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Lejía y niños ¿confiamos?

evento henkel lejía y niños

Como madre debo tener un valor mayor o menor, según lo que cada uno aprecie más en la maternidad, pero como ama de casa y entendida en limpieza, mis aptitudes dejan muchísimo que desear. Sinceramente, no es un tema que me apasione, ni que me quite el sueño, por lo que cuando desde Henkel me propusieron acudir con otras mamás bloggers a un evento que giraría en torno a la lejía… En fin, no es que me pusiera a pegar saltos sobre una pata para demostrar la ilusión. Sin embargo, como el saber un poquito de todo no está de más, allá que me busqué un vestidito de verano blanco, unas alpargatas de esparto blancas y me planté como si fuera la musa plus size de la blancura. ¿Qué queréis que os diga? Me lo pasé genial marujeando. La lejía entró hace pocas semanas por primera vez en nuestra casa, cuando el papá de mi bichilla amenazó con tirar a la basura todos los juguetes de la bañera de mi criaturita. Lo cierto es que estaban bastante mohosos. Yo había probado a ponerlos en remojo con amoniaco, y no sé si por el material con el que están fabricados o por qué cuestión, el caso es que de unos el moho salió bastante alegremente, pero de otro, ni con agua hirviendo y frotando a conciencia. Así es que les dimos una última oportunidad sumergiéndolos durante una noche en un barreño de agua con lejía y ¡oh, milagro! A la mañana siguiente casi todo el moho se había desprendido y el que se resistía se fue con un frotado rápido. La lejía había llegado a casa para quedarse.

Henkel fabrica 3 marcas de lejía, que seguro que todos conocéis: Conejo, Neutrex y Estrella. Conejo es la más sencilla y la primera que se comercializó en España ¡en 1.889!; Neutrex es ideal para la ropa y Estrella para el suelo, baños y demás. Lo bueno del evento es que nos hicieron una presentación súper pedagógica para desmitificar falsas ideas acerca de la lejía, contarnos trucos de uso y también sus limitaciones. A mí me han descubierto todo un mundo de desinfección a un precio súper barato, por lo que mezclar lejía y niños ya no me va a dar miedo nunca más. Os resumo lo aprendido, para que comprobéis el nivel de conocimiento sobre limpieza y desinfección que tenéis cada uno.

Madres anteel milagro de la eliminación de manchas de fruta en un body blanco ¡con rayitas rosas!

1. Limpieza y desinfección. ¿Creéis que son lo mismo? Yo ya sabía que no. La limpieza es la parte resultona, en la que quitamos la suciedad, las manchas, el polvo, con agua, con detergentes y todo parece que queda muy vistoso y brillante. Pero para desinfectar hay que matar los miles, o millones de microorganismos como virus, bacterias, hongos y yo no sé cuántos mini seres más que están por todos lados. Yo soy consciente de que en casa nos rodean, y no me muero del asco ni me da depresión este tema. Pero ya que nos ponemos a limpiar, usar en el agua productos como la lejía nos ayuda a destruir estos bichos por completo, sin tener que hacer un esfuerzo mayor. Así es que esto de tenerlo todo más higiénico con la combinación de lejía y niños empezó a conquistarme.

2. ¿Qué rinconcito de vuestra casa pensáis que es el mayor foco de infecciones? Casi todo el mundo piensa en el baño y en las cosillas que todos hacemos allí. Pues resulta que la cocina le da 1.000 vueltas a cualquier baño en cuanto a microbios pululando por todas partes. Los alimentos crudos, que tocamos con las manos, luego pasamos por la encimera, nos limpiamos en un trapo y los traspasamos de allá para acá… Todo en la cocina es un foco de bichillos microscópicos que podemos eliminar simplemente con un poco de lejía diluida en agua. Yo, a partir de ahora, no vuelvo a pasar la bayeta sólo humedecida sin su poquito de lejía desinfectante. Y las toallas de mano del baño y los trapos de cocina sería recomendable cambiarlos a diario y lavarlos también con lejía.

3. ¿Nos van a matar los microorganismos que tenemos en casa? Pues no, ya os lo digo yo, que tengo la tolerancia a la suciedad por las nubes y aquí visitamos al médico casi exclusivamente para las revisiones periódicas y poco más. Pero dependiendo de la fortaleza de salud de cada cual, el hecho de estar en contacto con bacterias, hongos, virus y ácaros, además del aspecto a sucio y los malos olores que estos bichos suelen generar, será un empujón para padecer alergias y otras enfermedades. España es el 5º país del mundo que más lejía utiliza. Antiguamente, el uso de la lejía salvaba vidas, y en el Tercer Mundo lo sigue haciendo, porque unas gotas les ayuda a potabilizar el agua, pero hoy hemos ido sustituyéndola por otros productos más modernos, con oxígenos activo, de mejor olor, más caros… Sobre todo porque la combinación de lejía y niños suele darnos poca confianza. Sin embargo, la lejía es un producto barato, seguro y que ayuda a desinfectar, limpiar y blanquear superficies, combatir los malos olores, quitar manchas y eliminar o neutralizar los principales agentes alergenos. Muchas propiedades por muy poco dinero.

Alucinando al ver que estos calcetines de colores no pierden el todo al lavarse con lejía diluida

4. La lejía y las manchas. Uno de mis aprendizajes favoritos ha sido el relacionado con el uso de la lejía como quitamanchas. Manchas como el café, té, zumos de frutas o el vino tienen que salir sin problemas de la ropa con el uso de una buena lejía, incluso lavando a temperaturas bajas o con agua fría. Aquí es donde la combinación de lejía y niños me ha llegado al corazoncito, porque si bien es un invento poco eficaz contra las manchas de chocolate, hay muchas otras con las que solemos darnos por vencidos por tal de no usar lejía. ¿Y porqué no la usamos? Pues porque los tejidos no son completamente blancos, o tienen colores, dibujos… Con lo cual, al final optamos por comprar a los niños ropa más oscura y estampada, huyendo del blanco, para que por lo menos la mancha que caiga quede disimulada. Porque mancharse se van a manchar. Eso sí que es inevitable. Para perder el miedo a la ropa blanca en bebés y niños, que a mí me requete encanta, la recomendación que nos hicieron fue justo la contraria: comprar bodies y ropa interior blanca, vestidos, camisas y jerséis, toallas, sábanas, de forma que tengamos cantidad en abundancia y podamos echar lejía sin miedo a la lavadora. No sólo estaremos lavando sino desinfectando su ropa. Y lo mejor ¡hay muchos colores que soportan el uso de la lejía! Tonos pastel e incluso otros más intensos. Simplemente hay que hacer una prueba previa con una dilución de agua y lejía en una zona que no se note y dejarla actuar 2 minutos. Si no se altera el color, podréis lavar esa prenda con lejía y sin problemas.

5. ¿La lejía es muy fuerte y lo estropea todo? Esta afirmación es de la que más pánico nos produce. Según nos enseñaron podemos usar la lejía a chorro, directamente desde su envase, sobre superficies como el plástico, azulejos, terrazo, porcelanato, cerámica, gres, melanina y formica. Diluida en agua se puede usar sobre mármol, granito, otras piedras naturales, madera y parquet. Y no debe usarse nunca, jamás en la vida, sobre moquetas o superficies de aluminio. Sobre el olor, si lo detestáis profundamente, poco apaño hay, porque la lejía reacciona con todo lo que se le arrima y es muy difícil aportarle un aroma diferente, aunque se han hecho avances también en ese terreno. A otras personas les encanta, porque lo identifican como el olor típico de la limpieza.

Total, que ya he empezado a hacer mis pinitos con la lejía en casa. Mi madre anda en pánico, porque hay mitos que tiene arraigados muy profundamente, y porque sabe que se me va a ir la cabeza, no haré pruebas y algo me acabaré llevando por delante. Pero oye ¿y lo impolutos que vamos a estar? ¿Vosotros usáis mucho la lejía en casa? ¿Dejasteis de usarla al tener hijos o por el contrario confiasteis más en ella para la limpieza y la desinfección?

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14 Comentarios

  • Responder
    Una mama mas
    19 septiembre, 2016 at 07:39

    A mí no me gusta la lejía… Ni el amoniaco. Uso uno de estos que se anuncian para desinfectar. Pero solo lo pasó un par de veces a la semana, para diario uso otro producto de limpieza.
    Y el olor de la lejía me sienta fatal… Pero fatal… Mi marido que es el encargado de los baños lo usa porque a él le gusta, y yo procuro no ir al baño hasta pasadas un par de horas! No puedo con ese olor!

  • Responder
    Aprendemos con mamá
    19 septiembre, 2016 at 09:11

    Yo no la utilizo pero alguna vez sí para hacer limpiezas en el baño.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    19 septiembre, 2016 at 13:46

    qué poco sabíamos al respecto!!!!!!!!!!!!! no te digo más, que ya he recuperado un bote que tenía en el olvido, jaja

  • Responder
    BmEne
    19 septiembre, 2016 at 17:31

    En mi casa siempre la hemos utilizado para baño, suelo ropa, cocina, y aunque tenemos un niño no ha cambiado la frecuencia de uso.

  • Responder
    srajumbo
    20 septiembre, 2016 at 18:13

    Pues yo siempre he usado lejía para muchas cosas, incluyendo para lavar las lechugas!
    Para la ropa de bebé usaba jabón casero pero ahora ya uso lejía. Tengo de color, suave, normal..de todo tipo ajaj. A mi es un producto que si me inspira confianza y que se que deja todo perfecto.

  • Responder
    La Hobbita
    24 septiembre, 2016 at 19:41

    Ay! Yo la usaba en mis pijamas. Nada como la lejía después de una buena práctica de anatomía patológica, que pareciamos Dexter!

  • Responder
    virgi villar
    29 septiembre, 2016 at 09:17

    Facebook virgi villar
    me han gustado muchas gracias

  • Responder
    bartolo2013
    29 septiembre, 2016 at 09:38

    Muchas gracias por toda la información

  • Responder
    Marta García
    29 septiembre, 2016 at 11:21

    Hola!
    Lo que más me sorprende es el uso de lejía en prendas de color, pastel o vivos… seguro? A mí mi madre me enseñó que eso destiñe! jeje
    La verdad es que si veo que hay muchos mitos… y esta sesión que nos enseñas ayuda mucho! (aunque mi madre no se lo va a creer ya verás :D)

    Gracias!

  • Responder
    Patricia Demedice
    29 septiembre, 2016 at 12:06

    no suelo usar mucha lejia en casa por miedo a dejar perdido todo , con manchas y estropeado.
    gracias por los consejos

  • Responder
    logan66nana
    29 septiembre, 2016 at 14:41

    me gusta limpiar ocn lejia,me da la impresión,que queda todo mas limpio

  • Responder
    Astrid cardona
    29 septiembre, 2016 at 14:45

    La suelo usar para lavar los baños y para la ropa blanca que luego con el tiempo toma ese color amarillento ps con lejía quedan como nuevas,en casa nunca falta.

  • Responder
    María - MiviMamá
    29 septiembre, 2016 at 21:14

    Yo no soy muy amiga de la lejía, en verdad no tengo nada en contra de ella, simplemente no suelo usarla. Es verdad que para la limpieza de suelos y tal uso otra marca que afirma desinfectar sin lejía… pero oye, después de leerte probablemente le de una oportunidad (que también es más barato jeje)

  • Responder
    Maria José
    2 octubre, 2016 at 20:57

    Me parece genial la lejia para desinfectar y me gusta su olor a limpieza.

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