuestión de madres
    11 junio, 2015 at 18:17

    El mío es de querer quitarse el muerto de encima (véase el niño o la niña dependiendo de las circunstancias) diciéndome de llevarles a urgencias para que me quede yo más tranquila ¡¡¡qué morro le echa!!! si yo lo estoy pero como en una ocasión la niña no mejoraba, la llevamos y resulta que tenía neumonía ya hay que llevarlos sí o sí… menos mal que a medida que han crecido se ha ido calmando 😛

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:56

      Al mío también lo voy viendo más centrado y menos alarmista. Eso sí, en esta casa no cuela eso de llevarla al médico para mi tranquilidad, porque a tranquila no hay quien me gane nadie y no hay diagnóstico que me vaya a acrecentar la paz interior. También es cierto que nunca hemos tenido que afrontar nada grave, y así es más fácil hablar.

  • Responder
    clauminera
    11 junio, 2015 at 22:13

    Que tu hijo amanezca con granitos y tu te gastes un dineral en mosquiteras pensando que le ha picado algún bichito y en la revisión de los 18 meses te diga la doctora que de picaduras nada, que tu hijo ha pasado la varicela y tu ni te has enterado, eso si es desdramatizar, jaja.

    En mi defensa diré que tuvo muy pocos granos y no lo relacioné, si bien es cierto que mi madre y mi suegra decian que eso era varicela y que una semana antes tuvimos que ir a urgencias porque tenía 39,6 de fiebre y no sabíamos a que se debía, pero allí tampoco nos dijeron mucho más allá de que sería un resfriado y q le diese antibiótico.

    En fin, que ya me he ganado el título de mala madre bien ganado XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 13:58

      ¡Muy fan de tu pachorra para pasar la varicela sin coscarte del percal! Oye, pues ni tan mal que tuvo sólo fiebre y unos cuantos granitos y ya se te ha inmunizado para una de las enfermedades chungas. Eso si,no me quiero ni imaginar las acusaciones familiares cuando el pediatra te dio ese diagnóstico, porque si encima las abuelas ya te habían estado advirtiendo… ¡que pesadilla!

  • Responder
    anitasuperstarr
    12 junio, 2015 at 00:02

    Madre mía! pues sí que la tenéis servida en casa! al menos hasta que la niña tenga 55 años y tu consortito entienda que tiene reumatitis y que no es por tu falta de cuidados.
    La lectura positiva de todo esto es que tú no eres una dramamá con patas y que él se desvive por vuestra churumbelita.
    Visto así no duele tanto, ¿no?
    Ánimos y ale, a criarla como mejor se pueda!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 14:01

      ¡Jajaja” Pobre, es que lo pongo como demasiado precavido, pero en pocos meses ha aprendido también a desdramatizar a marchas forzadas. Desde luego, con la interpretación que le das, todo suena mucho mejor ¡qué me gusta exagerarlo todo!

      • Responder
        anitasuperstarr
        12 junio, 2015 at 23:45

        Exagerando todo mola más!! es el drama que corre por nuestras venas…;)

  • Responder
    Sweet Valentina
    12 junio, 2015 at 19:30

    Me encanta el post! En estos dos años sólo hemos ido a urgencias una vez ya que después de una vacuna no podía mover caminar y la verdad que nos asustamos mucho. Por lo demás sólo han sido resfriados y fiebre que por sí mismos se han ido. Como con los colores hay madres de todos los colores no? jejeje

    Un abrazo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2015 at 20:02

      Me alegro mucho de que haya gustado tanto. Es que lo que cuentas también e habría asustado a mí. Yo entiendo a las mamás que se asustan tanto por cualquier cosa, porque como tengo a un papá que hace igual en esta casa… Pero poco a poco todos nos iremos soltando y aplicando el sentido común.

  • Responder
    Beatriz
    13 junio, 2015 at 11:40

    Me agobie mucho leyendo el post, por suerte mi marido confia totalmente en mi criterio para cuidar a mi hijo porque sino me agobiaría mucho. Yo soy como tu, bastante pachorra y me quedo estupefacta cuando veo a esos padres que hacen un drama porque el niño se cayo de la moto y se dio la cabeza..
    YO que se, el mio se dio tantas veces la cabeza, y yo le decia, vale, no pasa nada, arriba. Y ahi esta el niño la mar de bien y es un niño que casi no llora cuando se cae, no como esos niños llorones que por todo hacen un drama.
    Una vez me paso de llevar a mi hijo a la peluquera, que tiene un hijo de 2 años, mi hijo jugando afuera se cayo y se dio la cabeza contra un bordillo, le quedó enseguida un huevo rojo y yo lo cogi en brazos, le di un beso y le dije que ya pasaba, se puso el chupete y dejo de llorar. La peluquera se apareció y le empezó a poner de todo, les juro que me agobio, que le metio arnica, que luego le puso hielo y yo la miraba y le decia: no te preocupes, ya le pongo yo arnica cuando este mas calmado. Bueno, cuando terminó su histeria me mira y me dice; yo no se como estas tan tranquila y me rei y le dije: que gano poniendome histerica? jaja

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      Planeando ser padres
      15 junio, 2015 at 14:16

      Mi madre es muy poco dramática pero oye, eso del hielo para los porrazos siempre lo anda diciendo. No se si seremos demasiado malas madres pero está visto que por el momento, sin haber dramatizado, tampoco hemos sufrido un percance grave, ni hemos dejado a nuestros churumbeles sin atender por nuestra pachorra. Desde luego, aunque nos preocupemos, con los nervios y la histeria no ganamos nada y peor ¡se complica todo!

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    srajumbo
    13 junio, 2015 at 20:00

    En esta santa casa ocurre lo contrario.. el padre no da importancia nunca a nada. Me cuesta Dios y ayuda convencerle para llevar al niño al medico. Dos veces he dicho de ir a urgencias y me ha hecho esperar un día hasta que por mis narices lo he llevado. ¿Resultado? Niño ingresado.No por culpa del padre obviamente, pero quiero decir, que no eran nimiedades,que de verdad el niño estaba mal el pobre. Eso si, cada vez que vamos, el llama a toda la familia para montar el consejo de guerra y cuando llego yo, tengo a 8 miembros esperando que,naturalmente,quieren entrar en consulta.Así que ya he aprendido que si quiero llevarlo,mas vale que lo coja y lo lleve sin decir ni media palabra.

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      Planeando ser padres
      15 junio, 2015 at 14:21

      ¡Ese hombre! Es todo lo contrario al mío. Entonces está visto que cuando tú te preocupas también lo haces con motivo, porque oye, dos veces que has pedido ir a urgencias y mira cuál fue el resultado final ¡debería empezar a hacerte caso! ¿y qué es eso de tener a toda la familia en el médico? Yo por ahí si que no paso.

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        srajumbo
        15 junio, 2015 at 15:04

        Bueno en realidad fueron tres, la tercera fue la que conté aquí que no nos atendieron y luego resultó que tenía otitis el pobre pero eso no cuenta como culpa del padre porque si que me llevó en cuanto se lo dije jeje. Lo de la familia en la puerta me pone mala, últimamente nunca aviso de mis planes o miento para no encontrarlos allá donde voy.

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