Crianza

Rutinas para niños sí, rutinas no… ¿votos a favor?

rutinas para niños

Ha llegado ese momento en nuestras vidas en el que estamos haciendo el pensamiento de introducir ciertas rutinas en el día a día de mi bichilla. Desde que nació, se me ha criado asalvajada ¡y tan felices, oye! Con su teta a demanda, su sueño nocturno cuando le da la gana, su siesta cuando le apetece, con horarios de comida de los más variables… Y no nos parecía mala cosa, porque estando las dos juntas las 24 horas del día, si no teníamos nada que hacer fuera de casa ni compromisos previos, no veía la necesidad de ponerme estricta con el tema de los horarios de sueño, la comida, el ocio y demás aspectos de la crianza. Y os preguntaréis que si todo era felicidad y respeto hacia los tiempos de mi churumbelita ¿qué ha cambiado en nuestra forma de pensar? Pues como no podía ser de otra manera, la amenaza del colegio. Yo estoy muy confiada en que la escolarización le va a encantar (y espero no equivocarme), pero una cosa es la diversión de estar con otros niños, jugando todo el día, con sus cánticos, y bailes e interacción social, y otra muy diferente que sus horarios tengan que ceñirse obligatoriamente a los del centro escolar. Porque para entonces se le acabará lo de dormir hasta las 10 si quiere o lo de echarse la siesta antes o después de comer, indiferentemente, o lo de trasnochar hasta entrada la madrugada. Quizás no deberíamos poner medidas antes, ni establecer estas pocas rutinas que se nos han ocurrido a bote pronto, porque muchos dicen que cuando van al colegio vuelven tan agotados que ya caen rendidos por sí mismos, comen lo que necesitan y se autorregulan estupendamente el sueño para no dormirse en clase. Pero por si acaso, aquí va lo poco que estamos logrando poner en práctica.

1. Rutinas para niños ¡y a madrugar! Bueno, a madrugar según mi estilo, que no es otra cosa que salirme yo de la cama sobre las 8 de la mañana y dejar que ella se despierte por sí sola. Diréis “vaya porqería de rutina ¡Si la dejas durmiendo, allí se quedará hasta mediodía!”. Pero no, porque mi bichilla tiene un radar en no se sabe qué parte del cuerpo, que le permite saber si me he bajado de la cama a las 4 de la mañana, a las 7 o a las 9. Y en cuanto yo bajo, ella baja. Es más, a veces ha llegado a estar en el suelo antes de que yo lograra destaparme. Y mira que lo hago con sigilo, pero en cuanto se pierde el contacto con la teta se acaba el sueño. Ya veis, un método “súper cruel” el de dejarle toda la cama de matrimonio para ella sola hasta que quiera, pero así logramos que se levante sobre las 8, adelante las siestas, pero ¡no la hora de acostarse por la noche! Por la mañana toca jugar a todo, acompañarme en las tareas de casa y después comer.

2. Las rutinas en la siesta. Esto es lo que llevamos más descontrolado. Hay días en los que mi churumbelita decide hacer la siesta a las 12 de la mañana, y otros a las 4 de la tarde. Como veis, es un rango horario muy amplio. El de las 12 de la mañana es perfecto, porque se levanta a una hora razonable para comer y vuelve a acumular cansancio al salir de paseo, por lo que nos permite albergar esperanzas de que se vaya pronto a la cama. Y esto lo conseguimos ¡nunca! Antes de las 11 es imposible acostarla. La duración de sus siestas son muy variables, normalmente suele durar hora y media, pero a veces se me desboca y se pega una siestorra de 3 horas, y otras veces una mini cabezadita de 30 minutos. Si la siesta es corta, no hay nada que hacer. No se va a sentir irritable pero no hay forma de volver a dormirla. Si pasa de la hora y media siempre tendríamos la opción de despertarla pero ¡ojocuidao con las consecuencias! Si la forzamos a levantarse se pone de una mala leche ¡culpa de tanta lactancia prolongada! Vamos, que nos sale más a cuenta dejarla dormir otra hora más que soportarla llorando y berreando por toda la casa como una loca sin consuelo por la maldad que le hemos hecho. Aún así, la mayor parte de los días la rutina consiste en comer, decirle que se despida de los dibujos de la tele y echarse a dormir sin más dramas. Tras la siesta nuestras rutinas consisten en un paseo a la casa de la abuela, merendar con ella, hacer recados en la calle y vuelta para cenar.

3. La rutina nocturna. Esto sí que es un despiporre, más allá del hecho de que el cambio de la cuna a la cama va de aquella manera (mal), no hay horarios fijos. La rutina siempre es la misma: baño, cena, un ratito de juego y… aquí empiezan preguntas constantes acerca de si se quiere ir a dormir, si está cansada, si quiere que leamos un cuento, si nos vamos a la cama a dormir con la teti…Y unos días es ella quien toma la iniciativa de irse a su habitación para dormir de verdad (los menos) y en la mayoría de ocasiones vamos pasando de una actividad a otra, poniendo la casa en penumbra, hasta con la tele quitada, para que se dé cuenta de que nosotros no nos vamos a quedar de jarana si ella se acuesta.

Por ahora, seguiremos adelante con nuestro plan de rutinas improvisada, que no es cuestión de echarlas todas por alto a las primeras de cambio. Pero a veces pienso que lo mejor sería llegar a lo loco, a su aire, hasta el primer día de cole y ver cómo se desarrollan los acontecimientos entonces. ¿Vosotros estáis a favor o en contra de las rutinas para niños y su sistema para regular los horarios infantiles?

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69 Comentarios

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    23 febrero, 2016 at 08:04

    Yo estoy totalmente a favor y llevamos acabo muchas de ellas. A ver no es igual ahora q cuando estábamos como vosotras, antes era todo más flexible aunque el orden siempre ha sido muy importante en esta casa.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 22:34

      Aquí ha sido todo un caos siempre, pero porque ella se regulaba sola y se ponía sus horarios a nosotros no nos costaba seguirlos. Pero desde que ha decidido trasnochar tanto hemos empezado a intentar algunos trucos inocentes. A ver qué tal nos sale el experimento.

  • Responder
    Naragn
    23 febrero, 2016 at 08:46

    Pues Nosotras nos lanzaremos al cole a lo loco y sin rutinas! Total, después de verano todos los niños están asalvajados así q las nuestras no creo q desentonen mucho XD. Vivimos bien durmiendo cuando tiene sueño y comiendo cuando hay hambre así q nos mantendremos así. Confío en q los propios horarios del cole marquen su nuevaa rutina y se vaya regulando sola

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 22:36

      ¡Jajaja! Hemos hecho un intento prematuro, pero de aquí a septiembre a saber si habremos reculado y seguiremos su instinto natural, o si habremos logrado unas pautas más o menos estables. Yo quería confiar en las rutinas establecidas por el horario escolar, pero es que la veo tan desfasada que me da miedo de que cuando llegue el momento no se adapte y se duerma en clase.

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    23 febrero, 2016 at 08:49

    Por la experiencia que tengo con la guardería, es que se adaptan muy rápido. Tanto, que por la semana M echa su siesta al mismo tiempo que todos los demás niños y el fin de semana que nosotros dice que de siesta nada, que hay mucho que hacer. Eso sí, sin siesta las 22:00 como muy tarde cae rendido (lo normal es a las 21:30). Tiene la desventaja de que a mediodía no descansas nada pero por la noche es gloria bendita.
    Mi opinión sobre las rutinas es que vienen bien a los padres, yo sería incapaz de vivir sin sabe a qué hora comer o a qué hora descansar, más o menos. Yo creo que si los padres tienen unas rutinas, que el niño las incorpore es más fácil pero como dices, ellos viven bien sin ningún tipo de horario.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 22:39

      Eso me suelen comentar, que cuando empiezan a ir a clase saben distinguir la rutina de los días laborables y la de los fines de semana. La verdad, llevamos madrugando tanto tiempo que no me importaría que los fines de semana siguieran siendo iguales, pero la franja nocturna en la que no hay forma de que se canse y le entre sueño, eso sí queremos que cambie. Aquí hemos tenido días sin siesta en los que se ha acabado durmiendo de madrugada igualmente, y otros en los que se ha dormido a las 7 de la tarde pero no para toda la noche ¡y eso sí que es mortal de necesidad! Porque a las 9 se te despierta tan fresca y con ganas de jarana nocturna. Pienso igual, que las rutinas nos favorecen más a nosotros que a ella, por eso no las hemos instaurado antes, y esperamos que poco a poco se adapte sin notar un cambio brusco.

  • Responder
    Marigem
    23 febrero, 2016 at 09:27

    Hola!!! Pues yo estaba en un término medio. Nunca los he hecho madrugar(excepto para ir al pediatra o a algún sitio concreto) pero como muy tarde a las nueve ya los tenía en pie, no colechábamos y éramos sigilosos pero también tenían un radar.
    Como en esta casa somos muy de calle después de dejar un poco recogido y la comida hecha los sacaba una horita o dos por la mañana para que pasara la mañana mejor y tomaran el aire, y así comían mejor(es lo que tiene que uno de tus hijos sea pésimo comedor).
    Luego tocaba la siesta, aunque unos seis meses antes de empezar al cole, por si solos la dejaron, no sé si son Aramís Fuster o de poco dormir, pero sin siesta se quedaron.
    Y por la tarde tocaba salir toda la tarde a pasear, jugar, lo que fuera para que hicieran ejercicio, y llegábamos a casa, baño, cena, un poco de tele o juegos y a dormir con un cuento.
    Al empezar al cole la cosa no cambió mucho porque mis hijos entraban a las nueve y media y estaban a 5 minutos del cole así que los llamaba a las nueve menos cuarto, y a la semana ya se despertaban solos.
    Y después de clase los míos no caían rendidos no,jejeje, tocaba parque o paseo, nunca fuimos del cole a casa, me iba invierno y verano al aire libre a agotarlos y ya en casa cena, baño y jugar un poco antes de dormir.
    Yo creo que unas rutinas vienen bien pero sin ser estrictos, en mi casa la hora de comer era entre la una y las dos y media, podíamos variar un poco pero en ese margen, y la cena como tardísimo a las ocho y media, aunque generalmente antes. El exceso era el baño del viernes, que si estaban muy cansados pasaba al sábado por la mañana.
    Ya verás como se adapta genial, los niños se adaptan a todo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 22:45

      Aquí los madrugones descartados, pero al menos necesito escaparme yo de la cama para hacer jornada de humana adulta estándar. Intento que no se pase de las 9, pero hay días en los que remolonea mucho ¡verás cuando comiencen los horarios intempestivos del cole! Es que me imagino teniendo que levantarla antes de las 8 y liándomela a diario antes de salir de casa. A la hora de la siesta yo no la incito nunca a dormir (más que nada porque estoy deseando que llegue reventadita a la noche y se acueste más temprano) pero ella misma se busca la teta y se duerme. Claro, no voy a luchar contra su necesidad. Por ahora no hace amagos de dejar esta costumbre tan española, y en el colegio sé que hay algunos que les permiten dormir un poco de siesta (media hora, no las 2 que se pega ella normalmente).

      Lo de tener rutinas pero siendo flexibles con los horarios me parece ahora la mejor opción. Si ella quiere comer unos días a la 1 y otros a las 3 porque primero quiere hacer la siesta, no me importa. Yo creo que sí se acabará adaptando, y que lo pasamos peor nosotros con estos pensamientos, que ellos llegado el momento.

  • Responder
    Marta García
    23 febrero, 2016 at 09:27

    A mi peque la rutina le viene super super bien.
    La verdad es que en P3 que hacían siesta todavía la de la noche era un desquicie total y llegaban facilmente las 23h por casa sin tener intención de cerrar el ojo y para levantarlo por las mañanas otra odisea.
    En P4, sin siesta, a las 19:30 cena, a las 20:15 a la cama, y máximo máximo a las 21 dormidito después de una canción y un cuento. A las 7:15 lo levantamos y así vamos…
    El finde está claro que se ‘descontrola’ más, pero no está muy lejos de lo que te he comentado.
    Así que definitivamente, totalmente a favor de la rutina 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 22:57

      Aquí nos dicen que en P3 también pueden hacer siesta si lo necesitan y temo que si la dejan, se me acueste tan tarde como ahora y luego no haya quien la haga madrugar para ir al cole. ¡Tus horarios de P4 son gloria bendita! ¡Te los copio! Lo del fin de semana de verdad que no me preocupa nada en estos momentos (dentro de unos meses ya te diré si me arrepiento de haber afirmado esto).

  • Responder
    Alba
    23 febrero, 2016 at 09:55

    Yo de momento creo que tengo “suerte”. Tiene 8 meses y desde los 4 meses la tumbo en su cuna a las 9-9:30 y ella solita se duerme en poco tiempo. Algún día que quiere un poco más de juerga se duerme a las 10… vamos, una bendición! mi pareja duerme con la radio toda la noche y no creas que la despierta ni la molesta. Yo hice lactancia a demanda hasta que se me acabó la baja y la llevé a la guardería. A partir del 4- 4,5 mes empezó a dormir la noche del tirón (de 9:30 a 7:30 aprox.), desde el primer momento la puse unas rutinas, la acostaba siempre mas o menos a la misma hora y la comida etc etc.. y ahora ya tenemos el horario muy bien fijado siempre come y se va a dormir también a las mismas horas. Las siestas aún las echa cuando quiere y no duerme demasiado durante el dia, echa dos o tres cabezaditas que hay días que duran más o menos, pero como duerme por la noche, el que no lo haga durante el día no me preocupa.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:01

      Mi bichilla antes se dormía muy temprano aunque nunca sola, siempre al pecho o algo más grande con paseos de su padre. Pero a los 7 meses se acabó esta facilidad. El orden de estas actividades siempre lo hacemos igual, pero los horarios son incontrolables, porque si no tiene sueño ¿cómo hago para dormirla? Y más ahora, que la dejo en su cama y se baja antes de que yo haya salido de la habitación. La mía siempre ha hecho siestas de día: incontables de recién nacida, luego unas 4 según fue creciendo, sobre el año redujo a un par y luego solo a una a mediodía, que es la que sigue manteniendo. Sé que descansa bien, porque crece de forma descomunal y durante el día está súper activa ¡los que lo llevamos peor somos nosotros!

  • Responder
    Mamistarsblog
    23 febrero, 2016 at 10:04

    Aquí una “rutinera” sin rutinas mi vida es un caos…Aunque también te digo que de vez en cuando nos las saltamos y no pasa nada….

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:02

      ¡Jajaja! Yo te diría que aquí, de vez en cuando, logramos un día que parece rutinario ¡y hacemos una fiesta! De lo escasos que son.

  • Responder
    Minimar Bcn (@minimarbcn)
    23 febrero, 2016 at 10:04

    Nosotros durante la semana tenemos rutinas gracias al cole, pero el fin de semana vivimos “asalvajados” como tu dices, duerme la siesta cuando quiere, a veces antes de comer, a veces después, no hay horarios para despertarse (aunque como también comentas, es oír que nos levantamos y despertarse automáticamente) y la noche, dentro de un relativo orden, se acuesta por lo general a la misma hora, pero es llegar al lunes y ella misma se regula con los horarios del cole sin ningún problema. Los primeros días fueron duros, pero luego como ven que todos los niños hacen ese mismo horario, es el que hará ella. Además piensa que en verano lo más probable es que no tenga horarios, así que la adaptación en septiembre será la misma que ahora.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:05

      ¡Jajaja! No había pensado en el descontrol de las vacaciones de verano. Vale, entonces no nos obsesionaremos si este intento de control sobre sus costumbres no funciona. Vamos, es que si logramos avanzar en este sentido y en agosto se me va todo al traste y me llega de nuevo asalvajada a septiembre ¡vaya esfuerzos tan mal invertidos!

  • Responder
    MuxuNeko
    23 febrero, 2016 at 10:11

    Nosotros hemos sido también de tenerle siempre en modo salvaje. Mientras algunos hijos de amigos estaban durmiendo a las 19,30h el nuestro era más de dormir mínimo a las 23h. Nunca he tenido ninguna intención de cambiarlo pero cuando entró en la guardería con 2 años los cambiamos, y reconozco que vimos la luz…
    Eso si, este modo salvaje que ha vivido hace que nos lo podamos llevar a cualquier sitio y aguante la marcha hasta las 2h de la mañana sin inmutarse. Ya sea en Nochebuena, en una terracita un finde de verano, etc. Si, somos lo peor. Jajajaja!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:07

      Mira, como la mía. A las 11 de la noche, si se duerme, nos ponemos hasta de celebraciones. Con mi bichilla puedes irte a cenar de noche y sin cortarte con el horario de vuelta. Si para dormir no es delicada, y le da lo mismo en su carrito, que en brazos que en la cama. pero eso sí, a la hora a la que le dé la gana y no cuando sus padres piensen que es una buena hora para un bebé.

  • Responder
    Carolina
    23 febrero, 2016 at 10:22

    En casa somos muy fans de las rutinas, porque con nuestra peque pasamos de una situación chunga de no comer y muy poco dormir y cero horarios, a que la cosa mejorase exponencialmente. Ahora come a sus horas, y se acuesta temprano y a sus horas. Y a ella le ha sentado fenomenal, no te digo ya solo a nosotros! El inconveniente es que los findes madrugan también, pero lo prefiero mil veces, nos turnamos mi chico y yo cada día uno y ya está, o nos levantamos todos y aprovechamos el día a tope.

    Ellas se levantan temprano para ir al cole / guarde, sobre las 7.45, comen temprano en el cole, sobre las 12.30, y meriendan sobre las 4 una y sobre las 5 otra. Luego jugar toda la tarde, a las 7.30 aprox las tengo el la bañera. La cena empieza sobre las 8 y sobre lss 8.30-9.45 están en la cama. Y oye, qué gozada ese rato para nosotros…

    Los findes más o menos igual, aunque como no hay prisas ni obligaciones, con más relajación. Es verdad que no podemos darles de comer a las 3 porque me morderían el brazo antes, pero se adaptan un poco al levantarse también un pelín más tarde (que no mucho, no te creas)

    Yo en mi experiencia, ya te digo, muy fan de los horarios, nos funcionan genial, y pienso como era antes y más me alegro.

    ¡Ánimo! Ya versa que le va a ir genial a tu peque en el cole.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:13

      Aquí la peor cuestión es la del horario del sueño nocturno, con las comidas, la siesta, e incluso te diría que con la hora de levantarse por la mañana no suele haber problemas. Pero es inagotable y parece que si dependiese de e ella no se acostaría nunca. Debo ser la única a la que ya no le importaría sacrificar los despertares tardíos del fin de semana con tal de poder acostarme antes de la medianoche cuando más cansada estoy. De verdad, el día en el que no pillo más desesperados, dejamos toda la casa a oscuras, nos fuimos a la cama y aún así se quedó jugando sin encender la luz como si estuviese liada con el escondite. Para ella la noche es una fiesta constante. Muchos días se levanta a las 8, y aunque no a a la guardería, el madrugón lo tiene igual.Los horarios que pones son parecidos a los nuestros (la comida un poco más tarde aquí, pero el resto prácticamente iguales) y aún así no hay forma de que se acueste más temprano.

      Lo único que se me ocurre, como alternativa drástica, es quitarle el rato de la siesta, pero algún día en el que no la ha dormido por voluntad propia, o bien ha caído rendida en una siesta tardía a las 7 de la tarde (y hemos querido morir ante el panorama nocturno que se nos avecinaba) o ha llegado a la medianoche sin signos de agotamiento.

      En el cole se supone que se agotará y se dormirá más temprano, pero como no le pase eso ¿quién la va a levantar a la mañana siguiente? ¡Somos una duda con patas en estos momentos!

  • Responder
    MuxuNeko
    23 febrero, 2016 at 10:24

    Mi hijo entró en modo asalvajao desde que nació. Tampoco no me importaba mucho pero reconozco que cuando con 2 años y medio entró en la guardería por las mañanas, vimos un poco la luz… Fue mucho más cómodo para nosotros. Eso si, creo que su asalvajamiento de serie hace que vayamos al sitio que vayamos (casa de amigos, casa de familiares en Nochebuena, terracitas en verano, etc) tenga cuerda para rato aún siendo laa 2h de la mañana… Si, somos lo peor. Jajajaajaja!!!

    • Responder
      MuxuNeko
      23 febrero, 2016 at 15:33

      Sorry, se me borró el comentario y ahora veo que se publicaron los dos…

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:16

      ¿Ves? La mía nació con un horario como de oficina, y con la salida de los dientes,a los 7 meses, volvió a sus orígenes y se asalvajó. Y hasta hoy. ¡Jajaja! Una maravilla estos niños fiesteros para época de vacaciones, pero para el horario laboral y cotidiano no hay forma de que nos adaptemos gustosos a sus necesidades, y lamía se resiste a ceder terreno y adaptarse a las nuestras.

  • Responder
    Adara
    23 febrero, 2016 at 11:21

    Aquí otra fan de las rutinas. Tenemos dos niños que se llevan dos años, y trabajamos los dos, así es que el tener un poco de orden y el que se acuesten pronto, nos ha ayudado mucho. Los días son muy cansados desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, pero al menos a las 9 están empaquetados en la cama y dormidos y podemos tener un ratito de relax (o sea, dormirnos en el sofa, jajaja)

    Es cierto que la guarde o el cole ayudan mucho para las rutinas. Los mios con seis meses empezaron la guarde, y eso les marcó mucho los horarios de comer y dormir. Cuando son peques, esto está muy bien pero te ata un poco los findes, pero luego ya a poco que tienen un par de años, puedes flexibilizar un poco los fines de semana y estirar una horita algún horario.

    Ya nos contarás, pero hagas lo que hagas, la niña se va a adaptar genial al cole y a las nuevas rutinas.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:27

      ¡Jajaja! Esto se lo cuento al papá de mi bichilla y ahora mismo mataría por uno de esos ratitos de relax de los de dormirse en el sofá. Uno de los motivos por los que no vemos el momento de aumentar la familia es precisamente porque no podemos descansar bien sólo con los horarios de una, como para parir a otro con horarios opuestos. Igual nos hemos pasado de flexibles, por lo que ahora estamos intentando hacer estos pequeñísimos cambios a fin de notar alguna mejoría. Y si la idea no nos sale bien ¡siempre nos quedará la esperanza del colegio en septiembre! Y si ni siquiera entonces se agota lo suficiente como para irse a la cama a una hora razonable ¡a saber si no nos quedarán ganas de reproducirnos más! Es durillo estos de descansar poco y mal.

  • Responder
    Norgwinid
    23 febrero, 2016 at 11:51

    Yo nunca he sido de rutinas muuuuuuy estrictas de se come a esta hora y se duerme a esta otra. Siempre dejo una horquilla de margen que en el fin de semana o en vacaciones es más amplia. Sin embargo, siempre procuro que la hora de irse a la cama sea la misma y siga el mismo ritual: baño, pijama, cena, cuento…A las 9, o 9:30 las tengo a las dos soñando con los angelitos. A veces incluso un poco antes. La verdad es que ellas misma me piden irse a la piltra y cuando estas Navidades, por ejemplo, intenté que la Mayor se quedara más tarde para la cena en común, fui incapaz. Se durmió en el sofá!!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 febrero, 2016 at 23:30

      ¡Jajaja! En Nochevieja a mi bichilla le sobró tiempo para las uvas, el cotillón y el baile de año nuevo. ¡Si cuando yo digo que es incansable…! Como tú, intentamos hacer estas tareas en el mismo orden siempre, pero en los horarios que ella va marcando. Muy,pero que muy de vez en cuando, pide que se quiere ir a la cama con mamá, o que quiere tetis y a dormir. pero lo habitual es que llegue la medianoche y siga danzando por el salón como si fuera mediodía.

  • Responder
    MisOvomellizos
    23 febrero, 2016 at 11:54

    Yo soy superfan de las rutinas… pero claro con mellizos es diferente, además los míos al haber estado ingresados en neonatos venían en algunos aspectos muy “entrenados” aquello de teta a demanda no iba con ellos porque se hicieron a las 3 horas de tomas de esas tres semanas de ingreso y con el sueño lo mismo. Para mi era muy cómodo tener sus horas de sueño y comida, incluso de siesta. A medida que crecen se flexibiliza algunas cosas, por ejemplo la siesta, no debe ser algo impuesto aunque si les he enseñado a que después de comer tenemos “el rato tranquilo” cada uno hace lo que quiere pero en silencio yo me tumbo en el sofá, a día de hoy ellos mismos con 5 años cuando tienen sueño se meten directamente en la cama a echar la siesta no hay lloros ni nada.
    Para dormir lo mismo, la hora de ir a la cama es la que es, solo cambia los fines de semana que sales un rato más o cuando el tiempo mejora, en invierno a las 9 y en verano pues pueden darnos las 11 en la calle pero muy raramente.
    Las horas de comida son las que son…. y procuramos no salirnos mucho de ese horario, si comemos a las 14.15 a diario también en fin de semana. Ellos se adaptan a cada rutina y saben que toca y cuando toca y en torno a ello tienen su propia rutina diaria, saben que vienen del colegio que hay que guardar la mochila, cambiarse de ropa, lavarse las manos, sentarse a comer y lavarse los dientes y como todos los días es igual no preguntan, lo hacen.
    Te repito que todo funciona porque son dos y para nosotros de bebé era muy cómodo y útil seguir determinadas pautas… nos hemos adaptado a ellos y ahora que van creciendo se puede flexibilizar algunas cosas pero otras no. De todo esto saco que a las 9 están durmiendo y nos dejan nuestro rato para nosotros, comen solos y recogen sus cosas y aunque están asalvajados en lo esencial responden bien…. pero obviamente cada niño es un mundo

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 14:52

      Y supongo que con dos a la vez la organización debe ser máxima para poder dar abasto. La verdad es que hasta ahora, este descontrol de mi bichilla no nos parecía tan grave, pero tanta nocturnidad y el temor de que cuando empiece el colegio siga con estos ritmos de acostarse tan tarde y tener que estar obligada a madrugar nos están preocupando un poco. El resto de los horarios diarios, aunque no seamos demasiado estrictos, los realiza con un cierto orden, pero lo de dormir por la noche es que no hay manera. Luego hay cosas que claramente comprende, como que antes de salir a la calle hay que cambiarse de ropa, peinarse, ponerse el abrigo y coger su peluche. Eso sí que lo hace en orden y sin saltarse pasos. Pero la rutina de baño, cena y a dormir no le cuaja. A veces creo que es porque realmente no está cansada y claro ¿cómo la vas a obligar a dormir si no tiene sueño? Creo que por eso fallamos tanto en este punto. Aunque por otro lado parece casi incomprensible que no esté para el arrastre con el trote que lleva durante todo el santo día.

  • Responder
    Berta
    23 febrero, 2016 at 12:27

    Una amiga psicóloga me dijo que los niños agradecen las rutinas. Que les gusta saber qué viene después de cada cosa, y les gusta la seguridad que les aportan las rutinas. Que los niños con rutinas son por norma general más tranquilos (entiéndase que cada niño tiene su temperamento, por supuesto), que están menos ansiosos.

    A nosotros las rutinas nos han funcionado muy bien y nos ahorran peleas y quebraderos de cabeza en el día a día. Mis hijos saben que hay cosas que son básicas y son así: que antes de comer hay que lavarse, que después de comer hay que descansar, que hay que recoger antes del baño, y que por la noche, a partir de las 7.30 o las 8, es una cadena lo que hay: baño, pijama, cena, dientes y pis y a la cama. Y así alguna cosa más, que al final tampoco son tantas, pero que nos facilitan a todos el día a día.

    Luego por ejemplo en fines de semana flexibilizamos un poco, y en vacaciones flexibilizamos más, y se cena y se acuestan un poco más tarde, o después de la cena pues juegan un rato o ven una peli. Y te dire que aunque disfruto de eso también, acabo echando de menos nuestras rutinas, porque claro, a ver quién les dice cuando están viendo una peli o jugando en el jardín después de cenar, que hay que irse a la cama…sin embargo, en la rutina normal ni se lo cuestionan, así es que no hay peleas para acostarlos, por ejemplo.

    Luego en otras muchas cosas que consideramos menos importantes, pues es más caos, claro está. Pero es que la vida con niños en muchos aspectos es caótica. Pero nosotros hemos encontrado creo un equilibrio que nos funciona entre rutinas para lo básico y flexibilidad para otras cosas. Con todos descansados y alimentados, podemos afrontar el día de locos con energía. jajaja.

    ¡Un beso!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 14:58

      Pues esto lo hacemos así, y ella lo comprende, excepto el punto de que hay que irse a la cama. Para empezar no es habitual que se acuesta sola, por lo que hay que darle la teta o pasearla. Pero es que si lo hacemos a la misma hora cada día los que acabamos frustrados somos nosotros. No muestra atisbo de cansancio y podemos estar intentando hacerla dormir durante dos horas que no hay forma de que caiga. Si la dejamos en su habitación relajada, se baja de la cama y se viene donde estemos nosotros. Si todos fingimos dormir, le da lo mismo y se pasea por la casa a oscuras jugando al escondite. Es muy pequeña y por mucho que se lo expliquemos creo que esto de que hay que dormir porque sí, porque ha llegado la hora y es lo que hay que hacer aunque ella no se sienta cansada, no va con sus mini planes. Solemos decir que de vacaciones y durmiendo en hoteles y casas ajenas descansamos mejor y a una hora más temprana que en casa ¡para que veas! Lo que al resto de niño asalvaja a la mía la vuelve medio normal.

  • Responder
    clauminera
    23 febrero, 2016 at 13:37

    Yo soy de rutinas, creo que me facilitan el día a día; tener unos horarios con el niño hace que pueda organizarme mejor (y más ahora con la peque, que con esa no valen aún horarios ni nada, salvo el del baño, en lo demás manda ella y sus ganas de tetita)
    Por supuesto cuando salimos esos horarios se relajan un poco, pero sino, suelo ser muy estricta, mi hijo es muy,muy,muy, activo, y creo que ambos necesitamos que lo sea.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:00

      ¿Y te hace caso cuando dices, por ejemplo, que son la 9 y hay que dormir? Porque mi bichilla se baja de la cama una y otra vez y no hay forma de que se quede dentro, tranquila y relajada.

      • Responder
        clauminera
        1 marzo, 2016 at 12:26

        Le meto en la cuna y de ahí no se escapa, jajaja.
        Pero si, suele estar ya cansado y se queda tan tranquilo jugando un rato con sus peluches o con un cuento, hasta que se duerme. Últimamente de hecho le digo “vamos a dormir” y me da la manita para ir a su habitación. Por supuesto siempre hay días que se niega y arma un número que ni te cuento, pero procuro no ceder.

  • Responder
    Almu Vallejo
    23 febrero, 2016 at 14:01

    Yo estoy a favor de las rutinas siempre y cuando sean de manera respetuosa. Mi chiquitín si no duerme su siesta después de comer no aguanta en pie el pobre, él solito se sube a la cama y se tumba con sólo 18 meses.

    Un abrazo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:01

      Mi bichilla se sube a la cama y finge que duerme. a los 2 minutos se baja y vuelve a su actividad normal y ya ni con teta, ni con paseos, ni con cuentos, ni con nada se acuesta si no es en un horario muy nocturno.

  • Responder
    Mama Puñetera
    23 febrero, 2016 at 14:28

    Hombre, esto como casi todo depende mucho del niño. En nuestro caso a Valkiria le van muy bien las rutinas y yo, meses antes de que empezara la guarde si que fui adaptando sus horarios de comidas y siestas a los que iba a tener. En general creo que las rutinas son positivas, les hacen sentirse seguros al saber lo que toca a continuación… El problema es saltarselas cuando las tienen instauradas, se pone todo del revés! jajaja… Pero bueno, al final todo vuelve a su ser.
    Ya nos contarás…

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:03

      Con la mía no hay manera. Instaurada creo que no hemos tenido ninguna, porque todas las manda a tomar viento. Las de día suelen ser más o menos estables, dentro de una amplitud horaria bastante grande y flexible, pero las de la noche son un caos total. Si la pones en la cama y se baja constantemente ¿Cuántos cientos de veces hay que insistir hasta que por fin se duerma? Porque al final somos nosotros los que nos desesperamos con semejante panorama.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    23 febrero, 2016 at 15:23

    Aquí una a favor de las rutinas desde el minuto 1… a ver, con un recién nacido es complicado pero si a su alrededor se van llevando a cabo las cosas con orden (mismo horario de baño, mismo sitio para la última toma de la noche, silencio de noche, ruido de día), enseguida van captando el tema!!! para mí ha sido fundamental, es que no concibo la maternidad de otra forma porque es la única manera de que todos descansemos y de que todos podamos llevar cierto orden. Yo conozco casos de niños a los que les han dado un toque de atención a sus padres en el cole porque a las 11 de la mañana están que se caen y se duermen en el cole, y eso es síntoma de que esos niños no descansan lo suficiente por las noches… Y ojo, q los míos no han empezado la guardería hasta justo los dos ños y jamás han madrugado, pero como siempre les acostaba a la misma hoya y dormía 12-13 horas, pues siempre se levantaban a la misma hora… como relojes!!! Poco a poco, cuanto más mayores, más les cuesta!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:06

      Si a mí todo esto me funcionó perfectamente hasta los 7 meses, y a partir de esa edad la niña lo mandó todo al traste. Parecía que hubiera nacido con el reloj biológico ya sincronizado y a ea edad se le estropeó. Eso de que mi bichilla se duerma en el cole es lo que temo. Ahora tampoco es que se despierte tan tarde (como mucho a las 9 de la mañana está en pie) y aún así tiene pilas para llegar a la medianoche, a veces sin siesta ni nada. Con esta niña no hay forma de negociar. La hora de la siesta la comprende a la perfección pero la de acostarse por la noche no, y eso es lo que me tiene loca.

  • Responder
    Maria E.
    23 febrero, 2016 at 15:24

    En casa siempre hemos sido muy de rutinas y la verdad es que nos ha ido bastante bien. Cuando son bebés hay que respetar sus ritmos pero como mis peques han ido a la guarde pues incorporamos las rutinas a su vida muy pronto y ellos encantados porque saben cuáles son los pasos a seguir y ya saben que después del baño ya no se juega, se cena, un cuento y a dormir.
    Es verdad que aunque siempre procuramos seguir las mismas rutinas, en verano la cosa se descontrola un poco así que los primeros días del curso de cole o guarde toca volver a empezar

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:19

      Si la cuestión es que los pasos os seguimos y el único que a ella no le cuadra es el de entrar en la cama tras la cena y dormirse porque sí. Se baja de la cama y revolotea por todas partes. Si nos quedamos con ella, le da lo mismo y empieza una fiesta de saltos, canciones, golpes contra la pared. Al final, acabamos todos enfadados, ella sigue sin sueño y nos plantamos en la medianoche, igual que si no hubiésemos hecho el intento de acostarla más temprano.

  • Responder
    Una mama mas
    23 febrero, 2016 at 16:01

    Aquí otra a favor de las rutinas!
    De recién nacido cuesta, pero ya con seis/siete meses comenzamos con alguna. La teta siempre fue s barra libre, pero las siestas de la mañana y la tarde poco a poco la fuimos haciendo rutina. Y a la noche también tenemos la rutina. Eso sí, por ejemplo, si son las cinco de la tarde y no se duerme la siesta, pues ese día no hay siesta, y se va a dormir antes. Y cuando viajamos suelo mantener algunas rutinas como el desayuno y la merienda, que me son los más fáciles de mantener en horario (el desayuno aquí suele ser a las 8am y la merienda a las 17:30)… En fin… Creo que las rutinas les ayuda a ellos a tener un orden y a nosotros también a tener un orden. Cuestan pero ayudan mucho! Animo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:23

      Nosotros vamos al revés del mundo. De recién nacida lo de la vida rutinaria salía solo y con 7 meses esas buenas costumbres dejaron de existir. Lo de que retrase el horario de la siesta aquí es un riesgo, porque normalmente si no ha dormido antes de las 5 se dormirá a las 7 y no para toda la noches, sino hasta las 9, por lo que luego no tendrá ni chispa de ganas de acostarse a ninguna hora. Lo de las rutinas fuera de casa, la verdad es que no me preocupa, porque suele tener mejores horarios que de costumbre ¿es rara mi criatura o no?

  • Responder
    Una mama mas
    23 febrero, 2016 at 16:02

    Se me

  • Responder
    Una mama mas
    23 febrero, 2016 at 16:05

    Se me olvido! No escuches a quienes al primcipio te dicen “no pasa nada porque un día rompas la rutina!”… Al principio la debéis cumplir para que sea rutina! Sino es un mareo para los peques! A mí me lo decían mucho y era un follón porque los primeros dos meses el crio estaba perdido! Hasta que dijimos que se haría rutina y santas pascuas!
    Perdón por el otro mensaje!

  • Responder
    Patricia
    23 febrero, 2016 at 19:59

    También a favor de la rutina. La primera semana cuando nació el bebé dejábamos que él marcara todos los tiempos, y en mi casa no dormía ni el gato! A partir de ahí instalamos la rutina de noche. A las 21h baño, pijama, teta en la habitación con poquita luz y a la cuna. Y de ahí no sale aunque cante una jota! Algunas noches le cuesta pero en general se duerme bien y hasta las 9 de la mañana no nos levantamos. Por supuesto que a lo largo de la noche hace dos o tres tomas de pecho, pero se duerme nada más tomar. En dos semanas empieza la alimentación complementaria y ahí veremos como introducimos algún horario, porque de momento con la teta come cuando quiere. En cuanto a las siestas… ahí si que aunque yo me empeñe en que se duerma no hay manera. Pero sigo luchando.
    Yo no te puedo decir si a los peques les beneficia la rutina, lo que estoy segura es que a los padres sí, y a los peques perjudicarles no creo que les perjudique, en todo caso mejora su calidad de vida si los adultos estamos un poco más descansados y de mejor humor.
    Y está claro que hay días excepcionales y se puede modificar un poco el horario y no pasa nada. Pero como excepción. En nuestro caso el ritual de noche se nos ha ido al traste una vez cada 15 o 20 días por ocio o viajes.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:28

      Es que mi bichilla se trastorno a los 7 meses, de ahí mi preocupación. Desde recién nacida tenía unos horarios estables y fantásticos, pero con la salida del primer diente se volvió muy independiente y las rutinas nocturnas no son para ella. Además, al dormir en su propia cama, puede subir y bajar cuando quiera, por lo que la situación es aún más incontrolable y desesperante cuando debes acostarla cien veces antes de lograr que empiece a parpadear un poco fuerte. Con la alimentación, siendo tan pequeña como la tuya, fuimos también muy flexibles, porque si te emperras en un horario estricto puede que digas que come mal porque no ha querido toda la ración a la 1 del mediodía, cuando alas 3 de la tarde le habrá venido el hambre y se lo comerá todo.

      ¡Jajaja! Claro que a los padres nos benefician las rutinas, pero a mí me preocupa que cuando deba ir al cole y adaptarse a unos horarios estrictos, sea incapaz de hacerlo por este ritmo de vida alocado al que se ha apuntado. Lo de las vacaciones no nos preocupa nada, nosotros queremos hacer más estable el día a día.

  • Responder
    Ana
    23 febrero, 2016 at 20:33

    Yo esttoy a favor dr las rutinas, opino que son necesarias y dan seguridad a los peques, ya no me refiero tanto a horarios estrictos, si no mas bien al horden de hacer las cosas. Por otro lado no te preocupes, con la llegada del horario escolar, se autoregulan de maravilla, las tardes en casa pasan volando, el mio era de dormirse sobre las 11 y ahora con la guarde, si a las 7:30 no esta cenando se me duerme y hasta mañana!! Asi que como tarde a las 8 esta fritito, cena, baño y a dormir!! (Con sus despertares de teta, eso si que no ha cambiado ????)

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:31

      El orden lo llevamos estupendamente, dentro de unos horarios más o menos estables también, y funciona todo durante el día excepto por la hora de irse a dormir de noche.Muchos me dicen que cuando empiece el colegio ya e dormirá a una hora razonable de puro cansancio ¡pero es que no me lo puedo creer! Si a día de hoy no para y parece indestructible ¿qué van a hacer con ella en el colegio para que se duerma tan temprano? Que me lo digan ya, que se lo hago yo en casa para que se le vaya adaptando el cuerpo.

  • Responder
    Mami esto esta chuli chuli
    23 febrero, 2016 at 20:49

    Yo soy partidaria de las rutinas. Siempre lo fui con el mayor como hijo unico y ahora mucho más con los tres. La bebe si es más complicado pero los peques a las 9.30 como muy tarde a las 10 a la cama. Las siestas ya se están reduciendo o incluso no echan pero se levantan descansados y nosotros tambien, que se necesita un ratito antes de dormir sin niños purulando. Un beso.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:32

      Hace meses que perdimos ese ratito de estar sin niña antes de dormir. Justo cuando creíamos que no podíamos ir a peor, porque mi bichilla había empezado a dormirse a las 11 de la noche y no nos daba tiempo para tener ni un segundo de tregua al día ¡cambió para dormirse aún más tarde!

  • Responder
    Crisnasa Blog
    23 febrero, 2016 at 21:46

    En casa hemos llevado rutina desde el principio, con los mismos horarios para comer, dormir… y aún hoy con 10 años sigue con sus rutinas (a excepción de los fines de semana) y creo que le ha ido bien esa vida ordenada aunque también es verdad que ha ido a la guarde desde muy pequeño y yo he trabajado desde después de la baja maternal por lo que todos -el niño y los padres- hemos necesitado siempre de un cierto orden (impagable el ratito de ver la tv por la noche tranquilamente, jejeje).

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:35

      ¡Jajaja! Impagable es poco. Y pensar que una actividad tan poco valorada antes de la maternidad como quedarte en casa viendo la tele cuando el resto de la humanidad anda de parrandeo por ahí se haya convertido ahora en una actividad de lujo… Pero es que creo que si lográsemos que mi churumbelita se acostase algo más pronto, ni siquiera invertiríamos ese tiempo en ver la tele ¡sino en echarnos a dormir lo antes posible! llevamos ya un cansancio acumulado importante.

  • Responder
    María (La cajita de música)
    23 febrero, 2016 at 22:12

    Lo que me he leído con lo del rádar, jajaja. El pipiolillo también le tiene, si yo me levanto, él se despierta, qué cosas!!!

    Nosotros tenemos rutinas porque no nos queda otra trabajando los dos y yendo él a la Escuela Infantil. Pero te confieso que antes de que se terminara mi baja ya empecé a introducir rutinas (flexibles, claro) porque a mí me hacen muy feliz. Necesito orden en mi vida! jejeje

    Feliz día!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:37

      Yo no tengo fama de tan ordenada como tu, pero te aseguro que antes de que naciera esta niña yo no había trasnochado tanto en mi vida. ¿A quién ha salido esta criatura? ¿Cómo puede no estar agotada cada noche? Y para colmo, lo del radar, que para un día que puedo dormir medio bien y madrugar para aprovechar la jornada, tengo que quedarme inmóvil en mi rinconcito de la cama para que ella no se me desvele. Esto no está pagado.

  • Responder
    Tania
    24 febrero, 2016 at 00:42

    Cuando estudié para Educadora Infantil, nos enseñaron que los niños han de tener unas rutinas,pues esto hace que sean más seguros y sepan que pasa en cada momento a lo largo del día. Yo con mi mayor las sigo y como le van bien, con el pequeño también lo haré cuando crezca un poco más.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:38

      ¿Y ellos se adaptan bien Porque la mía de la que reniega es del momento de acostarse por la noche. El resto las llevamos más o menos encarriladas con unos horarios flexibles, pero pisar la cama sin sueño no va con ella.

  • Responder
    Mamá puede
    24 febrero, 2016 at 06:29

    Yo soy muy cuadriculada y voto por las rutinas. Creo que son necesarias y que a los niños les ayudan mucho.

    Eso sí, rutinas adaptadas a los niños quiero decir, mi rutina – obligación es estar a las 8:00 en la oficina pero con los niños siempre hay margen. Tener una rutina a la hora de acostarte no significa que a las 22:00 en punto tiene que estar en la cama si o si, no, habrá días que a las 21:30 te lo pida y otros que serán las 22:30 y no se ha acostado pero por lo general diez minutos arriba o abajo El Niño estará en la cama.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 15:41

      Eso es lo que yo no consigo. Para la comida, baño y siesta sí funciona, pero para la noche no hay manera. En rarísimas ocasiones esta niña ha dicho que quería dormir y era verdad (generalmente lo dice para fingir que ronca y que nos hagamos ilusiones). Eso sí, dentro de su rutina propia, si la acuestas cada día a las 12 de la noche seguro que se duerme rápidamente, pero claro, es que yo ya no llego despierta hasta esa hora. Me hago mayor.

  • Responder
    Ana Anana
    26 febrero, 2016 at 01:01

    Nosotros nunca tuvimos rutinas pero porque somos un desastre. También vivíamos solos en un pueblucho infernal y casi cada semana nos íbamos a nuestra ciudad a casa de mis suegros, y allí todo el día de paseo y en casa ajena pues era muy difícil. El niño me salió fiestero y trasnochador.
    A los 20 meses nos mudamos a la ciudad y con el cambio dejó la siesta, muy a mi pesar. Pero trajo de bueno que cayera rendido mucho más temprano y sin poner pegas. Eso nos ayudó a poner una rutina de hora de dormir.
    Hace dos meses nos mudamos a nuestro propio piso y le montamos su habitación. Gracias a ti me anime a montarle su camita y quitar la cuna colecho esta misma semana y de momento nos va muy bien! En la madrugada se despierta y lo meto conmigo en la cama. Así que dormimos toda la mañana juntitos y la casa pues se queda sin barrer. Hay días que nos levantamos a las once y pico. Pero me da igual, pienso que cuando vaya al cole ya nos adaptaremos y que estos meses que nos quedan lo importante es que él duerma sus horas (unas doce de media).
    También para la hora de comer pues cuando nos va mejor, casi siempre casi a las tres así que tardísimo.
    Así que en mi caso las rutinas las llevamos a medias y muy flexibles, excepto en la hora de dormirse, que es cena, lavar dientes, cuento y apagar la luz sobre las diez.
    Por eso tú aprovecha que al no trabajar lo importante es la bichilla y ya nos tocará pringar cuando vayan al cole. Por cierto, el mi guguín tiene dos años y medio.

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 16:37

      Al final, creo que vamos a acabar así, encomendándonos al inicio del colegio y al cambio de ambiente para ver si eso hace efecto en ella.Porque de momento lo del cambio de habitación va a saltos, un rato sola, otras horas con nosotros, según le de la gana cada día. Curiosamente, la siesta sí que la reclama y la hace normalmente, pero eso no implica que el sueño nocturno tenga intención de regularizarlo de la misma forma. Por la noche suele dormir unas 9 horas y en las siesta 2 más, con lo cual hace un descanso normal repartido durante todo el día,pero claro, eso de acostarse tan tarde nos tiene destrozados porque la mía no se despierta tan tarde como el tuyo. No hemos insistido con las rutinas antes porque lo llevábamos bastante bien,pero el hecho de que cada vez sea más noctámbula nos tiene agotados. Debemos ir para viejos y su vitalidad nos desborda,porque daríamos lo que fuera por poder adelantar nuestra hora de acostarnos.

      Total, u al final me veo llegando a septiembre y al inicio del colegio sin grandes avances en este sentido, pero bueno, decían en nuestro grupo de crianza que no se conoce el caso de ningún padre ni madre que haya muerto por la falta de sueño durante esta fase, así es que resistiremos.

  • Responder
    La Hobbita
    28 febrero, 2016 at 20:14

    Yo estoy a favor de las rutinas en la teoría… En la práctica… bueno, dame unos meses y ya te cuento! ;p

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 febrero, 2016 at 16:40

      ¡Jajaja! Ya estás metida en faena de lectura blogueril. Entonces es que todo habrá ido muy bien ¿no?

  • Responder
    Bitacoras.com
    3 marzo, 2016 at 00:40

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Ha llegado ese momento en nuestras vidas en el que estamos haciendo el pensamiento de introducir ciertas rutinas en el día a día de mi bichilla. Desde que nació, se me ha criado asalvajada ¡y tan felices, oye! Con su teta…

  • Responder
    srajumbo
    7 marzo, 2016 at 21:01

    Yo viví sus primeros 3 años sin rutinas ni horarios fijos. Cuando tienes un negocio como el nuestro, es complicado seguir siempre el mismo horario. Y cuando empezó el cole, el solito se fue haciendo sus rutinas y horarios, y es el encargado de recordarmelas jaja. De todos modos en verano yo soy partidaria de pasar e horarios y dejarles disfrutar así que aunque hubiera tenido rutinas antes, en verano me las hubiera cargado. Ahora estamos genial porque el las va marcando y en cambio llega el finde, y no es de los que se despierta a la misma hora del cole, el muy jodio debe distinguir porque duerme hasta las tantas y deja dormir a su mamá 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      8 marzo, 2016 at 20:39

      Nosotros podríamos tener rutinas estrictas prácticamente todos los días, pero nos hemos amoldado a sus necesidades en lugar de acoplarla a ella a nuestros horarios, hasta que se nos ha desbordado todo. Esta disfruta todo el año lo que le da la gana, sea día laborable, fin de semana o vacaciones. Yo espero que el colegio le suponga un buen cambio para incorporar rutinas, pero como aún queda mucho tiempo, por otro lado temo que no lo haga y que se vaya durmiendo por las esquinas después de tanto trasnochar.

  • Responder
    Lai - Asi piensa mamá
    10 marzo, 2016 at 17:30

    yo en la teoria estoy a favor, aunque tenemos implementadas bien pocas en casa jeje. Oye lo del radar sera innato…mi hija ahora que va al colegio tan temprano, intento moverme y me atrapa cual koala para que no me mueva, o sino, no he llegado a la cocina y ahi la escucho detras mio jeje La ventaja de esto es que el fin de semana me quedo yo durmiendo hasta tarde y el padre se levanta con la mayor 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      14 marzo, 2016 at 16:28

      ¡Jajaja! Anda,alguna ventaja tiene. Mi bichilla si me bajo de la cama se baja también. A veces aguanta un cuarto de hora más, pero poca cosa. De hecho, como tenga que levantarme para ir al baño durante la noche ¡se masca la tragedia! Yo no quiero que me estalle la vejiga pero como ella dé un manotazo al aire y no me encuentre, empieza el drama.

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