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Las notas de los niños en P3

Las notas de los niños en P3

No es que vaya con retraso para comentar las notas de los niños en P3 con respecto al primer trimestre que mi bichilla ha vivido en su etapa escolar. Es que en este colegio, por tal de no saturar a las criaturas, y que los padres se obsesionen en navidad con castigos o premios en función de los resultados académicos obtenidos, resulta que las notas de los niños en P3, y no sé si también en el resto de cursos, las dan pasadas las fiestas ¡y bastante después! Las llamo notas por ponerle un nombre para que nos entendamos, pero en realidad es un informe de 6 páginas, 6, en el que se detalla el comportamiento de mi churumbelita en clase desde que empezó el fatídico periodo de adaptación hasta que dieron comienzo las vacaciones de navidad. A estas altura ¿hay algún padre de un niño de 3 años que se tome tan a pecho estas “calificaciones” como para no dejar que su mochuelo disfrute de la navidad? Vamos, que no estamos hablando de tener un nini en casa, ni a un despreocupado al que le estamos pagando una universidad privada, sino de casi bebés que se han separado prematuramente de sus familias para ser escolarizados. La reunión para comentar este informe debía durar 10 minutos y cuando tuvimos que elegir hora, descubrí que casi todos los padres de la clase habían acudido ya a alguna cita con las maestras durante el curso. Me sentí la madre más despreocupada del mundo (y la peor) porque superadas esas 2 semanas iniciales de catástrofe escolar, mi bichilla siempre había estado yendo contenta al colegio, salía contenta, contaba lo que hacía allí, y no pensábamos que necesitásemos consultar nada si las propias maestras no nos daban un toque de atención. Así es que tras el primer trimestre, esto es lo que sabemos de las notas de los niños de P3.

1. Adaptación. No ya referida sólo a los primeros días sino al primer trimestre. Mi mochuela llega contenta a clase, se despide de mí sin traumas ni dificultades y no le importa tener dos tutoras en lugar de solamente una. Cuando hay periodos largos de vacaciones, no recae y necesita un nuevo periodo de adaptación, sino que vuelve sin dificultades, pero no le gusta contar en clase lo que hace en casa. ¿De verdad? Si aquí es un loro que no calla y todo lo va narrando.

2. Adquisición de hábitos. Como cosas positivas destacan que se suele poner y quitar el abrigo sola, los zapatos y es completamente autónoma para comer. Si lo necesita pide ayuda… Pero ¡también pide ayuda cuando claramente no lo necesita! No suele confiar en sus posibilidades, es una perra vaga para vencer las dificultades y no se suele alegrar de sus logros. Este apartado ¡en casa lo vivimos completamente al revés! O sea, que va por libre y es una prepotente de cuidado, pero a la hora de hacerse sus cosas, como vestirse y demás, es cuando empieza con una queja constante de no puedo solita. En cuanto a la higiene ¡es la relimpia del colegio! Sabe cuándo necesita sonarse los mocos y lo hace ella sola (en casa ni por asomo, vamos) es autónoma para ir al baño, para lavarse las manos ¡y la reina del orden! Tanto en lo relativo a sus objetos personales, como respecto al material común, sabe dónde se recoge todo y colabora alegremente cuando hay que ordenar. ¡Ver para creer! Si estoy hartita de enseñar fotos de cómo me deja la casa entera de alterada con cada cosa que toca. Pues en el cole dicen que hasta tiene un puntito obsesivo con el orden. ¡La madre que la parió!

3. Trabajo y convivencia. Pocas veces participa en las actividades de grupo si no la animan a hacerlo ¡es un espíritu libre! Y prefiere que las maestras estén presentes siempre, incluso cuando tiene que realizar tareas individuales. Logra concentrarse bastante rato en una misma actividad y cumple a la perfección con las pequeñas responsabilidades que le asignan. Bueno, este apartado no está mal del todo, aunque con lo sociable que nos parece en casa, no entendemos del todo que no colabore con el grupo. Por otro lado, es cumplidora con las normas de la escuela, se adapta súper bien a la organización de la jornada escolar, hace caso de todo lo que le indican e incluso sabe esperar su turno para hablar, jugar, o lo que sea. Lo que lleva peor es compartir los objetos, espacios y sobre todo ¡la atención de las maestras!

4. Actitud personal, comunicativa y con la maestra.¡ La de cosas que se valoran en las notas de los niños de P3, por favor! Mi churumbelita suele encontrarse segura en el entorno escolar, es curiosa, se relaja cuando es necesario hacerlo y suele comunicar sus necesidades personales. Sin embargo, dicen que le cuesta mostrarse tranquila (yo creo que esto lo rellenaron durante las dos primeras semanas de clase, porque no me cuadra con el resto del informe). En cuanto a sus capacidades comunicativas ¡en clase pierde casi todo lo que luce en casa! No suele participar en las conversaciones con el resto de la clase, ni utilizar el lenguaje verbal, sino expresarse con gestos, lloriqueos, enfados. ¡Mira, mira! Si hasta por teléfono es un cotorra que tiene que explicar al detalle lo que está haciendo, lo que ve, lo que le ha pasado durante el día… ¿Por qué allí actuará de forma tan diferente? Y no es problema de entendimiento, porque dice la maestra que comprende las órdenes a la perfección y que escucha atentamente a los compañeros y profesoras, pero que no habla a no ser que la inciten a hacerlo. Con las maestras está una mijita obsesionada y reclama su contacto y atención constantemente. Mantiene una relación natural, afectuosa y espontánea con ambas y acepta sus propuestas y las obedece.

5. Actitud con los compañeros y en el juego. En líneas generales ¡pasa bastante del resto del alumnado! Oye, con lo acosadora que es con los niños en la calle, y allí que tiene a otros 23 bien a mano para relacionarse, con esos no quiere establecer relaciones. Sabe reconocer a todos sus compañeros y la relación suele ser buena, sin entrar en conflictos y sin establecer relaciones de dependencia respecto a otros, pero no quiere relacionarse con todos (supongo que habrá alguno que no le guste, tampoco vamos a hacer un drama de esto). A la hora de jugar le gusta salir al patio (no me extraña, parece un parque grande, con la de entretenimientos que tienen allí fuera), jugar con otros niños, pero a la hora de jugar libremente se queda parada, no hace nada si no la motivan, y tampoco establece relaciones de amistad en función de las afinidades respecto a juegos concretos.

Dice mi madre que en mi época, incluso en preescolar, todas las notas se reducían al progresa adecuadamente o necesita mejorar. Pero ahora ¡te hacen un estudio de las capacidades del chiquillo! Resumiendo, que con sus puntos fuertes y débiles, mi bichilla parece una niña normal ¡que es a lo que aspiramos nosotros! ¿Qué tal les fue a vuestros peques la entrada en el cole? ¿Vuestras opiniones respecto a sus habilidades distaban mucho de las que os comunicaron las maestras?

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4 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    24 febrero, 2017 at 07:16

    Pues a mí si me gustan esos informes detallados.
    Teniendo claro lo que son, que un niño de 3-4 años que no se trata ni de dejarles sin Navidad ni nada de eso pero a mí si me gusta saber que comportamiento tienen en clase, si se relacionan, si participan… yo soy de las que va a hablar con la tutora un par de veces al año (aquí las notas son tipo a progresa adecuadamente) y que me digan cómo son los niños en clase porque a menudo tienen un comportamiento distinto que en casa.

    Pero por saberlo! Nada de castigar ni premiar por ello, simplemente por saber

  • Responder
    Nosoyunadramamama
    24 febrero, 2017 at 11:35

    yo creo que al final se trata de que los padres veamos si hay consonancia entre lo que hacen en casa y lo que hacen en el cole… Y así te orientas, no sería lógico que en casa hiciera unas cosas y en el cole no, te puede dar pistas para saber si no está a gusto, por ejemplo… Pero bueno, a mí me gusta ver las notas, y así voy montándome mis pelñiculas mentales sobre si serán de ciencias o letras, jajajaj

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    Anónimo
    24 febrero, 2017 at 13:02

    En la mayoría de escuelas de infantil de Cataluña solo damos dos informes al año ( uno en febrero y otro en junio). Y los niños son totalmente diferentes en casa y en la escuela.
    Por otro lado me encanta que no le des una importancia excesiva a las notas…hay familias que todavía piensan que en infantil se tendría que evaluar de forma tradicional: insuficientes, suficiente, bien….

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    Una mama mas
    24 febrero, 2017 at 14:37

    A nosotros nos las dieron en diciembre. No decian nada… como buena madre ese papel ha desaparecido de mi casa.
    Cunado digo que no decia nada es porque era un formulario que venia en el proyecto educativo.
    Nosotos si solemos pedir tutorias con su maestra, a mi las notas me importan poco. Pero hay cosas que si quiero saber, si el niño esta contento en clase, o como se relaciona con otros niños. Mi hijo es muy timido y sacando dos o tres niños que se conocen desde la guarderia es muy dificil que se relacione con otros. Los ve les sonrie pero incapaz de dirigirles la palabra. La situacion llego a tanto que el grupo de niños se sentaba junto y no interactuaba con nadie mas! asi que la seño ha decidio cambiarlos porque no estaba bien. Ahora si que hablan con otros niños, pero sus amigos son los de siempre. Lo malo es que yo me llevo mejor con otras madres! pero buen… es lo que toca! El elije sus amigos y yo los mios!

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