Crianza

Yo colecho (IX) Relación de pareja

colecho y los desprecios

Desde el verano, el papa de mi bichilla anda a vueltas con el tema de si independizar o no a mí churumbelita a su propia habitación. Por el momento, los planes para finalizar con el colecho están estancados, ya que al borde de los 2 años, mi mochuela atraviesa por una fase de lactancia diurna y nocturna muy demandante, y ya os he explicado infinidad de veces que yo caí en el colecho por mi negativa a recorrer pasillos y habitaciones arriba y abajo durante toda la velada. A este hombre, el alargamiento de este periodo le suscita otras dudas, entre ellas si después de la experiencia, que para él está resultando de lo más fastidiosa, en el hipotético caso de que traigamos a otro bichillo a este mundo volveré a meter la pata con esta forma de crianza. Sí, porque para mi medio limón (lo de naranja lo dejaremos para otro día porque en este tema no logramos llegar a un acuerdo) el colecho está siendo un túnel largo y sin luz al final del mismo. Aunque no quiere confesarlo en voz alta, y trata de convencerse de lo contrario, en su fuero interno cree que la niña nunca abandonará nuestra cama y que no recuperaremos ni esos centímetros de colchón, ni de edredón, ni la tranquilidad de acostarnos de noche en nuestra intimidad, haciendo un mínimo de ruidos y sin el pánico metido en el cuerpo por poder despertar a la niña. Cuando escucha historias de padres, hombres, que han colechado y que le aseguran que sí, que esta etapa también llegará a su fin, suele confiar más en el criterio ajeno que en el mío propio. Sin embargo, tengo que darle la razón en algunos puntos, pero sin que se entere de mi confesión, para que no se le suba a la cabeza.

1. No existe la vida de pareja. Aquí mi maromo se ha vuelto romántico de repente ¡con lo poco ñoño que ha sido siempre! Y se queja de que a estas alturas de nuestra paternidad parecemos simplemente compañeros de piso. Compartimos gastos, una niña, un ratito para comer o para ver la tele, pero nada más. No entraré más a fondo en cuestiones erótico festivas, pero sí es cierto que nuestra relación ha cambiado mucho (muuuuuucho) desde que parí. Y desde luego, no existe en nuestro dormitorio otra aspiración que no sea vegetar y dormitar en silencio hasta que se produzca el primer despertar de mi bichilla. Y después tampoco. Porque en el momento en que demanda la teta por primera vez en toda la noche, mi criatura se ubica entre nosotros y ya no regresa a la cuna hasta la noche siguiente. Vamos, que tener un hijo yo creo que es motivo de castidad forzosa.

2. Malabarismos. Pues hasta en esto estamos afectados por el colecho. Una niña grande, con padres grandes, en una cama de metro y medio es difícil de compaginar. La niña ocupa cada vez más espacio y nosotros quedamos apretujados, cada uno en su rincón de la cama, yo si poder cambiar de postura en toda la noche, porque si mi bichilla pierde el contacto con al menos una teta, la barriga, el ombligo o un pedacito de piel con sus carnes ¡se me desvela! Para nosotros el colecho siempre ha sido práctico pero incómodo. Peor sería tener que ir a atenderla seis veces a su habitación cada noche. Pero volver a recuperar toda la cama para nosotros sería mejor. Y así seguimos, sin hacer cambios y sin perspectivas cercanas de que ella de el paso para independizarse.

3. Falta de comunicación. A lo tonto, creo que esto también tiene relación con el colecho. Antes, cuando solo éramos pareja, podíamos ver un ratito de tele (cosa que ya tampoco hacemos porque si la dejásemos mi bichilla trasnocharía más que nosotros) y retirarnos a nuestros aposentos a charlar, o conciliar el sueño despacio, o lo que se terciase. Esto tampoco es posible porque con suerte, la niña se acuesta una hora antes que nosotros, y ya estamos tan agotados de perseguirla, de intentar bajarle el ritmo y  convencerla para dormir, que hay días en los que amenazamos con caer rendidos nosotros antes que ella. A mí el interés por la pareja en esos momentos no me sale, pero es que este hombre también suele estar para el arrastre la mayoría de las veces.

Vamos que con tanto colecho nuestra vida de pareja ni existe ni se le espera. Y con eso no me refiero a los actos deportivos de pareja, esos que tienen como fin la procreación (y la diversión) sino a las charlitas normales de cuando éramos jóvenes y nos queríamos, a saber algo el uno del otro, a compartir preocupaciones, planes o inquietudes. ¿Alguien más ha pasado por esta fase y la ha superado? Al colecho me niego a renunciar, pero al padre de la criatura tampoco querría marginarlo de esta manera. Porque en el fondo, fondo, le tengo aprecio, aunque la niña y su forma de dormir se hayan interpuesto entre nosotros de esta mala manera.

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62 Comentarios

  • Responder
    Diana
    28 octubre, 2015 at 07:20

    Me parece que compartimos la misma situación jajaja… Nosotros seguimos también colechando y el «problema» que tenemos, a parte de que no hemos conseguido dormir más de 3 horas seguidas en estos 2 años, es que Mara se duerme tardísimo. Muy tarde. Y no tenemos muchos ratitos de vida en pareja. Echo de menos infinito esos ratos que comentas. ¿El lado bueno? Que ahora los aprovechamos más 🙂 El otro día vimos una peli casi del tirón solitos en el sofá. Casi, claro, porque a la hora y pico ya nos reclamaba desde nuestra habitación. ¡Ánimo Lucía! «También esto pasará».

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:07

      Nosotros llevamos casi un mes en esta situación. Es de esas cosas de las que cuando piensas que ya no puede haber nada peor que tener que colechar con casi dos años y tener muchos despertares nocturnos, te encuentras con que además ahora la niña se va a la cama más tarde que los adultos. Hemos perdido ese rato y este hombre y yo no tenemos tiempo ni de darnos las buenas noches. Mi última película la vi en el AVE la semana pasada, una cutrez española que me pareció lo mejor del mundo después de casi 2 años sin ver ninguna. ¡Estoy perdiendo hasta el gusto cinematográfico con la maternidad!

      • Responder
        Un Papá en Prácticas
        28 octubre, 2015 at 17:24

        Ay, empezamos a tener vidas paralelas, Lucía… Te leo y veo nuestro día a día reflejado en tu post. ¡Ánimo!

        • Responder
          Planeando ser padres
          29 octubre, 2015 at 10:40

          Sí, ya me ha dicho tu señora que no andamos muy desparejados en esto de la crianza. ¡Paciencia! ¿Y para cuándo el segundo? 😛

  • Responder
    Marigem
    28 octubre, 2015 at 07:58

    Jaajaj, son etapas. Nosotros no colechamos porque mis hijos son mayores y entonces nadie hablaba de esto, pero mi hijo el pequño no dormía y sí que intenté que durmiese en mi cama, creo qu elo habría puest a dormir en la bañera si hubiera servido de algo,jejejeje, pero dormía fatal. pero la verdad es qu emi relación de pareja no se resintió demasiado.
    No sé la razón, pero a veces pienso que el ser mami joven ma ayudó porque a día de hoy no sé si aguantaría lo que aguantaba de aquella, que cuando mi hija mayor tenía dos años el peque tenía uno y no paraba en todo el día, casi ni me sentaba, y no acaba agotada, cansada sí, claro, pero sacaba tiempo para hacer soas en pareja, aunque fuese ver una peli, un partido o hacer juntos sopas de letras y autodefinidos, qu enos gusta mucho.
    Un besito y poco a poc, aunque entiendo a tu medio limón, con lo quisquillosa que soy para dormir, con un niño estaríamuy incómoda.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:11

      Si yo sé que son etapas, pero este hombre parece que se lo cree menos. Es verdad que hay días en los que prácticamente no intercambiamos ni una palabra, porque la niña lo absorbe todo desde que se levanta hasta que casi tenemos que obligarla a costarse ya de madrugada. Yo desde luego no me veo criando niños con edades tan seguidas ¡y eso que antes del primer embarazo era muy defensora de tenerlos muy juntitos! Ya no aspiramos a ver películas, sino capítulos de alguna comedia de 20 minutos, pero es que se acuesta tan tarde que nosotros tenemos ganas de irnos a la cama antes que ella. Y si intentamos dormirla un poco a la fuerza a una hora más razonable para un bebé, se nos va una hora de luchas, tetas y paseos en brazos, con lo cual, cuando acabamos el proceso ya estamos tan agotados que tampoco vemos nada.

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    28 octubre, 2015 at 08:12

    Yo también pasé por esa fase pero a los dos años ya pasamos al niño a su cuarto. Al principio le costó y pasamos noches horribles pero ya se ha acostumbrado y ahora normalmente duerme toda la noche, aunque madruga mucho.
    Con todo, cada familia es un mundo y cada cual se organiza como mejor le va.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:12

      Si yo lo que quiero es que duerma del tirón. Ya casi que me da igual si lo hace en su cuna, en su cama o entre nosotros. Bueno, eso y que se acueste más temprano, porque es un ave nocturna que no nos deja ni un minuto de respiro tras la cena.

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    28 octubre, 2015 at 08:25

    Aquí en casa se ha colechado a ratos, y por fases. Más bien decidimos lo contrario, que si había que levantarse varias veces… ¡pues se levanta! ¡Qué remedio! Y ahora va regulando un poco más, pero hemos tenido un verano y vuelta de verano, complicado, complicado… Por un lado la idea me molaba, lo de colechar, pero por otro, para mí el al revés, creo que descanso peor con ella en la cama, dándome codazos y no pudiéndome mover nada, ahí arrinconaíco perdío…

    ¿Y vida de pareja, eróticofestiva…? ¿Qué es eso…? No tengo ni idea de lo que hablas… (Aunque esperaaaaaa… Me viene algo así como un vago recuerdo, desde el fondo de la mente, ahora que dices… Me da que hubo un pasado en que ese extraño concepto puede que me fuera vagamente familiar…)

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:16

      Claro es que las opciones son esas dos, a no ser que queramos estivilizarla a estas alturas y dejarla autogestionarse a grito pelao. Yo quise el colecho porque no me veía levantándome a cada minuto para dar la teta. Ahora me he acostumbrado a esta «buena vida» por llamarla de alguna forma, y tampoco quiero pasarla a su habitación para recorrer pasillos. Porque sé que él no me iba a colaborar con este asunto. Porque madruga, porque está más cansado y porque no tiene teta. Y como escojamos la opción que escojamos voy a ser yo la que coja el toro por los cuernos, pues de momento nos quedamos los 3 en la cama. ¡Ay lo erótico festivo! ¡Qué lejos nos queda ya! ¿Cómo vamos a hacer más churumbeles con esta poca dedicación?

  • Responder
    Nekane
    28 octubre, 2015 at 08:54

    La ventaja de estar separada es que tengo la cama entera para mi enana y para mi, con lo cual ni dormimos apretujadas ni nadie reclama recuperar esos centimetros y mimitos… Nosotras llevamos tambien casi dos años, en nuestro caso fue porque descubri que la peque cuando dormia sola estaba nerviosa no paraba de hacer ruiditos y cuando dormia a mi lado dormia super relajada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:17

      ¡Calla! Que me voy ahora mismo a poner la demanda de divorcio para tener más espacio en la cama y seguir colechando sin quejas. ¡Jajaja! No me des ideas…

  • Responder
    Dee
    28 octubre, 2015 at 09:00

    Para el próximo churumbel plantéate mirar una cuna en sidecar o, como la mía, una cuna a la que le quité la barra móvil y até a mi cama para que no se moviese.
    Mi hija (2 años) ya hace más de un año que dejó la lactancia pero no puede dormir sin nosotros,
    La cuna en sidecar es mano de santo. Ella duerme en su lado y como mucho traspasa la frontera con nuestra cama en 15 o 20 cm (a no ser que se ponga atravesada, entonces las piernas ocupan un poco más de espacio,pero es salvable). Seguimos teniendo toda nuestra cama para nosotros, yo soy la única que puede ver su espacio un poco más reducido, pero por las noches hasta podemos dormir abrazados.
    Y las cuestiones erótico-festivas se pueden hacer perfectamente una vez se ha dormido la niña, porque al no estar en medio sino a un lado no molesta para nada.
    Nosotros nos estamos planteando pasarla a su habitación hacia los 3 años, ahora mismo es imposible.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:23

      Ya ves, y yo penando que la necesidad del colecho me venía por el alargamiento de la lactancia, porque si no demandase tanta teta de noche desde luego que la podríamos haber puesto en su dormitorio y turnarnos para ocuparnos de sus despertares. Como nunca me planteé el colecho, las cunas colecho no eran una opción en esta casa y ahora es imposible convertir la cuna normal en una de estas. he pensado en meter su cama individual en nuestra habitación y sumar esos 90 centímetros a mi lado de la cama, pero este hombre se niega, por lo antiestético de la decoración (ya ves tú qué cosa, si tenemos toda la casa manga por hombro llena de juguetes de mi churumbelita) y porque cree que será un paso atrás y que nunca saldrá de nuestro dormitorio.
      Y ¿actividades erótico-festivas con la niña de cuerpo presente? Quita, quita que estaríamos con el miedo metido en el cuerpo por si se despierta. ¡Así no hay quien se concentre!

  • Responder
    Carol
    28 octubre, 2015 at 09:12

    Nosotros metemos a alguna de las niñas en la cama en momentos puntuales: si están malitas, si pasan mala noche, o simplemente si tienen alguna una noche de estas que se despiertan más, sin más, y con nosotros duermen mejor.

    Pero hacerlo por norma no nos gusta. Por dos cosas: dormimos peor, porque no paran de moverse, y que para nosotros son fundamentales esos ratos de pareja. De meternos en la cama a charlar, a hacer el amor, a ver una peli, a leer, o lo que sea. Es verdad que a veces estás tan cansada que lo único que quieres es vegetar, y entiendo a los que dormis siempre con los niños, porque no dormir se forma habitual debe ser horrible (nosotros hemos tenido suerte por ahí, las niñas ha tenido rachas, como todos, pero en general duermen sus 11 horas seguidas) Estoy convencida de que si mis niñas hubiesen sido de dormir siempre mal, las habríamos metido en la cama con nosotros, a pesar de los pesares, eso lo tengo claro.

    Así es que nosotros, en verano y en invierno, las niñas a la cama a las 9, y nosotros a disfrutar de un ratito de mayores. En vacaciones relajamos esto, y te diré que echamos de menos las cenas a dos, y nuestro rato diario de silencio!

    También pienso que mis niñas se merecen una familia feliz, con papis que se quieran. Y eso en momentos de niños pequeños, que todo es una vorágine y cansancio, no es fácil, y que hay que currárselo. Hay que dedicarse tiempo (aunque como todas las que leemos esto y estamos metidas en crianza, sé lo difícil que es esto a veces en el día a día)

    ¡Un beso!

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:30

      Así empezamos nosotros con ella, cuando era recién nacida y dormía del tirón hasta las 5 o 6 de la mañana. Era tan pequeña que nos hacía gracia ponerla en medio y a partir de los 7 meses lo que no conseguimos es que quiera salir de ahí. ¿A la cama a las 9? Esa es mi aspiración para cuando el año que viene vaya al cole, pero a día de hoy, si conseguimos acostarla a las 11 hacemos palmas por el entusiasmo. Aquí cenamos los 3, no vemos la tele ninguno, aunque la tengamos como ruido de fondo y cuando nosotros tenemos sueño tratamos de que al menos quiera venirse a dormir sin resistirse mucho. Porque ya lo que nos faltaría es acostarnos nosotros y dejar a la niña con menos de dos años campando a sus anchas por la casa.

      Tienes razón en lo que apuntas al final. El cansancio hace que nos centremos al 100% en la niña y que nos olvidemos de nosotros. Y yo soy la peor en este aspecto, porque le digo a este hombre que él ya está criado y no me necesita tanto. Total, que a este rimo me veo como madre divorciada ¡pero con toda la cama para nosotras olas y nuestro colecho!

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    28 octubre, 2015 at 09:14

    Nosotros tenemos una cuna de Ikea que hemos adaptado para colecho y mano de santo porque no tenemos los problemas de espacio que tú dices. Lo del cansancio, pues va por días pero vamos, tiempo para hablar (y para otros menesteres) se saca, quizá no como antes pero haberlo haylo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:25

      ¿Dónde lo hay? Creo que vamos a tener que dejar de hacer limpieza general los domingo y dedicarlos a la vida de pareja, mientras la inmundicia nos rodea.

  • Responder
    Norgwinid
    28 octubre, 2015 at 09:50

    Nosotros colechamos con la Mayor hasta el año y medio aproximadamente y con la peque de 13 meses aún lo hacemos. Lo que pasa es que, en nuestro caso, las niñas siempre siempre empiezan la noche en su cuarto. A las 9, como muy tarde, las tengo ya en el sobre y en fase REM y no por insistencia mía, sino de motu propio que es lo bueno!!!! El otro día, con el cambio de hora, la pequeña se me quedó frita a pesar de todos mis esfuerzos a las 7 y media! En fin. El caso es que cuando se despierta por la noche, la meto con nosotros en la cama, para darle allí la teta que quiera, en vez de chupar frío y desvelarme en una silla o en la mecedora de su cuarto. Así las dos nos quedamos fritas en seguida y aprovechamos más la noche. Problema, que ya empieza a estar grande y suelta unas patadas y codazos de no te menees, por lo que a veces no me deja dormir tranquila. Si te sirve de algo, la Mayor salió de nuestra cama ella solita, cuando empezó a dormir del tirón, sobre los dos años y ahora sólo vuelve cuando tiene una pesadilla (como mucho una vez al trimestre!!!) y supongo que la Peque lo hará igual (espero, porque quiero dejar de dormir con un codo en las costillas!!!!!)

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:34

      ¡Esa situación es la que me vendría de lujo! Seguimos manteniendo el colecho por la lactancia, porque como dices, me resulta mucho más incómodo tener que ir a su habitación, desvelarme yo, tener que hacer esfuerzos por no dormirme para volverme a mi cama… Mi bichilla también empieza la noche durmiendo ella sola en su cuna. Pero la cuna está en nuestro dormitorio. A las 3 o 4 horas de acostarse se suele despertar y ya se pasa a la cama. Casi todo el mundo me dice que entre los 2 o 3 años se van a su dormitorio por iniciativa propia, y ya nos queda tan poquito que no la quiero forzar. Pero eso no quita que haya días en los que este hombre se imagine con una mozuela de 18 años metida entre nosotros. Y claro, todo el proceso se le hace muy largo y muy cuesta arriba.

  • Responder
    Bea
    28 octubre, 2015 at 09:50

    yo he tenido a mis dos hijos en mi cuarto más o menos hasta los 3 años y ello no ha impedido hacer vida de pareja. En primer lugar, tener la cuna en modo sidecar ayuda mucho, porque como ya han comentado, aunque necesite contacto contigo sólo eres tú la que tendría que ponerse al filo de la cama pegando a su colchón, y te deja el resto de la cama para lo que quieras. Pero si aún así la niña se adueña de la cama ¿quién ha dicho que sólo se puede «intimar» en la cama? ¡imaginación al poder! para el cansancio no tengo recetas mágicas, lo siento, tengo la suerte de que como mis hijos madrugan mucho por las noches a las 21.30 como muy tarde están dormidos (como contrapartida los fines de semana les tengo a las 7.00 dando la lata)

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:36

      ¡Jajaja! Si lo de la imaginación y las demás posibilidades no faltan, pero si la niña se te duerme de madrugada ¿tú te crees que estamos con espíritu ni de cama ni de poner en marcha la imaginación? Es que esta niña tampoco suele dormir hasta muy tarde. Sobre las 8 ya está en pie a diario. Las 9 en rarísimas excepciones. Pero el ritmo le dura hasta las 12 o 1 de la madrugada. Me dicen que le quite la siesta de mediodía, pero es que no quiero cambiarle sus propios ritmos solo para que se adapte a los nuestros.

  • Responder
    ana
    28 octubre, 2015 at 09:58

    Porque dices que tu bichilla tiene casi2 años, que si llegas a decir bichillo y 1año hubiese creido que hablabas de mí!!!
    Nosotros ya solo hablamos de trabajo (que compartimos yo solo en mente porque me dedico en exclusiva al churumbel) y entre el trabaja de noche, nosotros vivimos de dia y los fines de semana los dedicamos a pasar el mayor tiempo juntos posible (los tres) y a cumplir con abuelos, tios, amigos (cuando se puede)…. O estamos tan cansados que solo queremos descansar…
    En fin, que tampoco veo presoectivas de que esto mejore a corto plazo…
    Yo hize intento de llevarlo a su habitacion… Duró tres semanas máximo un par de horas o tres (gloria bendita para estirarse en la cama ????)y de pronto tocaba su cuna y se desvelaba (y ni metiendome dentro conseguia que se volviese a dormir hasta llegar a nuestra cama)
    En fin, paciencia, algún día se independizará y lo echaremos cuando nos despierte tempranito por las mañanas con esa sonrisa y risa contagiosa! ????

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:55

      ¡Jajaja! Si yo sé que esta fase pasará y la echaremos de menos, pero es cierto que cuando te encuentras en medio de ella ¡los hombres se quejan mucho! Vamos, que me paso yo el día desdramatizando la maternidad y él haciendo una montaña de un granito de colecho. Entiendo que está cansad de madrugar, de dormir arrinconado en pocos centímetros de cama y de no ver un futuro más claro en esta situación, pero es que la otra opción pasa porque yo tenga que ir de un dormitorio a otro 40 veces cada noche, y por ahí sí que no paso. Le doy «permiso» ara que se independice de dormitorio y descanse, pero es masoquista por naturaleza y se niega a ser expulsado de la cama. Y lo que sí que no voy a hacer es colechar en la cama de 90 centímetros de la habitación de mi churumbelita. Que eso ya lo experimento 4 días al mes cuando nos quedamos a dormir en casa de mi madre, y se te queda el cuerpo hecho un ocho. Vamos, que se arma de paciencia y espera a que la niña duerma del tirón y sola, o le queda mucho aún por pasar. Pero oye, que es su padre y se supone que debe querer lo mejor para su hija ¿no? Pues que no se queje tanto.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    28 octubre, 2015 at 10:11

    Madre mía!!! has descrito mi vida!! pero así visto me he asustado y todo. Yo lo hubiera resumido todo en «nula» para no ahondar más en la herida más que na. En casa, decimos «menos mal que nuestros niños no vienen de «París» si no de una clínica», porque la verdad es que no solemos «viajar» mucho y claro así no hay quien dé en la diana, pa un día que se presenta la oportunidad cae cuando cae, como para pararse a pensar en ovulaciones ni historias.

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 octubre, 2015 at 10:58

      ¡Jajaja! Es que cuando una lo pone por escrito creo que impresiona más que en el día a día. Y claro, con este panorama ¿quién piensa en ampliar familia? Yo no me veo con la lactancia en tándem y el colecho de 4 ¡si ya nos cuesta compartir cama entre los 3! Oye, que parece poca cosa pero yo no sé cómo la gente consigue el momento ideal para preñarse de nuevo con estas situaciones en casa.

  • Responder
    marilia
    28 octubre, 2015 at 11:26

    Nosotros además tenemos el agravante dd que mi marido trabaja a turnos de noche, por lo que dormimos por separado,yo duermo con el peque en la cama grande desde los 3 meses y el papá en la que será la cama del nene cuando se independize a su cuarto,es de 80×2 m de INEA,que la compramos poeque es una de las que se acorta y así pasar al nene.El problema era que cuando trabaja,viene a las 6:30 o 7 de la mañana y si se acostaba con nosotros, se desvelaba el nene con su llegada o tenía que salir yo en la oscuridad con el al brazo…en plan odisea para no desvelarlo a él.. Porque las noches han sido terribles para dormir desde siempre.El caso es que los días que libra,mi marido era incapaz de descansar colechando los 3,teníamos cuna pegada a la cama pero jamás se estaba ahí, siempre a la teta y encima se pone en posición transversal y ocupa toda la cama.Desde verano hizimos la prueba de irme con el nene a su futura habitación, yo a dormir a su camita y el nene a la cuna pegada a ésta, con el fin de que se acostumbrara al espacio y si durmiese del tirón ,ya irme yo al dormitorio de mayores.El caso es que con la adaptación a la Escuela Infantil hemos hecho una regresión total de despertares y teta,así que otra vez estamos en la cama grande y mi marido al cuarto. Si lo llego s saber me compró una cama de 1,80 o más y quito las mesitas de noche y chimpun!.o en la habitación del nene una cama de 1,35 en lugar de la cama de 80+ cuna colecho.Para nosotros,la prioridad es descansar porque trabajando de noche,mi marido tiene los ritmos del sueño alterados y yo con la marcha nocturna del nene,también.De más bebé, ahora va a cumplir 2 años,le daba teta y a dormir.. Ahora me quedo desvelada y él casi también. Si que afecta el no poder irte a dormir juntos,se crea distancia en la pareja,muchas conversaciones previas al sueño aclaran mucho y acercan,a mi me parece que somos compañeros de piso muchas veces y creó que no hay que minimizarlo..es complicado.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:17

      ¡Vaya panorama! Es que a vosotros se os junta todo y para mal. No creo que sea un problema menor lo de la distancia en la pareja, porque a veces ya me imagino criando sola a mi churumbelita y este hombre dándome puerta por lo desatendido que lo tengo. Pero es que no doy para más, y claro, entre la niña y él, las peores papeletas son las suyas. De hecho, yo le he dicho infinidad de veces que se vaya a la otra cama el cuarto de la niña, pero no quiere abandonar la habitación. Y eso que comparados contigo casi podemos dar gracias, porque colechando y con teta de por medio, la niña sólo se remueve hasta autoabastecerse de lo que quiere y no hace ni un ruido en toda la noche. Ni llantos, ni quejas ni nada más que moleste. De ahí mi pereza para intentar tras cosas, porque el colecho, aunque estrecho, ya creo que nos resuelve bien esta etapa. Ella suele tener entre 2-4 despertares por noche. En el primero pasa de la cuna a la cama, pero es tumbarla a mi lado con la teta y se queda dormida al instante. En los demás se limita a buscar la teta o el contacto con alguna parte de mi cuerpo y tampoco tiene más trascendencia. Lo que sí he notado es lo que comentas de que yo ya no me duermo con tanta facilidad cuando ella se despierta. Antes había veces en las que cuando la metía en la cama ya no volvía a inmutarme en toda la noche, pero desde el verano atravieso una racha de desvelos malísima, por lo que aunque ella no haga ruido y no moleste yo ya no puedo volverme a dormir, a veces hasta un par de horas después. Lo peor es que no puedo salir de la cama para aprovechar al menos ese rato o intentar dormirme en otro sitio, porque en cuanto me separo de ella se despierta automáticamente.

  • Responder
    Tati
    28 octubre, 2015 at 12:00

    Mira, este artículo parece que lo he escrito yo…
    Mi hija cumple dos años en enero, y estaba colgada de la teta día y noche. Empezamos con el colecho porque no aguantaba ni una hora en su cama, y yo estaba agotada. Cada noche se despertaba 8 veces, obsesionada con la teta. Hace un mes, la malamadre agotada que hay en mí le quitó la teta tajante. Le expliqué que yo tenía pupa y que ella era muy grande y bebía la leche de vaso. Se emberrinchó dos veces, y como no cedí, lo comprendió. A veces pedía y le distraía con otra cosa. Me dio miedo perder el apego y no ha sido así. Se ha tranquilizado muchísimo, duerme del tirón toda la noche (en nuestra cama, se despierta pero te agarra y se duerme sola, increíble. Antes gritaba como loca al despertar). Ahora en vez de en la teta, nos vamos juntos a la cama los 3, apagamos la luz y se duerme sola. Otras veces está tan cansada que cae en el sofá y la pasamos a su cama para poder estar solos al menos una hora.
    En la cama de matrimonio, no intimamos nunca estando ella, pero ponemos la barra en un lado y nosotros dormimos abrazados en el otro.
    El próximo paso será enseñarle a dormir en su cama, pero nos gusta tanto hacer colecho que no tenemos ninguna prisa.
    Y con el segundo hijo volveré a darle pecho igual, y si vienen problemas, ya los volveremos a solucionar…

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:20

      ¡Ay! Yo no quiero quitarle la teta de la noche a la mañana. Claro que después de leer tu experiencia ¡un poco de ganas me entran! Pero quiero que sea ella la que se sienta preparada para separarse y no tenerla que forzar. Mientras pueda mantener la lactancia lo haré, sobre todo porque a mí lo que me incomoda es el colecho con falta de espacio, no la teta. Oye, pues me alegro de que tomases esa drástica decisión pero para bien y que todo se os haya hecho más manejable. Yo no sé cuándo volveremos a dormir todos del tirón estando ella de por medio.

  • Responder
    Silvia
    28 octubre, 2015 at 12:35

    Tiene que ser una situación difícil el estar todo el día dedicados a la bichilla y que encima se acueste tarde. ¿Se levanta tarde al menos? Porque si no, dormis todos poquito!
    Los míos, como dicen por arriba, se acuestan temprano, pero se levantan temprano. Yo lo prefiero, la verdad, porque ese ratito desde que se acuestan, se aprovecha mucho, y además puedes acostarte tú también temprano. Pero es verdad que los sábados cuando a las 8 de la mañana están en pie, pues te cagas en todo…jajaja.

    El tema de la vida de pareja…pues a ver, la complicación es que sin niños, te salía solo, y ahora igual hay que darle «dedicación». Pero yo también creo que es importante dársela, yo me niego a ser compañeros de piso. Nosotros somos padres sin ayuda de abuelos, porque no viven cerca, así es que la vida en pareja fuera de casa, pues reducida a pocas veces que alguien se nos ofrece, o tenemos visita de familia, pero dentro de casa, pues ahí ya está en nuestra mano hacerla.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:24

      ¡Qué va! Si hay suerte se duerme sobre las 23:30. Si hay mala suerte nos podemos ir hasta la una de la madrugada. Y luego no se levanta tan tarde. Sobre las 8 empieza a moverse y más tarde las 8:30 raro es el día que aguanta en la cama. Todos dormimos poco, y menos aún su padre que muchas veces se levanta a las 5:30. A la pareja hay como que obligarse ¡y yo estoy muy cansada para pensar en nada más! Sí es verdad que antes todo salía solo con una facilidad, y ahora ¿será que estoy viejuna? Aunque sí tenemos familia cerca, nunca salimos de casa sin ella. Por separado sí, pero juntos no. Igual debería ir confiando un poco más en el entorno para que me la vigilara un rato e ir al cine o algo, pero es que no me sale lo de dejarla a cargo de otra gente.

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    vanesa Blb
    28 octubre, 2015 at 12:41

    Pues yo creo que el problema no es el colecho sino todo lo demás, es decir, vidas ajetreadas, cansancio, pereza, rutina…
    La cosa es buscar el momento cuando se duerma por ejemplo para tener un rato a solas quizá en otro sitio. Yo llevo colechando más de 5 años que tiene la mayor precisamente por el mismo motivo que tu y cuando te acostumbras encuentras los momentos.
    Bs

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      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:25

      ¡Jajaja! Muy buena deducción. Seguro que el colecho nos molestaría menos si tuviésemos el resto enfocado de otra forma. Pero el problema es que la mía se acuesta tan tarde que tiene más resistencia física al cansancio que nosotros mismos.

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    Esther
    28 octubre, 2015 at 13:31

    Por aquí el enano se acuesta sobre las nueve, nueve y media. Nos tenemos q acostar a su lado en su cama, tarda unos 20-30 min o a veces mas en dormirse. Lo malo es q se sigue despertando o para que le demos agua o supongo que para no sentirse solo. En esos despertares (2-3 o a veces mas) si se duerme en 5 min guay, si tarda muuuucho me quedo con él durmiendo. En resumen, aquí el que duerme siempre a sus anchas es mi marido, que suerte tiene! Ánimo! Ya nos dormirán del tirón alguna vez!

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      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:29

      ¡A esa hora casi ni hemos terminado de cenar con la mía! Eso de acostarnos a su lado en la cama y luego pasarla a la cuna también lo hacemos, y hay días que cae con la teta en 2 minutos justos y otros una hora después. Pero a unas horas tan tardías que a veces ya ni me muevo de la cama y me quedo durmiendo yo también. La mía sólo se despierta para la teta y para tocar carne conocida, pero si no fuera por eso ¡este hombre pencaría igual que yo! De hecho, alguna vez nos ha pasado que se ha despertado como asustada en medio de la noche, con un llanto horrible y rechazando la teta y en esos casos es él el que tiene que pasearla (a veces más de una hora) hasta que se tranquiliza. Que yo con la teta lo arreglo todo, pero en esos casos ya le va bien conocer esa cara oculta de la paternidad.

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    La maternidad de Krika en Suiza
    28 octubre, 2015 at 14:22

    Ay amiga!!! Creo que lo de que la vida en pareja se acabe no es cuestión del colecho, sino simplemente del hecho de tener hijos. Yo no colecho, o por lo menos no lo hago la primera mitad de la noche, pero igualmente no tengo fuerzas ni para moverme a partir de las 6 de la tarde más o menos. Yo lo que más echo de menos son esas conversaciones de las que hablas, pero bueno, supongo que todo tiene sus etapas, ellos crecerán un poquito y nosotros recuperaremos nuestra vida de pareja. Supongo y espero! jejeje.

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      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:31

      Es que de aquí a que crezca creo que vamos a invertir el tiempo en conocernos otra vez, porque ya han pasado 2 años y vamos a ser como desconocidos de nuevo. ¿Te imaginas? ¡Como volver a ser novios otra vez! Uy, pues si voy a tener que hacer ese esfuerzo no sé si dedicarle el tiempo al mismo o buscarme uno diferente ¡jajaja! Con lo bien que vivíamos ya que sabíamos de qué pie cojeaba cada uno…

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    Annabel Verneda
    28 octubre, 2015 at 14:49

    Ampliad la cama! Nosotros al final pusimos un anexo, ahora ya sabes que hace días aquí y días allí, pero al final lo que tenemos es un sofá cama para nosotros y cuando ella se durme, la dejamos en nuestra cama y nos venimos los dos a tener vida de pareja en el salón xD

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:33

      ¡Jajaja! Ahí está la clave ¡ya entiendo lo de la compra del sofá de Ikea este verano! ¡Jajaja!

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    celia
    28 octubre, 2015 at 15:23

    Pues hija, nosotros no colechamos pero la vida de pareja hasta los tres años o más de los mellizos fue igual de inexistente por puro agotamiento, así que no te fustigues. Todo vuelve, más espaciado en el tiempo y cansado, pero vuelve, incluso los niños se levantan solos y se ponen la tele solos por la mañana los sábados, y mira, yo me hago la loca y les dejo porque desperezarse y tener tiempo de remolonear y recuperar algún arrumaco mientras están absortos pues también va bien. Eso y hacer una escapada ni que sea anual solo con la pareja. Te lo recomiendo 😉

    PD: quizá la niña quiera pedir una cama de esas minisimas en forma de autobús de Londres a los Reyes… Es una idea… Si lo elige ella puede hacerle hasta gracia y quizá durmiendo sola no se despierte 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:36

      No, si al final vais a tener razón las que decís que el colecho no es el problema. Si nosotros ya no llegamos arrastrándonos al final del día sólo con una bichilla ¡ya me imagino vosotros con dos! De que se levante ella sola y se ponga la tele ¡tengo ganas! Y mira que encenderla sabe, pero luego se lía con los canales y viene hecha una furia gritona. ¡Jajaja! A ver dónde meto yo una cama con forma de autobús de Londres. Pero sí, un día quizás podríamos hacer un pensamiento acerca de probar a pasarla a otra habitación, por si nos llevamos la sorpresa.

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    nosoyunadramamama
    28 octubre, 2015 at 15:52

    Nosotros solo «colechamos» si están enfermos o si, por lo que sea, pasan una mala noche. Esta semana, a gabriel le ha dado por despertarse a las 7 de la mañana (espero que no se me tuerza, jajaj) y me lo meto en la cama, pero vamos, ya no duerme ni él ni yo..Porque ya sabes cómo se las gastan mis hijos con el movimiento nocturno!!! Aquí, a las 9 de la noche están los tres durmiendo, los mayores juntos y Gabriel en su habitación en la cuna, y de verdad, se agradece cenar solos, hablar del día… así que yo entiendo a tu señor marido!

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      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:38

      Aquí a las 9 , con suerte, empezamos a cenar los 3. Si yo también lo entiendo, y claro que me gustaría que la niña se durmiera antes, pero es que no hay forma humana de que se canse. Por mucho que bajemos las luces, nos vayamos con ella al dormitorio a oscuras y tratemos de convencerla, si es que no es que no. Puedes meterla en la cama a las 10 y que nos den las 12 igual de despiertos, todos enfadados y sin haber conseguido el objetivo Por eso preferimos que corra a su aire hasta que caiga rendida a la hora que quiera. Eso sí, por la mañana tampoco suele levantarse más tarde de las 8:30.

  • Responder
    MamaUniversitaria
    28 octubre, 2015 at 16:04

    Nosotros colechamos, pero tengo la suerte de que mi peque a las 7:30 esta arriba!(el domingo post cambio horario fue una hora antes!) así que a las 22:30 casi siempre esta frito ya. Y durante varios meses habíamos conseguido que la primer parte de la noche durmiera en su cama, con protector y todo, pues una de esas noche no va el crio u se baja de la cama por el lado de la barandilla! Así que el padre ha dicho que se vuelve a colechar. Y la vida de pareja, nosotros usamos la cama para dormir y para procrear… Porque antes solíamos leer el periférico y desayunar los findes de semana, pero eso no lo hacemos desde que el crio tiro las tazas de café con leche y el perdido físico no lo leemos desde que destrozo uno!… Lo que se dice procrear… Pues eso, días fértiles y gracias a nuestra amiga tv conectada a YouTube ponemos algún video y nos da tiempo! Pero con la

  • Responder
    correolacajitademusica
    28 octubre, 2015 at 20:23

    Qué tema tan complicado!! Nosotros colechamos con 16 meses que tiene casi el pipiolillo, pero en su cuna (le hemos quitado la barrera y pegado a nuestra cama). Eso nos deja descansar bien a nosotros… Así que no tenemos prisa porque duerma en su habitación, ¿habéis pensado en una solución así?

    En cuanto a los ratos de pareja uff! En eso sí que hemos cambiado también nosotros! Pero hemos instaurado la «rutina» de los viernes y sábados por la noche (que no hay que madrugar al día siguiente) para hacer planes de pareja cuando el pipiolillo se duerme… Una cervecita, una cena con velas o simplemente quedarnos en el sofá charlando!

    Feliz día 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:48

      Sí, pensar hemos pensado en cantidad de cosas, pero nuestra cuña no puede convertirse en una cuna colecho, nuestra cama tampoco tiene un somier estándar y no podríamos fijarla, y no te creas, que a veces pienso que los barrotes y el choque de mi bichilla contra ellos, son la causa de que también se despierte alguna que otra vez por la noche. Es que mi bichilla no entiende de fines de semana ni de días laborables. Ella se duerme tardísimo todos los días. Buenos, menos el del cambio de hora, que a las 10 estaba en plan relax. Pero ya se ha vuelto a ajustar a su rutina trasnochadora. Y claro, tener que esperar más allá de las 12 de la noche para hacer planes en pareja o cenar a solas ¡es muy cansado!

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    mamapuede
    28 octubre, 2015 at 20:51

    Esa situación que comentas creo que es habitual en las parejas con niños pequeños colechen o no, aunque también pienso que si colechas se acentúa más. Por aquí no colechamos pero estos niños se acuestan tardisimo y se levantan pronto así que cuándo les acuesto no quedan ganas de na’

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:51

      ¡Así, así estamos nosotros! La mayoría de la gente piensa que como se acuesta tan tarde también se despertará ya casi a mediodía¡pero qué va! Esta a las 8 está en pie como cualquier otro, y eso que ni tiene que ir al colegio ni nada. No es que me consuele el mal ajeno, pero me alivia un poco saber que quizás el colecho no sea el responsable, y que otros han pasado por algo similar ¡y han sabido resurgir!

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    28 octubre, 2015 at 21:05

    Ay me pasa igual. Silencio para q no se despierte, y agotamiento tras echarlos a dormir que no me deja ganas de nada. Solo de caerme en el sofá. Yo seguiré colechando mientras tete, porq no quiero paseos por el pasillo. Eso sí, creo que a partir del año haré cómo con la beba leche de vaca y ver si así va pasando de mi. Veremos cuando cumpla el año ajaja bss

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:55

      Pues justo el último fin de semana que no pasé en casa, le dije que probara a darle leche normal cuando se despertara ¡y nada de nada! La mía quiere la teta y en su defecto ¡sostener un galleta en la mano! Igual deberíamos hacer otros intentos, pero es que yo n quiero el destete forzoso, sino que me deje espacio para dormir y ligotear.

  • Responder
    La Hobbita
    28 octubre, 2015 at 21:23

    Yo no quiero colechar, mi Mozo si. No quiero porque me da miedo aplastar a la niña y porque me da terror que se resienta la vida marital. Para mi el sexo es demasiado importante en la pareja. Además, que llevo muy mal lo de que me despierten a codazos y golpes y que no me den espacio en mi cama xD.

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:57

      Al aplastamiento ya puedes perder el miedo, porque yo he sido de sueño profundísimo y aún así parece que al parir se te activa un sensor que protege a tu bebé por muy profundamente que caigas en la cama. Mi bichilla pasa por rachas en las que se ha movido y nos ha golpeado una exageración, pero ahora estamos en fase de sueño tranquilo y apenas se mueve. Yo tampoco quería colechar, pero es que hasta ahora ha sido la mejor técnica para dormir más tiempo y con mayor calidad de sueño.

  • Responder
    Maternitis
    28 octubre, 2015 at 21:25

    Madreeeeee! Es como se leyera mi vida….mi peque tiene 13 meses y ahí estamos…malabarismos noche Sí, noche también… lo del tema erótico festivo…eso existe? Pasapalabra ????????????

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 octubre, 2015 at 10:58

      ¡Sí, sí no perdáis la esperanza! Hay gente que lo ha recuperado una década después pero dicen que el interés, el tiempo y las ganas siempre acaban volviendo.

  • Responder
    Mama Puñetera
    29 octubre, 2015 at 13:46

    Nosotros también colechabamos por necesidad y la verdad es que la vida de pareja se resiente mucho y lo de tener que acostarte como si fueras un ladrón a punto de robar una casa también es desesperante. Recuperar ese espacio de intimida ayuda un poco, aunque al final todo son fases y nosotros ahora estamos pasando por una de esas en la que Valkiria pasa mas rato de la noche en nuestra cama que en su cuna. Así que con suerte la noche que nos ponemos erótico festivos nos da tiempo a hacer algo antes del primer despertar… Si no estamos para el arrastre claro! jejeje Oye, pero siempre nos quedará el resto de la casa, no?

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 octubre, 2015 at 10:27

      ¡Es que tienen un oído finísimo! Bueno, este hombre es más escandaloso que un elefante en una cacharrería (aunque él se ve a sí mismo como ejemplo de sigilo) pero es que hay veces que con el roce de la sábana ya empieza ella a removerse en la cuna como si hubiera escuchado el ruido más estruendoso. Sí, si no digo yo que el resto de la casa no sea útil, pero entre las noches de despertares, los desvelos, y lo tarde que se acuesta ¡siempre estamos para el arrastre! Deberíamos haber sido padres más jóvenes para aguantar estos trotes.

  • Responder
    Maria Mivinailart
    2 noviembre, 2015 at 16:41

    Yo no hago colecho. Alguna vez, de esas que mi enana se ha despertado las 6 de la mañana, si la hemos metido en la cama con nosotros y hemos dormido fatal nosotros 2. Ella se va girando y se cruza en la cama. Al que le pilla los pies ya puede ir pidiendo hora en el fisio para recuperarse de sus pataditas. Eso o le da por juntarse a uno de nosotros y meterse casi debajo nuestra.
    Lo que si hago es que por las mañanas, entre semana, cuando mi marido se levanta para ir a trabajar, la paso a la cama conmigo y ya le doy la teta ahí y nos quedamos dormidas juntas. Pero ya tenemos toda la cama para las dos y se duerme mejor…
    Espero que paséis pronto esa racha y disfrutéis más como pareja y no solo como papis ????

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 18:04

      ¡Jajaja! Es que cuando son tan pequeños son muy pegajosos, pero con la edad de la tuya la mía apenas se movía. Ni en la cuna ni en la cama. No daba patadas, no rodaba de un lado a otro ¡ahora sí que es la dueña y señora de todo el colchón. Así, con esas tomas empecé yo a meterla en la cama, porque mi bichilla de recién nacida dormía genial en la cuna, a mi lado pero en su espacio. Pero luego fue necesitando más distancia en lugar de menos. ¡Ay! Con lo mal que va lo de pareja ya le digo a este hombre que no nos reproduciremos más.

  • Responder
    Ely-mamadediaydenoche
    6 noviembre, 2015 at 16:48

    Todo tiene un tiempo… Luego se pasa… Aunque reconozco que con dos es más difícil porque estás más cansada, pero bueno… ¡Siempre nos quedará un té! Yo me quedé embarazada de Diego cuando Álvaro tenía 14 meses… Ahora que Diego los tiene, y Álvaro ya duerme en su cuarto… ¡Veo difícil que llegue la niña! Más que nada porque sigo sin mi amiga… pero tiempo al tiempo… Y tiempo es lo que se necesita para intimar, pero no siempre tiene que ser en la cama y de noche; las siestas de la tarde pueden ser productivas ;P ¡Buen fin de semana!

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 noviembre, 2015 at 11:01

      A mí se me hace imposible pensar en más descendencia. Más allá del tiempo o no para la relación de pareja ¡lo que yo no tengo es aguante para tener a dos criaturas tan pequeñas juntas en casa! ¡Jajaja! Me hace gracias que todos me dais ideas de dónde volver a retomar el asunto. Si yo ideas tengo pero es que esta niña ya no hace ni siestas y aunque las hiciera ¡este hombre no está aquí en toda la semana! En fin, ya iremos saliendo del hoyo.

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