Crianza

De la cuna a la cama ¿sin traumas?

paso de la cuna a la cama bebé

No, nuestras historias de colecho no han llegado a su fin de una forma precipitada y forzada. Simplemente hemos hecho una pequeña innovación para probar suerte y saber si mi bichilla está preparada para realizar el paso de la cuna a la cama, devolviéndonos los centímetros de colchón perdidos y las noches de buen descanso. Hemos dudado tanto (tantoooooo) para dar este paso, que empezamos a valorarlo antes del verano, y aquí estamos ahora, a pocos días de acabar el año. aprovechando las vacaciones navideñas del papá de mi churumbelita, para ir haciendo intentos y comprobar si hemos estado durmiendo incómodos durante meses por ser primerizos, tontos e indecisos, o porque de verdad mi mochuela sigue necesitando la seguridad que le transmite la teta nocturna y el dormir acompañada. Por ahora, llevamos solo 2 noches de intentos de emancipación, que no han sido la solución milagrosa a los despertares de la niña, pero tampoco una transición traumática ni un valle de lágrimas. Igual es que estamos haciendo el cambio de la cuna a la cama demasiado despacio, pero no quiero ni oír hablar de métodos para adiestrarla, estivilizarla y demás burradas. Os cuento cómo estamos empezando con la novedad de que mi bichilla duerma en su propia cama.

1. La cama. Lo que es la cama en sí está instalada cómodamente en su habitación desde antes del parto. Es una cama normal, de 90×200, sin cabecero ni remate en los pies, ni diseño infantil. Sosa a más no poder y con una funda nórdica de Hello Kitty. ¿Y porqué de Hello Kitty si mi bichilla está enamorada de Frozen, Peppa Pig, Dora la exploradora y La patrulla canina? Pues porque durante mi preñez la que estaba in love con la Kitty era mi sobrinita y yo deduje que mi mochuela no nata tendría los mismos gustos de su primita. Pero me equivoqué y ahora no vamos a invertir en textiles nuevos. Para Navidad, la abuela le ha pedido a los Reyes Magos sábanas de Peppa Pig y sábanas de las princesas de Frozen, por tal de que la niña se entusiasme aún más con la idea de dormir unos días entre cerditos y otros con la realeza, aunque de momento con la gata Kitty también tiene una relación cordial. Le dejamos saltar en la cama, subir y bajar alegremente desde siempre y desde hace unos días le hemos explicado los límites que marca la barrera de la cama. Todo es juego y felicidad para hacer el paso de la cuna a la cama lo más divertido posible.

2. Las siestas. Esto parece ser que está dominado desde el primer intento. Después de casi 3 semanas en las que mi bichilla había estado durmiendo sus dos horitas de siesta en brazos, sin querer ni la mochila de porteo y sin poderla soltar en la cuna ni por casualidad, parece que la cama ha llegado para contentarla. Cuando yo la suelto ya está profundamente dormida, pero su papá tiene otra táctica que conmigo no funciona, y que consiste en llevarla a la cama, decirle que se acueste a dormir y dejar que ella se arrope y empiece a fingir que ronca. Lo de fingir se le da estupendamente, pero en seguida abre los ojos y remolonea para escaparse. Con un cuento o hablándole despacio consigue que se quede en la cama y se duerma. Yo soy incapaz, y si no interpongo la presencia de mis tetas, esta no se me va a dormir la siesta hasta después de merendar. O sea, que el paso de la cuna a la cama no está siendo milagroso, pero tampoco un rosario de penas. Lo que vamos consiguiendo llega de forma natural y feliz.

3. Las primeras noches en la cama. Las primeras primerísimas, porque solo lleva dos, exactamente. Como en el horario de la siesta, le decimos que vamos a dormir y ella nos coge de la mano para ir a la cama nueva. Se sube sola, hace todo el paripé de arroparse y fingir los ronquidos, y si soy yo la que la acuesta, pues me tengo que tumbar con ella hasta que se harta de teta y se queda traspuesta. La ventaja es que cuando lo logra, solo tengo que subir la barrera y escaparme, y no sufrir por tener que traspasarla a su cuna y que se me despierte con el movimiento. Si la duerme su papá, sigue el mismo procedimiento de hablarle, leerle un cuento o pasearla un poco en brazos hasta que se duerme y se queda a gusto y sola. Tenemos la lamparita Tweesty de Babymoov preparada, pero por ahora no le tiene miedo a la oscuridad, así es que la utiliza más para jugar de día o entretenerse cambiándole la luz hasta que se queda dormida. Luego la dejamos apagada. No se ha obrado el milagro y mi bichilla sigue sin dormir del tirón. Pero al menos sí engancha un sueño seguido de unas 4 horas, y cuando se despierta se baja de la cuna ¡y se va a la cocina! Yo pensaba que se despertaría llorando y desorientada, o vendría a meterse con nosotros en la cama, o a observarnos en la oscuridad como los niños de las películas de terror. Pero no. Por ahora, cuando la escucho removerse entre las sábanas y saltar al suelo, tengo que ir tras ella hasta la entrada de la casa. En seguida se deja coger en brazos y se viene con nosotros a dormir. O sea ¡seguimos colechando! Y así hasta por la mañana.

Los siguientes pasos serán devolverla a su cama de nuevo cuando tome la teta después de este primer despertar nocturno y alternarlo con noches en las que sea el papa de mi bichilla quien la atienda al desvelarse, para comprobar si lo que busca en realidad es la teta, contacto humano, o de verdad no quiere seguir durmiendo a solas y sin nosotros. Los cambios no están siendo nada espectaculares pero como no nos habíamos hecho ilusiones desmesuradas tampoco estamos viviendo esta fase del paso de la cuna a la cama con ninguna presión ni frustración. De hecho ¡ni siquiera hemos desmontado aún la cuna de mi bichilla! Si seguimos avanzando en este sentido, supongo que llegará un día en que logre dormir del tirón toda la noche ¡y nosotros muramos de un pasmo por el logro! Pero en dos días aún no nos ha cundido tanto el experimento. ¿A qué edad iniciasteis vosotros el paso de la cuna a la cama? ¿Qué trucos usasteis para que el cambio fuera feliz?

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16 Comentarios

  • Responder
    Cristina Peña Redondo
    22 diciembre, 2015 at 08:05

    Como me suena! Mi gurrumina tiene 26 meses y estamos con el cambio de nuestra cama ( porque la Cuna la tenia mas bien de adorno) a su cama desde septiembre y por fin ahora lleva cuatro días seguidos durmiendo en su cama bonita, como dice ella!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:37

      A ver cómo avanzamos nosotros. Llevamos un par de semanas de intentos y progresos no veo muchos. Duerme la primera parte de la noche en la cama, igual que antes lo hacía en la cuna y el resto de la noche colechando.

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    Marta García
    22 diciembre, 2015 at 09:01

    Esto va como va… Mi madre puso a dormir a mi peque con 24 meses en una cama de matrimonio y pensé… Se va a caer. Y oye, pues no, después de 2 meses ahí (era verano) lo pasé a una peque y bajita y desde entonces ahi se acurruca 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:38

      ¿Y se queda toda la noche durmiendo sin reclamar atenciones? A mí no me da miedo lo de las caídas, de hecho ella sube y baja de la cama normal con mucha habilidad incluso a oscuras. El problema es que más de 3-4 horas no se queda en su cama y cuando tiene el primer despertar ya hay que traérsela con nosotros a nuestra cama o que me quede yo con ella en la suya.

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    Mamá en Bulgaria
    22 diciembre, 2015 at 09:20

    Ya te irá bien tener tres juegos de sábanas, ya. Cuando deje el pañal habrá accidentes inevitables y es importante tener suficientes sábanas. ¿Tienes protector de colchón?
    A mi mayor la pasé a cama a los 3 años pero se caía cada dos por tres. Al pequeño aún no puedo ni pensar en pasarle a cama, aunque ganas no me faltan. 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:42

      ¡Claro! Ahora estamos aprovisionados de muchas sábanas bonitas, primero para motivarla con el cambio y después para tener recambios suficientes durante la operación pañal. En o que no había caído era en lo del protector de colchón. ¡Menos mal que no ha tenido ningún escape del pañal durante estos primeros días! La cama la tiene pegada a la pared por un lado y con una barrera por el otro, y de momento no se ha caído, pero tampoco duerme toda la noche sola ni del tirón.

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    22 diciembre, 2015 at 11:20

    ¡Hola Lucía! Todavía no me ha dado tiempo a postear sobre el tema, pero a grandes rasgos en casa hicimos lo siguiente…

    Viendo que la cuna se estaba quedando pequeña, y SOBRETODO que quería hacer la de Houdini, para evitar que se lanzase al vacío desde las alturas, tomamos un término medio. (La niña ya duerme en su habitación, en su cuna, desde los ocho meses o así…) Pues desmontamos la estructura, y echamos el colchón al suelo (es un colchón pequeño, de cuna, vaya…) encima de su somier, y reestructuramos el espacio, un poco. en el lado que no pega a la pared, tenemos una barrerita de esas,para evitar que se salga y duerma en el suelo (inevitable…), pero puede salirse por los laterales, más o menos. Total, que puede entrar, salir y ser más independiente (cama rollo Montessori, vamos, más o menos).

    El caso es que tenemos muchos episodios de despertares nocturnos, de vete para allá, ahora tú, ahora viene ella, ahora te la llevas de vuelta, ahora inusualmente nos hacemos los orejas y te quedas colechando el resto de la noche… En fin, que un poquito de todo.

    La conclusión es que tampoco he visto grandes traumas ni nada, y que la cosa… pues va. No es que duerma del tirón 12 horas, pero dormir, duerme bien y sin demasiados problemas. En cuanto crezca un pelín más, primavera o verano, ya habrá que cambiar a un colchón grande, me temo.

    Sabe que tiene su cama, que tiene su habitación, que duerme ahí… Pero tiene sus días. O sus noches. Como la mayoría, imagino… Unas más tranquilas que otras. 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:47

      Yo quería una camita monísima y muy Montessori de las de Ikea, pero teniendo ya esta en casa no nos decidimos a hacer el cambio. El caso es que como mi bichilla es un ser salvaje que trepa y baja sin problemas, sube y vuelve al suelo sin una caída, esquivando la barrera, así es que por eso nos hemos lanzado a ponerla a dormir directamente en una cama de 90×200 grande y normal. Todas las noches (todas, todas) se despierte sobre las 3-4 de la mañana. Si yo me voy y me quedo allí metida en las estrechuras de su cama individual, ella feliz con la teta y no se molesta, pero en cuanto hago amago de salir, me pilla en pocos minutos, se baja de su cama y se pone a recorrer el mundo (generalmente en dirección al salón y no a nuestro dormitorio). Vamos, que el colecho a partir de las 4 de la madrugada no hay quien nos lo quite.

      Trauma no le noto ninguno (a ella, porque su padre creo que pensaba que sería ponerla en su cama y en su habitación y dormiría como una bendita toda la noche). Y por lo visto es que es una niña que no necesita muchas horas de sueño, porque crece a lo bestia, pero de noche no suele dormir más de 9-10 horas y con eso tiene de sobras para batallar todo el día sin darnos tregua.

  • Responder
    La mama fa el que pot
    22 diciembre, 2015 at 13:21

    Yo no quiero desanimarte porque ya te contaba hace unos días que no he tenido éxito con nuestro intento de que pase a la cama (ahora es mi maridin quien duerme con Frozen).
    Pero espero que seáis más constantes que nosotros, yo con el embarazo ya avanzado lo de tumbarme en su cama a leerle cuentos no lo vi factible y sucumbí a leerlos en nuestra cama y ahí nos quedamos las dos fritas y su padre ha decido que duerme más ancho en su cama y no quiere correr el riesgo de despertarla al moverla.
    Ya nos contarás como va.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:51

      ¡Jajaja! Este hombre se niega a abandonar la cama así tenga que dormir en 5 centímetros de colchón. Si no fuera yo la que tiene las tetas pegadas al cuerpo, te aseguro que no lo dudaría a la hora de huir de esa habitación y dormir yo solita a pierna suelta. Por ahora, la acostamos a diario en su cama aunque casi siempre se duerme con la teta y luego yo me escapo. El problema es que cuando se despierta en medio de la noche, me tengo que quedar ahí con ella hasta la hora de despertar o traérmela a la cama grande para estar más cómodas. Así es que avances casi no veo ninguno. Pero no queremos dejar de ponerla a dormir en su habitación al menos esas pocas horas por la noche y durante la siesta, por si sirve para que se vaya haciendo a la idea de que ese es su lugar para dormir todo mejor.

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    Educacion emocional
    22 diciembre, 2015 at 16:32

    Mucho ánimo!! El juego ayuda…acostar en esa cama a algún muñeco… En cualquier caso, poco a poco. Ya nos irás contando.cómo vais. Un saludo

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:53

      No quiere a sus muñecos para dormir. Por eso nos hemos decantado por las sábanas con los personajes de dibujos que más le gustan. Por ahora, sin ninguna novedad: unas pocas de horas en su cama y otras pocas en la nuestra.

  • Responder
    Mami esto esta chuli chuli
    23 diciembre, 2015 at 05:17

    Nosotros los pasamos a su cama pronto, pero cierto es que no tomaba teta ya. El mayor tendria unos 16 meses. Teniamos qie quedarnosncon el hasta que se dormia dspues del cuento. Todavia suele amanecer en nuestra cama. El peque se fue antes porque el mayor nos lo pidió. En cuanto andó dormian los dos juntos. Nada traumatico y nuestra cama lista para acogerlos. Ya veras como poco a poco le gusta su cama. ¡feliz navidad!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 11:02

      Es que el tema de la lactancia es el que me ha frenado hasta ahora. Ella sigue siendo más demandante de teta de noche que de día, y yo no quería peregrinar cada noche de una habitación a la otra, cosa que sí estoy haciendo ahora. Tampoco quiero destetarla a la fuerza sólo para que duerma en su propia habitación. Me da miedo que eso sí le genere un trauma y al final tenga un destete horrible y se tome lo de dormir sola como una especie de castigo. Dicen que los segundos, si pueden dormir con hermanos mayores, son más fáciles de independizar en este sentido. Yo estoy dispuestísima a acogerla todo lo que necesite, pero su padre no piensa igual y se niega a ser él el que abandone la cama grande.

  • Responder
    correolacajitademusicam
    26 diciembre, 2015 at 16:43

    Esto no me lo pierdo!! Porque este verano espero que demos nosotros el paso con el pipiolillo… A ver si vuestra experiencia nos ayuda 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 11:03

      Por ahora sólo puedo decirte que la cosa va muy lenta y sin progresos en 2 semanas. Pero bueno, al menos no retrocedemos.

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