Lactancia

Mi lactancia (XVI) La teta en verano

lactancia en verano

Si nada ni nadie se interpone (y no será porque en este entorno le falten ganas a la gente) en menos de 2 meses mi bichilla y yo pasaremos a estar en el grupo de madres e hijos privilegiados y con lactancia prolongada. ¡Ole y ole! ¿Quién lo iba a pensar? Con la de dolores que tuve en nuestros inicios y que de verdad pensé que me harían arrojar la toalla antes de cumplir la primera semana de teta. Total, que de eso ya os he hablado mucho, pero hoy he decidido hacer balance de estos 2 veranos de lactancia que hemos vivido. Porque a esto de no usar el biberón le veo muchas ventajas en la época estival. Salir de tu casa con tu dos tetas puestas y sin bártulos extras ¡no tiene precio! Y eso que yo soy de viajar muy ligera, pero en lo que a la alimentación de los churumbeles se refiere pocas cosas se puede una dejar en casa si hay que hacer papillas y biberones. El caso es que tras mi experiencia como madre de teta, os voy a relatar los pros veraniegos de esta forma de crianza ¡a ver si así se anima el personal que aún está por finalizar sus preñez primeriza!

1. La leche salada. Esto ya lo descubrió mi bichilla el verano pasado, con 9 meses, en las primeras jornadas de playeo, cuando al reclamar su teta se daba cuenta de que al empezar el enganche el sabor era diferente. ¡Ay! Espero que ese poquito de sal no tenga efectos adversos sobre su tensión, porque la verdad es que este verano ha disfrutado mucho más al redescubrir esto otra vez. Así estaba: loca perdida queriendo cambiar de una teta a otra según se les iba el regustillo salado. Luego descubrió que cuando ella salía del mar también sus dedos tenían ese sabor, así es que se ha estado dando un repaso a sí misma. Como descubrimiento ¡no tiene precio! Ya sabe lo qué es lo dulce y lo muy salado ¡y le gusta todo! Qué poco delicada y qué todoterreno me ha salido.

2. El calor y el sudor. El riesgo de que los bebés se deshidraten en verano no es moco de pavo. Sobre todo cuando aún no son capaces de pedir agua por sí mismos, esta no les hace mucha gracia o prefieren estar a sus cosas, con sus novedades, antes que vigilando los niveles de hidratación. Con los bebés que se alimentan con lactancia materna a demanda, ya sean recién nacidos o bebés grandotes como mi bichilla, este asunto se simplifica muchísimo. Porque van a tener una teta (o las dos) siempre disponibles para surtirse cuando lo necesiten. Y porque nosotras sabremos exactamente cuándo sienten sed, y podremos ofrecerle agua además del pecho si así lo requieren. La mía es que ingiere una cantidad exagerada de líquido, porque suda casi como un adulto (normal, con ese nivel de actividad siempre al máximo) y tanto de agua como de teta se pega cada hartón…

3. Siestas everywhere. Creo que mi mochuela se duerme con una facilidad estándar. Vamos, que no cae traspuesta a la primera de cambio pero tampoco es normal que tengamos que hacer malabarismos durante horas para que se relaje y descanse. Con la teta, cualquier lugar es bueno para echar la siesta. Este verano se ha pasado una semana durmiéndose encima de una hamaca, a su hora de siempre y con la misma duración. No le molestaba ni el soporte, ni los turistas de veraneo, ni el rumor de las olas, ni los vendedores ambulantes que anunciaban sus gangas a grito “pelao”. En teniendo la teta cerca, incluso aunque se desvelara momentáneamente, era engancharse y volverse a dormir. Esto nos permitía salir de pingoneo toda la jornada completa, sin tener que estar pendientes de volver a casa, o al hotel, o buscar espacios más relajados para que se durmiera.

4. Flexibilidad de horarios. Estando de vacaciones es fácil que la gestión de los horarios para comer, dormir y demás asuntos vitales, se desboquen por completo. Mi bichilla no es de rutinas estrictas (igual come a las 2 de la tarde que a las 4) por lo que en vacaciones este disloque no parece afectarle mucho. Pero aún así, la ventaja de continuar con la lactancia es que si no encontramos el lugar ideal para comer (y con ideal me refiero a barato, básicamente) o estamos en medio de una visita monumental, o atrapados en un autobús que está tardando una hora más de lo previsto en llegar a su destino ¡me saco la teta y aquí paz y después gloria! Claro que a estas alturas de la crianza también voy cargada con palitos de pan, galletas, agua y poco más (no soy muy previsora para estos casos, la verdad) pero entre eso y el apoyo del pecho, ya se puede retrasar la hora de la comida lo que sea menester.

Pues este es el balance de nuestros dos veranos de lactancia. En zonas playeras y en pueblos de interior, que hemos visto de todo. Es que por más tiempo que pasa, yo sólo le veo ventajas. Que sí, que hay días en los que mi bichilla se levanta más demandante que un bebé recién parido. Y otros en los que me hace unas perrerías (mordiscos, arañazos, etc.) que veo las estrellas y me vienen los malos pensamientos. Pero después me encuentro en medio de estos contratiempos y ya vuelvo a reconvencerme de que dar el pecho es lo mejor que he podido hacer para facilitarme a mí misma la crianza de mi churumbelita primeriza. ¿Qué os parece la lactancia para pasar un buen verano? ¿La veis como yo, en plan egoísta, por lo útil que es para la crianza?

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32 Comentarios

  • Responder
    sradiaz
    24 septiembre, 2015 at 07:33

    A SrtaDíaz la teta salada no le gustaba. Fué un rechazo tan rotundo que me asusté y pensé que se estaba detetando, pero no, bien lavada le volvió a gustar.

  • Responder
    La agenda de mamá
    24 septiembre, 2015 at 09:17

    Nosotros este año no hemos tenido experiencia salada, pero el año pasado no le hizo ascos XD. Lo del salto de una a otra por aquí está muy de moda, aunque me da que el destete está llegando a su fin… De demandar cada dos por tres a un chupito, máximo dos, diarios… qué penita me da :_(

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:34

      Nosotras vamos y venimos con un descontrol exagerado. Antes del verano apenas daba dos chupetones durante el día y el resto de noche. Pero desde que hemos vuelto de vacaciones ¡se pasa los días pegada a la teta! Ya tengo a su padre diciendo que estamos en retroceso.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    24 septiembre, 2015 at 09:44

    La teta en verano es lo más…A este el salado le da igual, como si quiere saber a vinagre, le busca el trasfondo y punto. Lo que más le gusta de la teta de verano es la accesibilidad que tiene a ella, ahora que ya vamos un pelín más tapadillos se queja de que no puede sacarla a su antojo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:39

      Así tengo yo a mi bichilla ahora. pero cuando lo llevo peor es por las noches. Claro, he pasado de tener un escotazo en el pijama que me llegaba casi al ombligo a ir tapadita y subirme la sábana. Y esta niña no quiere trozo de tela que se interponga.

  • Responder
    Esther
    24 septiembre, 2015 at 09:54

    Yo también soy de teta con mi peque de año y medio, pero por lo que veo con amigas que son de bibe con bebés ya de esta edad, la cosa es que se simplifica en general, al ser ellos más mayores…como comen ya de todo, no hay que ir cargados con comida, salvo como tú dices, con agua (como para nosotros, vamos) y alguna que otra cosa de piscolabis por si la hora de la comida se retrasa por cualquier cosa. Parece que más que una cosa de teta o no, es que conforme se hacen más grandes, se hace todo más fácil en ese sentido!
    Cuando son más peques y todavía no comen “normal”, sí que coincido contigo en que la teta te facilita la vida de una manera…no cargar con nada es un tema que no es moco de pavo!

    Un beso

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:42

      Lo del biberón depende mucho del niño, porque algunos se toman en biberón gran parte de la comida, los zumos de frutas, las papillas, haciéndoles un agujero más grande en la tetina. Y claro, para todo eso hay que andar triturando y con bártulos a cuestas. Desde luego a medida que crecen se asemejan más a nuestras costumbres y viajamos más ligeros. Incluso si hemos puesto en marcha el BLW desde pequeños, es muy probable que a partir de un año coman igual que nosotros. Aunque yo he notado que hasta que no le han salido las muelas a mi bichilla, algunos alimentos se le resistían en este sentido a la hora de comérselos en trozos.

      • Responder
        Esther
        28 septiembre, 2015 at 09:17

        Sí, es verdad que depende del niño. Por los que hablaba, ellos en la calle comen como la mía, la única diferencia es que la leche de la mañana y de la noche, en vez de de la teta, la toman de bibe…pero por lo demás, todo igual. Ya con la edad de la mía, a lo mejor un filete de ternera no se comen, pero siempre hay algo por ahí que les puedes pedir de comer.
        Con ella no hemos hecho BLW puro, hemos ido combinando teta, triturados y trozos, y poco a poco hemos ido pasando más a comida normal, conforme ella se ha ido haciendo y ha ido teniendo más dientes. A nosotros nos ha funcionado bien así, porque es tragona, y si le dabas sólo trozos se frustraba porque no podía comer la cantidad y a la velocidad que quería. Ya sí que puede comer más o menos de todo y los purés los come solo algunos días.

        ¡Un beso!

        • Responder
          Planeando ser padres
          28 septiembre, 2015 at 16:22

          ¡Uy! Lo que me suena a mí esa frustración por no poder saciar las ansias de comer. Mi bichilla es del mismo estilo que la tuya entonces. De hecho, también hemos hecho BLW mixto y seguimos con él, porque en el tema de las verduras los purés son la única forma de que las acepte. Ayer mismo, es que ni siquiera las patatas y las zanahorias hervidas le gustan. Es imposible que se las coma si no están trituradas. la falta de dientes también lo retrasa todo, porque hasta que mi churumbelita no empezó a tener muelas sólo rechupeteaba la carne y luego se tragaba los trozos completos. eso sí ¡ni un atragantamiento!

  • Responder
    anitasuperstarr
    24 septiembre, 2015 at 10:49

    La lactancia es útil para todo. Cuando ya no sé qué hace, ale, tetazo! y cura el 99% de todos los males infantiles.
    A mí, ahora, en el hospital con mi pequeña gamberilla me está salvando la vida. Inmovilizada como está, lo de dormirla es misión imposible si no es teta mediante. Y si se enfada o se cansa de estar como está, teta, que no ha comido bastante papilla, teta, que parece pasarle algo que la pone nerviosa, teta. Y así suma y sigue.
    En verano no noté nada raro con los gemelillos, excepto que sudaban como monitas pegados al pecho. Y que el dúo teta+playa les hacía caer redondos.
    Tendré que estar más atenta el verano que viene…

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:44

      ¡De esto me he acordado yo esta noche! No sé qué le ha pasado a mi bichilla que se ha estado despertando cada hora, con un llanto inconsolable y no quería la teta. ¡Me han dado ganas de morirme de desesperación! Yo también soy de sacarme la teta ante cualquier duda. ¡Uy os sudores! Mi bichilla suda que no es ni medio normal. Yo no sé cómo no se me deshidrata con todo el líquido que pierde por la cabeza. El verano que viene ¡más teta y aún mejor!

      • Responder
        anitasuperstarr
        25 septiembre, 2015 at 10:59

        Eso: ante la duda, teta. Pero cuando no quieren…yo me echo a temblar. Me pregunto cómo lo haré el fatídico día en que hayamos terminado ya con la lactancia…

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    24 septiembre, 2015 at 12:15

    Yo soy una gran defensora de la lactancia prolongada desde que he visto las ventajas que tiene tanto para los niños como para las madres. Pero para mi prolongada ya es a partir del momento en que a la gente le parece “demasiado”. 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:50

      ¡Jajaja! No te creas que yo a veces llamaría lactancia prolongada a la que pasa de los 6 meses. Como mi bichilla es de tamaño grande, con 4 meses ya la gente la veía demasiado mayor para la teta.

  • Responder
    Mama Full
    24 septiembre, 2015 at 12:18

    Genial!!!! Nosotros este verano nos hemos destetado (con toda la pena de mi corazón) después de casi 2 años y medio de teta… Y es tan cómodo para dormirles, para cuando se pasa un poco la hora de la comida, para la playita…aiiiiiii FELICIDADES!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:52

      Yo no sé si llegaremos entetadas a tercer verano. Tal y como está ahora, yo diría que esta lactancia va a ser eterna, y yo contenta por lo fácil que me lo pone todo, pero el día que se acabe tendré que aprender a criar de verdad.

  • Responder
    Cuestión de madres
    24 septiembre, 2015 at 12:22

    Es una de las cosas que más echo de menos de la lactancia, el saber que si no había comida a mano para la peque siempre podía tirar de teta hasta nuevo aviso… puffffffffffffff qué gusto daba no tener que molestarse en llevar todo preparado por lo que pudiera pasar y es que con una alergia alimentaria los lugares seguros donde comer se reducen mucho y a veces no teníamos intenciones de ello y me iba tal cual sin nada preparado 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 10:58

      Es que es una tranquilidad enorme. Y en tu caso aún más. Porque yo no tenía ni idea de lo que se puede complicar el asunto de la alimentación infantil con una alergia alimentaria hasta que empecé a leer casos como el tuyo. Y eso que mi bichilla no es nada delicada y come de todo, pero para no vivir obsesionada con los horarios, es lo mejor que se ha inventado.

  • Responder
    Paula
    24 septiembre, 2015 at 13:32

    Yo por problemas en el parto, no pude dar pecho más que 15 días y aunque a biberon se esta criando perfectamente y mi recuperación fue mas rapida, gracias a que me podia turnar con papi en las tomas. Lo echo mucho de menos y os tengo una envidia ???? ademas que siempre voy cargada como una mula jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 11:03

      Cuando no se puede es mejor no martirizarse con este asunto. Piensa en positivo porque eso de repartir la tarea de las tomas con otra persona y saber que tu bebé no tiene esa dependencia absoluta de ti, debe ser hasta relajante. Al inicio de mi lactancia, como todo fue tan difícil y doloroso, recuerdo que hubo noches en las que soñaba que le daba un biberón a mi bichilla ¡y dormía feliz sólo imaginándolo!

  • Responder
    Mama Puñetera
    24 septiembre, 2015 at 15:26

    Pues este ha sido nuestro segundo verano con teta, aunque a medias, porque el destete llego a principios de agosto, y si bien tiene muchas ventajas porque es muy socorrida estés donde estés, a mi en los días de calor intenso me daba mucho agobio tenerla todo el día enganchada, era una estufita! jejeje Pero sin duda la teta es lo mejor que hay!

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 11:12

      Sí, a nosotras nos ha corrido el sudor por todas partes. Es pegajoso a más no poder, pero luego me da tanta tranquilidad que esa incomodidad me parece poca cosa en comparación con el resto de ventajas que tiene. Del destete aún no tenemos noticias por aquí.

  • Responder
    marigem
    24 septiembre, 2015 at 15:50

    Jajajaj, para salada la bichilla!!!!
    Es genial que puedas mantener tanto la lactancia, a veces los comienzos difíciles luego dan lo smejores frutos. Un besín.

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 11:13

      Yo solo es pero que para la siguiente preñez no me vuelva a convertir en primeriza acerca de este tema, porque el dolorcillo fue como para no olvidar. Al final, hasta me sorprendo de haber aguantado tanto tiempo y que todavía dure.

  • Responder
    La Hobbita
    24 septiembre, 2015 at 16:32

    Yo lo veo superútil y además cómodo. Así que espero ser capaz de mantenerla tanto tiempo como vosotras y ser capaz de afrontar esos inicios puñeteros de los que todas habláis ^_^.

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 11:14

      Oye, que no a todo el mundo le duele la lactancia. Puedes ser de esas afortunadas que empiezan como la seda y se mantienen así, sin altibajos Yo no sé cuántas crisis de lactancia hemos pasado ya, pero al final todas compensan. Y vuestra lactancia durará lo que tú y tu churumbel queráis. En eso es mejor que no te plantees fechas.

  • Responder
    srajumbo
    24 septiembre, 2015 at 18:22

    Enhorabuena!! nosotros hemos cumplido 3, y la verdad es que le he visto muchas mas ventajas que inconvenientes. El ahorro, la comodidad, el poder deciri en un minuto comer fuera sin pensar en que no cogiste comida para el bebé, no ir cargada ni necesitar termos o microondas..y el escotazo que luces jajaja.

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 septiembre, 2015 at 11:15

      ¡El escotazo es lo mejor! Bueno, en invierno me ha jorobado un montón de modelitos de cuello vuelto, porque yo no soy de sacar la teta por debajo, pero a cambio me he podido comprar otros nuevos, así es que todo queda compensado.

      • Responder
        srajumbo
        25 septiembre, 2015 at 18:18

        Ya maja…mis vestidos de invierno, mis jerseis de esos extralargos.. pero como dices, así renovamos, y me compré muchas chaquetas, que no tenía jeje.

  • Responder
    correolacajitademusica
    25 septiembre, 2015 at 13:45

    Tienes toda la razón! Nosotros ya estamos con bibe desde los 9meses… Me arrepiento, que conste, pero ya no lo voy a cambiar obviamente! Pero sigo pensandoi que la teta es lo mejor de lo mejor!

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 septiembre, 2015 at 07:41

      Mujer,tampoco hay que arrepentirse si se destetan pronto o por el motivo que sea no se puede continuar con la lactancia. Pero llegados a esta altura a mí lo que me da pereza es pensar en biberones.

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