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Toda madre lleva una cantante en su interior

madre lleva una cantante en su interior

Siempre he tenido una memoria buenísima para recordar las letras de las canciones, pero en mi maternidad primeriza este es un don que de momento no estoy rentabilizando. Supongo que cuando mi bichilla vaya al cole y aprenda canciones que repita como un papagayo, esta habilidad la voy a explotar a diario, pero por ahora pasa bastante desapercibida. Sin embargo, casi desde que nació, me he dado cuenta de que lo que sí es cierto es esa leyenda urbana de que toda madre lleva una cantante en su interior. Con mejor o con peor entonación, más o menos melódica y afinada, con un repertorio mayor o pequeño y con habilidades dispares para la improvisación. Pero parir y cantar todo es empezar. No tengo una voz muy dotada y mi bichilla me ha llegado a berrear y llorar a voz en grito en una de mis magníficas interpretaciones del “Suétalo” de Frozen durante la hora de la comida, pero aún así, las canciones me han solucionado muchos disgustos con mi bichilla. Y esta semana me he levantado dispuesta a hacer la revelación del repertorio que me ha funcionada en situaciones de lo más diverso y de los trucos para convertirme en una madre cantora en toda regla.

1. El repertorio. Empezamos a ponerle música a mi bichilla durante el embarazo, porque leí que desde mis interioridades ella podía escuchar el sonido exterior y que una vez nacida, en crisis de llanto y demás, poner esas canciones que ya le eran familiares desde que estaba dentro del útero materno, podrían ayudarla a calmarse. La selección fue surgiendo sobre la marcha. Mediterráneo de Serrat, Entre dos agua de Paco de Lucía, Titanium de David Guetta, One de U2, Andalucía de Ecos del Rocío, El tamborilero de Raphael… vamos, una mezcla curiosa de estilos, pero es que tengo poca capacidad crítica para la música y se me pega la más variopinta. Y me fueron muy provechosas sobre todo para lograr que se durmiera cuando la paseaba en el trapo de porteo. Al final, me acabé encasillando con la de Mediterráneo, y su papá con El tamborilero, por lo que los vecinos debieron pensar que no andábamos muy bien de riego cerebral cuando cantábamos el villancico en agosto. Pero funcionaban. Mi churumbelita se relajaba, nosotros también y entrábamos en trance con mucha rapidez.

2. Inventar ritmos y melodías. Poco a poco, mi mochuela fue creciendo y la cantante interior se dio cuenta de que repetir hasta la saciedad estas canciones no surtía efecto. Lógicamente, buscamos canciones infantiles como las de Miliki, bandas sonoras de película Disney y unos cd’s antiguos de cuando yo trabajaba en Imaginarium. La novedad pareció estimularla mucho, pero el problema era que yo no me sabía las letras al dedidllo y cuando me quedaba atascada ¡drama al canto! La niña no tenía paciencia, así es que empecé a inventar mis propios súper éxitos musicales. La clave era coger un ritmo cualquiera (improvisando también) y elegir unas pocas palabras que iba repitiendo cada día, cada día, a ritmo lento y exagerando la pronunciación. Yo no sé si esto tendrá base científica alguna, pero estas nuevas letras inventadas me solventaron la papeleta durante algunos meses más, mientras combinaba este nuevo arte con el siguiente punto.

3. Desvirtuar los clásicos. Merezco un castigo grande por este sacrilegio, pero la desesperación puede hacer que toda madre con una cantante en su interior peque de esta forma. Una vez que mi bichilla se había familiarizado con los súper éxitos de Los payasos de la tele, “Hola don Pepito” y “La gallina turuleca” pasaron a copar el ranking de los greatest hits. Se podía utilizar para todo: para dormirla, para evitar que se revolviera cuando le cambiábamos el pañal, que se me endemoniara al vestirla o peinarla para salir a la calle y sobre todo ¡para ducharme sin prisas! El truco estaba en ir tarareando la canción a ritmo muy lento. Así: eeeeeerannnn dooooossss tiiiipoooooossssss reeeeequeeeeeeteeeeeeefiiiiiiiiinooooooosssssss… De forma que con la primera estrofa ya me hubiese dado tiempo a higienizarme de arriba a abajo. A mi bichilla la ponía tumbada en su hamaquita primero, y en la trona cuando fue más grande, pero el truco era el mismo. ¡Y duró meses! Igualmente, si mi aspiración era vestirla deprisa y salir por la puerta, cambiaba de táctica y canturreaba a la velocidad del rayo, casi sin entendérseme y sin vocalizar, pero con esto se partía de risa y se tomaba estas tareas con mucho mejor humor.

Ahora, mi bichilla intenta tararear por si misma las melodías de Pocoyó, Peppa Pig, repite algunas palabras de canciones recurrentes y cuando las escucha las pronuncia justo en el momento exacto. Pero se ha vuelto más delicada ¡y no quiere que le cante! De Frozen ya me he olvidado, porque debe ser que no le gusta el tono que le doy o que no me parezco en nada a las princesas… Me siento como una impostora cuando me desprecia mis ritmillos de esa forma. ¿Qué me decís de vosotros? ¿Os ha ayudado la música a amansar a las fieras? ¿También os salió un cantante interior con la paternidad?

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44 Comentarios

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    2 noviembre, 2015 at 07:29

    Yo canto fatal pero la mayernidad me ha quitado la vergüenza y canturreo lo ue haga falta, aunque amansar no amanso a nadie.. 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:36

      Nosotros hemos amansado con los cánticos pero ahora prefiere historias inventadas, no cuentos, o que le contemos cualquier cosa en lugar de canciones que conoce.

  • Responder
    mamá puede
    2 noviembre, 2015 at 08:04

    Jaja no es por nada pero si tú bichilla no quiere que le cantes debes hacerlo fatal! Jaja
    Es broma, supongo que no a todos los niños les gustará. A los míos si y desde que nacieron me he vuelto una cantante en toda regla. Yo les canto de todo pero tengo que reconocer que lo que más rápido me sale es cantarles villancicos jaja.
    Y de momento a los dos les gusta cantar, Leo prefiere hacerlo solo, le molesta que le acompañe y se enfada y Gonzalo me deja empezar a mí y luego se arranca él y ya tenemos el concierto montado.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:38

      ¡Jajaja! Nooo, que la única que no soporta que entone es el Suéltalo de Frozen, para el resto sí me da permiso. Deberían hacer un reality show de estos pero para madres ¡vamos a adquirir un nivel con tanta práctica diaria! ¿Eres otra fan de los villancicos? Lo que hay que escuchar.

  • Responder
    Maria E.
    2 noviembre, 2015 at 08:18

    Yo tambien les ponía música a los míos durante el embarazo y cuando nacieron el padre les ponía durante el rato que que estaban en el salón despiertos o dormitando, música clásica o los cd de imaginarium para bebés y les encantaba.
    Después pasé a inventarme melodías cuando tenía que pasearlos para dormirles estilo nanas y ahora, con el pequeño, estamos en la fase de que si llora en el coche tiramos de clásicos infantiles a voz en grito y así se calla. Y en esas me veo, conduciendo y cantando «un día Noé a la selva fue…» a grito pelao para que el muchacho se entretenga y deje de llorar. Menos mal que no suelo hacer trayectos muy largos porque si no estaría ya afónica…

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:41

      la música clásica de los capítulos de Baby Einstein todavía narcotiza a mi bichilla. Además, ahora se mueve al ritmo de ella, y hace unas danzas de lo más curiosas. A mi bichilla no le relajan las canciones a grito «pelao» y mira que tuvimos un vecino que gritaba como un poseso para tranquilizar a su niña. Pues nada, esta se pone más nerviosa. Quiere que entonemos bien y que seamos melódicos ¡no nos lo pone fácil! ¡Jajaja! En el coche ¡no bajes las ventanillas! ¡Ay, señor! Qué espectáculos damos sin sentir vergüenza ninguna!

  • Responder
    Mami esto esta chuli
    2 noviembre, 2015 at 08:45

    Les puse música desde el embarazo y mi mayor no es muy de canciones pero el peque es rumbero y bailarin. Asi que cuando sale su furia interior contrataco con el sol solecito, los patitos hacen pio pio pio o incluso con el pirata cojo de sabina jejejeje. Funciona muy bien pasamos de la ira a la fiesta.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:42

      ¿Ves? Cada uno te ha salido diferente pese a utilizar el mismo método. La de los pollitos pone nerviosa a mi bichilla (creo que es porque la canto demasiado lentamente).

  • Responder
    Anita
    2 noviembre, 2015 at 08:49

    Me encantaría pero soy torpe como la que más cantando 🙁 a ellos les fascina así que voy intentando pero sin mucho éxito. Igual, son tan buenecines que me ríen hasta los gallos 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:43

      ¡Jajaja! Así es como deberían ser todos los buenos hijos con sus esforzadas madres. No como lamía, que me grita airada si no le convence el repertorio o la ejecución.

  • Responder
    Nekane
    2 noviembre, 2015 at 09:31

    Que si me he vuelto cantante?? Uff me tendriais que ver… Cantando como un disco rallado (porque el dia que quiere una cancion es solo esa cancion) por la calle coreografia incluida!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:43

      Mira, eso de encasillarse sólo en un súper éxito no le ha pasado a la mía. Pero todo se andará…

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    2 noviembre, 2015 at 09:43

    jajajajajjaja te imagino y me parto!!! yo ya le doy a todos los palos, hasta por Louis Amstrong canto y hasta los mofletes inflo jajajaj

  • Responder
    mamirecientecuenta
    2 noviembre, 2015 at 10:11

    me encanta!!! Sobre todo por pensar que no soy la única que hace eso. Yo cuando estaba embarazada también le puse todo tipo de música, justo el otro día lo explicaba en el post de los 16 meses de la enana. Desde fangoria hasta David Guetta, pasando por Mecano, bso, disney, rumba, pop español y rock de los 80-90.
    Pero cuando nació esas canciones le gustaban y le siguen gustando, pero no la calman. Ella desde el primer día que intenté cantar y me salió la canción de la abeja maya, de cuando yo era pequeña: En un paííííís multicolooooooor, nació una abejaaaaaa bajo el sooooooooool…. Pues nada, que es la única que le canto cuando se pone histérica y la única que le calma. Incluso le calma tanto que la duermo, ahora ya no tanto, pero antes… Mi padre le canta una canción en gallego y también la deja extasiada. Los abuelos también son buenos cantautores 🙂 🙂
    Y ahora.. Pues ahora ella intenta tararear, pero lo único que tararea es la canción de la casa de mickey mouse.

    Saludos

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:48

      ¡Mucha variedad la tuya del preparto también! Pues sí, ya ves que somos más de una las que sacamos esa furia musical de nuestro interior por tal de obtener algún resultado beneficioso en el estado de ánimo de nuestros churumbeles. ¡La de la Abeja Maya también la he entonado de vez en cuando! Porque se me volvió a meter en la cabeza un día que vi los nuevos dibujos que han hecho en 3D y que ponen en la tele. Pero a la niña ni fu ni fa.
      Mi madre es más práctica y le pone el cd de canciones infantiles y andando, pero ningún abuelo le canta,la verdad. Las sintonías de series de dibujos animados se les pegan de mala manera ¡qué fijación con ellos!

  • Responder
    Diario de una madre ingeniera
    2 noviembre, 2015 at 12:16

    Qué bueno que tu bichilla ya empiece a canturrear!

    En casa somos de mucha música, pero poco cantar. Entre nosotros hay un poco de lucha, porque maridín es más poperillo indie y yo soy más heavy rock. Ya me encargaré de que a Bichito le guste el buen rock jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:51

      Aquí somos de mezclas rarísimas, ya has visto tú el repertorio. A mí de pequeña me ponían también cosas tan dispares como Barón rojo, Chiquetete y Rafaella Carrá… y así se me ha quedado este remix de gustos musicales que tengo.

  • Responder
    marigem
    2 noviembre, 2015 at 12:20

    Jajajaja, yo canto requetemal pero mis hijos de pequeños me dejaban cantarles y cantaban conmigo. En casa somos muy musicales y siempre hemos cantado y escuchado de todo, les he llevado a muchos conciertos de todo tipo, la música forma parte de nuestra vida. Por suerte ellos no han salido a mí y ella está en un coro y el ha formado unos cuantos grupos de rock, y lo más curioso es que seguimos cantando mucho juntos aunque yo voy totalmente desentonada,jajajaaj.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:53

      ¿En serio? Pues para ser mala cantante vaya dos ejemplares has criado.Oye, pues voy a seguir haciendo mis pinitos con los cánticos porque igual, aunque lo haga al, es suficiente para que mi bichilla sienta inclinación por la música y se aficione a ella. Pero lo de tus hijos ya es para nota. ¡Ay! Si a veces me avergüenzo de lo que me grita mi churumbelita a esta edad, no sé si me atreveré a desentonar delante de ella cuando sea más grande.

  • Responder
    La mama fa el que pot
    2 noviembre, 2015 at 12:58

    Creo que es imposible que no acabes cantando con tus peques por más mal que se te de.
    A mi se me da fatal, de entre mis amigas varias tenían muy buena voz y hasta montaron un grupo de teatro musical en el que intentaban meterme y yo nunca cedí ni para hacer coros porque se me da fatal. Pero ahora voy muchas veces sin vergüenza alguna cantando por la calle con mi peque.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:56

      ¡Jajaja! Es que si estamos cantando en público, mal, pero acompañadas de las niñas,la gente sera más tolerante ¿no? Porque si no un día de estos nos amenazarán seriamente.

  • Responder
    madremaya
    2 noviembre, 2015 at 13:33

    Yo de por sí nací con la música en las venas, me encanta cantar y canto lo que sea. A mi hijo le gusta escucharme y me pide que le cante canciones, e incluso las cantamos a coro. Me encanta ir en coche con mi música de fondo, la que a mi me gusta, ir cantando y con mi hijo haciéndome los coros!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 17:58

      Yo soy muy de memorizar todo lo que se me cruza un par de veces por delante, pero estilo tengo poco. La mía aún hace pocos corso, aunque es cierto que va repitiendo algunas palabras sueltas justo cuando toca. En nada me veo haciendo dúos ¡que tiemble el edificio!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    2 noviembre, 2015 at 13:48

    jajaja, yo alguna vez he colgado alguna foto o video en IG en que mis peques estaban quietos con musica!! pero suele ser un espejismo!!! no te voy a hablar de mis dotes para el cante porque de niña me hicieron hacer playback en un concurso de villancicos, jajajajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 18:00

      ¡Jajaja! Carmen por favor ¿de verdad te obligaron a hacer playback de pequeña? Ay, qué poca paciencia tiene la gente. La mía quieta, quieta no es que se quede. Si le sirve para relajarse directamente se duerme o se le quita el disgusto que tenga, pero si no, sigue correteando por todas partes. Cuando era más bebé sí que era muy efectiva.

      • Responder
        nosoyunadramamama
        2 noviembre, 2015 at 23:29

        sí, sí…en 5º de EGB, no se me olvida. La que nos ensayaba era una chica que venía de coro y se lo tomó muy en serio asi que como mi voz no daba tono ni para bajos ni altos, decidió que yo tenía q hacer playback… Lo mejor es que no lo puedo contar en el blog, me la encontré hace más de un año y dijo que me leía, jajajaja

        • Responder
          Planeando ser padres
          4 noviembre, 2015 at 10:10

          ¡Hala! Un trauma que no vas a poder exteriorizar. También es casualidad que te lea. Es que los maestros jóvenes a veces son demasiado estrictos.

  • Responder
    Mamá Pianista
    2 noviembre, 2015 at 14:52

    Jajajaja curiosamente, yo no valgo para cantar. Eso se lo dejo al Papi, que en eso tiene menos vergüenza que yo jajajaja Lo que sí, durante el embarazo tocaba muchísimo, y sigo tocando y al peque le encanta 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 noviembre, 2015 at 18:01

      Mujer, es que tener una pianista en casa ¡eso ya es de otro nivel! Piensa que lo más cultural que tenemos aquí son las canciones de música clásica de Baby Einstein, pero lo de piano propio tiene que ser como para amansar a cualquiera.

      • Responder
        Mamá Pianista
        2 noviembre, 2015 at 18:48

        Pues la fiera esta se amansa más con las canciones que le canta el Papi. Con el piano, le encanta, sí, pero le entra la vena artística y no para quieto jajaja

  • Responder
    Mama Puñetera
    2 noviembre, 2015 at 22:01

    Yo también hice lo de ponerle múscia cuando estaba dentro, pero sinceramente, luego no note cambio alguno en la criatura al ponerselas ni al cantarlas una vez fuera… Lo de cantarle creo que nos sale a todas, jejeje, yo canto todo el repertorio de intros de dibujos, los cantajuegos y lo que me echen! Es lo malo que tiene que te peguen todas las canciones, así, sin discriminación alguna. Lo gracioso es que de hace un par de meses para acá, Valkiria se ha vuelto super cantarina y ya se sabe canciones enteras… Se me cae la baba cada vez que la oigo cantar, jejejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:08

      ¡Jajaja! Con mi bichilla funcionaba de recién nacida, pero ahora en fase de rabietas de vez en cuando, antes nos cortaría la lengua que dejarnos tranquilizarla con canciones. Yo Los Cantajuegos los tengo prohibidos, porque me dan una grima que hasta que no los conozca por otro lado no pienso sucumbir. Y de dibujos animados voy aprendiendo algunas, pero no son mi fuerte. Mi bichilla aún no canta canciones enteras, sólo palabras sueltas pero acertando cuando tocan.

  • Responder
    Segundos Pasos
    2 noviembre, 2015 at 23:34

    yo era ya cantante en potencia desde que cuando iba a la universidad, íbamos al karaoke con baile y todo preparado a morirnos de risa! yo me las invento y él me mira raro pero enseguida se ríe y nuestra preferida, que le canto una y otra vez sin parar por las noches, es una que me cantaba mi madre: era un gato grande que hacía ronron, muy acurrucado en su almohadón….. titititiitititititititi

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:13

      ¡Pero bueno! ¡Vaya juergas universitarias, niña! Sí que serían un buen entrenamiento. El tititititi ese me ha recordado al del personaje de Mauricio Colmenero en la serie Aída ¡no conozco esa canción!

  • Responder
    Marta
    3 noviembre, 2015 at 08:28

    jajajja, ahora, con las edades de mis hijas, les gusta que cante desafinando, les hace mucha gracia (a ver, que tampoco lo hago tan mal, eh!) Y a voz en grito en el coche. Se deben pensar que me he vuelto loca.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:15

      Mira a mí lo de desafinar me sale solo, así es que ya podría aficionarse mi bichilla y ser un poco más tolerante. En el coche sí que he dado yo una de gritos cantando… pero ahora su padre sólo nos pone música chunga y no me sé nada de eso.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    3 noviembre, 2015 at 16:20

    jajajaja En casa cantamos fatal, pero a la vez nos pasamos el día desafinando con canciones existentes o otras que nos inventamos sobre la marcha 😀

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:15

      Oye ¿no existen los padres y madres buenos cantores? Ni uno se ha manifestado como tal en este post.

  • Responder
    Maria Mivinailart
    4 noviembre, 2015 at 04:22

    Sabes que ha salido un estudio esta semana que dice que los bebés se calman más si se les canta que si les hablas?! Pues yo en ese caso tengo la batalla perdida. No me acuerdo dd las canciones, me quedo atascada en la misma estrofa o el estribillo y mi enana se acaba cansando. Y si me invento la letra? Peor!! Eso se lo dejo a mi marido, que tiene un arte para rimar las frases que deconociamos.
    En fin, me tengo que poner las pilas con este tema.
    Y tu técnica de cantar muy lento o muy rápido me la apunto jeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:52

      Sí, claro no me extraña, pero la mía ha salido al revés. Bueno, me salió al derecho, pero según crece prefiere más el habla que las canciones. Uy, lo de alterar el ritmo según necesites rapidez o tiempo me ha funcionado a la perfección durante muchos meses. Aún así, anoche intentó este hombre dormirla con el Tamborilero y no hubo forma. Ahora estaos en fase de dormir sólo con teta y acostándome un ratito con ella en la cama antes de pasarla a la cuna.

  • Responder
    La Hobbita
    5 noviembre, 2015 at 17:10

    El otro día andaba yo con la música a cuestas pensando en lo que le gustarán a mi Habichuela mis grandes éxitos post-adolescentes cuando de pronto caí en que…. llevo todo el embarazo escuchando música con cascos!!! Así que la cultura musical de la Habichuela va a ser el Rock FM de cuando vamos en el coche y los cantajuegos de la casa de mi amiga!!! :____(

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 noviembre, 2015 at 12:38

      ¡Jajaja! A nosotros nos dijeron que no es necesario ponerte auriculares en la barriga para que el bebé escuche la música, pero claro, si te los pones tú ya no sé decirte si la onda sonora le va a llegar. ¡Ayy! Los Cantajuegos son el mal. En esta casa no entran (de momento)

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