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Elegir colegio. ¿Tienes plaza? ¡Enhorabuena!

Elegir colegio. Lo que quieren saber de tu hijo antes de empezar P3

¡Se acabó! La operación para elegir colegio, uno supuestamente adecuado para mi bichilla y para nuestra situación familiar, ha llegado a su fin. El viernes salieron las listas definitivas de niños admitidos en cada centro, y con estas modernidades de internet, pudimos enterarnos del resultado mientras desayunábamos y sin salir de casa. Allí estaba el dossier de mi bichilla en formato on line, donde se exponía que había sido aceptada en el colegio que habíamos elegido como primera opción, y por el que nos habíamos mudado a lo loco y sin tener la certeza de que pudiese ser inscrita en él, hacía poco más de un mes. Pero hemos tenido suerte, o no, quizás ha sido un proceso de lo más normal, porque sin hacer chanchullos, y siendo el Pueblucho Infernal de distrito único a la hora de asignar las plazas escolares, hemos logrado nuestro objetivo teniendo sólo los 30 puntos básicos que nos correspondían por estar empadronados en esta localidad. Nos dijeron en las jornadas de puertas abiertas que el año 2013 fue de natalidad baja en esta zona, y que prácticamente todos los niños deberían lograr plaza en el centro demandado como primera opción. Pero claro, hasta que no tienes la confirmación siempre te queda la duda de si será tu churumbel el que no logrará el objetivo. No sé si en el resto de España será igual, pero en Cataluña el proceso de espera se hace largo.

1. La preinscripción. ¡Con cita previa y todo para entregar los papeles! Y no, nuestra primera opción no era un colegio concertado de normas estrictas, sino el más liberal de los públicos del pueblo. Eso me hizo temer que la demanda fuese tan alta que se estuviesen viendo obligados a atender la entrega de las preincripciones con cita. Pero viendo el resultado (51 solicitudes para 50 plazas) ahora entiendo que debía ser una mera forma de organizar la entrega y de no hacer esperar a la gente. A toro pasado todo se ve muy lógico, pero cuando no sabes nada del procedimiento a seguir, una tiende a dramatizar y a verlo todo como un obstáculo.

2. Sonsacar información. Con el jaleo de la mudanza, pedí cita para entregar el papeleo más o menos a la mitad del plazo establecido. Así es que al llegar, le pregunté a la jefa de estudios qué tal iban con la solicitudes, si habían recibido muchas, si pensaba que con nuestros 30 puntos escasos tendríamos posibilidades de que mi bichilla fuese admitida… Pero la señora era la discreción personalizada y ni un poquito de información le saqué.

3. Las listas provisionales. Que ni son provisionales ni nada, pero un par de semanas después se publicaron los listados con los datos de cada alumno, la puntuación que le correspondía y un número de desempate por si debían ir a sorteo. No sirve para quitar incertidumbre, sólo para saber que los datos de tu hijo son correctos, que no le han puesto puntos de menos en el baremo, que el orden de los colegios que habéis solicitado está bien, y que no se haya traspapelado vuestra solicitud y no aparezcáis en ningún listado ¡esto debe ser como para que te dé un parraque! Lo único bueno de este paso intermedio es que puedes conocer cuántas solicitudes se han recibido en el colegio que tú has colocado como el preferido de tu familia. Y ahí es donde vimos que para las 50 plazas del colegio de mi bichilla había 51 solicitantes. ¡Sólo nos hubiera faltado que se hubiese quedado fuera por un solo puesto! Así es que sin ser nada definitivo, allá que llamé al colegio para preguntarle a la señora de las incógnitas si con esos números nos podíamos dar por admitidas. Y ella me dijo que era prácticamente seguro que sí, pero que oficialmente no podía confirmar nada, porque a las malas lo que se hace en esos casos es admitir a esa única criatura que parece descartada de entrada. Sin embargo, al revisar las listas provisionales e incluir modificaciones por errores varios, el número de solicitudes para nuestro colegio bajó de 51 a 47. ¡Ahora sí que se tenía que complicar mucho la cosa para quedarnos fuera!

4. El sorteo. Menos mal que no tuvimos que ir a sorteo para elegir colegio, porque en Cataluña el sistema es este: te asignan un número entre el 0 y el 150.000 (más o menos, dependiendo de las nuevas solicitudes que haya ese año). El día del sorteo se extrae un único número al azar. Este año ha sido el 4.913. Esto quiere decir que a parir de este número, todos los solicitantes tendrán preferencia para elegir colegio, según las opciones que pusieron en el momento de la preinscripción. Por ejemplo: si tu mochuelo tenía el número 5.000, también entraría en su primera opción con seguridad. Pero si tenía el 4.000 ¡pierde casi toda esperanza y espera a ver cuál de tus otras opciones te va a tocar! De ahí la importancia de rellenar el formulario de preinscripción con todas nuestras opciones por orden de preferencia, ya que si no te asignan la primera, al menos la segunda, tercera, o cuarta que sean de tu agrado. De lo contrario, la administración te asignará una plaza con seguridad, porque no van a dejar a ningún niño sin escolarizar, pero a saber en qué colegio. Lo que yo no sabía es que no todos los niños necesitan desempatar. Es decir, en el caso de mi bichilla, como para 50 plazas había 47 solicitudes, independientemente de que nuestro número para el sorteo fuese bueno o malo (digamos que era regular, porque andábamos por el 63.000) no tendría que competir con otros niños, ya que otorgando plaza a todos los solicitantes de primera opción, aún sobraban 3 para repartir entre niños que lo hubiesen escogido como segunda, tercera, etc. Pero esto no lo sabía, y pensaba que el sorteo era obligatorio para todos.

5. ¿Cuándo perder la esperanza? Pues no deberíamos perderla nunca, porque una vez resuelto el sorteo, analizados los baremos y comprobadas las listas definitivas, cada centro puede publicar su lista de espera, de forma que si de entrada te han asignado plaza en un colegio que no era tu primera opción, pero entre junio y septiembre se produce alguna baja, renuncia, o cualquier eventualidad, aún podrías aspirar a tener un poco más de suerte. Desde luego, no es la situación ideal, pero por lo menos es un resquicio para lograr plaza en el colegio que hemos considerado mejor.

Pues esto es todo por hoy en lo que a elegir colegio se refiere. En junio formalizaremos la matricula (ojo, porque aquí están exigiendo tener todas las vacunas al día, y no me parece mala idea con la de casos de enfermedades casi erradicadas que están volviendo a resurgir) y en septiembre ¡mi bichilla irá por primera vez al cole! ¿Habéis solicitado plaza para vuestros hijos este año por primera vez? ¿Habéis tenido suerte y os ha tocado el colegio que habíais elegido como primera opción?

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6 Comentarios

  • Responder
    Anónimo
    25 mayo, 2016 at 07:41

    nosotros nos qdamos sin la primera sin la segunda y tercera opción pase un momento de nerviosismo tremendo pensé otro año de guarde pero al final me decidí por no hacer casos a los rumores y ir a un cole q no nos gustaba y la verdad q detrás de mi an ido un montos de padres así q estoy contenta en septiembre empieza en el aula de dos años

  • Responder
    Marta García
    25 mayo, 2016 at 09:17

    Felicidades entonces!! Yo recuerdo el dia del si a la primera opción como una fiesta! 🙂

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    25 mayo, 2016 at 10:17

    Aquí no suele haber problemas de plaza si solicitas el colegio que te corresponde jejejejej…oye lo de las vacunas me parece muy bien.

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    MuxuNeko
    25 mayo, 2016 at 10:17

    Felicidades! Es un proceso agónico, nosotros el año pasado lo pasamos fatal pero al final hubo suerte. Por cierto, los colegios te piden la cartilla de vacunación an la matrícula pero según tengo entendido si algún niño no la tiene al día no pueden negarse a escolarizarlo. Así que no sirve de nada… >:(

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    clauminera
    25 mayo, 2016 at 13:14

    Nosotros hemos tenido suerte, también está admitido en la primera opción y con sorteo. Aquí sacan 2 letras y según ellas, por orden alfabético de apellido van entrado. Menos mal que salieron unas cercanas a nuestro apellido porque muchos niños se han quedado fuera este año, debe de haber habido babyboom en el 2013.

  • Responder
    La Hobbita
    27 mayo, 2016 at 11:09

    Pues ya está! Ya tenéis cole para la bichilla! Ay, como pasa el tiempo! Aquí en Madrid no se como va porque tengo amigas que llevan a sus hijos al cole allá donde cristo perdió el gorro… por elección!! O_o. Así que ni idea.

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