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Bobo Pulpín Barcelona. ¿Un restaurante para niños o para familias?

restaurante catedral barcelona niños

Tras nuestras 2 semanas de vacaciones por España, aún nos quedaba otra más de desconexión por los alrededores de casa. El plan era comprobar si, para otro año, sería rentable cogernos vacaciones en turnos separados para abarcar más días de cuidado de niños, de forma independiente con menos estrés… Y al final, ni trabajo ni nada, fue otra semana de perrero vacacional sin más, pero en la que al menos salimos a dar una vuelta por la capital y pudimos descubrir el restaurante Bobo Pulpín en Barcelona. Poco a poco, vamos lanzándonos más a ir a comer con los niños fuera de casa. Mi bichilla nos recluyó mucho tiempo (como éramos primerizos y pensábamos que ni comer podríamos hacerlo con tranquilidad en la calle…) Pero ahora ya estamos más entrenados y sabemos que mientras los bebés no caminan, la gestión suele ser relativamente fácil. En un primer momento, lo que más nos gustó de Bobo Pulpín fue su ubicación, a espaldas de la catedral de Barcelona (Calle Frenería, 5) en pleno Barrio gótico, de lo más céntrico para quienes vengan solo una vez con niños por turismo, e ideal para quienes queremos volver a recorrer esas calles con los nuestros. Pero al principio tenía dudas ¿es Bobo Pulpín un restaurante infantil? ¿Familiar? ¿Los niños comen pulpo? ¿Sirven algo más que pulpo? Aún así, con un menú diario a mediodía de 14 euros ¡esto había que probarlo! Porque luego anda la gente preguntándome dónde comer con niños en Barcelona y no hay quien me saque de los locales de bocadillos y hamburguesas para no perder un riñón al pagar la cuenta. Pues Bobo Pulpin puede ser muy buena opción.

bobo pulpín barcelona familia

1. El concepto de Bobo Pulpín. Por cosas de la vida, pudimos conocer a su propietario, un hombre padre de familia, con hijos ya criados, a quien en sus años de padre más joven le repateaba ir a restaurantes en los que se le mirara mal porque los niños de movían de la silla, por entrar con el carrito de bebé, y que la comida para los mochuelos estuviese limitada al clásico pollo con patatas y macarrones. Debía ser un adelantado de su época para el Baby Led Weaning, y como en su casa le daban a los niños de comer cosas normales, de adulto estándar, cuando iban a los restaurantes pretendía hacer lo mismo. Y así, cuando pasó el tiempo y le dio vueltas a la idea, nació Bobo Pulpín. Por este motivo, no es un restaurante infantil, sino más bien un lugar de buena comida en el que los niños son estupendamente recibidos y tratados como adultos a la hora de comer. Que si quieren pollo o hamburguesas las pueden pedir, pero no tienen que limitarse a estos platos. E incluso si nuestros churumbeles están así de encasillados con la alimentación, las salsas, los acompañamientos y las recetas siempre serán especiales.

bobo pulpín barcelona niños y bebés

2. El entorno. Bobo Pulpín está ambientado como si fuera un barco, con un interior de paredes oscuras, redes colgantes, luces tenues y una tripulación de camareros la mar de agradables. Había varias familias el día que nosotros fuimos, y también gente sin niños, por lo que no fue raro ver que estos se levantaran, fueran a buscar compañeros con los que jugar a otras mesas, e incluso se arremolinaran alrededor de un mini pinball gratuito con una altura perfecta para ellos. Los camareros fueron encantadores en todo momento, incluso con los malos humos de mi bichilla, primero muerta de hambre y después deseando dejar la silla para irse a jugar con su nuevo amigo Nacho, el hijo y nieto de una familia mexicana de turismo por Barcelona, que noción allí mismo. Sorteaban con las bandejas las carreras de los niños y ni una llamada de atención, ni una recriminación… Yo creo que los entrenan en zona militar para esquivar tanto obstáculo infantil, porque no es ni medio normal que se movieran con esa soltura.

bobo pulpín barcelona pulpo

3. Los detalles para familias. Como digo, sin ser un restaurante infantil, porque la carta contiene platos súper elaborados para satisfacer a los adultos, desde el logo de Bobo Pulpín, pasando por los manteles con aire infantil y reversibles, en los que poder pintar y resolver pasatiempos, al punto en el que ofrecen un detallito a los niños por haber llegado al final de la comida habiéndose alimentado correctamente, todo facilita el disfrute en familia. No dispone de zona infantil acotada para los niños, pero tampoco se echa de menos. Y pese a todo, el ambiente era acogedor y nada ruidoso ¡casi increíble! Sobre todo porque estaba lleno el día en que fuimos. En los baños tienen cambiador para bebé y buscan ubicación para los carritos sin poner pegas.

4. La comida. ¡Es lo mejor! Como debería ser en un restaurante. Porque el trato suma muchos puntos, la decoración molona siempre es agradable y que los niños estén a gusto y te permitan comer en la gloria ¡también! Pero si encima la comida es tan sabrosa… En casa somos muy fans del pulpo, así es que no nos preocupaba si en Bobo Pulpín todos los platos giraban en torno a este ingrediente. Pero no, hay mucha más variedad. Desde croquetas caseras gigantes de jamón ibérico, a canelones como los de la abuela (bueno, incluso mejores porque llevan foie), pasando por patatas bravas hechas al horno (¡qué invento! Porque a ojo te parecen fritas con su salsa y todo colocado, pero en realidad son mucho más ligeras ¡y de dieta!), empanada de atún y pimientos. Mi favorita fue una receta llegada desde Perú, el sanguchito negro de pulpo frito con salsa anticucho y mayonesa de cilantro. ¡Qué mezcla de sabores! Y para rematar ¡la muerte por chocolate! Un lingote de chocolate negro, que la niña atacó como su fuera su última oportunidad de catar el dulce en esta vida.

Tapas, platos para celíacos, opciones de comida sana, saludable y vegetariana ¡de todo y más! Si volvéis a preguntarme por un lugar chulo para comer con niños en el corazón de Barcelona ¡Bobo Pulpín me saldrá solo! ¿Conocéis sitios así en otras ciudades? Para ir cogiendo ideas cuando salgamos a descubrir mundo.




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2 Comentarios

  • Responder
    Dulcematernidadblog
    25 agosto, 2017 at 10:54

    Hola Lucia!! me viene de perlas saber acerca de este restaurant! y mira que yo también me preguntaba miles de veces, donde ir a comer con niños en Barcelona, pero no al macdonals, ni el burguer King, mi marido les tiene tirria porque es muy de comida casera, y me apunto este dato del Bobo Pulpin, siempre es un dilema porque queremos ir a la Sagrada Familia, la casa batllo, el museo de Gaudi, pero nunca encontramos donde ir a comer con niños, y si tu bichilla y churumbelo estaban en su salsa pues supongo que nosotros estaremos igual! decirte que como soy peruana al final del post he acabado con una sonrisa de oreja a oreja, porque podre probar este “sanguchito negro de pulpo frito con salsa anticucho y mayonesa de culantro” debe ser un ¡exito! porque modestia aparte, la comida de mi tierra es lo mas!! bueno aquí también se come muy bien, la verdad sea dicha, sobretodo la comida de la comarca vivimos en La Garrotxa que tiene restaurantes buenisimos! bueno lucia que me has conquistado con este post! te sigo desde ya!!

  • Responder
    Isa Barcelona Colours
    25 agosto, 2017 at 18:03

    Hoy hemos estado allí y nos ha encantado!! Tal cual como lo describes: comida, servicio y perfecto para familias… y en pleno corazón de Barcelona!! un 10

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