Primeros pasos

8 claves para elegir una clínica de fertilidad

elegir una clínica de fertilidad

Poco puedo hablar yo de fertilidad, aunque es cierto que con lo apretados que somos en esta casa antes de decidirnos a buscar a mi bichilla ya valoramos todas las alternativas posibles: que llegara muy deprisa y de forma natural, que tardara mucho en aparecer en nuestras vidas y comenzásemos a desesperar, que uno d ellos dos tuviese algún problema de fertilidad desconocido hasta el momento, que fuésemos estériles, que tuviéramos que recurrir a la adopción sin saber si cumpliríamos las condiciones idóneas para poder acceder al trámite… Al final, lo nuestro fue una concepción estándar sin nada especial. Pero desde que escribo en este blog, he conocido cantidad de casos de parejas con complicaciones a la hora de tener a sus hijos. También he visitado alguna clínica de fertilidad y trato de saber un poco acerca de los tratamientos que ofrecen, pero claramente, no es lo mismo informarse sobre un tema que vivirlo en nuestras propias carnes. Por este motivo, hoy he decidido ceder un hueco en mi blog a los expertos de Fertilab, a fin de que las parejas que andan planeando ser padres y se encuentran un obstáculo en el camino, puedan tener unas pautas fiables a la hora de decidirse a elegir una clínica de fertilidad.


Según el estudio “La Infertilidad en España: Situación Actual y Perspectivas”, aproximadamente un 15% de las parejas en edad reproductiva no pueden tener un hijo. Al menos, no de forma natural. Por eso, el siguiente paso de los que no quieren rendirse es buscar ayuda. La infertilidad es algo más que una palabra que se evita en público. Es, sobre todo, una realidad de muchas parejas a las que se les bloquea su sueño.

Una de las decisiones más importantes es la elección de la clínica de fertilidad. Las personas que sufren infertilidad tienen claro lo que quieren pero no saben cómo va a ser el camino que se les dibuja. Inevitablemente, son muchos los interrogantes que se plantean. ¿Qué centro es el mejor? ¿Por qué debería apostar por uno y no por otro? ¿Qué debo valorar antes de escoger una opción?

Actualmente, existen más de 250 centros de reproducción asistida en nuestro país. Objetivamente, es difícil establecer un criterio para elegir uno de ellos. La ciencia, la tecnología, la experiencia o los casos de éxito son importantes pero no podemos olvidarnos de valorar los factores más personales.

Cómo elegir una clínica de fertilidad

La primera impresión

Tu relación con la clínica empieza desde el momento en el que abres la puerta. Todo influye. ¿Cómo te sientes? ¿Qué te transmiten? Ten en cuenta los pequeños detalles y tu punto de vista más personal.

El valor de la información

La comunicación es clave para el desarrollo del tratamiento. La confianza y la transparencia te permitirán crear un vínculo más cercano y cálido con el equipo médico.

Una clínica certificada

Asegúrate de que la clínica se toma en serio la calidad y está verificada por asociaciones independientes.

Innovación y tecnología

La infertilidad requiere la última tecnología. Solo así es posible conseguir las tasas de éxito más elevadas.

Comparar y reflexionar

Antes de tomar una decisión, valora lo que te ofrecen las distintas clínicas de reproducción asistida: los tratamientos, las técnicas, el equipo humano, los precios…Es recomendable acudir a tres o cuatro centros y reflexionar acerca de la información que recibas.

El factor masculino

Un 30% de la esterilidad tiene como causa un factor masculino. Es importante que los diagnósticos tengan en cuenta ambos miembros de la pareja. Contar con una Unidad de Andrología añade valor a la clínica. Además, la intervención del andrólogo mejora la tasa de gestación y el rendimiento de las técnicas.

El mejor equipo

Profesional, plural y con vocación. Esa es la fórmula. Y es que el mejor equipo es el que integran médicos de todas las disciplinas: ginecólogos, andrólogos, psicólogos, embriólogos, fisioterapeutas y expertos en terapias naturales. Asimismo, también es importante que siempre os atiendan los mismos profesionales. Desde el inicio hasta el final del tratamiento. Solo así conocerán todos los detalles de tu caso.

Estudio psicológico preventivo

Apoyo. Prevención. Estrategias. La figura del psicólogo es clave para vivir el proceso de una manera más sana y adaptativa. La infertilidad supone un choque de emociones pero con la ayuda psicológica adecuada, esta experiencia no se convertirá en una crisis vital crónica. En Fertilab, realizamos un estudio psicológico preventivo a todas las mujeres y parejas que deciden iniciar el proceso con los siguientes objetivos:

  • Detectar dudas o dificultades que se presentan al inicio del proceso.

  • Conocer y revisar los recursos adaptativos individuales de cada persona.

  • Valorar, coordinar los datos y promover la toma de decisiones iniciales.

  • Delimitar el resto de áreas de la vida del paciente que pueden interferir en el proceso emocional a lo largo del tratamiento.

Y sobre todo, recuerda que caso es distinto. No todo son números. Ni porcentajes. Detrás de la infertilidad hay personas e historias reales. Exige atención personalizada. No es una opción, es lo que te mereces. Desde 1978, han nacido 5 millones de niños gracias a las técnicas de reproducción. Escoger la mejor clínica de fertilidad es el punto inicial de este camino para que se cumpla el sueño del embarazo.

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5 Comentarios

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    28 abril, 2016 at 09:23

    Uyyyyy te puedo asegurar que depende de muchas más cosas, si es el primer tratamiento si que miramos aspectos así como muy de catálogo pero una vez conoces de que va el tema hay otras muchas cosas muy importantes y que al principio por desconocimiento pasamos por alto…te lo dice una que ya ha pasado por tres lugares diferentes.

  • Responder
    marigem
    28 abril, 2016 at 09:26

    Hola!!!!! Me ha gustado especialmente lo del factor masculino porque hasta hace nada, por desgracia, se “culpaba” directamente a la mujer de cualquier problema de fertilidad.
    Hace poco estuve hablando con una señora de ochenta y tantos años y me dijo que no había podido tener hijos porque de pequeña la habían operado de apendicitis y seguramente había quedado “algo mal”. Ufffff, en esos tiempos no había medios pero no sabemos quien podía tener el problema, podía ser cualquiera porque casualmente el marido también se había operado de apendicitis, en la mili por más señas. Aparte, no veo la relación, pero bueno, la mujer siempre tenía la culpa.
    Y lo de la primera impresión también lo veo vital, puede parecer superficial pero dice mucho que a la primera uno se sienta cómodo.
    Muy feli jueves.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    29 abril, 2016 at 12:43

    ¡Un poco más y nos comemos! Hoy he publicado yo lo mismo pero desde el punto de vista de la paciente ????

  • Responder
    De Mi a Mama
    1 mayo, 2016 at 00:30

    Está muy bien dar visibilidad, desde mi punto de vista es muy importante la flexibilidad de horarios de la clínica y que sean compatibles con los de la paciente, nosotros desechamos una clínica, cuando prácticamente lo teníamos todo cerrado, porque me dijeron que los horarios de todos los controles eran de 8:30 a 11 de la mañana, le dije que eso era imposible trabajando, me dijeron que me daban justificantes médicos del hospital, a lo que le conteste y que le digo a mi jefe??? que me estoy muriendo, porque para tener que ir día sí, día no al hospital y llegar 2 horas tarde a trabajar muy grave tiene que ser, así que descartamos la clinica, estos tratamientos ya son bastante estresantes, como para sumarle más estrés por los horarios de las citas.
    Saludos!

  • Responder
    ANANANADOS
    9 mayo, 2016 at 23:16

    Enhorabuena Lucía por tu blog y por atreverte a dedicarle una entrada a algo que no conoces de primera mano, pero que como dices, afecta a muchas parejas, cada vez más.
    Personalmente he pasado por la experiencia, y es un mundo.
    En nuestro caso no había ningún problema, las pruebas estaban OK, sencillamente no nos embarazábamos de forma natural. Causa más probable, que habíamos retrasado el tener hijos más de la cuenta. A partir de los 35 las probabilidades de concebir de forma natural disminuyen rápidamente.
    Yo lo primero que le diría a una pareja que ya sabe que quiere tener hijos es que vayan al médico de familia cuanto antes y le digan que quieren tener un hijo, para que les indique si es conveniente algún complemento como ácido fólico, que les pida una analítica para comprobar que todo está bien, y para que quede constancia en el historial médico la fecha desde la que empiezan a intentar tener un hijo. Esto es importante porque los tratamientos de fertilidad son muy costosos y en algunas Comunidades autónomas están incluidos dentro de los servicios de sanidad pública, pero como suele haber grandes listas de espera, a veces tienen protocolos por los que no pueden derivarte a estos tratamientos sin que previamente hayas estado intentándolo de forma natural por un tiempo. En mi caso (Madrid) no te derivaban hasta que no había pasado un año sin resultados.
    Primero te meten en el programa de reproducción asistida básico (inseminaciones artificiales), donde el único requisito que te piden es no haber cumplido los 40 años (la mujer): te hacen una batería de pruebas a ambos miembros de la pareja, un diagnóstico de posibles causas de infertilidad, y si la inseminación está indicada te hacen hasta un máximo de 4 tratamientos seguidos. Si tras 4 tratamientos no hay embarazo, te derivan a fecundación in vitro, donde entras en una lista de espera que ronda los dos años (hablo de Madrid). Cuando te llaman para comenzar un tratamiento de fecundación in vitro verifican de nuevo que no haya cumplido los 40 la mujer, y que no se tengan hijos, porque si ya tienes hijos no pueden hacerte el tratamiento.
    A nosostros nos fallaron las 4 IA, y por edad no queríamos esperar 2 años a que nos llamasen, así que optamos por un centro privado.
    Lo primero que hay que hacer es (si se tiene seguro médico privado) comprobar si este servicio lo cubre o no, las condiciones, centros adscritos, etc… Hay muy pocos seguros privados que cubran este servicio completamente, pero los hay. Si sois previsores podéis haceros un seguro privado que lo cubra con antelación (por si acaso), ya que los periodos de carencia son de varios meses.
    En mi caso mi seguro sí lo cubría, pero sólo dos tratamientos. Esto es importante porque para ellos lo mismo da una inseminación artificial que una fecundación in vitro, pero económicamente no valen lo mismo. Así que mejor gastar los tratamientos en fecundaciones in vitro que en inseminaciones (por un tema estadístico de tasa de éxito básicamente). Si además llevas ya un historial médico con varias IA fallidas, en la clínica privada no te van a proponer otra IA, te van a pasar directamente a FIV.
    La medicación no te la cubre ningún seguro médico privado (la seguridad social sí te la cubre) y es una partida importante (puede alcanzar de media unos 1000€).
    Para elegir centro privado, personalmente, tengo clarísimo que hay que ir a uno de los mejores, aunque sea más caro, pero es fundamental que tengan los equipos más punteros tecnológicamente hablando y los equipos humanos con mayor experiencia posible. Esos dos factores son los clave para conseguir mayores tasas de éxito.
    Los horarios son un must. Las clínicas buenas abren todos los días del año en un horario bastante amplio, porque no intentan acoplar la ovulación de las mujeres a sus horarios, sino que ellos adaptan sus horarios a la ovulación de las mujeres. En la Seguridad social esto no es así, el horario es de mañana, no se hace nada en fines de semana, ni festivos, ni vacaciones, con lo que es más difícil y más lento conseguir el ansiado embarazo.
    Hay muchas muchas muchas más cosas que contar sobre los tratamientos de reproducción asistida, pero no me quiero alargar más.
    Sólo dar muchos ánimos a quienes estén viviendo esta experiencia porque no es sencillo. Se viven muchos nervios, mucho estrés y muchos altibajos emocionales (más las mujeres por razones obvias: los tratamientos conllevan un buen chute hormonal). ¡Sois muy valientes, no os desaniméis!

    Seguramente me anime a escribir una entrada en mi blog sobre el tema.
    Saludos a todos!!

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