Alimentación complementaria

Alimentación para bebés de Hero Baby. Mis descubrimientos

alimentación para bebés hero baby

A principios de octubre, Hero Baby nos invitó a pasar un fin de semana en familia para conocer su fábrica en Alcantarilla, Murcia, y claro, allí que nos plantamos los 3 a hacer averiguaciones acerca de la alimentación para bebés de esta marca. Mi bichilla no ha tomado biberones de leche de fórmula, ni tampoco cereales industriales, pero los potitos ¡son su debilidad! Debe ser que como cocino tan rematadamente mal y la pobre ya va desarrollando sus propios gustos culinarios, cuando salimos de viaje y le toca comer un potito se vuelve loca pidiendo el “pitito, pitito”. Hasta tal punto ha llegado la cosa que mi madre me dice que guarde uno de estos frascos de cristal para meterle mi propia comida. Pero a esta niña no hay quien la engañe. Los potitos de Hero se parecen a mi comida como un huevo a una castaña. Antes de realizar este viaje, consideraba que lo mejor era lo que yo cocinaba en mi casa, y los potitos los reservaba para casos puntuales. Literalmente, le decía a mi bichilla que aprovechase la ocasión porque comer un potito debería ser para ella como un menú de McDonalds para un adulto. Pero ahora reconozco que estaba equivocadísima y que los controles que deben pasar las materias primas y todo el proceso de elaboración de alimentación para bebés está a semejante nivel que yo nunca, jamás en la vida, podré igualar esos estándares en casa. Mi churumbelita ya está en fase de tomar más sólidos, y no voy a volver atrás alimentándola sólo con potitos, pero desde luego, mi opinión ha cambiado por completo tras la visita organizada por Hero Baby.

1. El control de calidad. En Hero Baby, y supongo que también en otras buenas marcas dedicadas a la alimentación para bebés, las materias primas se controlan desde el origen. Se vigilan mientras la vaca se alimenta o el trigo crece, se cuida que todo el proceso se desarrolle de la forma más natural posible y se siguen haciendo controles de calidad constantes desde que los productos llegan en crudo a la fábrica hasta que salen en forma de potitos que aguantan hasta 2 años envasados en sus frasquitos. Gastan millones de euros anuales en análisis para comprobar a cada paso que su alimentación para bebés cumpla con toda la normativa legal existente (que es muy restrictiva, por cierto). La fábrica de Murcia, no sólo fabrica para Hero en España, sino para diversas marcas europeas, que se comercializan con otros nombres y con otras recetas diferentes. Vamos, yo en el supermercado no le doy tantas vueltas a la comida que escojo para mi bichilla y ella se come el mismo filete de pollo que nosotros (por lo que no es comida especialmente controlada para bebés). En este sentido, he salido con la sensación de que la comida de Hero supera en calidad a la que yo uso en casa.

2. Una cocina como en casa ¡pero gigante! Siempre pensé que la fabricación de potitos sería un misterio de máquinas raras que harían cosas aún más raras con la comida hasta convertirla en un puré mucho más rico que el mío. Pero resulta que allí no había nada raro. Y no lo digo yo, que soy una inexperta en el tema. Ni siquiera Hero, que a fin de cuentas tiene que defender que su producto es muy natural e idóneo para bebés. Sino el papá de mi bichilla, que se dedica a comercializar maquinaria industrial y a ojo ya sabía todos los procesos por los que pasa la comida dentro de la fábrica de Hero Baby. El caso es que aquello es como una cocina de casa pero a gran escala. Llegan los alimentos en una especie de tuppers gigantes (que son como vagonetas con ruedas), se pesan para poner la cantidad exacta que requiera la receta, se echan a una olla que lo cocina todo, de ahí pasan a una trituradora que si nos pillase nos haría un destrozo, y directamente el mejunje va a la máquina de envasado. Sin trampa ni cartón.

3. Envasado sin más. La máquina es de esas que van a una velocidad enorme, llenando frasquitos y poniendo tapas. Sin colorantes ni conservantes. Es todo tan natural y normal que jamás pensé que fuera un proceso tan fácil y a la vez tan complejo. Una vez puesto el tapón y extraído el aire para crear el vacío, se pasteurizan o esterilizan los frasquitos (dependiendo de su contenido) a alta temperatura para matar los posibles microorganismos y que se mantengan intactos y en perfectas condiciones hasta su fecha de consumo preferente, 2 años después.

Y esto es todo. Se etiqueta, se empaqueta y se envía a las tiendas. No hay ingredientes rarunos, ni procesos ocultos. Es todo tan sencillo que me dejó pasmada. A día de hoy, no dudo de que un niño alimentado sólo con potitos en lugar de con purés caseros pueda estar mejor criado que otro churumbel. Lo que pensaba que era un tipo de alimentación para bebés de la que no convendría abusar, resulta que es un producto sanísimo y controlado como nunca lograremos hacerlo nosotros en casa. Ahora, miro los potitos con otros ojos. Desde luego, no hay nada como conocer algo de primera mano para tomar una decisión respecto a un producto y usarlo plenamente convencida por la calidad que ofrece.

En la visita se habló mucho sobre lactancia materna respecto a la leche de fórmula, pero como mi bichilla está más en esta fase de la alimentación complementaria con potitos, he querido iniciar mi ronda de descubrimientos con Hero Baby por este tema. ¿Qué opinión tenéis vosotros de los tarritos de comida para bebés? ¿Creéis que son sanos o pensáis que es mejor lo cocinado en casa?

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30 Comentarios

  • Responder
    Laura
    12 octubre, 2015 at 08:51

    Hombre!! Y que vas a decir…si esta bien o mal….vas hablar bien de Hero porque te ha pagado un fin de semana.
    Como la comida casera no hay nada. Ni Hero, ni Nestle ni nada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 octubre, 2015 at 11:52

      ¡Jajaja! Me reiré y pasaré por alto la ofensa de decir claramente que he vendido mi opinión por un fin de semana en Murcia. Tú no sabes lo mal que yo cocino. Pero vamos, que mi opinión personal, que es la única que puedo ofrecer en este blog, ha cambiado radicalmente después de lo que he conocido. Y a partir de aquí, cada uno que críe como buenamente pueda o quiera.

    • Responder
      sra.jumbo
      12 octubre, 2015 at 12:14

      Yo siempre he defendido lo natural por encima de todo. De hecho mi hijo nunca ha tomado papillas de cereales y lleva ya 3 años de lactancia. Los patios también se los hacia yo, me gustaba, salía más barato y era cómodo. Pero, admito que también le he dado de hero y naturness cuando hemos salido, cuando hemos comido fuera, de vacaciones etc. Que yo sepa que lo mio pueda tener más calidad (que según quien cocine también es discutible), no quiere decir que esos tarritos no sean buenos. Son mejor los de mamá? Seguramente. Pero los envasados no son malos, ni dañinos ni nocivos. Las cosas como son.
      Esto es como el eterno debate de teta o biberón, dejemos que cada quien elija lo que quiera para sus hijos.

      • Responder
        Planeando ser padres
        13 octubre, 2015 at 13:13

        Mi bichilla también ha sido de lactancia materna exclusiva y no hemos pasado por las papillas de cereales ni la leche de fórmula, pero con los potitos sí llegó la excepción. Yo los he utilizado sólo puntualmente, pero después de lo que he descubierto ya no me parecen mala opción y se ven sanos y equilibrados. Ojo, que sólo he hablado de purés envasados, no del resto de productos infantiles, que desconozco. Y desde luego, que lo mejor es que cada uno tenga opciones para elegir según sus necesidades.

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    Cristina Madre Autónoma
    12 octubre, 2015 at 09:31

    Ya sabes que M no ha probado ningún tipo de alimentación especial para bebés (ni potito ni puré casero) así que no puedo dar una opinión sobre este producto salvo una: no sé si serán mejor o peor que el cocinado en casa pero desde luego sale más caro.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 octubre, 2015 at 11:55

      Mi bichilla sí ha sido de purés por el BLW mixto y porque adía de hoy es la única forma de que se coma la verdura. Aún así, los potitos los hemos usado siempre para salir de casa y sinceramente, se los daba con mucha desconfianza. Yo también creo que si ajustas cuentas, es más barata la comida casera, pero siempre habrá quien por cuestiones de tiempo o por lo que sea no tenga otra opción. Me ha alegrado saber que no son tan malos como yo pensaba.

  • Responder
    Cuestión de madres
    12 octubre, 2015 at 09:49

    Ya pasé por esa etapa y mis hijos muy exquisitos solo querían la comida de la abuela (el mayor) y de la yayi (la pequeña). No llegaron a probarlos

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 octubre, 2015 at 11:57

      ¡Jajaja! Mi bichilla también se vuelve loca con la comida de mi madre. Y después de eso, con los potitos. No sé si las empresas tendrán alguna abuela escondida en las fábrica haciendo recetas 😛

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    Mamá en Bulgaria
    12 octubre, 2015 at 09:52

    Yo a la mayor le daba potitos de vez en cuando pero de marcas que se venden por aquí. Al pequeño no le he dado ninguno porque no me ha hecho falta. Ah y dice mi búlgaro que a él también le habría gustado ver la maquinaria en esa fábrica jaja!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 octubre, 2015 at 11:59

      Pues que sepas que en Hero Murcia fabrican para un montón de países europeos, pero se comercializan bajo otros nombres (Suecia, Dinamarca…). El día de nuestra visita estaban liados con unos de una marca sueca. Y claro, cada un con su receta propia, diferente en cada país. Vamos, que aunque creamos que lo que damos de comer a los niños en España es la única alternativa posible ¿qué pensarán los de afuera de esto de creernos el centro del universo gastronómico? Estos hombres no han salido muy de maquinitas.

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    marigem
    12 octubre, 2015 at 10:42

    Yo no he sido muy de potitos pero en los casos puntuales en los que los usé tomaban Hero porque es una marca buena.¿Sabes lo peor? Que ahora que son mayores les gustan los potitos de fruta, y esos que venden que son bebibles ni te digo. Hace un par de años gané unos en un sorteo y eran para mis sobrinos pero mis hijos se quedaron algunos,jejejeje. Es que en mi casa vamos al revés.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 octubre, 2015 at 12:01

      Los alimentos sin triturar, ya sean los elaborados en casa o los envasados, tienen propiedades que se pierden de ahí que siempre sea mejor comerse una pieza de fruta entera. Pero si no hay forma de conseguir esto (y mira que yo soy grandecita y mayor que tus hijos y las frutas y verduras me cuestan un montón) entiendo que será mejor comerlos, aunque sea triturado que pasarse a otro tipo de alimentos con menos propiedades nutritivas.

  • Responder
    María Mivinailart
    12 octubre, 2015 at 16:45

    Me acabo de quedar muerta con el primer ñ comentario hija… Ya te dije que hicieron un documental en el programa ‘Made in Spain’ de la 1 y yo quedé alucinada, así que tu post no hace más que corroborar ese programa.
    Mi niña aun sigue con teta solo. No se si seguiré el método BLW o lo haré mixto. Pero si que se que cuando empiece con verduras y pescados, le daré potitos porque a mi se me da fatal cocinarlos y no nos gustan ni al papi ni a mi.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 13:18

      ¡Jajaja! Yo ya no me sorprendo de nada, pero pese a la falta de tacto no es de los peores que he recibido. Alguien más me ha comentado en Facebook lo de ese reportaje, con lo cual menos mal que no soy la única que ha salido de allí con una buena impresión. Mi bichilla llegó a los 6 meses sólo con la teta y con ella sigue, pero el BLW absoluto no nos funcionó y al ser mixto, cuando hemos salido de casa he usado potitos con cargo de coniencia, pensando que no eran nada sanos, pero ahora ya me quedo más tranquila.

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    La Hobbita
    12 octubre, 2015 at 17:19

    Yo soy pro comida cocinada, no ya por el tema de la sanidad, higiene y tecnología alimentaria, si no por el tema económico. Además, en mi caso me gusta cocinar así que por ese lado no tendré excusa. Los potitos me parecen útiles para casos puntuales en los que hay que comer fuera de casa.

    Por cierto: una amiga mía hizo con su niña lo que te sugirió tu madre. Rellenó un frasco de potito con su propio puré, que la niña no quería después de un par de tardes con los abuelos. La peque se comió con ansia la primera cucharada. Luego miró con cara rara al “potito”, miró a su madre…. pidió otra cucharada, arrugó la nariz (mega graciosa) y se puso a mirar y remirar detrás del potito porque la pobre no entendía el truco xDDDD. Animalillo…..

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 13:22

      Más caro sí que es si alimentamos exclusivamente con potitos, pero todos esos controles de calidad que no hacemos en casa tienen un precio. Si te gusta cocinar ¡ni te lo pienses! Serás la mejor mamá del mundo alimentando a tu churumbel! Yo los he usado y seguiré usando, para salir de casa, pero pese a mis malas dotes en la cocina, intentaré ganarme el paladar de mi bichilla con mis esfuerzos.

      ¿No me digas que hay más mentes preclaras como la de mi madre por ahí? Si se me pone muy tontorrona, porque ahora con la cercanía de los 2 años está de un tiquismiquis que no te quiero ni contar, igual lo pruebo en un arranque de desesperación.

  • Responder
    La maternidad de Krika en Suiza
    12 octubre, 2015 at 17:45

    Yo algún potito le he dado por el tema de comodidad o tiempo pero normalmente siempre han tomado de lo que había en casa, no creo que los potitos sean malos pero creo que lo hecho en casa tiene que ser mejor o por lo menos, hecho con más cariño! Jajajaja. Por cierto, al lado de la fábrica he vivido yo un tiempo ????

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 13:24

      Pues compartimos opinión, sólo que esto yo lo pienso ahora. Hace unas semanas pensaba que sí eran malísimos. ¿has vivido al lado de la fábrica de Murcia? Tú te mueves mucho por el mundo ¡no?

  • Responder
    anitasuperstarr
    12 octubre, 2015 at 20:35

    La verdad mi gamberrilla es súper fan de su potito de ternera con verduras y jamón. Nunca me gustó especialmente la marca hasta que probamos sus potitos. Ahora somos muy fans y aunque me las doy de cocinitas amante de lo natural casero bla bla bla no se me cae un diente por usar potitos con cierta regularidad. O sea, cuando no estamos en casa o pasa algún imprevisto. Y después de leer tu post me quedo mucho más tranquila respecto a su criterio.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 13:36

      Mi bichilla se come con alegría todo lo que yo no cocine. Si eres mañosa en la cocina ¡tus churumbeles tienen que vivir en la gloria! Pero cuando no se puede cocinar, por el motivo que sea, no está de más saber que existen alternativas, y que al contrario de lo que yo pensaba, siguen unos controles y se ajustan a una legalidad muy estricta. Yo sí me he quedado más tranquila después de aprender todo esto.

  • Responder
    Mamistarsblog
    12 octubre, 2015 at 21:03

    Muy bien que las marcas abran las puertas y podamos ver “que se cuece”. Yo, como buena cocinitas, le preparaba buena parte de las comidas, pero en la despensa siempre tenía potitos que me han salvado de más de un apuro.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 13:40

      ¡Jajaja! Igual nos pasó a nosotros. Primero vivíamos con un bote de leche en polvo en la despensa por si mi bichilla se destetaba de la noche a la mañana (cosa que nunca pasó y el bote se quedó sin estrenar). Y ahora vivimos igual pero con potitos, para salir de casa en una urgencia y preparados.

  • Responder
    La mama fa el que pot
    13 octubre, 2015 at 08:10

    A mi lo que me hubiera encantado ir a esta visita para poder la fábrica ya que trabajo en mundo de la alimentación.
    Respecto a tema potitos la verdad es que yo le di muy pocos a la niña y es que me era mucho más fácil hacer purés yo misma e ir congelando raciones y si nos íbamos por ahí llevarlo en un termo.
    Pero alguna vez le tuve que dar porque nos despistábamos en algún lado y mi peque no era muy fan.
    No recuerdo si llevamos a comprar alguno de Hero pero es que en general encuentro que el sabor no es muy bueno.
    Supongo que debe ser porque llegan a temperaturas muy altas para asegurar temas de riesgos alimentarios pero por eso me hubiera encantado ver el proceso.
    Sobre el tema de los controles me imagino que al ser una industria grande deben de tener el proceso muy controlado y más siendo de productos infantiles.
    La gente se piensa que en las fábricas se hace de todo y te puedo decir que estoy segura que se vigila mucho más de lo que hacemos nosotras en nuestras cocinas. la suerte es que lo que cocinamos nosotros nos los comemos en poco tiempo y no da tiempo a que se estropee.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 13:46

      Claro, ahí está la clave, en que lo que consumimos en casa lo consumimos rápido, o a lo sumo lo congelamos durante un periodo corto de tiempo (aunque habría que ver también cómo descongela cada uno lo que cocina para no cargarse las propiedades de los alimentos). Yo siempre he desconfiado mucho de la industria (de todas) pese a que este hombre tiene contacto directo con mucha de ellas y sabe los estándares que tienen que cumplir. Por ejemplo, al ser una fábrica enorme, una de las cosas que más nos llamó la atención es que el suelo que pisaban cientos de trabajadores en la cadena de producción estuviese impecable. ¡Es que mi cocina es una guarrería al lado de aquello!

      Mi bichilla si es fan de los potitos de casi cualquier marca (poco fina que me ha salido) pero antes creía que sería productos dañinos y poco recomendables para su consumo continuado, mientras que ahora creo que no hay riesgo ninguno y que son sanos.

  • Responder
    mamirecientecuenta
    13 octubre, 2015 at 14:09

    Pues a mi siempre me ha gustado más lo casero, mi suegra es de las de TODO HECHO EN CASA. Además se le llena la boca siempre que dice que mi sobrino no ha comido nunca potitos de esos y que mi cuñada todo hecho en casa. Y yo, pues yo le preparo toda la verdura en casa, eso es verdad, porque hago una buena olla y tengo para unos 10 días. Y me olvido y me sale más barato. En cambio con la fruta… con la fruta ha sido otro cantar, no quería la papilla de casa, ni la compota, ni nada que yo le hiciera, al final, mi madre me dijo: potito, no hace daño a nadie y me tiré por los de hero, porque me gustaron más y ahora la peque siempre le damos potito si no hay fruta en casa, porque lo que le gusta es coger la fruta y comérsela.

    Saludos

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 octubre, 2015 at 19:27

      Ea, otra experiencia diferente que nos viene bien conocer. Es cierto que esto de enorgullecernos de lo bien que cocinamos y lo bien que nos crecen los churumbeles es una actitud muy extendida ¡y ole por nosotros! Bueno, o por los buenos padres y buenos cocineros de verdad, entre quienes no me incluyo. Lo hecho es casa siempre tendrá algo especial, y nos dará na confianza extra, porque lo hemos elaborado nosotros. Pero lo industrial ¡ay! Nos subleva mucho, porque no sabemos qué artimañas se usarán en la fabricación de productos infantiles. Los pediatras dicen que son alimentos similares a los hechos en casa, así es que espero que nos estén guiando por el buen camino.

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