Inventos útiles

Pizarras para niños. Arte y aprendizaje ¡todo en uno!

pizarras para niños

Creo que en mi infancia, la primera pizarra que conocí debió ser la del colegio. Con posterioridad, sí recuerdo haber tenido varias pizarras para niños: de esas mágicas como el Telesketch, que se borran solas y pintaban como por arte de magia, también de tizas, con un reloj y un ábaco en la parte superior, y más tarde las llamadas pizarras Vileda, en las que podías usar un rotulador especial y borrarlo una y otra vez. Siempre había quien metía la pata y usaba uno normal, y en las peores ocasiones, uno permanente ¡hasta en la universidad tuve profesores que cometieron este terrible error alguna vez! El caso es que las pizarras para niños están a la orden del día y a esta casa llegaron de forma muy precoz. Hace unas semanas, con esto de la mudanza, ha salido a relucir una pizarra baratísima, magnética y para rotulador, a la que mi churumbelita le está dando un uso bastante diferente, porque se ha convertido en el soporte ideal para jugar con sus pegatinas. Las puede poner y quitar varias veces, ya que al ser una superficie lisa y nada porosa apenas pierden adhesivo, no deja marca en otros muebles y el juego es infinito hasta que acaba por romper alguna, se cabrea y le da la patada a la pizarra. Así es que hoy voy a hacer balance de todas las pizarras para niños que hemos conocido en esta casa, y de algunas otras que seguro que están por llegar.

pizarras para niños convertibles

1. Pizarras para niños convertibles. La de mi bichilla es el Area Natural de Imaginarium, regalo de navidad cuando no tenía ni un año pero empezaba a interesarse por las letras y los números. Lo que nosotros queríamos era tener una superficie con piezas magnéticas, pero sus tíos se estiraron mucho con el regalo y nos trajeron a casa el pack más completo que encontraron. Entramos en pánico con las acuarelas y los rotuladores, pero la versión de tiza y la de pizarra mágica en la que se pinta con un objeto metálico y se borra sin dejar rastro ¡eso lo hemos explotado mucho! Se puede usar abierta o montada en forma de trípode. Cuando ya caminan y se tienen en pie con algo de gracia y soltura sin riesgo a volcar todo lo que se les ponga por delante, podemos optar por la pizarra infantil de pie. Es parecida a la anterior pero en lugar de ser de sobremesa pueden jugar con ella sin sentarse y correteando ¡esto suma muchos puntos a su favor! Sobre todo para los niños inquietos como la mía, que hasta la tele y la tablet las usa en movimiento. Tiene una parte para tizas, otra para rotuladores borrables, piezas magnéticas, y este modelo no es muy alto, por lo que con 2 años la tendrán a su altura.

Otra opción que ofrece la pizarra de Peppa Pig es la de usarla montada sobre las patas o colgada de la pared. Lo que menos me gusta es que hay que girarla de uno otro lado, dependiendo de con qué parte quieran jugar los niños, ya que una vez montada, sólo es practicable por un lado. Y para el ahorro total, nada como tener un escritorio pizarra, o viceversa, ya que tenemos las funciones de ambos inventos en un solo juguete. Pueden jugar dos niños a la vez, cada uno en la actividad que prefiera y luego queda todo bien recogido en el interior de la pieza que hace las veces de escritorio.

2. Pizarras sencillas. Esta pizarra con tiza y borrador es de lo más simple, pequeña, manejable y casi portátil. A veces, los niños no necesitan tanta parafernalia para improvisar artísticamente, y es una buena opción si no queremos gastarnos un dineral antes de comprobar si esta actividad les gusta o no. Por 5 euros (con las tizas incluidas) puedes convertir en una pizarra cualquier rincón de la casa con la pizarra adhesiva. Es un rollo de 2 metros que puedes recortar y adaptar como quieras, pegándolo en la pared como si fuese un vinilo. Las pizarras Aquadoodle  juran que se puede pintar sin manchar, pero yo no las he probado y no puedo dar fe de ello. Lo que sí tengo en casa son unos rotuladores de esos que supuestamente no dejan marca y no os quiero ni contar cómo están las silla del salón. Pero dicen quienes la han probado que es cierto que las manchas de estas pizarras para niños desaparecen. Existen varios tipos de productos de Aquadoodle, desde pequeñas pizarras portátiles hasta otras gigantes para poner directamente sobre el suelo.

pizarras para niños mágicas

3. Pizarras mágicas. Dentro de las pizarras mágicas, todas son prácticamente iguales, y solo se diferencian por la forma o el color. La Megasketcher  está bastante bien, e incluye sellos con formas para facilitar el dibujo y un asa de transporte. Pero seguro que hay churumbeles a los que se les van los ojos detrás de las pizarras mágicas con sus personajes preferidos, como esta pizarra mágica de Minnie, que curiosamente ¡no es cara! 15 euros cuesta. Y si lo que necesitamos es un entretenimiento de tamaño reducido, podéis valorar la pizarra mágica de viaje de la Patrulla Canina. Ocupa más o menos la palma de la mano pero funciona igual que las demás.

Otro tipo de pizarras para niños que también me parecen mágicas, son las pizarras enrollables. Las suelen hacer artesanalmente varias mamás mañosas que conozco, por lo que se pueden personalizar de principio a fin, eligiendo los textiles o la forma que queremos que tengan. Mi bichilla tiene una de lunaritos y es fantástica para llevarla de un lado a otro, porque no pesa absolutamente nada. Podéis ver algunas muestras en la web de Margus Handmade.

¿Vuestros hijos han tenido pizarras para niños? ¿Sólo un modelo o de todo los habidos y por haber? ¿Cuáles han sido sus favoritas?

Esto te puede interesar

6 Comentarios

  • Responder
    Teacher Nerea
    2 junio, 2016 at 09:22

    Mi macaca tiene una pizarra de Eurekakids, por un lado es magnética y veleda y por el otro clásica.

    La usa mucho desde los 16 meses. Pega imanes y pinta en la pizarra clásica. Lo de pintar con rotuladores no lo usa mucho porque le forré la mesita del salón con papel y se pasa las horas pintando allí ????

  • Responder
    sradiaz
    2 junio, 2016 at 10:18

    Esta niña tiene una pizarra magnética y otra a tizas que aún no me atrevo a darle porque ha vuelto a meterse todas las cosas nuevas a la boca.

  • Responder
    marigem
    2 junio, 2016 at 10:34

    Me chiflan las pizarras!!!! Yo tuve varias, una enorme con bolitas para contar, su relojito y su todo. Y tuve varias más pequeñas, la mágica…me has hecho darme cuenta de que tenía muchas, nunca l había pensado.
    Y mis hijos también tuvieron varias, es un juguete educativo, interesante y que no debería faltar nunca.

  • Responder
    Ely-mamadediaydenoche
    2 junio, 2016 at 11:01

    Yo quiero conseguir una pizarra de las que se enrollan para llevar en el coche y sacarla en caso de necesidad o cuando vamos al médico, por ejemplo, que los niños se aburren como ostras. Un abrazo

  • Responder
    nosoyunadramamama
    3 junio, 2016 at 09:12

    a mí me encantaban en todas las versiones!!! vamos, hasta la del cole me pirriaba, jajaja… por aquí tenemos la de la Patrulla Canina, las que veo guays son las enrrollables para los viajes!!

  • Responder
    Aprendemos con mamá
    6 junio, 2016 at 15:40

    Las pizarras son geniales

  • ¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!