Crianza

¿Cómo piensa un bebé? (II)

cómo piensa un bebé

Voy entendiendo cómo piensa un bebé y ¡la mía planea el mal!

Sí, como es habitual según se van desarrollando, mi bichilla sigue dando sobradas muestras de tener un entendimiento infantil pero muy adaptado a las necesidades adultas. No creo que los niños hagan las cosas con el objeto de manipularnos, aunque reconozco que de vez en cuando se me escapan frases como “es muy lista y hace conmigo lo que quiere” o “sabe más que tú, que yo y que todos nosotros juntos” y otras muy populares y similares. Las que sí trato de evitar son las que unen el raciocinio de mi churumbelita con la maldad, pero también suelo decirle que parece que está endemoniada o que anda maquinando fechorías y diversos modos de hacer el mal. Vamos, que lo intento, pero se me escapan estos pensamientos por la boca más frecuentemente de lo que yo querría. Ya escribí hace unos meses acerca de cómo piensa un bebé, y ahora que hemos pasado el año y medio de estancia de mi mochuela en el mundo, como padres primerizos e inexpertos que seguimos siendo, no dejamos de sorprendernos con cada uno de sus avances. El caso es que la niña entendimiento tiene. No sé si mucho, si poco o el normal para su edad, pero ya sabe qué le queremos comunicar con nuestras expresiones. Otra cosa muy diferente es que obedezca o siga haciendo lo que le salga del… interior.

1. El descubrimiento de los zapatos. Casi me da un parraque el día que viví esta situación. Andaba yo enfrascadita escribiendo un post, con mi bichilla jugando con sus libros sobre la alfombra, cuando se me planta descalza al lado. Era invierno, yo estaba segura de haberla dejado con los pies bien resguardados en sus zapatillas de andar por casa, así es que al verla exclamé “¿dónde están los zapatos, Laura?”. Y ni corta ni perezosa se miró los pies, fue a la alfombra, donde se los había quitado, los cogió y me los trajo. ¡Oyoyoyoy! ¡El descubrimiento del siglo. Ya pensé en esclavizarla yendo de un lado para otro trayéndome todo lo que necesitase. Como no estaba segura de que esto fuera producto de la casualidad y no de su raciocinio, volví a probar la siguiente vez que se los quitó, y sí, quedó confirmado que sabe qué son los zapatos y además, que debería llevarlos puestos (al menos un ratito al día cuando el suelo está frío).

2. Pocoyó. Envalentonada por el triunfo del complemento para pies, y dado que el muñeco favorito de mi bichilla es su peluche de Pocoyó, al que busca en cuanto se levanta, saca de paseo a la calle, pasea de la mano por toda la casa y ve sus dibujos animados, decidí que tendría que relacionar su nombre con el muñeco. Porque menos veces me ha escuchado hablar de los zapatos y ya sabía lo que eran. Y efectivamente. Desde hace 3 meses, en cuanto se despierta y se baja al suelo le pregunto ¿dónde está Pocoyó? Y sale corriendo de la habitación, recorriendo la casa a oscuras, hasta encontrarlo en el salón y traérmelo. De aquí a que le pida un vaso de agua y me lo sirva en bandeja ya no me queda nada.

3. Bichi… ¡ven aquí! Como prácticamente desde que se pone en pie es capaz de abrir todas las puertas de la casa (la última que se le ha resistido un poco más ha sido la de la calle, pero ya vivimos encerrados bajo llave ante sus intentos de fuga), es imposible dejarla encerrada en una sola habitación. Mi churumbelita campa a sus anchas por toda la casa, abre y cierra puertas, registra armarios y revuelve cajones. Y la dejo alejarse hasta donde quiera, sin supervisión ninguna mientras la escucho trastear. Pero cuando se hace el silencio ¡no me fío ni mijita! Antes iba corriendo a ver qué fechoría me estaba haciendo (intentar abrir el grifo del bidet, fregar el suelo con la escobilla del váter o desprogramar el reloj despertador de la mesilla de noche). Pero esto requería estar arriba y abajo cada pocos minutos, por lo que no había quien se pudiese concentrar en ninguna tarea. Hasta que un día se me ocurrió lanzar el grito “Bichi…¡ven aquí!”. Y trotando, trotando mi bichilla se plantó a mi lado, muerta de risa y con un bote de crema exfoliante que se estaba restregando por las manos. Desde aquel momento, si la llamo y no viene, es que la trastada está siendo memorable. De lo contrario corretea alegre de un punto a otro y yo le dejo que siga con sus descubrimientos.

Y en estos divertimentos llevamos más o menos desde que cumplió 15 meses e hice el primer descubrimiento. ¿Recordáis cómo supisteis que vuestros bichillos entendían mucho más de lo que vosotros podíais imaginar? ¿Qué le preguntasteis, así a lo loco, sólo por hablar con vosotros mismos en voz alta y quejaros de la falta de comunicación con él, cuando resultó que la criatura entendía?

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32 Comentarios

  • Responder
    Cuestión de madres
    17 junio, 2015 at 07:33

    ¡¡¡Pues es que entienden mucho antes de lo que pensamos!!! Si mi madre me quitó el pañal con 15 meses imagínate desde cuándo la entendía y con los míos igual (no lo de quitarles los pañales). El problema es que no nos damos cuenta de que nos entienden bien porque hay gente que piensan que son medio tontos (te lo juro que hay gente que piensa así) bien porque nos negamos a que crezcan y queremos seguir teniendo bebés (esto me pasa mucho a mí)

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 junio, 2015 at 14:34

      Sí, tenemos metido en la cabeza eso de que son niños, de que no saben, de que no entienden y de pronto te llevas la sorpresa de tu vida. Con lo del pañal también me está sorprendiendo. Yo pensaba esperar al verano de 2016 (parece un anuncio de un peliculón en el cine) para empezar con esto antes del colegio, pero me está haciendo cada cosa que no sé si serán indicios de que no lo quiere ya. Lo de querer seguir teniendo bebés ¡es lo que me pasa a mí! ¿Cómo ha crecido tan deprisa?

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    Cristina Madre Autónoma
    17 junio, 2015 at 08:42

    Yo un día le dije y el pañal se tira a la basura, ¿quieres llevarlo tú? Y va el tío lo coge, abre la puerta de la basura, tira el pañal y cierra la puerta. Ojiplática me quedé XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 junio, 2015 at 14:35

      La mía ha empezado una relación parecida en el momento del cambio de pañal, pero en lugar de llevarlo a la basura ¡me los quia de las manos y los estampa en la pared!

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    Mama Puñetera
    17 junio, 2015 at 09:57

    Lo entienden todo, pero se hacen los longuis! jajajaja
    Yo me di cuenta el día que, mientras yo recogía la ropa tendida, ella iba sacando los calcetines de mi mesita de noche, entonces, por probar, sin mucha esperanza, le dije: Valkiria, coge el calcetín, metelo en el cajón y cierralo. ¡Y lo hizo! Me dejó con el culo cuadráo! jajajajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 junio, 2015 at 14:36

      ¡Jajaja! Así fue lo mío con el zapato. Que yo hablaba por hablar, por darle conversación y quejarme de mi mala suerte en cuanto a lo que el calzado de esta niña se refiere, cuando de pronto me la encuentro obedeciendo órdenes. Y claro, yo a repetir la petición en buce para asegurarme de que no había sucedido por casualidad.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    17 junio, 2015 at 10:02

    Yo creo que entienden más de lo que creemos desde que nacen, lo que ocurre es que nos lo ocultan para hacernos la vida más complicada…ummmmmmmmmmmmm

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 junio, 2015 at 14:37

      ¡Jajaja! ¿Desde que nacen? Y luego nos acusan a los andaluces de exagerados. No sabría decirte por qué…

  • Responder
    mamaenbulgaria
    17 junio, 2015 at 10:11

    No es por desanimar, pero la mía mayor con casi 7 años nunca me ha traído un vaso de agua… Como mucho algún pañal, si lo necesito ya y la pillo de buen humor 🙂

  • Responder
    marigem
    17 junio, 2015 at 10:26

    Ayyyyyyyyy me encanta. Yo recuerdo muchas cosas, tantas que no acabaría, es que nos hemos reído mucho. Por ejemplo a ellos les encantaba ir a un centro comercial porque yo, malamadre donde las haya, les compraba un premio si se portaban bien para que me dejaran comprar, y entonces cuando iba a ir a ese centro comercial no se lo decía para que no se impacientaran antes de tiempo si antes íbamos a hacer otra cosa(tenían un año y dos respectivamente) y a mi madre, marido o quien fuese decía después de esto vamos a ir a PRYCA(deletreando el nombre del centro comercial) y a base de decirlo mi hija lo entendió y un día me dice, con 18 meses,- quiero un premio ¿vamos a MLSTY? Y se inventó las letras, pero añadió, a Pryca, Yo me tronchaba.
    Y al agua lo llamábamos líquido elemento, H2O y de todo para no mentarlo delante porque se encaprichaban y montaban una enorme si se me había olvidado o se acababa el que llevaba y un día, por esa época, me dice la nena -Sed, quiero líquido elemento o HO que tengo sed, el dos no lo nombró,jajajaj.
    De estas así tengo muchas, por mucho que intentase hablar en clave siempre me pillaban,jajaja.
    Un besín y la bichilla está para comérsela.

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 junio, 2015 at 14:43

      Mi padre también hacía eso de sacarnos el fin de semana de paseo y comprarnos algo si nos portábamos bien ¡pero qué bueno lo del deletreo! ¡Jajaja! Me muero de la risa por las cosas que se les ocurren! Y lo del H2O igual. Yo también intento no nombrar algunas cosas como el parque y ya noto que se me queda mirando de forma interesante. De aquí a que me descubra y me vea como tú con los tuyos ¡no me quedará nada!

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    17 junio, 2015 at 10:44

    Jaja la beba también suele venir pero yo si cierro puertas para que no sw vaya de madre las fechorías

  • Responder
    La mama fa el que pot
    17 junio, 2015 at 11:17

    yo tengo claro que entienden mucho más de lo que nos hacen ver y que los tontos somos nosotros.

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 junio, 2015 at 14:44

      ¡Jajaja! No te creas, que cada día me doy cuenta de mis limitaciones cuando veo lo deprisa que aprende esta niña.

  • Responder
    mamaruja24horas
    17 junio, 2015 at 12:17

    Parece mentira, pero ojo lo que entienden desde bien pequeños, tardarán más o menos en mostrarlo pero… son unos linces!

  • Responder
    srajumbo
    17 junio, 2015 at 19:47

    jaja lo de hacerle tu esclava se me ocurrió a mi con la basura. Le di un papel y le dije que lo tirase y al ver que obedecía, le solía dar mas y le decía que los llevase a la basura. Pobre, explotación infantil. Yo también me pongo un poco negra antes comentarios tipo “te toman la medida”, “te controlan” cuando los dicen de bebés. Hemos llegado a un punto en el que nada mas nacer ya hay quien te dice que no lo cojas que te toma la medida y luego hace lo que quiere contigo. Por Dios, es un bebé. No toma la medida de nadie, te llama porque ha pasado 9 meses dentro de ti y quiere a su mamá.
    Sobre no contestar ante trastadas..mi hijo es un poco bobalicón. Cuando las lía y se esconde yo pregunto: ¿Dónde está mi neneeee? y el pobre dice: ¡aqui toy! Lo mismo paa cuando juega al escondite con los niños grandes, que lo encuentran porque les dice: aqui toy. Y si, me lo comería jaja.
    Bueno y ahora volviendo a tu pregunta..no recuerdo el momento en el que me di cuenta que entendía mas de lo que yo pensaba. Jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 junio, 2015 at 16:10

      Yo reconozco que se me escapan ese tipo de comentarios, pero realmente no creo que me toree. Eso sí, me siento impotente muchas veces al no poder razonar con ella. Porque hay cosas que las tiene muy claritas, y otras que también, pero con las que hace lo que quiere. O quizás es que realmente no las tiene claras. ¡Ay, si es que la he parido yo y no la entiendo! Veo que aunque tarde ¡has respondido a la pregunta! Para el siguiente churumbel voy a estar alerta más pronto, a ver si con ese logro triunfar con mis deseos de esclavitud.

  • Responder
    Anita
    17 junio, 2015 at 21:49

    Me encanta esta niña tuya!!! Ya sabe que los zapatos serán un gran temaaaaa!!;)

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 junio, 2015 at 16:12

      ¡Jajaja! Yo tengo debilidad por los zapatos, pero al final siempre me hacen daño y salgo con los mismos.

  • Responder
    Segundos Pasos
    17 junio, 2015 at 23:38

    vaya que sí… mi peque con 15 meses me sorprende día a día y me doy cuenta de que entiende todo lo que le digo ahora eso si, el tío se hace el loco!!! bichillos desde pequeños!

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 junio, 2015 at 16:13

      Sí, con 15 meses esta también se coscaba de casi todo. Ahora con 19 está en fase de querer imitar todo lo que ve, sobre todo los sonidos y palabras. ¡Ay, una locura! Pero es muy rebelde.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    18 junio, 2015 at 00:34

    jaja, lo del silencio es sinónimo de que algo malo está sucediendo!!! Jo, y a mí que se me olvida todo lo que hacen a partir del año…Mira que si me preguntas cuándo les salió el primer diente o cuándo empezaron a gatear, te lo sé decir al dedillo…pero ya temas de trastadas y demás, no me acuerdo… pero vamos, que yo a Gabriel le digo que vamos a buscar a Rafa cuando lo siento en la sillita por la tarde y se pone a reír, con lo que intuyo que sabe de sobra a qué me refiero con Rafa, es pasión pura, jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 junio, 2015 at 16:14

      Es que ya tienes muchos niños que controlar. Oye, una de la ventajas del blog es que voy a dejar constancia escrita de todos estos avances, así, cuando llegue el segundo heredero, empezaré con esas comparaciones tan odiosas pero que al final todos acabamos haciendo. ¡La afición que le ha cogido el peque a su hermano!

  • Responder
    monstruuosa
    20 junio, 2015 at 00:11

    juas juas, muy grande, mira que me suena todo eso…

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 junio, 2015 at 11:10

      Supongo que más o menos, todos hacen los mismos razonamientos. Con el segundo sorprenderá menos, pero con el primero, cada avance te parece que llega demasiado pronto.

  • Responder
    madrexilio
    22 junio, 2015 at 13:45

    Cómo pasa el tiempo y cuánto aprendemos con ellos 🙂
    ¡Lo de los zapatos es una anécdota muy buena!

    Un abrazo desde Budapest

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 junio, 2015 at 10:44

      Si lo llego a descubrir antes… ¡con lo que creía que me estaba costando hacerme entender!

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