Ocio y viajes

¿Por qué no puedo viajar sin hijos?

viajar sin hijos

¿Os quedan días de vacaciones antes del inicio del cole? ¿Y salís en familia a ver el mundo o preferís viajar sin hijos? Llamadme tonta, pero a mí esto es que no me sale. Mira que hemos pasado rachas anti románticas catastróficas desde que somos padres, y que en todas partes lees y te aconsejan que tengas tu propio espacio, como madre y como padre, como persona individual con existencia más allá de sus hijos. ¿Y de dónde saca la gente este tiempo? ¿Dónde guardan a los niños para tener ese espacio? Porque los míos me reaparecen en cualquier esquina. O me fugo de casa y los dejo encerrados con su padre, para ir al supermercado generalmente, o no tengo más oportunidades. También te aconsejan cuidar la pareja ¡ay, qué gran verdad! La pareja. Que ya piensas que ni hay amor ni nada, que en casa hay un señor con el que te cruzas por el pasillo, que se va al trabajo a una hora, para volver 12 horas después, momento en el que aprovecho para encasquetarle al menos a una criatura, mientras yo hago cenas deprisa, recojo lavadoras, acostamos churumbeles, y cuando por fin pillamos un ratito de sofá (a eso de las 11 de la noche) ¿qué se espera que hagamos? Es que ni para ver la tele me quedan fuerzas. Pongo una serie y me duermo a los 15 minutos. De charlar y contarnos el día ¡quita, quita! Que entonces me duermo aún más temprano. Y como tenemos el miedo metido en el cuerpo por si se nos despierta un mochuelo de forma traicionera durante la noche  ¡a dormir sin intercambiar apenas unas frases al menos de lunes a viernes! Entonces recibes el gran consejo: haced una escapada de pareja. Y yo me siento a valorar la idea pero me doy cuenta de que no puedo viajar sin hijos.

viajar sin hijos a sendaviva

1. ¿Con quién los dejamos? Igual es que aún los veo muy pequeños (casi 4 años mi bichilla y no hablemos ya de los 7 meses de mi churumbelito que siegue siendo un lactante a demanda, que si me escondo detrás de las manos para jugar al cucutrás ya cree que he desaparecido de por vida). ¿Dónde me voy a ir? ¿A un hotel del Pueblucho Infernal para volver cada 2 horas más o menos por si el niño reclama la teta? ¿Por si la otra entra en una de sus espirales de ira incontrolada? Tenemos familia aquí, pero a no ser por una necesidad o una verdadera urgencia, no me veo encasquetando a los niños a otros para irme yo de sarao con mi marido. O sea, que en esta casa, los niños o duermen con al menos uno de nosotros (hay viajes de trabajo inevitables, compromisos por separado, etc.) pero nunca han estado a solas con otras personas más de unas horas. ¡Ni siquiera cuando parí por segunda vez! Lo sé ¡debo ser la única tonta con ganas de criar de una forma tan apretada! Pero no me sale lo de pedir favores ¡y lo de este hombre es peor! Porque en su caso es que no se fía de nadie para cuidar a los niños. O sea, que antes llegaremos al divorcio que a dar el paso de viajar sin hijos.

2. ¿Vacaciones para viajar sin hijos? Esto sí que no lo veo ni remotamente posible. O sea, nos pasamos la vida con el estrés diario, con las carreras de un lado a otro, este hombre ve a los niños un par de horas al día, y cuando por fin juntamos unos días de descanso ¿cómo nos vamos a ir sin ellos? Que los tuvimos porque supuestamente los queríamos de por vida (o hasta que les llegue la adolescencia y sean ellos los que empiecen a renegar de nosotros? Además ¡si las vacaciones en familia son lo mejor del año! Esa experiencia de salir de viaje, el avión, el tren, o los miles de kilómetros de aventura en coche. Los hoteles grandes, los rurales, la casa del abuelo, la convivencia con otras personas de la familia, el estrechamiento de lazos con los primos y las nuevas costumbres, las nuevas comidas. ¡Ese enriquecimiento no se lo podemos negar! Vamos, es que me parecería una crueldad escaparme yo de vacaciones a lo grande y dejar a mis mochuelos encerrados en pisos familiares del Pueblucho Infernal. ¡Para una cosa molona que hacemos al año! El niño aún no tiene ni voz ni voto, pero mi bichilla es un culo inquieto, no hay nada mejor que los viajes para ella. Y eso que tras su nacimiento hemos reducido mucho nuestro ritmo de salidas para descubrir el mundo, pero ahora parece que la cosa remonta ¡y no podemos viajar sin hijos! Creo que si viesen las fotos en el futuro ¡no nos lo perdonarían!

viajar sin hijos a la playa

3. ¿De verdad envidio a quien viaja sin hijos? Mira, pues en parte sí. No es lo mismo hacerme la maleta con 4 trapos y salir de casa de forma espontánea, a cualquier destino, con cualquier horario, sin importarme si como a las 12 o a las 5 de la tarde, o si me acuesto a las 3 de la mañana. Pudiendo tostarme al sol en las horas malas del día, ver museos de los que requieren horas de recorrido y que los niños no aguantarían ni por casualidad, y no tener que parar cada media hora por una emergencia infantil. ¡Eso son vacaciones y lo demás son tonterías! Pero luego pienso en “lo demás”: mi propia intranquilidad por no saber cómo estarán ellos, si nos echarían de menos, si les pasa algo y somos los últimos en enterarnos y acudir. Y sin ser tan dramáticos (porque los conozco, y seguro que ni se acordarían de nosotros con lo independientes que me han salido), por no quitarnos de la cabeza lo que diría mi bichilla si estuviese donde nosotros en ese instante, y lo que estaríamos haciendo con ellos presentes, y la obligación de recogernos temprano y de compartir camas apretados en los hoteles, cruzando los dedos para que la habitación tenga al menos medio metro de espacio libre para que ella revolotee sin causar estropicios. Y entonces me doy cuenta de que lo que realmente envidio ¡es esa capacidad para poder desconectar de mi papel de madre 24 horas del día! Porque no sería capaz de irme tranquila sin ellos. A mí la maternidad me ha chingado la forma de pensar y ya solo pienso como madre.

Así es que después de nuestras primeras vacaciones de 4, he decidido que estos se vienen a todas partes, hasta que empiecen a quejarse de que son mayores y nosotros unos carcas a los que no quieren cerca en verano. Para eso aún falta mucho, pero al menos hemos vuelto súper motivados y ya tenemos 2 escapadas molonas en mente para antes de navidad ¡y puede que ideemos alguna más! Lo siento, pero si echo la vista atrás, los viajes en familia son de los mejores recuerdos de mi infancia ¡pese a lo mucho que mi hermano y yo nos quejábamos cuando mi padre quería ver todas las iglesias de cada sitio! Y quiero que mis churumbeles también disfruten de las pocas oportunidades que tenemos de salir de nuestra rutina. Así es que creo que la pareja va a tener que sobrevivir por otros cauces.

¿Vosotros viajáis solos o con los niños a cuestas?

Foto vía Shutterstock.




Esto te puede interesar

9 Comentarios

  • Responder
    Adriana
    8 septiembre, 2017 at 10:00

    A mi cuando son muy pequeños también me cuesta mucho. Y cuando toman pecho a demanda es que no hay tutía.

    Pero oye, después ya un poco más mayores, que ya entienden más, es una gozada absoluta irte un par de días o tres solos. Para nosotros es un win-win para todos: los abuelos, como no están cerca en el día a día, encantadísimos, niños también, y estar unos días sin niños en plan pareja es que sienta de escándalo.

    Para nosotros además es que es necesario para la pareja, porque oye, somos padres, pero él es mi marido, y quiero que lo nuestro funcione y que seamos una familia feliz, y para eso tenemos que estar bien entre nosotros.

    También de vez en cuando nos escapamos a un cine o una cena, pero es que a nosotros nos apetece mucho y nos viene muy bien, y no tenemos ya lactantes.

    Pero si a vosotros no os apetece a ninguno, pues oye, para qué forzar! Cuando os apetezca ya lo haréis.

  • Responder
    marigem
    8 septiembre, 2017 at 11:52

    ¡¡¡¡Hola!!!!
    Yo siempre he buscado hueco para la pareja pero sin irme por ahí, las vacaciones en familia son lo más y no podría yo estar en un sitio guay pensando que ellos no están, es que ni ahora, que son mayores, me voy sin ellos de viaje, sí que salimos solos, claro, que son universitarios, pero son parte de la familia y no me gusta irme sin ellos. Y de todas formas el tiempo en pareja es un poco más adelante, con un bebé es complicado.

  • Responder
    miren | de lunares y lunas
    8 septiembre, 2017 at 12:07

    nosotros con la nuestra siempre, lo de escaparnos solos, como no sea relámpago a una boda… y casi ni eso… nada, ya volverán los viajes de dos. lo que sí es verdad es que no haces lo mismo yendo con los niños, los planes en un viaje cambian, pero si intentamos movernos, ¡besos!

  • Responder
    Marilia
    8 septiembre, 2017 at 12:52

    Tampoco es irse a un crucero de una semana sólos,yo no me he ido a escapada per se ,pero si los dejamos una tarde para ir al cine o a comer muy de tanto en tanto(casi 4 y 1 año) y ahora si me veo dejando al mayor para irnos un fin de semana pero tenemos el relevo del chiquitito , así que a esperar que crezcan un poco

  • Responder
    Mari
    8 septiembre, 2017 at 14:32

    Yo también tengo tu forma de pensar. . mis hijos tienen 10 y 6 años, y. Nunca los hemos dejado con nadie para irnos de vacaciones, ni siquiera para ir al cine o a comer…. Mis hijos son mios, yo los kise tener, pues para mi.

  • Responder
    Pilar
    8 septiembre, 2017 at 15:19

    Llámame tonta pero yo desde que nació mi hijo mayor hace 7 años no sé lo que es hacer nada sólos, y menos aún viajar. 😫

  • Responder
    nuevemesesyundiadespues
    8 septiembre, 2017 at 18:33

    Yo, como tú, con el bebé ahora imposible. Por otro lado entiendo que todo tiene su momento y que este no es, que ya llegará la cosa. Pero tengo ganas jejeej. Igual no de hacerlo ahora, pero sí de que llegue el momento. La verdad es que creo que desde que nació el mayor solo “le” hemos faltado una noche que salimos, día y medio para una boda y día y media de escapada antes de que naciera El Segundo. La verdad es que no hay tiempo ni para mirarse jejwjw.

  • Responder
    Wilson - Papá DivertidOOs
    9 septiembre, 2017 at 19:13

    Hola Lucía, en definitiva las percepciones son distintas.
    Nosotros preferimos buscar un poco de equilibrio, si bien las vacaciones en familia son únicas, después de que la niña dejo la demanda de leche, nos pegamos nuestras escapaditas, alguna vez una tarde, una noche a hablar o a bailar, y éste año hemos salido dos veces un par de días. La verdad es que son momentos que extrañamos mucho y la pasamos también de lujo, como tu dices sin todas esas preocupaciones de tiempos, espacios, comidas y demás.
    Un abrazo

  • Responder
    Diana
    12 septiembre, 2017 at 09:04

    Por aquí pensamos igual que tú, Lucía. No nos sale dejar a los niños con nadie en ningún sitio, la verdad. Y eso que antes de ser padres decíamos que nos iríamos unos días en plan romántico cada año. ¡Juas!

  • ¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!