Alimentación complementaria

La leche de vaca ¿alimento imprescindible?

leche de vaca ángel gil puleva

Durante ese II Blogtrip Puleva Infantil, desde luego que hablar un poco de la leche de vaca, además de otras cuestiones muy relevantes relativas a la nutrición infantil que ya os conté la semana pasada, fue todo un acierto, porque a fin de cuentas ellos venden leche (entre otros productos) y en nuestra cultura está muy arraigado su consumo, que de un tiempo a esta parte se ha estado demonizando una cosa mala. Hace una semanas, en Marujismo hablaban de las ventajas e inconvenientes del consumo de leche. Y justo unos días después me encontré cara a cara con el profesor de la Universidad de Granada y Catedrático del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular II del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos del Centro de Investigación Biomédica y Presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición, Ángel Gil (sólo con la presentación de este hombre casi se me acaba el espacio para el post de hoy) y con el libro titulado La leche como vehículo de salud para la población (que podéis descargar gratuitamente en este link). El caso es que en esta casa siempre hemos bebido leche de vaca. Y mi bichilla también desde que cumplió el año. No somos intolerantes a la lactosa ni se nos han revelado malestares por la proteína de la leche de vaca… Pero como cada día se escuchan cosas peores contra la leche (y contra el cerdo, las carnes rojas y hasta el aire que respiramos), nunca está de más conocer una fuente fiable de la que obtener esa información. De la mega charla del día sobre la leche, os comento lo que a mí me pareció más sorprendente o relevante.

catedrático ángel gil

1. La leche de vaca no es un alimento imprescindible. Ni para un niño ni para un adulto, porque en realidad no existe ningún alimento que sea insustituible y que tenga propiedades únicas que no se puedan encontrar en otros alimentos. La cuestión es que la leche de vaca aporta una serie de nutrientes y de beneficios que nos resultaría más complicado encontrarlos por separado. Por ejemplo, es fuente de calcio, magnesio, fósforo, zinc, yodo, selenio, vitaminas del complejo B, A y D. Vamos, que con la ración adecuada de leche o de sus derivados, cubrimos parte de las necesidades diarias de estos nutrientes de una forma sencilla, por eso se ha hecho tan popular. Las proteínas de la leche se digieren muy fácilmente si las comparamos con las de origen vegetal y hace que nuestro organismos mejore su capacidad antibacteriana, que regule mejor la tensión arterial, entre otros beneficios más complejos de entender.

2. La odiada lactosa. Resulta que la lactosa es el principal hidrato de carbono que contiene la leche y que para personas normales, sin ningún tipo de intolerancia a ella, es un gran aliado al fomentar el crecimiento de microorganismos que actúan como probióticos. Además, la lactosa ayuda a la absorción del calcio y el magnesio por parte de nuestro organismo. Por eso no conviene huir hacia producto sin lactosa si no tenemos ningún problema de salud relacionado con ella.

3. ¿Cuánta leche beber? Pues descubrí que siendo mi bichilla una criatura que continúa con la lactancia materna a demanda ¡no tendría por qué tomar leche de vaca! Ya que al cabo del día mi criatura toma toda la teta que le da la gana, por lo que el aporte de leche que necesita estará satisfecho. Pero esto no lo sabía, así es que desde que tiene más o menos un año ella se toma su vaso de leche con el desayuno (un sorbito de leche y otro de teta, así, alternando sabores) y cantidad de derivados que le encantan como el queso y el yogur. Las raciones de leche recomendada para cada grupo de edad son estas: 400 ml. para niños en edad escolar, adultos, y personas mayores; 600 ml. para adolescentes y mujeres. Que no tienen por qué consumirse en forma de leche líquida, sino en cualquiera de sus derivados.

blogtrip puleva leche de vaca

Las asistentes, entre ellas yo, entusiasmadas con el tema de la leche de vaca ¡y con las redes sociales!

4. Lactancia materna vs leche de vaca. Pues no es que lo diga yo que soy muy de teta, es que los expertos en nutrición también insisten en que pudiendo dar el pecho, y teniendo en cuenta que los 3 primeros años de la vida de un niño son críticos para su desarrollo cerebral, ya que en este tiempo el cerebro llega al 90% del tamaño que tendrá cuando sea adulto, la leche materna tiene unas ventajas claras respecto a la leche de vaca, las de fórmula y las de más allá. La leche materna tiene un excelente estado nutritivo que se adecua al crecimiento y desarrollo del niño porque va cambiando su composición. Favorece una mejor evolución psicológica, mayor protección frente a enfermedades y previene el padecimiento de alergias. A la hora de consumirla, existe menores posibilidades de contaminación, no existen errores de dilución, porque ya sale del cuerpo perfectamente preparada, y además su costo económico es nulo.

5. Las “leches” vegetales. Para empezar, el profesor Gil dejó claro que a esto no podemos llamarle leche, sino bebidas de soja, de arroz, de almendras o de lo que sea. Pero no son leche porque no han salido de la ubre de ningún animal. Una vez aclarado el tema del nombre, hay que saber que no son un sustituto de la leche, porque no tienen las mismas propiedades ni se parecen remotamente en su composición, además de estar cargadas de azúcares que las hacen más sabrosas, y no son recomendables para menores de 3 años. A partir de esta edad, se pueden consumir como cualquier otra bebida, puntualmente, pero sabiendo qué es lo que estamos bebiendo. No podemos pensar que una leche de arroz puede sustituir a la leche de vaca. Si no queremos, o no podemos, tomar leche de vaca deberíamos mirar sus nutrientes y buscarlos en otros alimentos que los contengan (frutos secos, legumbres, hortalizas, frutas, pescado) pero un vaso de estas bebidas no nos los van a portar. Así, a lo bruto, y según mi propio razonamiento: cuándo bebéis un vaso de leche ¿pensáis que es lo mismo que tomar un refresco de cola? No. Pues con las bebidas vegetales pasa lo mismo.

Vosotros ¿tenéis algo en contra del consumo de leche? ¿Confiáis en sus propiedades? ¿A que edad empezasteis a introducir productos lácteos en la dieta de los niños? ¿De dónde obtenéis información relacionada con la nutrición?

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40 Comentarios

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    3 noviembre, 2015 at 09:03

    M empezó a beber leche de vaca cuando se destetó aunque antes sí tomaba yogures y queso. Lo que no sé es cuanta toma porque la pide él. Hay días que un vaso y otros que ni la mira.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:17

      La suma debe ser de leche y demás productos lácteos. Esos 400 ml., se rebaja mucho si se toman en forma de queso, que con pocos gramos ya tienen el calcio suficiente, pero más grasas… ¡Ay que hacer mucha cuenta!

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    Mamá en Bulgaria
    3 noviembre, 2015 at 09:05

    Yo odiaba la leche cuando era adolescente. Luego cuando me quedé embarazada me entró un antojo de leche brutal y a día de hoy sigo bebiendo al menos un litro al día. De hecho la leche me ayudó el primer año de mi hijo pequeño, cuando yo era un zombie sin fuerzas (ni manos libres) ni para hacerme la comida. Vaso de leche al canto y ya tenía garantizados nutrientes y líquido para un par de horas más. Ahora uso la leche para matar el gusanillo entre horas.

    Eso sí, respecto a los niños me dijo la pediatra que a los menores de 3 años mejor no darles más de medio litro al día porque entonces no absorben bien el hierro.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:20

      ¡Eso es muchísima leche! Yo sólo me tomo el vaso del desayuno, y luego sí tomo yogures, queso, y con eso creo que compenso. Eso sí, la mía debe ir con cola cao sí o sí, porque tal y como sale del paquete soy incapaz de probarla. Sí, más de medio litro al día no se recomienda, por la dificultad para absorber el hierro. Es un error que muchas cometen cuando les mandan suplementos con hierro durante el embarazo. Lo toman con la leche del desayuno y se aprovecha mucho menos. El zumo de naranja es lo ideal para esto.

  • Responder
    Ely-mamadediaydenoche
    3 noviembre, 2015 at 09:20

    Yo he bebido leche toda la vida. En la adolescencia empezó a darme asco la entera y pasé, directamente, a la desnatada. Sin embargo, los embarazos hicieron que fuera dejando de tomar determinadas sustancias. En el de Álvaro dejé de fumar y empecé a no tener ganas de beber leche pero como quería dar el pecho… (otro mito más!). Y en el de Diego, dejé la leche, el café, la carne… ¡Vamos, que mi revolución fue total! Aunque reconozco que los quesos me encantan y suelo tomarlos mucho, mucho… Y las bebedas vegetales, pues las tomo, porque las hago yo en casa y no les añado nada más. Azúcares en casa, los justos. Un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:23

      ¡Veo que los embarazos cambian los hábitos de muchas mujeres! A mí no me han afectado para nada, ni para bien ni para mal. Es sí,hace años que la tomo desnatada por mi tipo de vaca-burra y ni de lejos se parece a la leche entera. Jamás me creí lo del mito de que hubiera que beber más leche para tener más leche. De hecho es que sólo bebo un vaso al día normalmente y te aseguro que he sido, y sigo siento, una vaca lechera para la producción propia. Oye, no tengas una tercera preñez porque con tantas renuncias de alimentos en cada embarazo, y lo delgadita que estás, no te vamos ni a ver la próxima vez que nos encontremos.

  • Responder
    Elisa
    3 noviembre, 2015 at 10:06

    Siempre he tenido la duda de si a los niños que toman teta hay que darles leche de vaca también, o más bien a partir de cuántas tomas de teta habría que darles otra leche aparte.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:29

      Si toman lactancia a demanda, no haría falta más leche que esa. Pero si trabajamos fuera de casa o pasan mucho tiempo sin teta sí sería recomendable la introducción de lácteos.

      • Responder
        Elisa
        4 noviembre, 2015 at 13:51

        Mi peque toma a demanda, pero esto para ella es hacer un par de tomas al día, a lo sumo tres, porque come fenomenal de todo. Y no sé si saca mucho o poco, pero desde luego al menos en apariencia, la producción es menor que hace unos meses, que hacía más tomas, lo digo porque el volumen de mi pecho ha bajado, la leche ya no sale a chorros, y ella está menos rato al pecho que antes, pero claro, ni idea de lo que sale. Yo intento que tome también otros lácteos, pero no sé si en esas dos o tres tomas tendrá suficiente y no es necesario.

        • Responder
          Planeando ser padres
          5 noviembre, 2015 at 15:55

          Sí, con tan pocas tomas no será suficiente por mucho que saliera. La mía es que se pasa el día yendo y viniendo de la teta, por eso creo que sí podría tener suficiente con esa cantidad de leche que saca. Pero como los lácteos le gustan ahora no se los voy a restringir.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    3 noviembre, 2015 at 10:17

    Cómo me están gustando estos posts!!!! Pues mira, mi UNMF toma leche de vaca, un poquito por la mañana y otro poquito por la noche o yogur, a veces mi madre que no solo cree saber de cometas, me dice que el niño toma poca leche, pero la verdad es que no me preocupa en absoluto porque con su teta tiene de sobra. Además lo veo en mí, yo nunca he sido de mucha leche y mira que hermosa estoy…

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:35

      ¡Jajaja! Con la teta, si toma toda la que quiere, será suficiente. Yo me acabo de enterar de esto y ahora no le quitaré la leche normal a mi bichilla porque le gusta, le encantan los yogures y el queso la vuelve loca, y claro, no va a renunciar a esos complementos que ya ha descubierto para volverse sólo lactante. ¡Ay las abuelas! Unas experta en cualquier tema.

  • Responder
    La mama fa el que pot
    3 noviembre, 2015 at 10:27

    A mi de pequeña me costaba mucho tomarme la leche, de hecho podía ser un drama.Ahora no soy nada sin mi vaso cada día de leche con cola cao.
    Y a la peque le gusta mucho la leche y todos sus derivados. Y eso que cuando dejó la teta y pasamos a darle leche le salió alergia a la proteína de leche que por suerte se le ha pasado porque sobretodo es adicta al queso.
    Yo creo que si no tienes ningún problema de salud con un alimento descartarlo si te gusta no merece la pena.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:50

      Voy a ser la única que nunca ha tenido este tipo de relaciones de amor-odio con la leche. La he tomado sin más pero nunca me ha apasionado ni me ha dado asquete. Lo de mi churumbelita con los quesos también es digno de análisis,porque es que como vea un trozo en la mesa, se olvida de cualquier otra comida.

  • Responder
    Marta Dixital
    3 noviembre, 2015 at 11:14

    Hola. me sentaba fatal la leche de pequeña y no había los productos sin lactosa. Crecí sin beberla y no tuve ningún problema de salud. Me gustó leer tu información tan detallada sobre este tema- Seguimos en contacto

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:52

      Claro, es que igual eras intolerante a la lactosa o tenías algún otro problema con este alimento que por aquel entonces no se conociesen y te sentaba mal de verdad. Tú misma lo dices: se puede sobrevivir muy bien sin leche, porque hay cantidad de alimentos sanos en los que encontrar esos nutrientes. Pero si te gusta y te sienta bien, es un alimento muy completo y práctico.

  • Responder
    sermamiyotraslocuras
    3 noviembre, 2015 at 13:11

    Yo sin queso no soy persona!! Con eso te digo todo…!!Bebe hombrecito toma su teta…yogurt…aveces queso…unos cuantos sorbos de leche de vaca mientras yo desayuno…Los ani leche suelen decir que se toma leche solo por el calcio,asiq tu podt me ayuda para demostrar que tiene muchisimas mas cualidades como alimento…!

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:54

      Claro es que el calcio es una parte importante de su composición, pero existen más beneficios que igualmente, si eres muy anti-leche puedes encontrar en otros alimentos, pero aquí los tienes todos juntos y de fácil ingesta. Además, los niños la suelen aceptar muy bien, tato la leche en sí como los yogures, quesos y demás derivados, así es que en esta casa es muy socorrida.

  • Responder
    Educacion-emocional
    3 noviembre, 2015 at 14:18

    Yo también soy de las que intenta buscar esos nutrientes en otros alimentos. Soy más de pasar del pecho al sólido.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 10:56

      Aquí también pasamos del pecho al sólido porque la leche de vaca no llegó hasta que la niña cumplió un año. Bueno, y no pasamos del todo porque el resto de alimentación siempre ha sido complementaria a la lactancia. Vamos, que comió antes ternera, verduras y pescado que leche. Pero ahora le entusiasma.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    3 noviembre, 2015 at 18:25

    Me resultó muy interesante el informe!!! tanto, que he empezado a tomar leche, eso sí, con cacao, sola no hay manera porque no me gusta el sabor. Eso sí, soy una loca de los yogures. En mi casa, los mayores desayunan y cenan leche de vaca, y el peque leche de fórmula. Oye, aun no se me ha puesto malo desde que nació hace casi un año (y tenía todas las papeletas), así que la poca leche materna le debió sentar muy bien, jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:27

      Sí, yo también soy de cola cao. Sola no me ha entrado nunca. ¡Jajaja! La genética de tu casa es buenísima en todos los aspectos. Segur que esa criatura te hubiera resistido igual incluso sin leche materna, porque hija, qué resistencia tenéis.

  • Responder
    La mamá de cuchuflin
    3 noviembre, 2015 at 19:00

    El mio no toma leche de vaca ni derivados de esta!sigue con su teta (aunque menos cantidad al estar embarazada ya nonsale tanto como antes….), y todos los días leche de oveja (la considero más sana q la de vaca y se habla poco de ella como alternativa a los niños con intolerancia a la proteína de leche de vaca) y queso de oveja también. Yo que no soy mucho de leche, me pasado también a la de oveja, que con menos cantidad ya tengo el doble de calcio en el cuerpo que con dos nenes “exprimiéndome” el calcio lo tengo bajito….

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:30

      Sí, se habló allí de la leche de oveja, que también tiene sus propiedades, aunque sean diferentes a la de vaca. El problema que yo veo es que de la oveja y la cabra se aprovechan menos cosas que de la vaca, se crían menos y claro, para abastecer de leche a tantos millones de personas creo que no llegarían, de ahí que la de vaca sea más popular. Ahora mismo, yo pienso en comprar leche de oveja ¡y no sabría ni dónde encontrarla! Durante el embarazo aprendí que los frutos secos como las almendras también tienen mucho calcio, por si te sirve de ayuda.

  • Responder
    correolacajitademusica
    3 noviembre, 2015 at 21:19

    Qué interesante, muchas gracias por compartir! Algunas de las cosas que cuentas, como por ejemplo el tema de la lactosa, no lo sabía…

    Al pipiolillo le damos leche de vaca desde que cumplió más o menos 15 meses, en principio no hemos detectado ninguna intolerancia… Eso sí, procuramos que sea ecológica y tenga la “máxima” calidad. Aún así sé que lo mejor es el pecho, y en momentos como ahora, me arrepiento de haberlo dejado tan pronto (9meses)…

    Gracias y feliz día!

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:36

      Mujer, déjate de arrepentimientos que la lactancia dura lo que dura. Yo no creí ni poder superar la primera semana y vamos a llegar ya a los 2 años. Y si hubiese vuelto al trabajo a lo mejor se habría acabado a los 4 meses ¡a saber! Yo soy poco exquisita con los alimentos, y no uso nada ecológico (por precio y por más cosas), así es que la niña come lo mismo que nosotros y de la mismas marcas y ya hasta agua del grifo.

  • Responder
    Anabel
    3 noviembre, 2015 at 22:58

    Mi peque cumple dos años en una semana y es intolerante a la proteina de la leche de vaca y la lactosa, al igual que yo. Por desgracia se destetó a los cinco meses, si no todo hubiese sido más fácil con el pecho… pero bueno, a dia de hoy toma leche de avena, y he de decir que aunque no sea leche propiamente dicho, ni tenga las mismas propiedades que la leche de vaca, creo que la comparacion que has hecho con una coca cola no es para nada justa y además erronea, ya que esa bebida aparte de contener cafeina; malisima para los niños, gas, y E… dañinos y cancerigenos, no lleva nutriente ninguno, y la avena es un cereal, comprado en herboristerias sin azucares añadidos, y cereal integral, aporta una buena dosis tambien de otros minerales, hidratos, etc… se le puede añadir un poco de sesamo triturado y amaranto, y tienes cubierto calcio, y muchas otras vitaminas. Vamos, que la leche de vaca es sustituible por otros alimentos que contienen mucho más calcio, y las vegetales no son tan “aguachurris” como nos hacen creer, pero en el tema de la leche hay un negocio MUY grande, me las veo y deseo para encontrar productos sin lacteos ni derivados, ¡hasta las aceitunas contienen acido lactico! Tambien comentar que mi hijo padece de dermattis atopica, con escemas horribles q se fueron al dejar la leche…. y ¿habeis notado la debiidad muscular al tomar un vaso de leche o derivados? vamos, que no es tan buena como la pintan. Rica si, riquisima, eso no lo discuto, pero falta mucha informacion al respecto y mucho dinero de por medio.
    Saludos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:48

      ¡Cumple casi igual que mi bichilla! Lo del refresco de cola es a lo bruto, y ojo porque estas bebidas varían mucho de si las elaboras tú en casa y lo controlas todo, como ha comentado antes Mamá de día y de noche, o las compras ya cargadas de azúcar. Es como un zumo de frutas: si tú te pelas la fruta, la troceas y trituras y de lo tomas tal cual, se va a parecer lo que un huevo a una castaña a los zumos y néctares envasados. En cualquier caso, digamos que no es lo mismo la leche de vaca que una lechuga. Sanísimas las dos pero don distintas propiedades. Pues a eso me refiero, que si sustituyes la leche de vaca (y más aún cuando en vuestro caso es obligatorio a hacerlo porque no os sienta nada bien) seáis conscientes de que hay nutrientes que no se encuentran en las bebidas vegetales. En tu casa veo que tenéis el tema bastante claro, porque complementas la avena con otros alimentos que le aporten nutrientes de los que carece, pero seamos sinceras: eso no es lo habitual. Lo normal es que vayamos al supermercado y que después de que tu vecina Encarni la del quinto te haya dicho que la leche de vaca es el mal y que lo mejor es la de arroz (por elegir una al azar) tú te limites a introducir esta bebida creyendo que te aporta el calcio y los mismos nutrientes que la otra, cuando no tienen nada que ver.
      Negocio ¡pues como en todos lados! Vamos que a los visionarios que e están lucrando ahora con la moda de estas bebidas a precio desorbitado también habría que analizarlos una mijita. Tenemos una costumbre malísima de arremeter contra grandes marcas y contra lo que ya tenemos incorporado como habitual en nuestras costumbres, para hacer la ola a nuevas modas a las que de aquí a un tiempo también estaremos tirando por los suelos. Es que no aprendemos y somos demasiado pasionales. No todo hay que odiarlo o amarlo, cada cosa tendrá sus beneficios. Yo me fío de la información que he obtenido de estas charlas porque proviene de auténticos expertos en nutrición, pero cada cual que elija su fuente.

      • Responder
        Anabel
        5 noviembre, 2015 at 13:04

        Ah vale, y muy a lo bruto… no me parece la comparacion más adecuada, la verdad que para los que damos esta bebida ya sea por necesidad como en nuestro caso, como por opción propia, es un poco ofensivo, porque puede dar a pensar que estás diciendo que le damos algo malo a un niño, ya que la coca cola no es para nada beneficiosa para ellos.
        Lo de los negocios claro, en todos hay, el dinero por desgracia mueve demasiados intereses, pero lo decia porque los lacteos están metidos en muchisimos produtos, muchos! con derivados como el acido lactico y otros E…. y por más personas intolerantes y alergicas que hay, pues ahí siguen, tambien porque lo usan como conservantes y es más barato que otros productos más naturales, en fin, es un tema largo y de muchooo debate je,je yo no me considero extremista, ni de un lado ni de otro, es más, si pudiese comerme un buen helado de turron o una pizza con su queso, ¡ten por seguro que me lo zampaba más agustito que ná! 😛 sé los beneficios de ambas cosas, igual que sé que las bebidas vegetales hay que saber comprarlas, y que por supuesto, carecen de algunosnutrientes y calcio que hay que suplementar por otro lado, pero la leche de vaca por ejemplo tenemos en mente muchos que es lo más rico en calcio, y sin embargo no lo es; sardinas en aceite, almendras, espinacas… hay muchos otros alimentos que superan la cantidad. Como bien has dicho, se resume a todo a falta de información…. a veces tomamos algo creyendonos la “sabiduria” popular, y no es así. Así en tantas y tantas cosas…
        Aprovecho de nuevo para saludar, a excepcion de lo de la coca cola je,je veo que estamos de acuerdo en muchos temas y estilos de crianza.
        Saludos!

        • Responder
          Planeando ser padres
          6 noviembre, 2015 at 12:28

          ¡Uy qué bien! Reconozco el exceso en la comparación pero así da gusto debatir. No quiero decir que sean productos tóxico pero es que hay muchos que la sustituyen directamente por la leche pensando que es exactamente igual A veces yo no sé si es peor el exceso de información o la falta de ella, porque con tantos frentes opinando sobre lo divino y lo humano de la alimentación, al final una no sabe de quién fiarse ni si está haciendo lo mejor, o lo peor, o está en un término medio… ¡Y no me hables de helados, pizzas y quesos con el tipo de vaca-burra que yo tengo! Que eso me tienta a cualquier hora y las propiedades beneficiosas de cada uno de ellos también están por demostrar. 😛

          Con el calcio pasa como con el hierro: toda la vida convencidos por Popeye de que eran lo que más hierro tenía y luego resulta que los mejillones o el jamón serrano son más ricos en hierro ¡si hasta Popeye nos engañó! Y lo de la industria… en fin, que mi marido que tiene algo de contacto con ella hay cosas a las que les da una fiabilidad extrema y otras que son bastante dudosas.

          Eso sí, aunque el evento estaba organizado por Puleva, que es una marca de leche, los profesionales eran ajenos a la empresa, catedráticos,médicos y expertos en lo suyo, que no creo que ns fuesen a engañar para que compremos un cartón de leche a cambio de comprometer su buen nombre.

  • Responder
    Diana
    4 noviembre, 2015 at 07:59

    ¡Gracias por la mención Lucía! A mi la verdad es que no me gusta la leche. Me ha costado 33 años darme cuenta de que la tomaba por un tema cultural más que otra cosa… pero me parecen absurdo decir que la leche es el mal y que no hay que tomarla. Ni es imprescindible ni es un veneno.

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 11:54

      Sí, eso me quedó claro con tu post y ahora con esta charla con los expertos en nutrición. Pero nos encanta posicionarnos en los extremos. A mí por ejemplo no me gusta nada, nada, nada la leche de soja, pero oye, quien la disfrute y la tome sabiendo lo que se lleva al cuerpo pues a mí no me hace ningún daño.

  • Responder
    De Mamis
    4 noviembre, 2015 at 10:57

    Yo era muy de leche, bebida, yogures, quesos. Mi hijo mayor ha tomado muchos lácteos, aunque cada vez le apetecen menos. Y con el pequeño tuvimos un problemilla cuando le empecé a introducir los cereales que se los daba con leche de fórmula, resultó ser intolerante a la proteína de leche de vaca. Como le daba pecho, se me terminó tomar leche y derivados, empecé yo con bebidas vegetales y la verdad es que me sentí mucho mejor, mejores digestiones, etc. Al año probamos en introducir de nuevo la leche de vaca, y no hay rastro de su problema. Necesito una vaca en casa…madre mía lo que llegan a beber!! Yo sin embargo sigo con la bebida de avena, y mi marido con leche sin lactosa. vamos que ir al súper es muy divertido!! Un beso

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 noviembre, 2015 at 12:08

      ¡Ay! Pienso en lo complicado de esa compra y se me ponen los pelos como escarpias. Hicieron especial hincapié en que si los padres son intolerantes a la lactosa o tienen alguna limitación, no por eso hay que traspasarla a los niños. Es como si tú tienes el colesterol alto y te niegas a dar ciertos alimentos a tus hijos porque tú no los puedes comer. Pues no tiene ningún sentido, porque cuanta más variedad tengan e la dieta mejor comerán y mejor alimentados estarán.

  • Responder
    Mamá de V
    4 noviembre, 2015 at 12:34

    No me compares las leches vegetales con la cocacola 🙂 Peor sí, super interesante, que pena que no durará todo el día con ese hombre! que maravilla!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 noviembre, 2015 at 15:52

      ¡Jajaja! Que no, que ya la he comparado con una lechuga. Las dos con propiedades muy distintas aunque cada una sea beneficiosa para ciertas cosas. El año que viene ¿nos llamarán para aprender más?

  • Responder
    La Hobbita
    5 noviembre, 2015 at 17:07

    Yo, desde que estoy embarazada, estoy como loca por la leche. Durante el diagnóstico de las migrañas los médicos primero me la restringieron y luego me la intentaron quitar del todo. Digo intentaron porque era muy complicado eliminar completamente la leche (está en todas partes y eso que yo no soy de comprar demasiado alimento procesado!). Las migrañas no mejoraron. De hecho, solo han mejorado con el embarazo y ahora mismo estoy a casi un litro de leche al día (soy una burra, lo se :p).

    Las “leches” vegetales compradas no me gustan y de las que he hecho yo solo me gustan la de almendras y la de coco. Claro que yo no les echo nada de azúcar y las utilizo más bien para cocinar platos salados. intenté desayunarlas pero…. nga! La de almendras muy fría, todavía. La de coco era demasiado grasa para mi gusto. También hago horchata, que viene a ser lo mismo pero a esa si que le pongo azúcar a cascoporro :p (hombre, es que es horchata).

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 noviembre, 2015 at 12:36

      ¡Como Mamá en Bulgaria! Que ya hace años que no está embarazada pero sigue tomando un litro de leche diaria. Yo reconozco que lo que es sólo leche no consumo más de un vaso en el desayuno, y otro si meriendo, pero no suelo merendar. El resto ya lo compenso con queso y yogures que engordan mucho más pero están tan ricos! Como pésima cocinera que soy, las bebidas vegetales sólo las he probado envasadas. Las de sojas me dan un repelús, cosa mala, y las otras las noto sosonas, pero será la falta de costumbre. Tampoco es que me haya esforzado mucho por adaptarme a ellas, la verdad. Y la horchata tampoco me gusta. Oye, y limita ese azúcar durante la preñez, a ver si te va a visitar la diabetes gestacional.

  • Responder
    srajumbo
    6 noviembre, 2015 at 19:46

    Ya había leído que la leche no es primordial pero aún así, a mi me encanta tenerla presente en nuestra dieta. No se, desayunar sin leche se me haría raro jaja.
    Lo de que las leches de soja y similares no pueden considerarse “leche” me parece muyyyy interesante y es que tienen toda la razón. Y sobre lo de la teta no hace falta que te diga que estoy de acuerdo al 100%.

    • Responder
      Planeando ser padres
      10 noviembre, 2015 at 11:03

      A mí también me gusta el zumito de naranja y tanto líquido no me cabe en el cuerpo, así es que me quedo con la leche. Claro, es que al llamarlas leches nos acabamos confundiendo, como con los zumos y los néctares, etc. Y la teta siempre estará por encima de todo.

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