Enseñanza/Colegio

Vuelta al cole de segunda mano. ¡Comprar y vender!

vuelta al cole de segunda mano

Tenemos un trastero que es una hermosura, con la única pega de que hay que almacenar mucho a lo alto y este hombre siempre me pone excusas para justificar que ya no nos caben más pertenencias acumuladas ahí de mala manera. Hasta hace pocos años, yo compraba cosas de mejor o peor calidad, y cuando me cansaba de ellas las cambiaba por otras, o las guardaba un tiempo a la espera de alguna mudanza que me obligara a deshacerme de ellas. Pero de un tiempo a esta parte, las tiendas, apps y portales de segunda mano me han enganchado por completo, y no hay cosa del trastero que no tenga fotografiada y subida a internet. Al principio, tenía mis reparos: no confiaba en este sistema, pensaba que nadie se interesaría por mis cosas y que sería una pérdida de tiempo. Pero como de todas formas las iba a tener guardadas durante un tiempo ¿qué perdía por hacer la prueba? Nunca pretendí vivir de las rentas que me repercutiesen mis trastos usados, pero tampoco pensé que me generaran ningún ingreso, por bajo que fuese. Sin embargo, me equivoqué. A día de hoy, hemos vendido un armario de matrimonio, carrito de bebé, sillita de paseo, una bañerita, una televisión, una pantalla de ordenador, y esto sólo enumerando los artículos más costosos y con los que hemos ganado más dinero. Pero hay decenas de cosas que otras personas han podido aprovechar. De cara a la vuelta al cole, no me había planteado que también podría ser una buena opción para reunir lo que necesitan los niños (y nosotros mismos) para afrontar con pocos gastos las nuevas rutinas de septiembre.

1. Material escolar y ropa infantil. No me refiero a lápices de colores, que todos gastamos y eso no está en condiciones de ser vendido. Pero hay mochilas que se quedan nuevas, o que acumulamos sin estrenar porque no nos gustan, porque nos han regalado más de una, porque en el colegio quieren un modelo concreto. Y lo mismo con la ropa cuando son pequeños, que se queda nueva, a veces sin haberles quitado la etiqueta y ya no la pueden estrenar. Nosotros somos más de poner a la venta y menos de comprar, aunque algún juego de la videoconsola sí que se ha venido a casa usado, y estaba perfecto. Ni se ha roto antes de tiempo ni hemos tenido ningún percance. En estos primeros días del inicio de la campaña escolar, se pueden encontrar descuentos especiales en artículos relacionados con la enseñanza.

2. La informática avanza muy deprisa. Esto ya es una verdad universal: cuando crees que tienes el último modelo de smartphone, de portátil, de tablet o de ordenador ¡sacan otro más bonito y mejor! Y también más caro, claro. Para estas cosas yo soy poco delicada y siempre he tenido artilugios de pobres, que yo les llamo, por ser económicos y haberme dado muy buen resultado. Pero con la moda de las tiendas de segunda mano, y viendo la velocidad a la que gente con mayor poder adquisitivo se cansa de sus aparatitos ¿por qué no probar a conseguir a buen precio lo que otros ya no utilizan? La desconfianza que me da es que si es un intercambio de tú a tú con otra persona, no existe ningún tipo de garantía de que el material esté en perfecto estado, y claro, son artículos que, por muy rebajados que estén, cuestan un buen dinero. En este caso, me dan más confianza las tiendas de segunda mano con presencia física (en el Pueblucho Infernal tenemos unas cuantas) porque te garantizan que el cacharro funcionará al menos durante un tiempo (ya sean unos meses, un año, dependiendo de lo que compremos) y porque hay gente a quienes nos gusta conversar con personas cara a cara a la hora de tener que poner una queja o hacer una reclamación.

3. Ojito con la delincuencia. Esto me lo he planteado muchas veces, porque tal y como está la vida ¿cómo saber que los artículos de segunda mano que estamos comprando tienen un origen fiable? Desde luego, si los compramos a un particular, tendremos que creer en su buena voluntad, lo cual no me parece mal, porque yo misma he vendido lámparas, cámaras de foto y todo era mío, por supuesto, con lo cual le doy un voto de confianza al resto de la humanidad. Pero si la inversión que vais a hacer es en un artículo muy valioso, tiendas como Cash Converters cotejan con la policía todos los productos que compran, a fin de saber que no han sido robados y revendidos de mala manera. Dan garantías especiales durante 1 año (hasta 2 años completos si lo comprado era nuevo), permiten probar los productos, devolverlos si no estamos satisfechos ¡igual que cuando compramos cosas a estrenar! Las tiendas físicas de segunda mano también transmiten confianza a las personas mayores, que se llevan su dinero en el momento, a quienes no pueden guardar sus pertenencias en casa a la espera de lograr venderlas, por no disponer de espacio, y a quienes no se manejan con el ordenador para colgar sus artículos en webs o usar las apps para los teléfonos móviles. También sabes que te atenderán dependientes de fiar, que te darán un precio cerrado sin tener que andar como en un bazar, rechazando ofertas a la baja, y no tienes que quedar con desconocidos en un callejón que a saber si no te llevas el susto de tu vida (cada vez que hago una venta personal, salgo de casa como si fuera a la guerra y no fuese a volver).

¿Habéis comprado algo de segunda mano para ahorrar en la vuelta al cole? ¿Vendéis lo que no usáis para sacar algún dinero extra?

Foto vía Shutterstock.





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5 Comentarios

  • Responder
    Madre Agua
    13 septiembre, 2017 at 07:28

    Pues mira, yo era de las tuyas ( que compraba nuevo ) hasta que llegaron los niños. Lo primero que compré de segunda mano fue un fular elástico y después he seguido picando. Por vender aún no me ha dado (aunque tuve una intentona ) porque me da cosa que después lo vaya a necesitar. Eso sí el trastero lo tengo que no se puede ni entrar de lado.

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    La mama fa el que pot
    13 septiembre, 2017 at 09:14

    Yo no tengo trastero y supongo que eso me ha ayudado a vender cosas que si no iba a tirar porque no cabemls en casa.
    La verdad es que aunque me haya sacado solo unos pocos euros ya me compensa por saber que va a seguir siendo útil y que total yo iba a tirarlo.
    Lo único que no he vendido de momento es ropa, siempre tengo amigas a las que darle la ropa o otras que me dan a mi.

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    Mamá en Bulgaria
    13 septiembre, 2017 at 09:42

    Qué práctica eres! A mi me da reparo vender de segunda mano por aquí, no sé si las webs locales son fiables. Para trastos infantiles, sé que se recogen para refugiados y familias necesitadas, así que creo que pronto haré un lote y les llevaré ropita y zapatos que están usados pero aún les queda vida. A los niños se les queda todo pequeño pronto y me da pena tirar.

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    AnaB
    13 septiembre, 2017 at 11:05

    Hola Lucía,
    Es que con los precios que tienen los libros de texto y los uniformes por ejemplo más todo el material escolar que hay que comprar y además tienes más de un hijo en edad escolar… pues te sale por un pico ¿Y justo cuando acabas de venir de las vacaciones! En fin que todo lo que sea ahorrar es bien venido.

    En un estudio que han hecho en una web de anuncios clasificados han calculado que comprando todo lo que se puede para la vuelta al cole de segunda mano te puedes ahorrar hasta 350€ que no es poco.

    Y entre lo que te puedes ahorrar comprando las cosas de segunda mano más lo que puedes sacar si vendes el material usado ya por tus hijos y que no van a necesitar más, la verdad es que la vuelta al cole puede no ser tan dolorosa 🙂

    Besos

  • Responder
    nuevemesesyundiadespues
    13 septiembre, 2017 at 19:06

    Yo tengo algunas cosas a la venta en Wallapop pero me rebajan mucho en las ofertas que me hacen así que ahí siguen. Que luego lo pienso y digo, pa tenerlo cogiendo polvo. Ja,ja,ja. No sabía lo de Cash Converters. Pero, ¿cómo lo pueden cotejar? Lo ideal es factura a nombre el fulano que lo venda. Para el tema de material escolar no lo había pensado. Con libros sí se hace mucho.

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