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Cortar el pelo a los niños en casa ¿os atrevéis?

cortar el pelo a los niños en casa

¡Yo sí! Hala, que me he levantado valiente y me he fijado en lo despeluchado que tengo a mi churumbelito. Ya sabéis, está en esa fase de recién nacido que duerme con la cabeza apoyada más o menos siempre por las mismas zonas y se me está quedando calvo cual obispo, mientras en el cogote tiene ya un poco de largura cabellil como para cogerle una coletilla. Pues así de divino se pasea él por el mundo. Mi dilema sobre cortar el pelo a los niños en casa viene de lejos ¡de muy lejos! Este hombre tiene todo tipo de aparatos para su aseo personal: recortadora de barba Panasonic, afeitadora, depiladora corporal masculina… pero oye, nunca se ha fiado de que invirtamos en una máquina cortapelo para que yo haga alarde de mis supuestas dotes de peluquera, que seguro que no las tengo, pero igual las puedo adquirir con un poco de práctica, y poder ahorrarnos lo que él se gasta en peluquerías. Porque sí, desde que me casé y me peinaron para el día de mi boda ¡el agujero negro en la economía familiar lo es él! Cada 3 semanas se me gasta 12 euros en peluquerías. Oye, a mí me parece mucho teniendo en cuenta que yo no me gasto un céntimo en años. Pero claro, entiendo que un poco mono debe salir al mundo, así es que me callo y dejo de arremeter contra él por no fiarse de mis manitas para estas cuestiones del acicalado. Pero con los niños ¡lo siento por el gremio de peluquerías pero a estos los voy a arreglar yo en casa!

1. La primera experiencia de peluquería con mi bichilla. La niña fue muy pelona durante muchísimo tiempo. Casi hasta los 2 años. Y justo cuando la melenita empezaba a despuntarle, mi madre insistió en llevarla a una peluquería infantil que habían inaugurado en el Pueblucho Infernal. Monísima, con asientos especiales para niños y bebés, juguetes por todas partes y una televisión grande con el Clan TV sintonizado a todas horas. La tarifa estándar para cortar el pelo a los niños era de 8 euros. Daba igual si tu criatura era macho o hembra, porque la señora peluquera tenía precios muy inclusivos e idénticos para ambos sexos. El caso es que yo batallé mucho contra mi madre, porque no quería cortarle nada, de nada, de nada a mi mochuela. Pero accedí. Tras 5 minutos de reloj sentada en aquella sillita que simulaba un coche y con la mirada fija en un capítulo de Pocoyó, salimos de allí casi, casi como habíamos entrado: con su melena indomable 1 centímetro más corta y 8 euros menos en el bolso de mi madre. Hace un año de esto y el resto de retoques de flequillo se los he hecho yo en casa. Y ni tan mal, oye. Tiene una melena larga (demasiado para lo poco que le gusta peinarse) y el flequillo ya es tan largo que se le puede recoger en una coleta sin muchas complicaciones. Así es que no pienso cambiar de método.

2. Mis aspiraciones para cortar el pelo a los niños en casa. Con mi churumbelito creo que no voy a hacer ni el intento de llevarlo por primera vez a una peluquería. Mi padre y mi hermano tenían una cortadora de esas de pelo baratísismas, y allí se apañaban entre ellos divinamente. No puede ser tan difícil pelar al niño. La primera vez, supongo que estará inestable, dando cabezazos a lo loco y necesitaré a alguien que le sujete la cabeza. ¡O no! Igual este es menos movido que mi bichilla y me lo pone fácil desde el principio. Obviamente, hasta que no adquiera destreza, lo voy a pelar en plan militar: todo cortito y parejo al mismo nivel. De aquí a que cumpla los 18 años ya me atreveré con esas excentricidades de dejar un poco más largo de un sitio que de otro, o incluso emparejar con tijeras. Pero ahora, seamos realistas: no me veo capaz de tanta proeza. Sin embargo, a poco que una se inspire un poco en internet ¡te encuentras con peinados de bebés como estos! Si tenemos en cuenta que a mi bichilla me la devuelven del colegio cada día peinada de una forma diferente a la que yo la envío, quizás no debería entusiasmarme tanto con mis posibilidades, pero por probar…

En definitiva, la ventaja de haber tenido una niña es que le he podido dejar crecer el pelo a lo loco durante más de 3 años, pero con el niño este hombre no me va a permitir llevarlo de forma tan hippy, así es que en algún momento, no sé cuándo, si se le desboca la cabellera tendremos que tratar de encauzarla y de hacerlo parecer un niño de bien. Y ahí será cuando yo saque a relucir esa pasión oculta de peluquera frustrada que parece ser que tengo.

¿Vosotros lleváis a los niños a la peluquería u os apañáis en casa? ¿Qué precios se barajan en vuestra zona? ¿Cada cuánto tiempo debéis retocarle los estilismos?




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8 Comentarios

  • Responder
    Mamagnomo
    16 mayo, 2017 at 07:28

    3 semanas???? Ay madre. Mi marido es que es calvito y va cada 3 meses 😂😂😂😂😂

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    Mamá en Bulgaria
    16 mayo, 2017 at 07:31

    Yo a mis hijos les corto el pelo en casa. La niña es fácil, escalado simple siguiendo tutoriales de youtube. El peque tengo que esperar que se quede dormido para pelarle porque si no no hay forma jaja!

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    Cristina
    16 mayo, 2017 at 09:24

    Yo a mi marido se lo corto en casa desde hace 11 años. Al mayor también porque no quiere ni oir hablar de ir a la peluqueria, aunque a mi me gustaria llevarlo porque con la máquina le queda demasiado corto para mi gusto. Y el peque supongo que también acabará pasando por mis manos, cuando lo necesite la primera vez (ahora tiene 3 meses). Ya casi soy una peluquera experta!

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    nosoyunadramamama
    16 mayo, 2017 at 09:30

    Yo también se lo corto en casa!!!! alfonso era tan pelón que hasta los 3 años no se lo corté por primera vez,jajaja..y es un niño, que se supone que no le dejas melena!!! la verdad es que tienen un pelo agradecido y con los rizos se disimulan los estropicios, jajajaja

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    Carolina mamá ríe
    16 mayo, 2017 at 10:11

    Jajajajaj justo el post que tengo programado para mañana va de esto. Nosotros vamos a que se lo corten en la peluquería, pero es porque salimos escarmentados de las primeras veces. Ahora ya genial.

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    madrelopez
    16 mayo, 2017 at 12:07

    Pues mi pequeñuelo tiene 16 meses y ya se lo tuve que cortar varias veces. Y eso que no me importa que lo tenga un poco larguito, pero es que se le metía el flequillo en los ojitos. Se lo corto con tijeras porque no me gusta el estilo “rapado uniformado” y tengo que hacerlo mientras duerme. Por mi zona hay peluquerías para niños pero no me fío porque el mío ni tele ni tablet ni he descubierto todavía nada que le haga estarse quieto durante más de 30 segundos… Bueno si! El agua y el barro… Pero eso no creo que lo pueda usar en la pelu jejejej

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    Elena
    16 mayo, 2017 at 16:27

    Yo no me arriesgo ni de coña, no se está quieta, tres veces se le hemos cortado, y si una peluquera ya lo pasa mal, imagina yo,, la entra a la pobre un estado de nervios que hasta tiembla y todo. No se porque será.

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    Mónica - Refugio de Crianza.
    16 mayo, 2017 at 19:21

    Yo si, de hecho este en casi 5 años no ha pisado la pelu. Se lo corto yo desde que nació, y se deja, así que bien para todos jeje. A mi hermana pequeña también se lo cortaba yo con tijera, siempre me ha gustado eso de esquilar a la gente.

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