Enseñanza/Colegio

¿Qué cuenta tu hijo del cole? ¿Todo o nada?

que cuenta tu hijo del cole

A base de hablar en la puerta a la entrada y la salida del horario escolar, he descubierto que más allá de las habilidades lingüísticas que tenga cada niño de P3, te puedes topar con que tienes un loro en casa y estás al tanto de todo por lo que cuenta tu hijo del cole, o estás en el grupo contrario y eres parte de los padres cuyos churumbeles guardan un secretismo absoluto respecto a lo que hacen en clase. Cuando me enteré de esto, pensé que esos niños ya serían de natural poco habladores en casa: lógicamente, si con 3 años aún no tienen mucho vocabulario, si son más tímidos o menos comunicativos ya de serie, no podemos esperar que por poner un pie un rato en el colegio durante el primer día de clase ya se les desate la lengua como por arte de magia. Pero los meses van pasando, y siendo mi bichilla una de las más pequeñas de su clase (nació a mediados de noviembre) se ha convertido en una de las cotorras oficiales ¡de puertas para afuera! Porque según su informe de notas de P3, hasta navidad se limitaba más a enfadarse, gruñir, hacer gestos y señalar lo que quería que en explayarse verbalmente. Pero en casa, la niña habla mucho, y en la puerta del colegio también, así es que estamos averiguando muchas cosas, unas más fiables que otras, de lo que ella vive en clase.

1. Imitación de profesores y alumnos. Con lo que cuenta tu hijo del cole puedes saber por ejemplo cómo se comportan los maestros y sus compañeros. A principios de curso, incluso con lo mal que llevó mi churumbelita el periodo de adaptación, le gustaba coger una silla, sentarse en medio del salón y fingir ser la maestra, mientras nosotros éramos sus alumnos, a los que nos llamaba la atención según hiciéramos lo que nos pedía bien o mal. Descubrimos, por ejemplo, que sólo dice que algo está mal cuando se trata de cosas graves, como pegarle a un compañero, desobediencia manifiesta, mientras que para el resto de cuestiones suele alabarnos si lo hacemos bien y decir que nos hemos equivocado o despistado si cometemos errores. Y esto no lo ha aprendido en casa, que yo soy muy de usar el mal, mal, mal, al primer impulso, aunque luego trate de enmendarlo con otros argumentos. También nos perseguía con un cuaderno en el que fingía hacer anotaciones sobre nuestros progresos. Por suerte, no vimos ninguna actuación que nos espantase. Como curiosidad, diré que a mí siempre me asignaba un rol de uno de sus compañeros niños y a su padre casi siempre el de una niña.

2. La informadora de otros padres. Durante los primeros días de clase, todos los padres teníamos dudas de cómo les iría a nuestros hijos en el cole. Bueno, yo menos, porque era la que más rato estaba de cuerpo presente acompañando a la mía en el aula durante el periodo de adaptación. Pero cuando empezó a quedarse contenta y a comentar cosas de las que hacía en el colegio, otras mamás, con niños menos comunicativos, venían a interrogarme acerca de lo que decía la mía que habían hecho. Y es que cuando se corre la voz de lo que cuenta tu hijo del cole, se te convierte en el vocero oficial del reino y todas las familias quieren una cita con él. Porque al principio me preguntaban a mí por la versión de mi hija, pero más adelante empezaron a interrogarla directamente a ella. Y así averiguamos cosas como que hay un niño al que es imposible controlar, que no sé quién le ha pegado a no sé cuál compañero, o que a fulanito le regañan día tras día.

3. Cuando la imaginación se le va de las manos. De un tiempo a esta parte, me he dado cuenta de que no te puedes creer todo lo que cuenta tu hijo del cole. O al menos esto es así en el caso de mi bichilla, porque cuando quiere alargar la conversación se le desboca la imaginación y dice que han hecho o visto cosas que realmente no han sucedido. No es que desconfíe de ella por ser pequeña, de hecho, me gusta que me cuente todo esto para tratar de deducir si las maestras son muy regañonas, o si hay niños conflictivos, o si ella es la lianta de la clase. Pero hay pequeños detalles, como por ejemplo “hoy hemos ido al bosque en autobús” cuando no han tenido excursiones organizadas, que me hacen pensar que puede inventar otras cosas en las que la fantasía no sea tan evidente, como por ejemplo que otro niño le haya pegado, o que hayan hecho alguna actividad dudosa, etc.

¿Vosotros escucháis lo que vuestros hijos tienen que decir del cole? ¿Fueron de los habladores desde pequeños o de los muy reservados? ¿Se comportan de forma diferente en el colegio y en casa en lo que a explicar sus vivencias se refiere?




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5 Comentarios

  • Responder
    madresestresadas (@madrestresadas)
    26 mayo, 2017 at 07:09

    Yo tengo uno de cada, la que no calla y el que no cuenta. Y la imaginación… Si, incluso el que no cuenta inventaba, tuve una temporada larga de poner todo lo que decían en cuarentena

  • Responder
    Carolina mamá ríe
    26 mayo, 2017 at 09:35

    Mi rubio me lo cuenta tooooodooooo jejejej, igual no cuando le pregunto, pero a lo largo del día me va diciendo “ah mamá se me olvidaba contarte que hoy fulanico…” jajajaja. Y lo de imitar a la maestra lo hace constantemente, así he descubierto frases suyas como “te voy a pegar el culo a la silla para que no te des tantos paseitos” que se lo dice a un niño en concreto que no para. Y también que a mi rubio le dice “guapo mío, corazón…”…ainssssss más bueno mi tesoro…

  • Responder
    miren
    26 mayo, 2017 at 14:06

    ¡hola! acabas de retratar a mi hija, que es mi “radiopatio” de todo lo que pasa en la guarde, y espero que el año que viene en el cole siga igual.

    es como lo cuentas:
    por imitación sé lo que hace, lo que le enseñan las profes, cómo les regañan..
    también sé qué compis son más pegones o escupen puré :)..
    y también sé que omite deliberadamente la parte en que ella lo hace mal, porque sus relatos siempre son “el mundo contra mi” y nos conocemos y va a ser que no…

    ¿y sabes lo malo del tema? ¡¡que la información fluye también en sentido contrario!! y en la guarde se saben nuestra vida de memoria.. así que ojito con lo que haces o dices en casa.. ¡porque les llega nítido! 🙂

    bss!

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    Una mama mas
    26 mayo, 2017 at 21:41

    El mío no. Uñeta nada. Y lo poco que cuenta es a medias o un cuento chino. Ejemplo… Fulanito me ha tirado tierra. Y si lo dejo así parece que Fulanito es lo peor que hay! Pero si pregunto que estaba haciendo el puedo escuchar la continuación del relato que continúa con un “yo también le estaba tirando tierra! Es nuestro juego!” Y esto me lo entere hablando con la madre de Fulanito que son amigos desde la guardería y me extrañó mucho que fuera asi.
    En fin…

  • Responder
    lamamafaelquepot
    30 mayo, 2017 at 20:25

    En mi casa mi hija explica según le interesa. Su momento preferido es antes de ir a dormir para intentar alargar este momento.

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