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Me robaron 5 semanas de embarazo

Me robaron 5 semanas de embarazo

Dentro de mi tono de living la vida loca habitual, hoy me voy a poner un poco trascendental, porque ahora que ya han pasado 4 meses del parto prematuro de mi churumbelito, que mi criatura crece hecho un ceporro de cuidado, que parece ser un bebé normal del todo, sin complicaciones de salud, ni retrasos en el crecimiento, ni nada que haga sospechar un futuro diferente para él por culpa de su prematuridad, confieso que llevo meses sintiendo que me robaron 5 semanas de embarazo. ¿Quién? No lo sé. Reconozco que siempre es más fácil buscar un culpable: un motivo concreto, una enfermedad, una persona que deba responsabilizarse de lo que pasó, algo que yo misma hiciera mal y desencadenara el parto… Pero lo cierto es que a día de hoy sigo sin saber por qué mi mochuelo se lanzó al mundo antes de tiempo. Lo importante es que él vive perfectamente bien y que para mí el parto transcurrió sin dramas, de una forma bastante respetada y el postparto ha sido una maravilla indolora. Pero en mi mente, vivo con la sensación de que mi embarazo aún no ha terminado, y claro, esto me hace darle vueltas a cosas que ya no tienen solución.

1. No fui consciente de mi segundo embarazo. Al principio, porque mi bichilla estaba en fase de rabietas constantes, yo tenía una agitación del amamantamiento terrible, y el primer trimestre pasó sin darme cuenta. En el segundo, el drama giró en torno a los inicios de la niña en P3 y lo mucho que odiaba el cole. Suerte que el odio le duró 15 días, pero ya me hizo pasar semanas expectante, visualizando una futura recaída en sus ganas de ir a clase y temiendo tener que desescolarizarla hasta los 6 años para que no sufriera ella ni tampoco nosotros. Cuando ella estuvo integrada en el cole, me entraron las prisas por adelantar trabajo para poder disfrutar de una baja maternal relativamente tranquila. Jornadas maratonianas cuando la niña estaba en clase o dormía y cero pensamientos para el bebé que estaba gestando. Después llegaron las vacaciones de navidad, que yo temía por el posible aburrimiento de mi bichilla en casa, pero que se pasaron volando. Y ahora sí, ahora era mi momento, mi oportunidad para vivir la fase final de la preñez de una forma consciente. Disfrutando de lo bien que me encontraba y de lo maravillosamente bien que estaba creciendo el bebé. Y de pronto me robaron 5 semanas del embarazo. Las 5 finales. Y no tuve tiempo de asumir que había estado embarazada hasta entonces ni que mi futuro bebé ya estaba con nosotros.

2. Me costó reconocer el nacimiento de mi churumbelito. No hablo de depresión postparto ni de nada parecido, pero sí del hecho de que pese a haber parido, yo me seguía sintiendo embarazada. Me parecía increíble que se hubiese pasado todo el periodo completo de gestación sin que me hubiera dado cuenta de nada. ¡Y ahora tenía un nuevo bebé en casa! O eso parecía. Porque durante aquellos primeros 15 días en los que mi mochuelo hizo gala de sus características de prematuro, estando siempre aletargado, estableciendo una lactancia rematadamente mala y sin demandas de ningún tipo, lo dejaba plácidamente en su minicuna (los únicos 15 días que ha dormido ahí desde que nació) y tenía que volver periódicamente a revisar que efectivamente, había nacido y lo tenía en carne y hueso ya en casa. Porque yo me volvía a mis tareas, a ocuparme de la casa, de la niña, a charlar con amistades y se me iba el santo al cielo en conversaciones sobre el embarazo, el parto y el bebé, pero necesitaba comprobar que efectivamente había nacido, y que no eran imaginaciones mías. Me costó bastante dar crédito al adelanto del parto y a la llegada tan repentina de esta bimaternidad.

3. Me robaron 5 semanas de embarazo ¡y era el último! O no, pero todo apunta a que sí, a que ya no tendremos más hijos. O al menos este hombre me dice que con él no cuente para ampliar la familia. Vamos, que yo me encuentro en uno de mis postpartos eternos que ni pensamiento de buscar nuevas criaturas con lo recién estrenado que tengo a mi churumbelito. Pero del mismo modo que el embarazo de mi bichilla fue vivido intensamente, notando los cambios semana a semana, este parece que haya pasado por mi vida sin pena ni gloria. Lo bueno es que ha sido un embarazo corto pero fácil. Lo malo es que probablemente nunca más se vuelva a repetir. Ay, y esto me hace añorar ya mi panzón de preñez, e imaginar un futuro en el que mis hijos van a ser cada vez más grandes y no volveré a tener bebés así de pequeñitos por lo menos hasta que sea abuela. ¡Y me siento viejuna de golpe! Cada vez que cambio un pañal, o que baño a mi mini ser, hago un ejercicio de consciencia, para que ese instante se me quede grabado a perpetuidad. Porque ahora vivo con el miedo de que me pase como con esas 5 semanas de embarazo que nunca llegaron a existir, y que de pronto el niño crezca, el bebé desaparezca y yo no haya tenido ni tiempo de deleitarme con él.

Y a raíz de estos pensamientos, me dice la gente que estoy muy enchochada con mi churumbelito y que nunca me vieron así con la niña. Lógicamente, no es que a este lo quiera más, sino que las circunstancias son tan diferentes, que mientras el embarazo de la niña lo viví intensamente a cada momento, la crianza como primeriza fue más temerosa, con más reparos y más preocupaciones. Mientras que este ¡va solo! Por eso, no me puedo volver a despistar. Ya me robaron 5 semanas de embarazo y no me voy a perder también ni un minuto de esta crianza. ¿Tuvisteis este tipo de pensamientos ante vuestro último embarazo? ¿Se echa mucho de menos esta etapa de bebés cuando sabemos que no vendrán más?




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9 Comentarios

  • Responder
    Mami esto está chuli
    22 mayo, 2017 at 08:06

    Pues yo la verdad es que por circunstancias los tres embarazos los he vivido mucho, aunque algunos no hayan empezado precisamente en modo disfrute sino con mas miedo que otra cosa. Pero reconozco que como el primero es verdad que ninguno
    Y con la peque si que tengo la sensación de querer disfrutar mucho porque me da penita que se me hace mayor y no voy a tener más bebes.

  • Responder
    mamá puede
    22 mayo, 2017 at 08:20

    Yo también tuve esa sensación durante mucho tiempo, me pasó un poco parecido, cuándo pedí la baja por embarazo lo hice pensando en dedicar más tiempo al embarazo que apenas había disfrutado por atender a Leo, pero se me pasaron las semanas intentando dejar todo organizado y saboreando más a Leo y cuando ya iba a ser mi atención para la barriga nació! Más de tres semanas robadas!

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    Arusca
    22 mayo, 2017 at 09:02

    Fíjate, a pesar de que mi tercer embarazo terminó en cesárea de urgencia, con carrera al hospital y todo porque yo no paraba de sangrar, un par de semanas antes de la fecha provisional del parto, no tuve la sensación de haber perdido esas semanas de embarazo…
    Por otro lado, me he visto muy reflejada en ese esfuerzo por recordar los baños y demás del último bebé. Durante los primeros 20 meses o así, me ponía muy triste al pensar que ese sería mi último bebé, pero luego, según iba dejando en casa pañales, mudas, carritos y demás; cuando fue creciendo y dejó de ser un bebé, dándonos más libertad de movimiento y horarios, la verdad es que ya no sentía pena. Al revés, ahora mismo (el Peque tiene ya 5 años) me daría una pereza enorme volver a estar embarazada y volver a tener que cambiar pañales y demás 😀

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    Adriana
    22 mayo, 2017 at 09:13

    Yo de momento todavía no he llegado a eso. Tenemos dos, y como nunca hemos cerrado la puerta a un tercero (que no se si tendremos, por otro lado), no viví el segundo embarazo ni parto ni los primeros meses del bebé como pensando que es la última vez.

    De todos modos, yo no vivo el embarazo tan “románticamente” como tú u otras mamás. He tenido dos embarazos estupendos, y dos partos estupendos también, pero a mi lo que me gusta de verdad es estar con mis peques. Y me ha sorprendido lo que estoy disfrutando de ellas más mayores, porque yo siempre he sido de bebés, pero los niños más mayores me llamaban menos la atención. Pero ahora veo que cuando crecen también es genial, se pueden hacer un montón de cosas con ellos, las conversaciones…me lo estoy pasando bomba ahora, y de momento no echo de menos la etapa bebé.

  • Responder
    marigem
    22 mayo, 2017 at 09:28

    ¡¡¡Hola!!!
    Pues a mí me pasó algo un poco parecido. Nació unas 5 o 6 semanas antes y me costaba hacerme a la idea porque me pasé el embarazo pendiente de un bebé de meses(mis hijos se llevan 13 meses).
    Pero cuando dejé atrás la etapa de bebé no me dio pena porque los he disfrutado mucho y ellos eran conscientes de todo, y así se disfruta mucho más cualquier cosa, un viaje, una peli o una merienda.

  • Responder
    sradiaz
    22 mayo, 2017 at 09:47

    Es normal ¡no has tenido tiempo de asimilarlo!

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    Mama Puñetera
    22 mayo, 2017 at 13:47

    Hombre, tiene que ser un poco shock cuando una espera cumplir sus 40 semanas y al final el bebé decide salir antes de tiempo. Pero es que eso nunca se sabe. Disfruta de él todo lo que puedas e intenta no centrarte en esa sensación de que te han robado nada… Ha sido lo que tenía que ser 😉

  • Responder
    Sandra Sanchez jimenez
    22 mayo, 2017 at 14:43

    Mi bebé también nación con 35 semanas, ahora tiene 2 meses y medio, perdi un bebé anterior con 25 semanas, Lucho durante 15 días como un campeón pero era demasiado pequeño, este embarazo ya sabía que iba a ser de pena, reposo absoluto desde casi el principio, ingreso de casi 50 días en el hospita sin levantarme de la cama… Y para mi llegar a las 35 semanas ha sido todo un lujo, me ha pasado como a ti, el primer mes q estaba adormilado todo el día, era una lucha intentar despertarlo, ahora está hecho una bolita y me tiene loca,
    Disfruta y exprime cada minuto junto él y no te des mal por esas 5 semanas, quizás hemos tenido suerte de poder verlos crecer esas semanas fuera de nuestra tripa, de poder disfrutar más tiempo con ellos… 😃😃

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    Sofia
    22 mayo, 2017 at 15:14

    Hola Lucía, mi segundo hijo nació el mismo día que el tuyo, en Luxemburgo, donde estamos, y según los cálculos de los gines de aquí nació en la semana 36 (según cualquier calculadora de FPP fue un bebé a término, no entiendo nada, jeje).
    A mi también me pasa como a ti, exactamente lo mismo quedescribes: mi hija tiene dos años y medio y fue un embarazo precioso (además durante el verano, lo disfruté muchísimo), y el embarazo de mi niño ha sido un poco accidentado y apenas consciente, y hasta hoy la mayor no iba al cole (pasé un embarazo agotador, con pesario, muy cansada y desbordada por la energía de la mayor, y estos meses sola siempre con los dos han sido muy cansados, no podía atender bien las necesidades de nadie…),y mi marido tampoco quiere más (y eso que él apenas ve a los niños) pero es que tampoco sabíamos que tendríamos un segundo…así que sí, hago como tu, procuro disfrutar de mi bebito todo lo que puedo y la mayor me deje, jaja, que aún mama, por si nunca más tendré otro hijo, pero también pienso que quién sabe cómo y dónde estaremos en un tiempo, es decir, quizás pasados unos años se nos olvida lo duro que es y lo solos que estamos aquí con los dos y, viendo lo precioso que es tener niños, nos pedimos otro bebé, jeje. Así que me digo a mí misma que hay que disfrutar de lo que se tiene en vez de estar triste por lo que no se tiene, porque quién sabe qué puede pasar en un tiempo 😉

    Un saludo!

    Sofia

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