Enseñanza/Colegio

¿Qué aprenden los niños en P3? Entorno natural y social

p3 entorno natural y social

Más allá de las materias que pueden ser relevantes para su futuro, como la comunicación y las lenguas, o el ser autónomos sin tener que depender de adultos o de otras personas para hacerlo todo en el día a día, he notado que en casa los niños aprenden muchísimas cosas y también con su contacto diario con el entorno, pero en el colegio parece que todo el conocimiento esté más condensado y los avances son espectaculares. Hay ciertos saberes a los que no les damos la suficiente importancia y que con mi bichilla hemos descubierto que apasionan a los niños. Dentro del entorno natural (y no me refiero solo a los animalitos y las excursiones al campo, que también las ha habido durante este curso) y social en el que se desenvuelven los niños, tienen las bases para construir aspectos de su personalidad y trabajar posturas fundamentales en su desarrollo como personas a la hora de convivir en sociedad.

1. Cooperar y compartir. El trabajo en grupo es esencial, porque lo más normal es que de adultos no vayan a vivir solos en el universo y que trabajen formando parte de equipos. Empezando por normas básicas relacionadas con que tienen que compartir los juguetes que haya en el colegio y el material de trabajo que es común. En la escuela de mi bichilla no se pueden llevar pertenencias de casa para jugar (bueno, un día al año sí lo permitieron, como cosa extraordinaria) y no hay libros, pero es que además todo lo que se usa en clase pertenece a todos, y esto no siempre es fácil de aceptar, porque cada niño está acostumbrado a ser el rey de su casa, el dueño y señor de sus cosas y ¡ay, cuando aparece la palabra compartir en sus vidas! Yo no había notado que mi mochuela tuviera conocimiento de la propiedad privada hasta que comenzó a ir al cole. Creo que suele prestar las cosas con facilidad, más bien porque tiene poco apego a lo material y todo se la trae al pairo, que por deferencia hacia el resto de niños. De hecho, con la llegada del cole he notado lo contrario: que en lugar de compartir más y mejor ha empezado a gritar a los cuatro vientos “Esto es mío. No es tuyo” cuando antes nunca lo había hecho. Igualmente, deben saber pedirse ayuda para realizar ciertas tareas de clase, alcanzar objetivos y asumir que hay faenas que no lograrían hacer por sí solos.

2. Actividades de grupo y de la comunidad. Os contaba hace un tiempo que el colegio de mi bichilla se organiza como una comunidad de aprendizaje. Además, de relacionarse con los compañeros de clase, hay actividades dentro y fuera de la escuela en las que se suelen implicar personas del barrio como parte del temario del curso: por ejemplo, hay voluntarios que vienen a leerles cuentos, a cuidar el huerto del colegio, con quienes ellos comparten tiempo, les hacen preguntas y se familiarizan como si fueran otros maestros más. ¡Todo es aprendizaje! Pero además, aprovechan todas las actividades culturales y vecinales que se realizan en el barrio, o en el centro cívico de la zona, para acudir a obras de teatro, de marionetas, fiestas improvisadas, bienvenida de la primavera, lo que sea con tal de conocer el mundo más allá de la puerta del colegio, pero a la vez estando vinculado a la escuela al compartir estos ratos con sus compañeros.

3. La naturaleza. Los cambios de las estaciones (mi bichilla se pasó meses obsesionada con lo que había aprendido sobre el otoño, los cambios de colores de la hojas, las comidas típicas de la estación, porque hasta entonces no se lo había explicado nadie con tanto detenimiento), los fenómenos climatológicos, los colores del entorno, las medidas y las formas de lo que la rodean. Así es que ahora se pasa el día diciendo si algo es grande, o pequeño, o gigante ¡todo lo cuantifica así!

4. Iniciación a las matemáticas. Lo más básico fue aprender, escribir y entender el número 1. Antes de entrar en el cole ella ya contaba hasta 20, pero claro, escribir no escribía nada, ni teníamos claro que el hecho de saber contar implicase saber relacionar el nombre del número con la magnitud que realmente representa. El temario de P3 abarca sólo saber escribir el número 1 y a conocer hasta el 3, de forma seriada para poder usarlo como elemento cuantitativo. Pero creo que mi bichilla le ha cogido el truco a este aprendizaje, y sabe claramente cuándo hay 5 galletas, o 7 pelotas… Vamos, que por sí misma ha deducido lo que viene después del 1, 2, 3 y ya lo aplica. También realizan juegos basados en la lógica, siguiendo criterios como por ejemplo agrupar elementos según su color, su tamaño o su forma. Empiezan a familiarizarse con las secuencias temporales, aunque en este aprendizaje mi bichilla anda aún en una fase muy inicial. Sabe los días de la semana, pero no comprende bien lo que es el ayer, el mañana, lo que fue hace unos días, ni cuantifica lo que ocurrirá en un futuro. De ahí que no le podamos desvelar muchos planes por adelantado (por ejemplo en relación a las vacaciones) ya que se hace un lío y quiere que todo ocurra a la de ya.

¿Habéis notado lo mucho que pueden aprender los niños en su relación con el entorno? ¿Aprovecháis este tipo de enseñanzas también en casa o la habéis descubierto cuando han llegado al colegio?




Esto te puede interesar

No hay comentarios

¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!