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Sabiduría popular (VIII) Sobre el desarrollo del bebé

sabiduría popular desarrollo del bebé

A falta de un mes y medio escaso para que mi bichilla cumpla los 2 años, ya estoy curada de espanto en lo que a sabiduría popular se refiere. También he asumido que el resto de la humanidad nació sabiendo acerca de la crianza de un bebé y que yo debo ser la única inepta para esta tarea, porque si no, no entiendo por qué se me cuestiona todo lo que hago o por qué la gente pone el grito en el cielo cuando comento que mi bichilla sigue tomando la teta a estas alturas, que no nos queda más remedio que colechar para dormir y que le damos comida humana estándar desde los 6 meses. En esta casa estamos locos y nosotros no nos habíamos enterado. Yo no sé cuándo se puso de moda opinar sobre el desarrollo del bebé ajeno para decir que una criatura es buena o mala en función de si come, duerme o se mueve poco. Cuando más parecido tenga con un adulto sedentario y zampón, mejor criado estará tu mochuelo. Eso sí, por descontado, lo que más le gusta a la gente es saber que no lo estás teniendo fácil en tu maternidad primeriza, porque si por un casual tenéis la suerte que tuvimos nosotros de parir un churumbel que no dio un ruido hasta el séptimo mes de vida, ahí van a a empezar a pronosticaros una serie de catástrofes que ríete tú de las siete plagas del Apocalipsis. Si disfrutas de una maternidad tranquila, es que algo estás haciendo mal y por algún lado te acabara estallando el experimento en las manos. En estos 23 meses que llevo ejerciendo como madre, estos son los tópicos acerca de los que me han atemorizado con más frecuencia.

1. Es buena porque es pequeña. La maldad o bondad de los niños, ya desde recién nacidos se mide de una forma raruna. Si tienes un niño tranquilito, que come, que duerme, que calla, que hace sus cacas con una frecuencia aceptable, que no se pone malito a menudo, que no te da disgustos porque sí… eso no es mérito de la criatura, sino de la edad. Y vete desengañando porque a medida que crezca empezará a mostrar el demonio que todo bebé alberga en su interior, a fin de hacerte la vida imposible. Porque sí, porque nacen sabiendo y porque ya desde la cuna (o desde la cama de colecho) te quieren torear. Mi bichilla era un primor desde recién nacida. Todo lo hacía bien, según estas directrices de la sabiduría popular, y esto hizo que nos mal acostumbrásemos Que creyésemos que todo el monte es orégano y que podríamos disfrutar de la primera paternidad primeriza tranquila y relajada de la historia. No queríamos mentir, ni inventar dramas donde no los había. La niña era fácil de llevar, de entretener y de calmar con la teta en cualquier circunstancia. Pero ahí estaban las tenebrosas predicciones que se materializaron cuando mi churumbelita cumplió 7 meses y cambió radicalmente en algunos aspectos. Esto es todo lo que necesitaban los alarmistas para darse por satisfechos y corroborar su afirmación de que los bebés son todos buenos cuando nacen, pero se envilecen con el paso de los meses. Desde lo 7 meses mi bichilla es considerada mala y punto, un ser inaguantable que incluso me devolverán del colegio en cuanto la escolarice. Al tiempo. Yo la veo normal.

2. Duerme bien porque es pequeña. Como buena criatura que era, mi bichilla nació durmiendo del tirón hasta los 7 meses. Como primerizos, no podíamos dar crédito a la lotería que nos había tocado. Siempre nos habíamos preparado para lo peor, para las noches en vela por esos cólicos que nunca llegaron, para los continuos despertares reclamando teta, cambios de pañal o sólo para llamar la atención por sus ansias de manipulación… Claro, estas ideas las habíamos adquirido durante la preñez, gracias a la sabiduría popular, por lo que al no vernos reflejados en esa imagen, nos confiamos y creímos que ya todo iba a ir como la seda en la crianza. Pero ya nos advertían de que si la niña dormía era porque ser pequeña (me río yo de la cantidad de bebés que desde que desalojan el útero materno son de mal dormir, que no cogen el ritmo del sueño ni para atrás y que desesperan a sus padres durante años) pero que en cuanto creciese ya se vengaría de nosotros. Y efectivamente, la sabiduría popular tuvo razón. O más bien el proceso madurativo del sueño de mi bichilla, que empezó a desvelarse, a reclamar unas tomas nocturnas que nunca había necesitado y a dormir agarrada a un pezón, que parece haberse convertido en su objeto de apego. Total, que a punto de cumplir 2 años, mi bichilla se despierta por las noches mucho más que cuando era un bebé absoluto, y eso es de ser una niña mala. Porque la sabiduría popular sobre el desarrollo del bebé va en dirección contraria a la que ella nos está marcando.

3. Come bien porque es pequeña. ¿Y esos bebés que no hay forma de que se tomen el pecho o el biberón, que vomitan, que te vuelven la cara? ¿De verdad querían hacerme creer que mi bichilla comía bien porque estaba recién nacida y no porque era, y es, una bestia parda que arrasa con todo lo comestible que encuentre a su alcance? Pues oye, parece que ni ese gusto querían darnos. Pero el caso es que esta niña ha comido bien siempre, desde que empezó con la lactancia materna, hasta que le introdujimos los primeros alimentos e incluso ahora, que se está adentrando en una fase en la que rechaza cosas poco apetitosas como las verduras, o nos hace alguna huelga y se salta alguna comida de higos a brevas. Pero nada grave. Su afición por la comida no ha mermado al crecer. Del mismo modo que hay niños que nacen siendo malos comedores y se morirán siendo ancianos y malos comedores.

La sabiduría popular de vuestro entorno ¿también os augura desgracias en lo que respecta al desarrollo del bebé? ¿Tanto cuesta desdramatizar la crianza y verla con mejores ojos y con un poco de optimismo?

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26 Comentarios

  • Responder
    marigem
    5 octubre, 2015 at 08:14

    Jajaja, lo has clavado. Pero no creas que es una moda reciente esto de saberlo todo. Mi madre también tuvo que aguantar mucho de esto, conmigo como era buena y comía y dormía le pronosticaban toda clase de catástrofes y desdichas, y con mi hermana como ni comía, ni dormía ni paraba de llorar era porque era un ser vil y manipulador que con 15 días o un mes lo hacía a propósito para reclamar la atención de mis padres.
    Y lo mismo mismito me fueron diciendo a mí, que me pasó similar, me tocó una muy buena y otro que no dormía ni comía pero desde luego nunca porque fuera un ser vil y manipulador, simplemente era inapetente e insomne, como a veces nos pasa a los mayores, y punto, toca adaptarse, pero esos que todo lo saben tienen teorías adaptadas a cada situación.

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 08:59

      No, ya deduzco que en todas las épocas ha habido sabelotodos respecto a la maternidad. Yo sé que existen esas criaturas angelicales porque mi bichilla era perfecta hasta los 7 meses. A ojos de cualquier adulto. Ahora sigue siendo perfecta pero con sus cosillas y preferencias. Será que se está haciendo grande y cada vez tiene un criterio más claro, pese a lo pequeña que es. Pero aún así ¡no es para tanto! Como dices, toca adaptarse hasta que se adultice por completo.

  • Responder
    Marta
    5 octubre, 2015 at 08:19

    Jajajaj, con la primera me he descojonado, que manía tiene la gente de poner “etiquetas” o tópicos sin saber ni conocer…
    Por esa regla de tres, todos nosotros (adultos) somos malos, no comemos ni dormimos, no?? Bueno, en algunos casos pueden cumplirse las tres premisas.

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:02

      Creo que nos encanta etiquetar. Nos sentimos más cómodos sabiendo que lo que le pasa a un bebé tiene un nombre y que todos lo consideramos igual de problemático. Creo que muchos tienen una imagen distorsionada del desarrollo del bebé ¡incluso aunque ya hayan criado a varios! No son esos seres inmóviles y dormilones de las películas. A veces tienen un genio…

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    Cristina Madre Autónoma
    5 octubre, 2015 at 08:25

    Lo de que los bebés son buenos o malos, J lo tiene claro: ni bueno ni malo, son salvajes en el sentido literal de la palabra. Si lloran no es por maldad, es por instinto

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:02

      ¡Justo eso! Siempre digo que mi bichilla está asalvajada del todo y eso es lo que se critica de ella. Ya ira civilizándose (digo yo).

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    Mimasme (@mimasmeya)
    5 octubre, 2015 at 08:35

    La verdad es que ¡cómo nos gusta opinar! A todo el mundo y de todos los temas… Creo que la mayoría de las veces lo hacemos con buena intención, pero no nos damos cuenta del daño que podemos hacer o lo cansada que estará la persona de escuchar los mismos tópicos todo el día.

    Me alegra mucho que tuvieras una maternidad tan buena y que nos lo cuentes, a ver si se va equilibrando la balanza y aprendemos que cada niño es un mundo y todos los mundos están bien 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:05

      Sí, estoy de acuerdo en que la mayoría de estas opiniones no las lanza la gente con ánimo de ofender. Aunque cuando se ponen a pronosticar cómo será mi bichilla en el futuro, y todo lo que me auguran son rayos y centellas, empiezo a pensar que o me desean el mal o son pájaros de mal agüero ya de serie. Yo no tengo quejas de mi maternidad. No es idílica y hay días en los que mi bichilla me cansa tanto que amenazo con devolverla al agujero del que salió. Pero por lo demás, entiendo que estas fases son así de agotadoras y caóticas y que en el futuro hasta las echaré de menos.

  • Responder
    La mama fa el que pot
    5 octubre, 2015 at 10:21

    Yo creo que la sabiduría popular cambia dependiendo de lo que te toca. Porque a ti te dicen que duerme bien o como bien porque es pequeña, y a los que les pasa lo contrario les dicen que es lo normal que son pequeños y es lo que hay.
    Al final creo que cada peque tiene su ritmo y unos duermen mejor y otro peor y no hay más. Que al final es como los adultos que hay de todo.
    En lo que no estoy de acuerdo es en lo de buenos y malos. Si te dicen que tu peque es mala es que no saben lo que es ser malo/a. Tener ganas de descubrir el mundo y ser movido no creo yo que quiera decir que eres malo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:12

      ¡Jajaja ! Visto así ¡nos ha tocado el entorno equivocado según el tipo de bichillo que estemos criando! Lo de la maldad es lo que llevo peor. Que mi bichilla nos tenga la pantalla de la tele hecha un cristo de los manotazos que le da a los dibujos o que trepando al sofá nos haya descolgado hasta los cuadros del salón no es ser mala, es ser movida y trabajosilla. Pero no lo veo fuera de lo normal. Lo que si estoy esperando es que termine de descubrir el mundo cercano pronto, a ver si así lo puedo volver a ordenar.

  • Responder
    Nekane
    5 octubre, 2015 at 11:00

    A mi tambien me dicen que no me la van a querer en el cole porque estoy criando un monstruito jajaja eso si la sabiduria popular que me rodea a mi todos los males me los vaticina por lo malamadre que soy pq aun le doy pecho, duerme en mi cama, la porteo siempre que quiere, etc etc os podeis imaginar los comentarios, la niña llegara al altar amarrada a la teta sino se la quitas, te va a salir una niña tonta todo el dia en brazos y con la teta, pero sacala ya de tu cama sino no te la vas a sacar nunca, te va a salir muy malcriada… A si tambien me dicen que no sabra sociabilizarse porque la pobre con casi dos años aun no va a la guarderia que le estoy haciendo mucho mal con eso… No se pero yo a mi enana la veo muy feliz sin ir a la guarde y sin problemas para relacionarse con otros niños, mas bien al contrario la pobre se frustra porque ella quiere jugar y los otros quieren ir por libre…

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      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:19

      ¡Uy! ¡Eres igual de mala madre que yo! Pero en todo lo que has explicado somos clavaditas. El tema de la guardería como salvadora de la capacidad social de los niños y como única vida para que empiecen el aprendizaje es que me pone mala. Las guarderías existen porque los padres no pueden hacerse cargo de sus hijos y punto. Que sí, que ya que los tienen allí encerrados unas pocas (o muchas) horas al día, el personal los espabila y les enseña 4 cosas básicas para que se hagan independientes más pronto pero ¿qué prisa hay? Yo comparo a mi bichilla con los niños de guardería de alrededor y la verdad es que… mejor no comparar. Eso sí, para jugar no sería mal sitio, pero luego pienso en los virus y enfermedades y se me quitan las ganas de llevarla.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    5 octubre, 2015 at 15:28

    Ufff, yo no sé si es que en los pueblos la gente tiende más darte la chapa con estos asuntos…o es que yo he tenido tres bebés de esos zampones, tranquilones y dormilones, asi que no me han dado la lata con esos temas, jajaja… Pero vamos, que tener un bebé tranquilo no es síntoma de que lo sea toda su vida, veáse Rafa, que menudo genio se gasta. Y que con 15 meses se comía l fruta a mordiscos y ahora me pide papilla de su hermano… En fin, hay niños dormiolesn y comilones, y eso es de agradecer, pero todos tienen sus etapas para todo!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:22

      lamía anda en regresión con la comida. Pero oye, que si yo aguanto el tirón ¿por qué le importa tanto a la gente y sufre por nosotros? La que antes comía mucho en trozos, ahora ha vuelto a su afición por el triturado, pero come mucho así es que ya podemos estar contentos. Con el geniazo malo ya nació, así es que eso no nos pilla por sorpresa a estas alturas. Dentro de unos meses estaré hablando de otro vuelco ¡seguro que también tendré opiniones para todos los gustos!

  • Responder
    Carol
    5 octubre, 2015 at 15:47

    Cada niño es un mundo, y lo que sí he constatado yo con las mías es que tienen todo tipo de rachas, como dice Nosoyunadramamamá. Las mías comen y duermen muy bien, salvo por supuesto, con sus rachas de no querer algún alimento, o rachas de despertarse algo más por las noches…La pequeña dormía toda la noche desde el principio y luego se despertó más, y ahora vuelve a dormir bien.

    Pero a mi tampoco me han dicho esas cosas, la verdad. Al contrario, cuando digo que comen y duermen muy bien, lo que me dicen es que qué suerte tengo!

    Eso sí, respecto a esto de la suerte, en el tema del comportamiento, yo no creo tanto en la suerte sólo, sino que hay que poner un poco bastante de nuestra parte como padres. Yo crío a mis hijas con apego, y soy la primera que si tienen una mala noche, las meto en nuestra cama. Pero les pongo normas, límites, horarios,…por eso, cuando la gente nos dice que qué suerte, que podemos llevarlas a todos lados, pienso yo: suerte, y perseverancia. A veces me siento más que cansada de estar diciéndoles: no se salta en el sofá, se come sentadas, no se grita a las personas, no se interrumpe cuando hablan otras personas, hay que lavarse las manos y la cara antes y después de comer…pero oye, es un esfuerzo con recompensa.

    Así es que ni agoreros, en plan de que te van a caer los siete males, como te dicen a tí, ni el “qué suerte tienes” para todo. Todo lo que no viene de serie…¡hay que currárselo!

    Un beso

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:28

      Las famosas racha o etapas también las estamos viviendo, claro, aunque la del sueño con despertares creo que ya se ha convertido en lo habitual, y que la racha fue la del principio, cuando dormía del tirón. ¡Eso sería lo lógico! Que la gente se alegrase por la suerte que estamos teniendo y no que nos auguren los 7 males! Aquí también somos de límites, porque bastante asalvajada está ya mi criatura como para dejarla hacer y deshacer completamente a su antojo. De hecho, hay días en los que pienso en esos padres que crían sin tener que decir nunca que no a nada y me dan ganas de sacarles los ojos a todos ¿cómo lo hacen? Porque yo, desde que me levanto hasta que me acuesto me paso el día en una negación constante: subirse al váter es un no, al sofá es un no, aporrear la pantalla de la tele no, tirar de las cortinas no, subirse a la mesa no, abrir el bidet y encharcar todo el baño no… Pero oye, o es muy pequeña o se pasa por el arco del triunfo todas mis prohibiciones. Sólo espero que un día algo le haga clic en esa cabecita y el NOOOOO cobre sentido. Eso será un gran avance.

      • Responder
        Carol
        6 octubre, 2015 at 11:51

        jajaja, te entiendo al 100%. Pero yo no creo en los milagros, y los niños, si por ellos fuera, serían salvajes! Seguro que aunque ahora seamos unas cansinas con el NO, veremos recompensa.

        • Responder
          Planeando ser padres
          7 octubre, 2015 at 15:38

          Pues a cansina no hay quien me gane. A ver si empiezo a notar los brotecillos de obediencia por algún lado.

  • Responder
    mamas_besos
    5 octubre, 2015 at 16:03

    Siempre esa dichosa manía de compararlo todo y lo que se salga de la línea ponerlo en el lado oscuro. Qué es bueno y qué es malo? todo dependerá con lo que lo compares y con lo que consideres que para ti y su sano juicio es el buen camino. Ains…todos nos creemos tan expertos cuando somos pares, madres y abuelos… Nada está escrito, por mucho que nos lo diga ese refranero o sabiduría popular.
    Un saludo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:40

      Es que confundimos conceptos. El bien y el mal no está precisamente en dormir del tirón o comerte las verduras sin rechistar. Seguro que hay gente mala de verdad que de bebés hacían estas dos cosas a la perfección. Claro que si un bebé actúa correctamente en estos ámbitos nos facilita mucho la crianza, pero no por eso será un niño mejor o peor.

  • Responder
    mamá puede
    5 octubre, 2015 at 16:45

    La cosa es hablar, ya sabes.

    En este aspecto yo no tuve muchos comentarios, o pasaba totalmente que también puede ser.

    Dónde más comentarios noté fue con la llegada del hermano y ahí si me mosqueaba más porque los hacían delante de Leo, menos mal que cortaba en seguida

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:42

      Uy, yo con el segundo creo que me va a resbalar todo de una manera pasmosa. Si ya teniendo solo a mi bichilla no suelo hacer caso de las predicciones, cuando me envalentone por no ser primeriza es que no echaré cuentas a nadie.

  • Responder
    Cuestión de madres
    5 octubre, 2015 at 21:47

    Nos gusta exagerar y hacer ver que todo es muy muy complicado… así de raritos somos.. jejejejeje.. eso o que hay mucha envidia de que las cosas vayan bien y se dedican a echar mal de ojo para que todo se tuerza… o que los niños aprenden a expresar sus gustos y por eso ya son malos… hija… la que te espera con la comida porque está tardando en “volverse mala” jejejejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 octubre, 2015 at 09:44

      Eso también lo he pensado. Que estas palabras provengan de gente que han tenido crianzas más complicadas y que piensen que todos los niños son iguales de difíciles para criar. En la comida ya empieza a hacer sus pinitos de “quiero patatas” y no cualquier otra cosa que se le ofrezca. Y las verduras en trozos no puede ni verlas. Te hace arcadas antes de que se las arrimes. Ya ves ¡mala, mala!

  • Responder
    Pilar
    8 octubre, 2015 at 11:36

    ¡Hola! Pasaba muy aquí y me ha parecido verdaderamente interesante el post. Me gustaría compartir contigo el último post que hemos publicado, puede que te sirva de inspiración. Se llama “La rutina diaria del baño” , podeís leerlo en Baby radio.es, que tiene un montón de contenido didáctico y educativo para niños y niñas con edades comprendidas entre 0 y 10 años en una gran variedad de formatos, como pueden ser vídeos, fichas educativas y juegos. ¡Pasaros y lo comprobáis! Muchas gracias

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 octubre, 2015 at 08:52

      En esta casa es que está siendo imposible lo de establecer rutina, pero puede servirle a otras personas. Gracias por compartir.

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