Crianza

Operación pañal. Pañal fuera

pañal fuera retirada del pañal

Hace casi un año desde aquellos primeros instantes en que mi bichilla de 20 meses empezaba a anunciar sus ganas de hacer caca y nosotros, como primerizos, creímos que sería una adelantada a su época y que nos estaba avisando de que podíamos iniciar la operación pañal a nuestra voluntad. Quitar el pañal por completo nos daba pánico, así es que optamos por usar un orinal que al principio le hacía mucha gracia pero que en pocos días empezó a detestar; nos fuimos de vacaciones y pasmos del tema; cuando volvimos seguimos pasando; en navidad pedimos a los reyes un reductor de la taza del váter y desde entonces la sentamos en él varias veces al día. Pero ni ella avisaba de que tenía ganas de hacer algo ni nosotros solíamos acertar con los tiempos. Ahora que ha pasado de los 2 años y medio y que se pasa el día desnudándose, quitándose la ropa y el pañal y estamos en la recta veraniega final antes de la entrada en el colegio, decidimos aprovechar el puente de San Juan que tuvimos la semana pasada, para meternos en faena y reanudar la operación pañal fuera. A día de hoy, una semana después, este es el panorama por el que hemos pasado.

Día 1. Nos levantamos a las 8 de la mañana y ante la pregunta de si quiere ir al baño no muestra el más mínimo interés. Para no liarla en el primer intento, le quito el pañal de la noche (algo mojado) le pongo sus braguitas de princesas y pasamos a desayunar, pintar, bailar, ver la tele… hasta que, como veo que no tiene intención de avisarme de nada, a las 2 horas la siento en el váter. No ha tenido escapes pero tampoco hace nada allí dentro. A los 5 minutos de sacarla del baño, veo que en las bragas le cuelga un bulto bastante sospechoso. Efectivamente, se ha hecho caca y no le ha dado la más mínima importancia. Eso sí, en cuanto le advierto de lo que tiene ahí pegado (por si ella no se ha dado cuenta) me dice que vayamos corriendo al váter, tiramos la caca y se niega a ponerse esas bragas sucias otra vez. ¡Qué poca confianza en mis medidas higiénicas! Lógicamente, la equipo con ropa interior limpia, la dejo campar a sus anchas hora y media más y la siento de nuevo en el váter antes de comer. ¡Acierto! Pipí en su sitio. Niña seca que come, se acuesta a dormir la siesta (con pañal), se levanta seca y sin querer ir al baño y así hasta las 4 de la tarde, momento en el que dice que tiene pipí, y acierta. Envalentonados, decidimos salir a la calle con la fresca, casi a las 8, tras haberla puesto a hacer otro intento antes de salir por la puerta de casa pero parapetados para lo peor en el camino. Salimos de paseo, compramos 5 bragas más, cenamos en la calle, volvemos a casa y mi mochuela no ha soltado ni una gota. De regreso a casa, la sentamos en el váter antes de dormir ¡y premio! Pipí en abundancia, colocamos el pañal y a pasar la noche.

Día 2. Día de fiesta y con su padre en casa. Mañana estupenda porque mi bichilla seguía sin dar señales de querer orinar pero más o menos cada 3 horas la poníamos y algo hacía. Siesta y noche seca por completo. Llegada de la caca ¡y pipí al suelo! Se despierta de la siesta y como siempre lo hace de mal humor, se niega a sentarse en el váter. Se le vuelven a juntar las 2 horas de siesta con otra hora más de desinterés por el baño y, catarata delante del sofá mientras intentaba trepar a él. Tapicería algo perjudicada, pero poca cosa. Por lo que parece, queda impresionada con el derrame y no terminó la faena en el váter, así es que al cabo de una hora nos viene gritando “quiero váter, quiero váter” pero ya estaba chapoteando alegremente en un mini escape. Lo del pañal fuera no lo acabamos de ver.

Día 3. Mañana ideal de no pedir nada pero de no chorrear tampoco. Siesta y noche completamente seca. Visita a Ikea con su pis correspondiente a mitad del recorrido bien localizado en el baño familiar del centro comercial. Vamos a comer a casa de familiares y hace pipí en váter ajeno. Salimos de paseo a la calle y sin escapes. Y justo cuando el ascensor de casa para en nuestra puerta, mi churumbelita exclama “pipí en el suelo del ascensor”. ¡Ay! Un minuto nos faltó para completar el día más exitoso.

Día 4. La niña sigue sin pedir nada, pero por la mañana se le escapa un puntito de pis y dice que quiere ir al váter ¡y acierta! Pero al rato ¡la caca! Todo junto por la pata abajo con un estropicio considerable. Depués se pasó el día bebiendo una cantidad de agua exagerada y sin interés por ir al baño hasta que soltó litros de orina delante del mueble del comedor de la abuela. Por la tarde, cumpleaños infantil en un centro comercial y nosotros temiendo que con tanto salto en camas elásticas acabara regando a todo el personal. Pero no. Un pis en la cafetería a una hora razonable y ya de cabeza a casa sin más percances. Lo de ponerla cada 2-3 horas parecía que funcionaba, pero ella seguía sin pedir nada. Además de que lo de orinarse encima le hacía una graia loca, e incluso nos provocaba diciendo que el pipí no se hace en el váter, que se hace en el suelo o en el colchón ¡casi me da un parraque!

Día 5. Noche seca y volvemos a una relativa calma sin su padre. Se levanta seca, hace su pis y al rato “¡mamá al váter!”. Una mini manchita de pis en la ropa interior y el resto en el váter. Ya sabía yo que entre las dos nos entenderíamos mejor. Sigo sin comprender por qué parece la única niña del mundo que controla los esfínteres estando dormida e inconsciente pero que pasa de ellos estando despierta. 3 avisos de pipí que se saldaron con 2 chorritos y un cagarro monumenal todo en el retrete. ¡Su primer aviso de caca certero! Qué emoción, oye. Se pasó todo el día avisando de que quería ir al váter y acertando cada vez. Sin embargo, íbamos con bastante más frecuencia. En lugar de cada 2-3 horas más o menos cada hora. Salida de 3 horas de paseo por la tarde y volvió limpia y seca a casa sin tener que parar a orinar fuera.

Día 6. Muy parecido al día 5. Mi bichilla avisó cada vez que tuvo ganas de hacer algo. No tuvo ni siquiera pequeños escapes en la ropa interior, y al dormir sigue sin soltar una gota. De hecho, no le pregunté ni una vez durante todo el día si quería ir al váter, para comprobar que ya no se lo haría encima y que de verdad había aprendido a dar la voz de alarma. Incluso me planteo lo del pañal fuera para la hora de dormir.

Ahora hace justo una semana y ya no sé si lanzar las campanas al aire, porque ya es imposible que haya una regresión en estos avances, o no. De momento, seguimos con prudencia, saliendo de casa con muda y con el reductor de la taza del váter. Yo no le pregunto por sus necesidades, pero su padre no puede evitar hacerlo. Y vamos de paseo, y volvemos, y pasan horas y aquí ya no se moja nada. ¿Habrá acabado la operación pañal definitivamente? Al final me han sobrado hasta bragas por estrenar. Si no vuelvo a habar del tema, será porque de verdad hemos tenido éxito con la operación pañal fuera. Y si vuelvo a retomarlo ¡malo, malo! Y a seguir teniendo paciencia. Pero con un poquito de suerte podré decir que ha sido bastante fácil.

Esto te puede interesar

10 Comentarios

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    30 junio, 2016 at 08:44

    Jajajaja esto ya está controlao!! si es eso 3 o 4 días. Oye qué me dices ese primer día que nos lanzamos a la calle sin pañal!? me río yo del subidón de adrenalina que dicen produce la montaña rusa (jamás me subiré) jajajajaj

  • Responder
    marigem
    30 junio, 2016 at 09:56

    Jajajajaja, anda por ahí con una caca y luego le da reparo ponerse unas braguitas sucias, jajaja, eso es ser selectiva.
    Ahora ya está hecho, en cuanto pasan 3 o 4 días y más o menos lo controlas no suele haber problemas.
    Yo la muca la he llevado durante bastante tiempo, porque los míos escapes no tenían pero todo tipo de percances sí, al jugar los dos siempre había uno que volcaba agua sobre otro, se manchaba con cualquier cosa y como mi hija ya era maniática de la limpieza por entonces(a él le daba igual ir limpio que sucio) pues tenía un par de conjuntitos de algodón siempre ne el coche con su ropa interior y me servían invierno y verano, y en la silla llevaba también algo así, y me iba más tranquila.
    Con este paso te quedas sin bebé, la bichilla ya es una niña.

  • Responder
    Cristina
    30 junio, 2016 at 11:09

    Hola!! Con mi hija pasó exactamente lo mismo y la verdad que llevamos 3 meses de éxito total! Te aconsejo que cuando veas que controla totalmente durante el día, se lo quites por la noche. Mi hija era como la tuya, por la noche controlaba muy bien y se levantaba seca todos los días.
    Llevamos sin pañal por la noche hará ahora 1 mes y también genial, definitivamente son unas campeonas!
    Bss!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    30 junio, 2016 at 15:19

    Ya lo tenéis hecho!!! de verdad, que sí, no creo que haya retroceso salvo que pasase algo gordo! aquí Alfonso tambié fue muy rápido pero a día de hoy sigue con pañal nocturno, y a rafa le costó lo suyo (y a mí más xq los accidentes nucleares fueron abundante) pero al menos dejó el de la noche y el día a la vez… a ver el tercero por donde me sale, aunque yo disfruto de mi primer verano sin operación pañal desde hace 4 años, jajaja

  • Responder
    La Moleskine de Mamá
    30 junio, 2016 at 19:30

    Enhorabuena por la Bichilla! A veces es mas facil de lo que dicen o es que tambien nos ponen el panorama bastante feo y resulta que los hijos son mas listos que una. A nosotros nos costo una semana la operacion pañal. Es cierto que tendran accidentes o que hacen un berrinche grande y de puro enojo de hacen pis. Abrazos!

  • Responder
    Anuke
    1 julio, 2016 at 08:37

    Enhorabuena! ya lo tenéis! las niñas son muy listas y lo pillan super rápido, ya no hay vuelta atrás, ten confianza en tu pequeña y en tí que ya lo habéis conseguido. Ahora ya con una muda mínimo a cuestas y el reductor del vater, por si acaso a todos lados, yo voy asi. 🙂
    Bess!

  • Responder
    clauminera
    2 julio, 2016 at 14:40

    Que bien me viene tu post!
    Mi bichin va a empezar también la operación pañal ahora, justo hoy hemos ido a equiparnos de orinal, reductor de water y escalón, al ikea, y ya tengo un buen arsenal de calzoncillos comprados (que seguro se quedarán cortos)
    A ver que tal se nos dá, tu bichilla ya lo tiene controlado, es una campeona!

  • Responder
    mamas_besos
    3 julio, 2016 at 17:09

    Por mi experiencia y por lo que escucho a otras madres, efectivamente es un gran acierto no adelantarse al momento del adiós pañal y espera a que sean más grandecidos (maduros). Así la cosa es más fácil.
    Está muy bien vuestros avances!!
    Un saludo!

  • Responder
    La Hobbita
    11 julio, 2016 at 09:15

    Jajaja! Debió ser una gran semana xDDDD. ¿Como sigue?

  • Responder
    Operacion pañal… Segundo intento. – Entre otras cosas mama!
    13 julio, 2016 at 04:08

    […] empezar con la operación pañal. Esta vez usamos los consejos, o mejor dicho nos copiamos, de Planeando ser padres, lo único que en nuestro caso agregamos, al segundo día, fue una plantilla de recompensas. Cada […]

  • ¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!