Crianza

Manías de niños de 2-3 años

manías de niños de 2 y 3 años

Mucho generalizo con el título porque sinceramente, no conozco todas las manías de niños de 2-3 años. Es más, sólo conozco las de mi bichilla y la de algún otro mini ser de los alrededores, pero esas con poca profundidad. Sin embargo, me doy cuenta de que para ser una persona prácticamente recién estrenada, esta criatura mía tiene cada peculiaridad… El hecho de pararme a pensar en las manías de niños me ha surgido porque tenemos un familiar diagnosticado de TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). No digo yo que mi mochuela tenga indicios de lo mismo, pero conociendo al susodicho desde pequeño, siempre pensábamos que simplemente era maniático con algunas actitudes, repetitivo con algunos comportamientos, y que hacía cosas rarillas con las que nos hartábamos de reír. Nunca pensamos que podría ser un trastorno con su diagnóstico y hasta con su medicación. Lo de mi bichilla de momento supongo que son simples manías de niños sin más pero, no os creáis, que de vez en cuando me pongo a cavilar acerca de esto porque… ¡Porque son incomprensibles y como manías de vieja! Bueno, aquí os dejo varios ejemplos de su conducta especial para ciertas situaciones.

1. Dice que no quiere cenar en todas las comidas. Nos levantamos, le digo que preparamos el desayuno y ella exclama “No quiero cenar”. Y comienza una cantinela con tonillo de manifestante al ritmo de “No quiero cenar”, “No quiero cenar”. Ojo, que realmente sí que quiere, porque es una zampona sin medida. Pero llegado el momento de sentarse a la mesa, esto es lo primero que exclama, cruzada de brazos y en plan serio. Lo que nos lleva graciosamente al siguiente comportamiento.

2. Se niega a comer la primera cucharada de lo que sea. Bueno, casi de lo que sea, porque si es una galleta, un bizcocho o algo dulce, croquetas o las comidas que prefiere, para eso no se rebela. Sin embargo, con lo buenísima comedora que es, al tener todo el puesto montado delante de sí misma en la mesa, no hace ni el intento de coger la cuchara y tampoco quiere que se la arrimemos nosotros. O sea, para alguien que la vea empezar a comer sin conocerla, seguro que vaticina un drama que se cierne sobre nosotros. Pero no. Tú logra meterle la primera cucharada mientras se distrae con otra cosa y enseguida será ella quien te arrebate los cubiertos para hartarse de potaje de garbanzos, de pescado o de lo que sea que le toque comer. Pero lo primero, siempre es una negación.

3. Los macarrones de color verde. Con la llegada del verano, me he motivado de lo lindo con mis escasas dotes culinarias y hay semanas en las que cambio los macarrones normales del resto del año por una ensalada de pasta fresquita. He comprado esos macarrones de colorines y formas originales, para que mi bichilla acepte la novedad con alegría, pero los macarrones de color verde no pueden ser los primeros que se coma la niña, porque dice que son de lechuga, y ella las verduras enteras no quiere ni mirarlas. Así es que se pone a purgar toda la pasta de color verde que ve, y que posteriormente le doy yo cuando ella ya da la comida por acabada, y se baja de la mesa pero sigue yendo y viniendo al plato. Conclusión: nota que el sabor de esos macarrones verdes es igual que el de los demás, pero a ojo no le hacen gracia y tiene que apartarlos. Eso sí, si se los das sin mirar ni se entera.

4. No tiene intención de parar en los pasos de cebra. Y lo clasifico como manía, y no como atentado contra nuestra salud mental, porque entiende perfectamente el peligro de que vengan los coches a lo loco y ella no pare y nos ocurra una catástrofe. De hecho, si va suelta de nuestra mano, con su patinete o con su carrito de muñecas, repite una retahíla inventada en la que dice “¡Cuidado todo el mundo! Que vienen los coches. Hay que ir de la manita de papá y de la manita de mamá”. Tiene la teoría muy bien asimilada, pero como confíes en que va a parar si logra llegar al paso de peatones por sí misma ¡te va a dar un parraque de la impresión! Primero porque casi nunca para, y segundo porque cuando lo hace, luego sigue haciendo amago de echarse a la carretera y cruzar por sus propios medios. Y claro, se te pone el corazón en un puño.

5. Tiene que ir cerrando todas las puertas allá por donde pasa. Dentro de las manías de niños, esta le viene por temporadas, pero el caso es que hay días en los que para pasar de una habitación a otra tiene que ir dejando cerradas todas las puertas a sus espaldas. Como en la película “Los otros” pero en su caso la blancura es por lo poco que le gusta a su padre la playa. Esto no tendría mayores consecuencias, si no fuera porque su manía va acompañada de un portazo, y claro, una quiere seguir pareciendo civilizada y de convivencia pacífica de cara a los vecinos, y esta manía de mi bichilla me lo complica un poco.

6. Reniega del primer dibujo animado que sale en pantalla. Igual que le ocurre con la primera cucharada de comida, cuando ponemos la tele para ver dibujos animados, dice que no quiere ver el primero que salga en pantalla. Ya puede ser su preferido (Peppa Pig, La patrulla canina, Blaze, Dora la exploradora o los Little Einsteins) que como el primer fotograma que caiga dentro de su campo de visión sea ese, nos obligará a hacer zapping hasta pasar por los únicos 4 canales de dibujos que tenemos, para acabar volviendo seguramente al inicio. Pero nunca se conformará con ver el primero de buena gana.

Tiene muchas más manías de niños, pero creo que destaco estas porque son las más chocantes o las que más disgustos nos hacen tener con ella. Ya que dada su irritabilidad y sus rabietas fáciles, una peculiaridad que podría no tener mayor trascendencia, se puede convertir en el inicio de un drama debido a la frustración que le producen estas situaciones… o no. ¿Qué manías de niños recordáis de vuestros peques? ¿Las acabaron superando con el paso del tiempo o se afianzaron en sus vidas de mala manera?

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5 Comentarios

  • Responder
    Una mama mas
    25 julio, 2016 at 08:56

    Nosotros también tenemos la de los macarrones verdes de la ensalada de pasta. El mío separa bien la comida de la cena, pero el desayuno y la merienda son lo mismo, cuando se levanta de la siesta me pide el desayuno, pero concidero que es por la asociación con la comida después de dormir.
    Por lo demás sus manías son más con el orden de sus cosas, como jugar y luego la ropa. Con la ropa tiene muchas manías! Ahhh y últimamente ha desarrollado una manía muy particular… Hay ciertas cosas que las come a pares, los yogures (que vienen en pack de 4/6) pues el los come de a 2! Y como se separen hay una rabieta interminable!

  • Responder
    clauminera
    25 julio, 2016 at 14:02

    Jaja, mi hijo igual con la primera cucharada! Y luego es otro zampón también, pero la primera es un número!

  • Responder
    Aprendemos con mamá
    25 julio, 2016 at 18:32

    Para saber qué es tiene que pasar tiempo a ver si se le quitan, pero es cierto que a veces las “manías” son un trastorno.

  • Responder
    Nuevemesesyundiadespues
    27 julio, 2016 at 10:30

    Ay, qué risa me ha entrado. Mi peque también tiene manías mil. Con la comida parecidas. De repente le da porque no quiere comer, le cuesta empezar o te pide un yogur y después se come lo que había. Ja,ja,ja. En fin, santa paciencia.

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    nosoyunadramamama
    29 julio, 2016 at 11:42

    a mí ya se me han olvidado las manías de los mayores!!! y mira que rafa es muy cuadriculado, jajaja.. Gabriel por ejemplo se duerme tocándose el pelo, pero no sé, veo que no son muy maniáticos por esta casa, en todo caso, brutos, pero no entra dentro de las manías, jaja

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