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La gente que toca a los bebés

gente que toca a los bebés

Que conste que he esperado muchos meses (muuuuuuchos) para escribir este post sin resentimiento y justo a la vuelta de las vacaciones, con un espíritu relajado, en paz y conciliador. Bueno, eso y que a mí eso de la gente que toca a los bebés ajenos desde que nacen hasta que estos se plantan y son capaces de huir del manoseo, es un tema que por suerte ya no me afecta. ¡Mi bichilla ha aprendido a apañárselas por sí misma! ¡Qué gustazo! Y qué descanso. Sobre todo para no quedar como la madre primeriza borde (y no os cuento ya la fama que había adquirido este hombre por salir en defensa de su churumbelita, incluso antes de que alguien se atreviese a trastornarla) que quiere que su criatura duerma, viva y respire alejada de las manos ajenas y de los besos robados a traición. Desde que mi bichilla comenzó a andar, y a chapurrear sus primeras palabras, deja muy clarito con quién quiere estar y con quien no. A quien le gusta arrimarse por iniciativa propia para darle un beso y a qué moscones espanta a manotazos, arañazos o mordiscos si su compañía no le interesa. ¡Vivo en la gloria ahora mismo! Porque si la niña le marca la cara a alguna señora pesada de un zarpazo, no podrán acusarme a mí, sino a ese mal pronto que todos intuían en ella, a lo asalvajada que la tengo o al demonio que se agazapa en ese cuerpecito. Pero sea como sea, este trauma de la crianza ha quedado olvidado.

1. Pedir permiso. Reconozco que al antes de ser madre, esto es algo que nunca me había pasado por la cabeza ¿pedir permiso para hacerle una caricia a un niño ajeno? ¡Si no voy a hacerle nada malo! Pero también es cierto que nunca tocaba a los bebés dormiditos y nadie me llamó nunca la atención por este mal proceder. El papá de mi bichilla es el que ha cogido peor fama en este sentido, y lo han considerado un primerizo histérico que casi necesitaba que los solicitantes echaran una instancia para visitar, mirar o tocar a la niña. Os aseguro que no es para tanto, pero es que vivimos en un entorno que… ¡ay! Con deciros que he visto zarandear a bebés ajenos al grito de “¡qué va a estar dormido, ni dormido!” cuando esa criatura dormía profundamente… Y lo más curioso es que me he topado con numerosos casos de niños pequeños, de unos 6 años, que sí me han pedido permiso porque querían acercarse a la niña, mientras los adultos se abalanzaban sobre ella sin cuestionarse que pudiesen molestarla.

2. Verlos despiertos. Incluso las señoras mayores que criaron a sus mochuelos hace décadas, tienen obsesión por ver a mi bichilla despierta. Seamos lógicos. Los recién nacidos pueden dormir hasta 18 horas al día, y para desgracia de los padres ¡no todas son seguidas y por la noche! Con lo cual, si visitamos a un bebé de pocos meses tenemos muchas papeletas de que lo pillemos en una de sus innumerables siestas diurnas. Pero la gente no se corta un pelo a la hora de meterles mano, zarandearlos, hacerles cucamonas hasta que los despiertan ¿para qué? Si un recién nacido despierto tiene aún menos gracia que dormidito. Y venga a pedir que digan hola, mamá, papá, abuela, que citen un fragmento de El Quijote y reciten unas rimas de Bécquer. ¿Esto de verdad curte a los niños para la vida?

3. El besuqueo. Dentro del manoseo de niños ajenos, lo del besuqueo ya pasa de castaño oscuro. A mí ha llegado a pedirme una señora en el supermercado, desconocida al 100%, si le podía dar un beso a la niña. Mientras yo asimilaba la pregunta, ya se lo había dado, así es que como la fechoría ya estaba hecha ¿para qué iba a discutir? Hay criaturas mas cariñosas de nacimiento, pero mi bichilla es de naturaleza arisca. A nosotros nos da besos contados, a sus muñecos también. Sólo le sale el besuqueo espontáneo con otros niños, conocidos o no, pero los adultos tienen la batalla perdida con ella antes de comenzarla. ¿Es necesario hacerla llorar y obligarla a besar a quien no quiere?

La excusa para perturbar la paz de un bebé, suele ser que tienen que acostumbrarse a todo, que la estamos criando en una burbuja y será una inadaptada social. Yo no soy nada sobreprotectora, más bien al contrario, una mijita dejada y hasta un poco de mala madre. Pero hay opiniones que no comparto. No creo que despertar a un bebé porque sí, sólo para que la familia se lo pase de mano en mano como al trono de la Virgen del Rocío tras el salto de la verja… pues no, no creo que sea necesario ni que le vaya a beneficiar en nada. Y lo de obligarla a besar o tratar con extraños ¿lo hacemos nosotros como adultos? ¿Nos gustaría que una tía lejana, por mucha sangre nuestra que lleve en sus venas, nos interrumpiera en nuestra siesta mientras nos babea la cara porque sí, porque quiere vernos despiertos? Como adultos no toleraríamos esta conducta, pero con los niños ¡que la gente haga lo que quiera! Y también tenemos casos de gente a los que mi bichilla no quiere ver ni en pintura, y que cuando los intuye a 100 metros por la calle ya empieza a dar cabezazos y revolverse como la niña de El exorcista porque no quiere que haya más proximidad.

Como sigo siendo primeriza, no sé si en el futuro pensaré que todo esto lo sacamos de madre y lo exageramos, o si seguiré pensando igual. ¿Cómo lleváis vosotros el tema de la gente que toca a los bebés? ¿Les dais vía libre para cualquier cosa o tratáis de contenerlos?

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70 Comentarios

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    9 septiembre, 2015 at 08:23

    Arggggggggg esto ni lo soportaba ni lo soporto aun hoy en día. Mira cuando veía a mi suegro (lo digo aquí que no está al alcance de UPMF…tu blog de suegras caben suegros por cierto!?) que siempre iba con las manazas, que a saber de dónde se las sacaba, plantárselas a mi tesoro en su carita o lo que es peor manosearle las manitas que sabía, porque ya me encargaba yo de decirlo, que se las iba a meter en la boca….no puedo con eso!!! O mí tía, que con el conque “no si es un besito en la cabecita” ni en la cabecita ni leches, qué tiene nadie que echarle su aliento pestoso a mí bebé!!??
    Ves lo de despertarlo no porque este niño mío casi siempre lo pillaban despierto…
    En fín, que casi que he quedado mal con toda la familia por este tema.

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 13:52

      ¡Síí Allí caben suegras, suegros, cuñados… Y últimamente hasta madres pesadas como suegras. Mi madre tiene obsesión con lo de no tocar las manos de los bebés precisamente por eso, porque se pasan el día chuperreteándoselas. Y los fumadores de nuestro entorno eran muy aficionados a este tipo de sobeteo después del tabaco. ¡Ay, un sufrimiento que ya ha pasado a la historia! Lo del besito en la cabecita también es curioso. Parece que si toca pelo en vez de carne ¡ya no hay riesgo de nada! Aquí ha sido el papá de mi bichilla el que ha luchado más. A veces ganaba, la mayoría perdía…

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    9 septiembre, 2015 at 08:42

    A mi ese tema me toca mucho las narices, y no soy la única porque escribí sobre eso hace tiempo y ese post sigue recibiendo visitas sin parar. Tocar a los niños y tocar las barrigas de las enbarazadas son actos que van más allá de mi comprensión. De familia o conocidos vale, pero perfectos desconocidos?? Yo no voy por la vida sobando barrigas ajenas, ¿por qué a una embarazada o a un niño hay que tocarles? Mejor me callo que me solivianto… Qué rabia me da oye!

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 13:54

      Es verdad, con las panzas de preñez pasa lo mismo. Pero bueno, a unas malas una se puede poner violenta e intervenir para que no se te sobe, pese a quedar como una borde el resto de tu vida. Yo llevaba a mi marido de espantamoscas, durante el embarazo, e iba repitiendo a todo el mundo lo de que no me gustaba que me tocasen la barriga. Pero ¡es que los bebés están indefensos! Si nosotros no pasamos el mal rato de defenderlos de ese acoso, ellos nada pueden hacer. Yo me quejo mucho de que mi churumbelita es poco cariñosa, pero a día de hoy casi que estoy contenta de que sea así.

  • Responder
    Lápiz Pluma
    9 septiembre, 2015 at 08:59

    Pues yo seré la rara sin hijos a la que le parece fatal que se moleste a un niño. Nada de tocar ni besuquear o acercarse a la cara del niño en exceso, ¿señora se lo hago yo a Usted? Pues eso…

    Será borde, pero es algo que no soporto.

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 13:55

      Eso es lo que pasa, que nos falta poca empatía. Como adultos vemos fatal que los desconocidos tengan esa clase de cercanía con nosotros, pero si el aludido es un niño todo se permite.

  • Responder
    Nekane
    9 septiembre, 2015 at 09:18

    Aaaaaa que santa mania!!! Estoy harta de los desconocidos que tocan a mi bebe, donde mas me sorprende es en el bus que segun van entrando le han de tocar la mano, el pie … Como si fuera uno de esos monumentos q dan surte. Y ya el colmo fue el otro dia en la calle que un anciano se paro para decir lo bonita que es la niña (este es otra cosa que tampoco llevo bien tambien debe ser cosa de primeriza, cualquiera se te planta y te mete unos rollos sobre tu niña y los suyos…), bueno pues en eso que le pide un beso a mi hija y yo le contesto que la niña no da besos mas que a la familia, y mientras le estoy diciendo esto le ha plantado un beso a mi hija y le esta diciendo mañana ya me lo daras!!!! Pero por favor!!! Que haces le meto dos ostias???

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 13:58

      ¡Jajaja! Perdona que me ría, pero es que un autobús se sube mucha gente. ¿Dónde vives para que todos tengas esa manía? Más que nada para evitar el transporte público si paso por tu zona. Lo del vejete pide besos ¡ay! ya no sé si es que a cierta edad la gente chochea y se pone así de tierna o qué, pero lo llevamos fatal. Ves, yo tengo más aguante para el tema de las conversaciones de marujas, que opinan si la niña está grande, o bonita, o si le hace falta guardería porque sus nietos, tal y tal otra cosa… Pero a distancia y sin tocar.

  • Responder
    marigem
    9 septiembre, 2015 at 10:03

    AAhhhrrrggg es que es algo que nunca pude sorportar. Mi hijo pequeño dormía fatal, ya lo sabes, es que casi ni dormía de día, y lo poco que se dormía era en la calle en el carrito, pues siempre había alguna señora desconocida que se asomaba al carrito y me lo despertaba.
    Y eso de tocarles, yo nunca he ido tocando bebés, y eso que tengo la manía de lavarme las manos a cada poco(lo expliqué en el post de los traumas infantiles), pero lavarme las manos no me da derecho a ir toqueteando bebés ajenos.
    A mis sobris si que los achucho, pero paso mucho tiempo con ellos y además son todos muy cariñosos menos uno, y a ese le dejamos en paz porque es tipo tu bichilla y oye,¿por qué vamos a agobiarle? Ya nos dará besos cuando él quiera.
    Y también odio que les metan miedo absurdamente. La mía mayor era muy miedosa y una vez que no quería merendar, tenía unos 20 meses y era un parque al lado de una iglesia, una señora se me acerca y le dice que va a salir un monstruo de la iglesia y se la va a llevar porque no comía. Ella ya hablaba casi normal y entendía perfectamente tenías que ver como echó a correr llorando, alejándose de la iglesia para ir con su papi que estaba en el otro extremo y por el medio había una zona de bicis. No le pasó nada pero esas cosas las odio. O le decían que si no dejaba el chupete iba a venoir de noche el coco a quitárselo, y claro, la niña no quería dormir por si acaso, que con 2 años esas cosas te las crees.
    La gente cre que los niños son unos juguetes monos para mirar y ni sientn ni padecen y da una rabia…Mi madre siempre estaba a la gresca con todo el mundo y la tachaban de histérica y todo lo que tú dices, y mira, ni hemos salido antisociales ni nada raro.
    Un día tengo que hacer un post porque daría para mucho.

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:03

      Es que en tu caso es como para volverse loca. La criatura duerme mal, tienes que sacarlo a la calle y cuando lo consigues te lo despiertan ¡aquí hubiera corrido la sangre por mucho menos! Mi marido legó un punto en el que exigía a todo el que entraba por la puerta en dirección a la niña que se lavase las manos. Yo nunca he sido tan estricta, pero llegas un punto en el que empiezas a observar las costumbres de los demás y te entran muchas dudas acerca de la higiene personal de cada uno. Y sí, una vez que se tenían las manos limpias ya se podía tocar a ala niña a discreción.

      Mi bichilla es que es desapegada por naturaleza, y si quieres estar achuchándola te va a cruzar la cara de un momento a otro. Yo luego no quiero quejas ni reclamaciones, porque está todo el mundo avisado. ¡Uy! El tema de asustar a los niños con cosas que no van a ocurrir para que actúen como nosotros queremos ¡eso da para post y enciclopedia! Yo he pasado más de este tema, pero reconozco que mi pareja emprendió una cruzada sin tregua y oye, la niña parece normal y lo mejor ¡casi, casi sin enfermedades en este tiempo! Con la de infecciosos que hemos tenido alrededor.

  • Responder
    anitasuperstarr
    9 septiembre, 2015 at 10:10

    Yo a más de uno le daría una buena tanda de azotes. Viejas brujas que quieren besuquear y despertar a los niños para un segundo de “diversión”!! Malditas sean y con todas las letras!! Yo soy una histérica borde misántropa y creo que jamás de los jamases habría que hacer esas cosas. Yo me cabreo y de verdad si quieren despertarles. Me da igual caiga quien caiga.
    Así que aplaudo que otros primerizos o no sean igual!
    Y olé por el carácter de tu bichilla!

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:04

      ¡Jajaja! Anita, maltratando a las viejas. Y encima tú tienes sufrimiento por partida doble. Es que eso debe ser duro de soportar. Yo lo que llevo peor es cuando lo hacen mujeres que ya han sido madres y que han pasado por todo esto ¿por qué tienen esa mala leche con los hijos ajenos?

      • Responder
        anitasuperstarr
        9 septiembre, 2015 at 20:07

        Se les habrá olvidado o partían de un punto de vista muy distinto…yo me declaro maltratadora nata!

  • Responder
    La mama fa el que pot
    9 septiembre, 2015 at 10:23

    Yo también soy de las que no soporto que personas ajenas toquen a los niños y después de leer el comentario de mamá en Bulgaria estoy con ella en lo de tocar la tripa de las embarazadas.
    Es que la gente toca a los niños como algo normal sin respetar su intimidad y me gustaría saber si voy yo y les toco que pensarían, pues por lo menos que estoy loca.
    Tengo una amiga que es mulata y siempre explicaba como de pequeña la gente le tocaba el pelo pero cuando vi en directo como un desconocido se lo hacía a su hija es que flipé!!!
    Pero es que si encima es para despertar a bebés me parece de locos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:07

      ¡Con lo monos que están los bebés dormiditos y sin dar un ruido! Pues esto lo hemos vivido muchas más veces de las que hubiéramos querido. Gente que te zarandea el carro para ver si ya se despierta, porque no conciben hacer una visita y que el bebé permanezca dormido durante toda la duración. Que si no les baila una sardana o una sevillana no se van a gusto a sus casas. Lo de la niña de tu amiga… en fin, si ya quieren toquetear a los caucásicos estándar, me imagino que el exotismo de ella debe atraer todavía a más gente.

  • Responder
    Mama Puñetera
    9 septiembre, 2015 at 10:35

    Mal, yo lo he llevado y lo llevo mal. No puedo evitar que se me ponga cara de vinagre, así de rancia debo ser, pero vamos es que el tema del espacio personal en los niños esta infravalorado. Acaso ellos no tienen derecho a su propio espacio personal, mas cuando son gente extraña las que intentan manosearlo. Lo siento, no lo entiendo y a mi nunca se me ha ocurrido hacer eso con un niño ajeno.

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:09

      Luego están los que insisten en sostenerlo en brazos, o en que les den la mano, y a estas edades para que les den besos. ¡ay besos! Si mi bichilla los suelta de forma muy controlada… Desde que parí me he civilizado mucho en este aspecto, y me guardo las manos bien quietecitas, porque además de molestar al niño sé que puedo casi ofender a los padres.

  • Responder
    Marta Dixital
    9 septiembre, 2015 at 10:39

    Hola: totalmente de acuerdo con tu reflexión. No soporto que la gente y no muy cercana a mí, toquen y besen a mis hijas…Ya no te digo si estaban dormidas…!!!Me parece una intromisión y una falta de delicadeza… Cuando alguien me preguntaba yo le decía que NO y al final me catalagoban de madre ‘borde’… me dio igual… Por eso entiendo y comparto tu opinión. Seguimos en contacto

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:10

      ¿Te das cuenta de la cantidad de madres bordes que nos estamos reuniendo hoy aquí? Pues eso, que no es que seamos tan raras, es que hay mucha otra gente que le disfruta haciendo a los demás lo que no permitirían que les hicieran a sus hijos.

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    9 septiembre, 2015 at 10:55

    A mí tampoco me gusta nada eso del besuqueo pero menos mal que ahora ya es él el que decide si quiere acercarse o no. Pero de bebé…¡ay! la de veces que debí de quedar de borde pero me da igual, si está dormido, está dormido y punto

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:11

      El hecho de que crezcan y se puedan defender en este aspecto ha sido un gustazo. Ahora tengo que intentar controlar el mal pronto de la niña, porque a veces no se queda contenta con un no, y araña o da manotazos. A ver si así mete ella sola en vereda a todos los que la acosaron de bebé.

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    9 septiembre, 2015 at 12:23

    Creo q puedes hacer un carnaval de post sobre esto. Yo tb soy reacia. Y eso a tú hablas solo de bebés. A mi me sabe peor ahora. Es más mayor y claro, no sonríe o no les dice hola. Pero insisten e insisten. Y ella escondida detrás mio, en brazos y se siguen acercando….pesados!!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:12

      Claro, yo cuento sólo la parte de mi sufrimiento, que se produjo cuando era muy bebé. Porque ahora, ya hace gala de una mala leche propia que asusta a conocidos y gente de más allá. Pone cara de endemoniada, sale corriendo, da tortazos, se retuerce como si estuviera poseída, por lo que ella sola deja claro que no quiere ese tipo de contacto.

  • Responder
    Maria Mivinailart
    9 septiembre, 2015 at 12:35

    Es una cosa que llevo bastante regular… es cierto que no suelo decir nada por no quedar de antipática y borde, pero mi marido enseguida avisa que está dormida la nena y que la dejen tranquila.
    Mi nena es de mimitos justos y si está dormida y la acaricias incluso se aparta como si estuviera despierta. Y claro entre tantas caricias “porque es una monada y parece un angelito” pues acaba despertandose.
    Y como ha salido con la misma ganas de mimos que el papi y el genio mio, si no quiere que la toquen o la despiertan además de apartarse o temoverse pone unas caras de asco que no veas.. y tiene 2 meses la jodia!! Jajajaja Cuando hable les manda a la mierda jajajaja.

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2015 at 14:19

      Te pasa como a mí, que hemos dejado que sean ellos los que asuman el papel de ogros protectores en esta causa. Además, la tuya es que es muy pequeñita, justo en esa etapa es en la que peor lo pasábamos nosotros. Pues para tener tan poca edad ¡mucho se manifiesta! La mía en esa época estaba muy indefensa y ahora luchamos para que no aprenda palabrotas, pero tiene un rotundidad en el NOOOO, que el que no le haga caso será porque no quiere.

  • Responder
    Segundos Pasos
    9 septiembre, 2015 at 14:22

    es algo que me puede… en la cola del lidl un día le dije a una mujer que no le tocara… me salió del corazón cuando vi a la mujer que iba directa a tocarle y luego me sentí fatal pero ya lo había dicho. Aquí es cuando me viene a la cabeza la frase de Amador de La que se avecina: pero, ¿por qué tocaasss?

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:18

      ¡Jajaja! No soy muy fan de esa serie pero la verdad es que es buena forma para reclamar nuestro espacio vital. No me extraña que te saliese del alma la petición, y espero que te hiciera caso.

  • Responder
    Arusca
    9 septiembre, 2015 at 14:43

    Pues fatal, lo llevo igual de mal que tú. Y te digo que con el primero me daba apuro entrar en conflicto, aunque entraba si trataban de despertar al bebé o algo parecido; pero es que con el tercero ni pudor ni nada. ¡Ya me tenía las contestaciones preparadas!
    Pero sí, vamos, que yo tampoco lo entiendo. Yo antes no tocaba a un bebé sin permiso, pero desde que soy madre, mucho menos.
    Luego pasas a la fase del chantaje emocional (válido sólo entre familiares y conocidos del niño): si no me das un beso me enfado. Y yo siempre les decía a mis peques que besaran si tenían ganas, que no iban a dejar de quererles por no dar besos. Madre mía, cómo espero ese post tuyo, jejeje…

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:21

      ¡Anda! Yo pensaba que esto era cosa de primerizos, porque la gente te intenta mostrar que eres una aprensiva y que no pasa nada, porque la criatura tiene que acostumbrarse a todo. Por eso, con el segundo o los demás, ya dejas hasta que los chupen los perros por la calle si es menester. Yo esto no lo veía así, pero como está tan extendida esta idea de la sobreprotección del primer hijo… En este entorno pasa al revés. Son mucho más prudentes los hombres y los niños que las señoras que han parido varias veces ¿cómo se explica eso?
      Lo del chantaje con los besos sí que no lo vamos a permitir. ya se pueden poner de pesados como quieran.

  • Responder
    Esmeralda
    9 septiembre, 2015 at 15:16

    Puf…fatal pero fatal lo llevo,besuqueo en manos ,pies, frente…y que no vea un beso en la boquita porque ya perdería los nervios! Que hay mucha costumbre de hacer eso,qué asquete.Menos mal que no soy la única por lo que veo .

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:21

      ¡Uy! En la boca no la besamos ni nosotros ¡con la de gérmenes que hay! Nooo, ya ves que está internet lleno de padres con estas manías de no tocar, oye.

  • Responder
    PEQUEfelicidad
    9 septiembre, 2015 at 16:52

    Lo de tocar a los bebés ajenos siempre lo llevé con un poco de repelusillo… ¿Y qué me dices de la gente que toca la barriga de embarazada? Eso ya es lo mas heavy… a mi me pasaba mucho

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:22

      ¡Jajaja! Repelusillo dice. Lo de las embarazadas me lo han comentado antes. Lo mejor es aleccionar a la pareja para que vaya espantando a tocones y si no, decirlo claramente. A veces (sólo a veces) das con gente que te entiende.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    9 septiembre, 2015 at 17:07

    jaja, me ha hecho gracia lo de la verja y la virgen del Rocío! Pues mira, yo era como tú, pero en eso no he cambiado. Antes de ser madre, hacía caricias a los bebés (conocidos, claro), lo sigo haciendo y me gusta que mis amigas, familiares lo hagan con mis peques…porque de verdad que hay gente muy exagerada para eso. En lo que soy muy pesada es en lo del sueño; si un niño duerme, no se le despierta bajo ningún concepto a no ser que sea yo y que sea porque tengo que recoger a otro hijo de otro sitio o ir urgentemente a cualquier lado. Pero en general eso la gente creo que lo respeta.

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:24

      ¡Es que se la quieren pasar de mano! No que diera suerte. Una cosa son caricias ¡todos agradecemos el cariño! Y otras meterles el morro en el carrito después de fumar, toquetear mientras duermen hasta que se despiertan, o zarandear directamente el carro o la cuna para que se despierten. Yo tampoco despierto a mi bichilla si no hay cita ineludibles. Ya cambiará de costumbres con el colegio.

  • Responder
    El Papá Cavernicola
    9 septiembre, 2015 at 17:57

    A mi me molestaba sobremanera, ahora ha pasado un poco porque ya es mas mayor y debe ser que lo hace tanta gracia. Recuerdo que usando decían que es que estaba durmiendo todo el rato yo pensaba, “joder, vente una noche a ver que tal la pasamos aquí en vela.”

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:26

      ¡Jajaja! En esa fase zen ando yo. Ya no la tocan tanto y si lo hacen,bien que se defienden. Eso de que está durmiendo todo el rato ¡es que te dan ganas de matarlos! ¿Qué más quiere que hagan? ¿Qué hacían sus hijos a esa edad?

  • Responder
    srajumbo
    9 septiembre, 2015 at 17:58

    Creo que no hace falta que te diga si estoy contigo o no,jaja. Yo era algo que odiaba y odio, que tengan que tocarlos, besarlos, despertarlos, incluso cuando ven que el niño no quiere. Quizás yo antes era así, pero no lo recuerdo. Lo cierto es que yo no era de manosear ni tocar bebés ajenos sin permiso. Mismamente tengo el caso de una de mis mejores amigas, tiene dos niñas a las que he visto crecer. A la mayor la cogí de bebé dos veces y a la pequeña ninguna. No se, creo que salvo que el niño o la madre quieran que los cojas, es mejor no insistir ni hacerlo. Además me da mucho apuro que se me pongan a llorar al cogerlos así que me abstengo jeje.

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:30

      Es que lo de forzar a niños algo mayores, que hasta se retuercen porque no quieren in con alguien, ya me parece de locos. O sea, todo por darle el gusto a un adulto, y que se fastidie la criatura lo que sea necesario. En esos casos, se excusan diciendo que se tienen que acostumbrar a todo ¿a todo? ¿A que cualquiera la bese y manosee por la calle? ¡Hay gente que cobra por eso, oye! Una mijita de intimidad y de control sobre su cuerpo deberá tener la criatura. A mí también me sabe mal fatal a un bebé por si me llora (mira qué tonta).

  • Responder
    correolacajitademusica
    9 septiembre, 2015 at 18:32

    Estoy de acuerdo! A ver, en general la gente se porta “bien” y no hace esas cosas, o así lo veo yo. Pero siempre hay algún entrometidoi que mete la zarpa, y es bastante desagradable…

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:28

      Sí, sí es que si lo normal fuera esto ¡yo emigraría! Así no hay quien críe tranquilo.

  • Responder
    Lai - Asi piensa mamá
    9 septiembre, 2015 at 19:32

    yo reconozco que siempre me han gustado los bebés y me dan ganas de tocarlos, pero nunca los he tocado dormidos sin pedir permiso, y generalmente lo que hacía antes era jugar con ellos a distancia (bebés de meses pero ya más despiertos) y si el bebé alargaba la mano, le tomaba un dedito. Pero lo de los besos….ese es un tema que me pone de muy malhumor. Me gusta poco a mi, menos aun para las terremoto!

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:32

      Pues a la gente le encanta despertar a bebés que duermen.O esa es la experiencia que tengo yo. Yo también soy poco besucona, y no sé si eso influirá en mi forma de ver esta parte de la crianza, pero es que la gente es de un pesadito con el tema…

  • Responder
    Sin hará
    9 septiembre, 2015 at 20:21

    A mi me chiflan los bebes, como a todos, y aún no tengo hijos, pero no se me ocurre tocarles directamente… Si son hijos de conocidos que veo por la calle, ni por asomo. Y si son hijos de amigos, como siempre que nos vemos y me ofrecen coger al bebé digo “sí, espera que voy un momento a lavarme las manos”, pues los padres encantados…jejeje.

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:34

      ¡Eres el familiar o amigo cercano que todos los padres quisiéramos tener cerca! Ya podría cundir tu ejemplo.

  • Responder
    diasde48horas
    9 septiembre, 2015 at 21:25

    Yo estoy completamente de acuerdo contigo, me repatea que besuqueen, despierten y se pasen al niño de brazo en brazo… pero no tengo valor para pegar cuatro gritos.
    Por cierto, lo de los niños pequeños es cierto, normalmente siempre preguntan si pueden tocar o besar al bebe antes de hacerlo

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:36

      ¡Jajaja! Pues no pegues 4, pega 3 y a ver si surte efecto. Mi madre tiene un vecino al que se le cae la baba con los bebés. Cuando nos cruzamos con él y ve a mi bichilla en el carrito ¡es que se vuelve loco! Pero siempre pide permiso y cuando era muy pequeña me decía: “la cabecita sólo se la toco despacito”. Y luego llega una señora mayor y te la saca del carro para lanzarla al aire ¡ay, Señor!

  • Responder
    @1parde2
    9 septiembre, 2015 at 22:51

    De exagerada nada, exagerados los que van por la vida imponiendo su criterio y sus deseos. Cuando tienes gemelos eres como una atracción de feria, las señoras se vuelven locas por la calle para tocarlos, besarlos y observarlos a los dos, y si uno duerme y el otro no, lo despiertan para ver si se parecen… Es de órdago. Sin hablar de la consabida frase “no lo cojas tanto que lo malcrías” al mismo tiempo que ellos despiertan al niño para cogerlo y pasarlo de mano en mano (en realidad parece ser que lo puede coger todo el mundo menos los padres porque quienes malcrían son los brazos maternos… Y la teta… Eso no alimenta, malcría). Aish, menos mal que en cuanto crecen y salen del carrito la cosa se calma. La gente con los bebés pierde el oremus.

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:40

      Otra mamá de gemelos indignada y que ha tenido que librar esta batalla por partida doble. Yo creo que me hubiese vuelto loca teniendo que defender este criterio en dos parcelas a la vez. Sí, lo de que le siga dando el pecho, colechemos y que mi marido la duerma en brazos, es una señal clara de que la malcriamos, pero como dices, todo el mundo tiene derecho de coger a mi bichilla sin que se mal acostumbre, menos sus padres, que somos los que malcriamos. La mía corre tanto que ya hay determinada personas que no le siguen el ritmo, por lo que está alcanzando su libertad.

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    Diana
    9 septiembre, 2015 at 23:39

    Qué pesados por favor!! Odiaba que llegasen con las manos sucias de venir en metro agarrándose a las barras y ale, a la cara de la niña! Menos mal que ya es ella la que no se deja, puggg

  • Responder
    Anónimo
    10 septiembre, 2015 at 01:28

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Nunca he soportado a la gente que besa o hace cucamonas a los bebés. Ni cuando no era madre, ni ahora que lo soy. Especialmente si duermen, es de locos.
    Me encanta tu Blog y te sigo habitualmente. Sólo quiero hacerte un pequeño apunte cultural y espero que no me guardes rencor porque te lo digo desde el cariño: Bécquer no escribía sonetos, sino Rimas. Eso sí, se me ocurren un par de sonetos punzantes del señor Quevedo para l@s babos@s que se empeñan en achuchar a nuestros retoños.
    Un abrazo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 16:43

      ¡Jajaja! Pues me encanta que me leas y que me corrijas. Que tienes toda la razón (sólo escribió un soneto la criatura antes de esa prematura muerte). Ahora mismo lo cambio. ¡Ay Quevedo! Ando como los niños, estancada en el del hombre a una nariz pegado y como la poesía no es lo mío, poco más he indagado.

      • Responder
        Anónimo
        10 septiembre, 2015 at 20:10

        Nada mujer, se nota que cultura te sobra y paciencia debes tener más aún pues llevar el blog, la bichilla, la casa… Lo de los sonetos de Béquer es una larga historia que hizo que no pudiera para de reir anoche, pues andaría yo por los 19 y un chaval que quería conquistarme y sabía que me iba la Literatura se puso a decirme que le encantaban los sonetos de Béquer y que los leía casi cada noche… Lo bueno de la situación es que el chaval soltó su argumento en una mesa donde éramos cinco personas y todos, (salvo él), estudiábamos Filología… Bueno al leerte, (que ya llevaba un buen rato riéndome, porque con ese estilo particular que tienes es que me parto de risa), se me saltaron los lagrimones de risa y casi despierto a mi propio bichillo. Por lo demás, a mí tampoco me va ya mucho la poesía. El chaval consiguió de los sonetos consiguió algo… pero seguimos caminos distintos, y ahora cada uno tenemos bichillos que ponen verdadera poesía a nuestra vida. Un abrazo muy fuerte y sigue con tus blogs y tus historias, que lo creas o no, me ayudan muuuuucho.

        • Responder
          Planeando ser padres
          11 septiembre, 2015 at 10:41

          ¡Oye! Me han enganchado a esa historia del amorío con “sonetos de Bécquer”. ¡Jajaja! ¿No tendrás un blog en el que la cuentes? Que soy muy de novelilla rosa para estas cosas. Pobre muchacho, queriendo impresionar entre filólogos. En fin ¡no todos sabemos de lo mismo! Al menos habéis tenido vidas completas, con familia y todo, aunque de forma separada. Pues me quedo encantada sabiendo que seguirás leyéndome ¡y corrígeme siempre que sea necesario!

  • Responder
    Marta
    10 septiembre, 2015 at 08:21

    No no, los bebés no se tocan sin permiso, vamos, menuda pesadez, y el tocar la barriga sin permiso…

  • Responder
    Una Mamá en la Cocina
    10 septiembre, 2015 at 09:22

    No es solo tocar…si no besar…argh…y si ya tu hijo tiene alergia a la proteína de la leche y se te acerca una mujer que se ha tomado un café a darle un beso,no te digo la cara de pocos amigos que he llegado a poner porque encima si se lo niegas no lo entienden….
    Yo no toco los bebés de los demás a menos que me los planten,como algunos amigos que te lo dan directamente para que lo cojas..eso sí,siempre lavándome las manos antes…soy así : )

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 septiembre, 2015 at 17:10

      ¿Hasta ese punto les afecta la alergia a la proteína de vaca? Ay, por favor, si eso nos llega a pasar a nosotros mi marido hubiera dejado de tener vida social con la niña. Lo de la higiene de manos es que la gente la descuida mucho, y no solo ya en relación a los bebés ¡todos deberíamos tenerlas bien limpias siempre para evitar cantidad de contagios!

      • Responder
        Una Mamá en la Cocina
        11 septiembre, 2015 at 13:56

        Eso nos pasó cuando el mayor tenía esa alergia,menos mal que se le quitó….pero es cierto que hay que ser cuidadoso,no obsesivos,pero cautelosos….
        Aunque para algunos hay que ponerles valla electrificada de lo cansinos que son con nuestros hijos jeje

  • Responder
    La Hobbita
    11 septiembre, 2015 at 12:25

    Yo soy bastante arisca y ahora no paran de acariciarme la barriga (mi suegra se agacha a darle besos cada vez que me ve). Lo que pasa es que mi suegra es un personaje a ratos raro y a ratos entrañable y no se porqué, no me molesta (tampoco me entusiasma pero el caso es que me da risa). Ahora bien, no sé como será cuando el churumbel se encuentre en este plano de existencia.

    Recuerdo con terror los besos en metralleta junto con abrazo-llave-de-judo que me daba mi abuela materna…. Eran unas muestras de cariño exageradas y que no me gustaban. Mucho mejor con mi yaya, un beso educado al entrar por la puerta y después pasarme horas tumbada en su regazo, nada más. Así que si, yo creo que hay que dar espacio a los chiquillos que ellos ya demostrarán cariño (si quieren) de la forma que quieran.

    Sin embargo, las seÑoras y algunos seÑores (así, con ‘Ñ’ mayúscula) se empeñan en invadir el espacio de los niños por el mero hecho de entender que son niños y que no les pertenece.

    Un abrazo :).

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 septiembre, 2015 at 10:38

      ¡Ay no! ¿Hasta besos en la panza? Bueno, si la relación con tu suegra es así de especial… pero vamos, con lo arisca que yo soy, esas muestras de cariño no me las hacía ni mi madre. El nacimiento de un nieto suele marcar un antes y en después en muchas relaciones con la familia política. ¿Conoces el blog tusuegra.com? Ahí hay casos muy sangrantes de suegras enloquecidas al saberse abuelas, pero no a todo el mundo le tiene que pasar. Otras señoras siguen siendo especímenes normales.

      Tú misma tienes ese recuerdo de tu niñez. Es que hay criaturas (mi bichilla es un ejemplo de ello) que no son nada amorosas y con las que tienes muchas más papeletas para llevarte bien si a dejas a su aire que si la acosas sin tregua. Pero hay gente que cree que a base de ser pesado ¡el niño cederá! Y no, no cede.

  • Responder
    Cuentos de amatxu
    11 septiembre, 2015 at 14:19

    Ay! pero qué rabia me da eso! no me gustaba nada pero nada nada que tocaran a mi pequeñajo cuando era un bebé, ahora que tiene dos años recién cumplidos, no le tocan tanto, pero sí que se toman demasiadas libertades con él. Personas que te dicen…no le cojas que es mayor, uy, que no ande por la hierba, hace frío ponle un jersey…me pone de los nervios. Yo no voy por la calle diciéndole a nadie qué ha de hacer! ¿Por qué se empeñan en meterse donde nadie les llama?
    Besos

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 septiembre, 2015 at 10:22

      Es que nos encanta meternos en las crianzas ajenas. Es verdad que sobre el mucho o poco abrigo también opina todo el mundo. Oye, pues yo creo que mi bichilla poco se ha resfriado para la edad que tiene, así es que no lo estaremos haciendo tan rematadamente mal. Según crecen, el interés por ellos se va pasando ¡y menos mal! Porque estas tensiones mantenidas durante un periodo de tiempo tan largo, serían insoportables.

  • Responder
    Patadita
    11 septiembre, 2015 at 23:37

    Ufff… Calla calla que me llevan los demonios. Y yo peco mucho de primeriza y de efectos retardados.
    Lo bueno es que mi Lucy tiene mala leche, pero yo revivo una y otra vez esos momentos que no soy capaz de parar…
    Algún consejo??

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 septiembre, 2015 at 10:18

      ¡Jajaja! Será que tienes una paciencia infinita con ese asunto, porque a más de una se nos escapa un comentario de lo más borde para evitar a los tocones. Mi consejo, si no quieres ser la sosa del pueblo ¡es que esperes a que crezca y se defienda sola!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    15 septiembre, 2015 at 17:30

    Lo de despertar a los bebés es algo que me deja loco! No se cortan un pelo! Reconozco que me ponía (y me sigue poniendo) negro…

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 septiembre, 2015 at 15:59

      Ahora mi bichilla suele decidir no hacer siesta cuando hay gente ajena delante ¿qué te parece la broma? Lo mejor es que ya no tienen oportunidad de despertarla. Lo peor es que se nos hacen los días eternos sin un descanso en medio.

  • Responder
    Maria de los Angeles Soni
    20 junio, 2017 at 14:47

    Justo esto! Que no se como explicarle a mi esposo que odio ODIO que su madre me arrebate a mi niño de dos meses de los brazos por que “ella no tiene por que pedirme permiso para cargarlo” ni explicarle que odio que se lo lleve a otra habitacion para estar a solas con el, ni que le diga que soy solo su mamila, ni que mientras se lo lleva a otra habitacion le diga “ya no veas a tu madre, eres mi bebe ahora”. Gracias a la maldita bruja y a mi marido que no dice nada mi maternidad ha sido horrorosa. Un hermanito en un futuro para mi hijo? Ni Dios lo mande! No estoy dispuesta a pasar por esto otra vez

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