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Saco pingüino ¡y a dormir tapadito todo el invierno!

saco pingüino mariquita

Lo llevaba viendo desde la pasada temporada en blogs y por todas partes y sabía yo que el Saco pingüino acabaría por venirse a vivir a esta casa. Mi bichilla nació siendo un bebé completamente inmóvil, qué solo giraba la cabeza de lado a lado durante la noche, pero nunca se le ocurrió voltearse, darnos el susto del siglo poniéndose boca abajo, ni mucho menos destaparse y poner en riesgo su salud. Nos regalaron un saco de eso polares para bebés, que ni siquiera logramos sacar de la bolsa de regalo. Ha estado año y medio arrumbado en el armario, porque de golpe y porrazo, mi chrumbelita, la momia que no se movía ni un centímetro para dormir, pasó a convertirse en un torbellino descontrolado, a la que le incomoda hasta el roce de la sábana. Y con tanto colecho, además de que su papá y yo vivimos al límite del destape, en los pocos días de otoño que llevamos ya ha encadenado dos resfriados. ¡Dos! Que a mucha gente le parecerá poca cosa, pero nosotros estamos acostumbrados a criar una bichilla indestructible a causa de la lactancia materna, y este es el mayor bache con el que nos hemos topado en esta etapa de la crianza.

Total, que andaba yo peleando con mi mochuela para que se pusiera los calcetines y las zapatillas de estar en casa (porque esa es otra, lo hippy que me ha salido para ir descalza sobre las baldosas que ya han dejado de tener una temperatura veraniega y agradable) cuando me volvió a la mente el invento del saco pingüino. Y me faltó el tiempo para hacerme con él. Llegó la semana pasada, y aunque aún he experimentado poco con el artilugio evita resfriados, ya tengo algunas ideas bastante claras sobre él ¡y todas buenas!

saco pingüino bichilla

Mi bichilla toda entusiasmada y una mijita frustrada por lo de la moto

1. Tejido agradable y limpio. Lo de que sea todo de algodón por todas las partes que están en contacto con mi churumbelita es un acierto, porque es muy suave, con un tacto como aterciopelado, pero sin pelo largo, y que por suerte parece no tener una tendencia exagerada a quedarse con las pelusas ajenas que se instalaron en la casa antes que él. Y esto es algo clave, porque la limpieza y yo solemos andar a la gresca. La idea es ponerle el saco pingüino a mi bichilla justo en el momento de acostarse, para mantenerlo impoluto durante más tiempo. Pero me conozco (y conozco a este hombre) y sé que más de una cena pringosa y de un desayuno chorreón acabará poniendo en peligro su integridad. Me quedo más tranquila sabiendo que la tela del saco pingüino parece que me va a ayudar a repeler un poco las manchas, así es que estoy saltando en una pata con el invento. De hecho, y previendo el comportamiento del terremoto que tengo en casa, aunque me gustaba mucho el modelo de princesa, me decanté por el saco pingüino con forma de mariquita, en rojo y negro, porque me ha parecido más discreto para disimular churretes de mi vida no Pinterest.

saco pingüino modelos

Modelos molones de saco pingüino ¡no tienen ni uno feo!

2. Lo que abriga. Sí, porque a fin de cuentas esa es la finalidad del saco pingüino, por mucho hincapié que yo quiera hacer en el asunto de la limpieza. Existen dos tipos de relleno para el saco, dependiendo del frío que haga en cada casa. El de mi bichilla es el de calor máximo, porque no está la factura del gas como para excederse con los grados en invierno, con lo cual podemos seguir usando pijamas de entretiempo, sobre todo en los pantalones, que son los que más se suelen ensuciar si hay un escape de pipí, durante toda la temporada. El funcionamiento es fácil: es como ponerle un disfraz a tu churumbel. Meter los pies, los brazos, subir la cremallera ¡y oh, milagro! Te queda la criatura precintada para que no le entre una corriente de aire frío en toda la velada. Ya sé que vivimos en Barcelona y no en el círculo polar, pero por la noche refresca en invierno, mucho más de lo que lo hacía en la Costa del Sol.

3. Permite los movimientos. Es que si no fuera así ¡mal apaño habríamos hecho! La ventaja del saco pingüino es que es muy ancho en la entrepierna, pero a la vez tiene una goma enorme a la altura del tobillo, por lo que nos aseguramos de que los niños no van a estar constreñidos allí dentro y, al mismo tiempo, que no se les va a subir la pernera y se van a pasar la noche con las cachas al aire. Mi bichilla corre con agilidad, como si no llevara el saco pingüino puesto. Lo único que no logra hacer es subirse a su moto correpasillos, lo cual será agradecido por los vecinos, porque después de las 10 de la noche seguro que viven más tranquilos sin escucharla chocar contra paredes y puertas.

Bueno, pues además de todas estas ventajas, no me puede faltar lo de decir ¡es que son muy monos! Reconozco que antes de saber de su utilidad, ya me habían conquistado por su diseño. También venden patucos a conjunto con los pijamas, antideslizantes, y camisetas interiores abrigaditas. ¿Conocíais el saco pingüino? ¿Lo habéis probado? ¿Qué más hacéis cuando los niños se destapan por la noche?

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40 Comentarios

  • Responder
    La maternidad de Krika en Suiza
    15 octubre, 2015 at 08:02

    Lo había visto por ahí pero no los he probado, eso sí, monísimos de la muerte sí que son!

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:07

      Ahí seguro que tenéis las casas mejor aisladas que aquí. Porque mucho clima mediterráneo pero con esa excusa se nos cuela el aire frío por todas partes.

      • Responder
        La maternidad de Krika en Suiza
        15 octubre, 2015 at 18:01

        Efectivamente, en verano me aso porque esto parece un horno (son pocos los días calor pero cuando hace, hace!) pero en invierno estoy requeteagustito en casita 😉

  • Responder
    La mama fa el que pot
    15 octubre, 2015 at 08:10

    Por favor!! Necesito esto en mi casa, no se como dices que lo habías visto por muchos blogs y yo vivía sin conocerlo.
    Va directo a la lista de Papa Noel, nosotros con la etapa de princesa que estamos seguramente cogeremos el de princesa, pero todos son super chulos, la verdad es que cuesta escoger.
    En casa también tenemos una peque que no hay manera que quiera estar tapada y de pequeña los sacos fueron la solución, eso sí bien grandes para que pudiera mover las piernas y el año pasado el pijama manta, pero estos sacos son una pasada. Me encantan!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:10

      ¡Jajaja! Que sí, que el saco pingüino es mundialmente famoso en la blogosfera maternal. Y claro, de unas a otras nos vamos creando necesidades y al final toda nuestras criaturas acabarán metidas en un saco. Primero porque nos entra por el ojo lo bonito que es. Y después porque yo no sé qué les damos de comer a los niño de ahora que no paran quietos ni de noche. Y yo soy muy mala madre y quiero dormir, no andar pendiente de la cobija toda la noche. Están muy bien acolchados, son suaves ¡es que te van a dar ganas de conseguir uno en talla de adulto y con hueco para la barriga premamá!

  • Responder
    marigem
    15 octubre, 2015 at 08:14

    Qué monada!!!! Y la bichilla no puede estar más adorable.

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:11

      ¡Ni más calentita! La lucha la traemos con los pies, que no me veas la afición que ha desarrollado este otoño por ir descalza. Es que ni en verano se quitaba tanto los zapatos.

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    15 octubre, 2015 at 08:14

    A mi esos sacos me chiflan desde que los vi por primera vez. Son una monada y me parecen súper prácticos!
    Yo hace tiempo pienso en pillarle el de pingu a mi pequeñajo, porque por aquí hace mucho frío en invierno y él siempre se ha negado a taparse. No hay manera, nunca en su corta vida me ha dejado taparle. Tengo que convencer a su padre, que como no es nada friolero no ve que los niños tienen que dormir más calentitos.
    Muy buena idea que hayas elegido el rojo en previsión de manchurrones, me encanta el ht que usas siempre! 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:13

      El de pingüino es otro de mis preferido y supongo que será el modelo original, pero el rojo me gusta tanto… que al final ganó la mariquita de calle. Vaya con el papá búlgaro, Claro, como él ya está hecho a las temperaturas de allí, todo le parecerá llevadero. Ya ves, que en Barcelona el frío no es ni siquiera comparable de lejos con lo vuestro, pero aún así yo paso fresco en invierno.

  • Responder
    Marta
    15 octubre, 2015 at 08:16

    A ver, a ver. Que mis hijas han usado saco para dormir, pero no conocía los que dejaban sacar los pinreles y caminar y moverse libremente. Ahora la mayor, no creo que lo usara, aunque no veas lo que se tapa por la noche… Y la otra, habría que verlo 😉 Buscaré por aquí, a ver si encuentro.

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:17

      Es que esa es la clave del saco pingüino. Mi bichilla tuvo uno de los otros y ni lo estrenamos, porque el hecho de tener los pies ahí juntos y retenidos sin libertad ya la agobiaba. Sé que hay tallas hasta los 6 años o 120 cm de altura. pero ¿ahí en las islas hace tanta rasca en invierno?

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    15 octubre, 2015 at 08:27

    A mi me encanta el de mariquita, por aquí también tenemos el mismo problema, con la salvedad de que a veces por la noche M sale de su cuna de colecho y trepa hasta llegar al medio de nosotros y quedarse allí el resto de la noche por lo que si le ponemos ese saco ¡igual se asa de calor! Aunque lo mismo trepa porque tiene frío y con saco dormiría en su cuna toda la noche ¡ay, qué dilema!

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:23

      ¡Jajaja! Nuestra cuna no es de colecho, por lo que mi bichilla está acostumbrada a hacer un quejido insignificante y quedarse panza arriba, porque sabe que ya iré enseguida a cogerla y meterla entre nosotros. Eso de si con el saco dormirá en su cuna toda la noche ¡está por ver! Es muy práctico para e frío, pero no tiene una teta incorporado para la lactancia. Creo que no puedo depositar tantas esperanzas en él.

  • Responder
    Nekane
    15 octubre, 2015 at 08:35

    Mi enana no soporta dormir tapada y por eso le compre un saco, pero eso de no poder moverse no le gusto nada… Pero finalmente he desistido porque es una estufa y si le pongo algo mas que el body y un pijama de terciopelo empieza a sudar y entonces si que tenemos resfriado a la vista, aunque le compraria ahora mismo el de abeja o el de mariquita solo por lo monos que son

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:26

      ¡Jajaja! Pues si es tan calurosa, nada de nada. Mi bichilla, de pequeña, era una estufa mayor. Sudaba al pecho, incluso en invierno, siempre andaba con la cabeza chorreando, pero ahora parece que se ha regulado y ya no es tan escandalosa para esto. De hecho, ahora que ha entrado el fresquito estos últimos días, a veces tiene las manos muy frías (claro, como me anda descalza por todo el suelo…)

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    15 octubre, 2015 at 08:53

    Me parece una idea genial… A la nuestra pronto habrá que ponerle saco, porque de momento va tirando con los pijamas largos y los bodys. ¡Porque de lo de taparla… ni hablamos! ¡Imposible! Y lo que me molan de estos es la posibilidad de sacar los pies y tenerlos independientes, que yo creo que es lo que más le molesta, el no poder moverse libremente. (Aunque me llama la atención de estos, que vienen sin mangas…)

    Los buscaré…

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:29

      Para mi bichilla ya no he encontrado bodies abrigados ni pijamas largos que le queden bien. Tiene un tamaño descomunal y debe llevar pijama de dos piezas con las carnes al aire y claro, le entra el biruji de la noche por el lomo al descubierto. La mía es que no soporta ni el roce de la sábana ¡si eso no pesa! Pero con el saco está feliz. El saco pingüino viene sin mangas porque así agobia menos (no todos los niños son tan frioleros) y porque poniéndole un pijama normal debajo ya harías el apaño. Piensa que nosotros también dormimos con los brazos fuera de la cobija casi toda la noche y no se nos quedan tiesos.

  • Responder
    La Hobbita
    15 octubre, 2015 at 09:37

    Yo conocía los sacos-sacos porque me los ha recomendado una amiga mía con una hija que también tiende al destape. Pero no sabía que hubiera unos que te dejaran sacar los pies y caminar! De hecho, a mi amiga le gustan los sacos tradicionales porque la niña había empezado a escalar por la cuna y temía un escalabro y con el saco ya no puede porque de pronto… no tiene pies! xD

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:33

      ¡Jajaja! Lo de que tiende al destape me ha devuelto muy atrás en el tiempo a la cinematrografía española. Pues justo los que no dejan sacar los pies son los insoportables para mi bichilla. Es muy de dormir con las piernas abiertas y ocupando toda la cuna, y claro, la tela le tira, se siente incómoda, empieza a revolverse y se me despierta. Y sin caer en el drama ¡en esos momentos te querrás morir! Pero con el saco pingüino puede pasarse la noche pataleando que tiene libertad.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    15 octubre, 2015 at 09:54

    Con lo que me gustan a mí estos sacos y ha sido imposible ponérselos a UNMF!!! vamos, es que ni calcetines quiere, hace siglos que dejé de ponérselos y lo peor es que es un calores y duerme destapado….menos mal que me pilla cerca y me paso la noche tapándolo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:35

      La mía es que si se destapa ¡duerme destapada! Porque yo no me despierto hasta que no demanda ser pasada a la cama. Miso! bichilla se quita los calcetines de día, pero de noche sí que los tolera. Y el saco, al tener espacio y perneras, no le molesta nada ¡Ay, qué descanso!

  • Responder
    Socorro que soy mamá
    15 octubre, 2015 at 11:09

    Nosotros anoche los miramos, por que tenemos el mismo problema, el año pasado lo solucione con un pijama acolchado que calienta como los sacos pero son mas ajustaditos, además hice un post sobre esto, este año el problema es que no lleva pañal así que necesitamos algo que sea fácil de quitar si la niña necesita ir al baño, además que tengan de su talla que la mayoría acaba en 24 meses, y que encima pueda moverse libremente por que telita lo que se mueve la colega, y el roce de la sabana la pone nerviosa…. creo que viendo tu opinión y otras que he visto por ahí me animare a comprarlo. Un abrazo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:39

      Estos llegan hasta los 6 años y el sistema de cremallera de abre para cambiar el pañal sin quitarlo del todo y también para ir al baño. En cuanto a movilidad yo lo veo genial. Bueno, mi bichilla no puede subirse a la moto, pero espero que de noche no tenga esa necesidad. Pero puede correr por toda la casa, trepar al sofá y hacerlo prácticamente todo como si llevara un pijama normal. A mí me parece un gran invento y realmente útil. Espero que si te decides te funcione igual de bien que a nosotros.

  • Responder
    La agenda de mamá
    15 octubre, 2015 at 11:13

    Nosotros tenemos uno exactamente igual que nos regalaron las chicas de saco pingüino en Puericultura Madrid, ya os contaré mi opinión porque por ahora está guardadito a buen recaudo hasta las navidades 😉 No se si lo aguantará, pero a mi ¡me encanta!

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:37

      ¡Oye! El año que viene no me pierdo yo eso de Puericultura Madrid. ¡Pedazo de regalo que te llevaste a casa! Pero de aquí a navidades ¡se te va a enfriar Miss L!

  • Responder
    Esther
    15 octubre, 2015 at 12:34

    Que chulos! Por aquí hemos ido usando los pijama manta, con mangas y las piernas separadas, sinó no hubiera aguantado con lo que se mueve y van genial. Este año aún tengo los del año pasado porque los cogí ya grandes, aunque va acostumbrandose a estar tapado con la sábana o con una manta mientras ve los dibujos en el sofá jejeje…
    A la bichilla le queda muy bien en modelo de la mariquita,es muy mono 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 octubre, 2015 at 12:42

      ¡jajaja! Es que esta niña ha pasado de no moverse ni un milímetro a ser un torbellino de día y de noche. El año pasado, entre body y pijama abrigado, ya pudimos salir del paso. Pero este nos hemos puesto en lo peor, porque es que hasta el peso de la sábana lo nota ¡no tiene explicación! Estamos muy contentos con el saco pingüino ¡y está muy graciosa y entusiasmada con ponérselo!

  • Responder
    Eva
    15 octubre, 2015 at 13:14

    ¡Me encanta! Me acabas de dar la solución a mi dilema de este invierno, que andaba yo preocupada con qué ponerle al peque, que ni se deja tapar ni veía yo factible lo del saco que usábamos el año pasado con lo que se mueve este bicho inquieto.
    Lo acabo de buscar y me encanta el pingüino. Lo tengo que ver in situ (que yo soy mucho de toquetear las cosas antes de comprarlas), pero vamos, que casi seguro que se lo compro.
    Muchas gracias!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2015 at 15:34

      ¡Jajaja! Ay, pues tienda física no sé decirte, pero ya sabes que siempre puedes comprar on line, probarlo y devolverlo si no te convence. Yo me lo imaginaba más áspero, no sé por qué, así es que estoy encantada con él.

  • Responder
    unamamaarquitecta
    15 octubre, 2015 at 13:35

    Nosotros compramos el año pasado por navidades el saco pingüino, el de pingüino de verdad. La peque durmió genial el resto de invierno y primavera.. Esta semana lo hemos vuelto a sacar del cajón…ahora duerme con un body de manga larga y el saco con sus calcetines, y tan bien que lo hace!!! Sin el saco hubiera sido imposible, de hecho siempre ha dormido con saco, es una peque muy inquieta a la hora de dormir.. Para estas navidades nos queremos hacer con otro de la siguiente talla, igual el de princesa..

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2015 at 15:36

      El de pingüino me encanta, pero con esa pechera blanca ¡pienso en los macarrones con tomate y me pongo nerviosa perdida! Los patucos son también muy abrigaditos con la suela antideslizante para que no resbalen, pero nosotros sólo se los ponemos para dormir, porque ya os he contado lo que disfruta estando descalza a todas horas y dándonos el disgusto del entretiempo. El de princesa era mi primera opción, y lo hay hasta los 6 años, así es que ¡adelante!

  • Responder
    sradiaz
    15 octubre, 2015 at 13:41

    ¡Qué idea!
    Ésta niña es ponerle la mantita encima y se pone a patalear. Ésta noche intentaré ponerle el saco normal, pero si no me da a mi que nos tendremos que hacer con un pinguino…

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2015 at 15:37

      ¡Igual que mi bichilla! Hasta el roce de la sábana de molesta. La ventaja del saco pingüino está sobre todo en que permite el movimiento completo de las piernas y en el resto de sacos se quedan ahí atrapados.

  • Responder
    mamirecientecuenta
    15 octubre, 2015 at 15:13

    Yo empecé mi blog el invierno pasado y lo vi en un par de sitios. Como la bichilla tenía un par de sacos, pensé… bueno para el año que viene y ahora al leerte me he acordado!!! No nos iría nada mal para este año (nuestra bichilla ha empezado también con los resfriados.Maldito tiempo de Barna!! verdad??!!!!???!)
    Y encima tienen esos colores y figuras tan monas que cómo resistirse a ellos??? Si encima la peque se echa a andar en nada, le irá de perlas para correr por la casa y no tener frío, que nosotros de calefacción, cero patatero que es muy cara y hay que llevarse algo a la boca 😛
    Así que le voy a comprar uno. SEGURO! Ya te diré cual! me encanta el de la abeja.

    Saludos

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2015 at 15:40

      Pues sí. Hemos pasado de un día caliente a otro fresco en un abrir y cerrar, de ojos y me ha encadenado dos mocarreras que no te quiero ni contar. Así es que me he plantado con el saco pingüino para no tener que preocuparme más por las temperaturas. Eso sí, los pies no conseguimos que se los cubra durante el día. Menos mal que por las noches no se deshace también de los patucos a conjunto con el saco ¡con lo calentitos que son! El de la abeja también es ideal. ya me contarás si lo pruebas y te gusta.

  • Responder
    Mama Puñetera
    16 octubre, 2015 at 15:19

    Yo lo compré el invierno pasado y mano de santo! Porque Valkiria se mueve mas que un saco de moscas durmiendo y desde que aprendió a ponerse de pie no quería ni ver los sacos convencionales, así que nos fue de maravilla. Y justo ayer lo saqué del armario para este invierno y no sabes la ilusión que le hizo la abejita! jejeje Aparte de que si, estan tan monos con ellos puestos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 octubre, 2015 at 15:51

      Y que les duran varias temporadas. Porque este de mi bichilla está pensado para niños de 2-4 años, así es que espero que repitamos muchos inviernos con él. La abeja también gusta mucho. A veces pienso en llevarla en carnavales a la calle vestida de mariquita ¡con lo abrigadita que estaría!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    20 octubre, 2015 at 16:37

    Me encanta el de abeja maya! Soy muy fan! 😀

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