Crianza

¿Cómo es el sueño de un prematuro tardío?

sueño de un prematuro tardío

Cuando te conviertes en padre primerizo, todos y cada uno de los aspectos que rodean la vida de tu bebé se transforman en posibles temas de conversación durante horas, días, semanas, meses… Y la forma en que los bebés duermen, que no suele ser calladitos y del tirón como habíamos visto en las películas, no iba a ser menos. Como bimadre, las comparaciones entre el modo de dormir de mis criaturas es inevitable, y a día de hoy tienen poco o nada que ver. El sueño de un prematuro tardío, o al menos de mi propio churumbelito, es de lo más curioso. Directamente, no puedo igualar nada a las cosas que hacía su hermana, porque mi bichilla nació durmiendo del tirón por las noches (sí, como los bebés de las películas) desde que llegó al mundo hasta que cumplió los 7 meses. Los detalles ya os los conté en su día y no los repetiré, pero fue entonces cuando comenzó con los despertares nocturnos, con las exigencias de colecho y demás. Por el contrario, mi churumbelito ya ha nacido en esta fase directamente. Pero además del tema de los despertares, es que tiene unas rutinas de sueño que me parecen curiosas, porque no las había vivido antes con la niña. Ya veréis.

1. El sueño de un prematuro tardío es muy profundo ¡de día! Están diseñadas de espaldas al pueblo estas criaturas. Eso sin contar con que el mío tardó casi 2 semanas en despertar del letargo del parto, porque hasta entonces todo era dormir, dormir y dormir a cualquier hora, del día y de la noche, sin un reclamo para la lactancia, para el cambio del pañal ni para nada. Entonces no colechábamos, porque lo dejaba cómodamente instalado en su mini cuna y él dormía feliz y sin inmutarse. Pero luego espabiló, fue consciente de que ya se había salido de mi cuerpo para caer en este mundo y no ha deducido que cuando está oscuro ahí afuera es cuando nos vendría bien que durmiese más. O sea que de recién nacido, que en un día normal nos levantábamos a las 7:30 de la mañana y mi mochuelo dormía en el fular de porteo durante 3-4 horas sin inmutarse. Se desperezaba, toma teta, hacíamos cambio de pañales, y vuelta al fular para dormir otras 3- 4 horas. Todo esto se repetía otro par de veces hasta las 11 de la noche y a partir de ahí, al irnos a la cama, comenzaba el espectáculo nocturno. No lloraba, pero hacía pequeñas quejas, balbuceaba, se quedaba extasiado con las sombras del techo y las paredes, me daba manotazos para asegurarse de que seguía ahí, cogía la teta y la soltaba, se destapaba, pataleaba, más ruiditos de respiración… y así en periodos cómodos de 45 minutos o en otros más incómodos de 2-3 horas continuadas de despertares nocturnos. Resumiendo, que lo que se dice dormir bien, lo dormía él y de día. Las noches eran un descalabro. Ahora, con 8 meses las noches suelen ser más tranquilas (aunque alguna que otra tiene de despertares cada 20 minutos, sin compasión) pero se le olvidan las siestas de día. ¡Mátame camión! Es una aventura trabajar desde casa cuando no da ni un minuto de tregua. Yo creo que por eso me está creciendo más bajito que su hermana (sabiduría de vieja al canto).

2. El sueño de un prematuro tardío debe estar acompañado. Al menos, el modelo que me ha tocado a mí requiere la presencia de otro humano. El mío no exige que sea yo, como madre que tiene tetas, que le alimenta, que lo portea 24 horas al día. No, en esto no es delicado. Puede pasarse horas en brazos de su padre, o porteado por él, con el abuelo cuando estuvo de visita o en vacaciones, y no se inmutará. Dormirá exactamente igual que si soy yo la que está cuidándolo. Pero ni se te ocurra soltarlo de los brazos humanos. El mero hecho de empezar a notar que su cuerpo se separa de otro ya empieza a alterarlo, se retuerce, hace gestos, mohínes, quejas y demás. Y si crees que serás capaz de instalarlo en una cuna, carrito o cualquier otro artilugio que tengas en casa… ¡Por probar que no quede! Pero aquí todo, todo, TODO es un fracaso absoluto. Incluso el colecho normal, y la minicuna de colecho ha quedado relegada ya que para él esa separación era un abismo. Colechar con mi prematuro tardío y permitirle que se incruste contra mi cuerpo es la única forma de lograr que duerma algo mejor de noche. Hasta el punto de que en días de agotamiento máximo he llegado a acostarme con el niño en el fular de porteo. ¡Y oh, milagro! 4 horas de sueño nocturno ininterrumpido, sin peticiones de teta ni de nada. O sea, que o es una característica propia del sueño de un prematuro tardío o es que el mío me ha salido de un amoroso que no es ni medio normal.

3. Los miedos al observar dormir a un prematuro tardío. Yo tengo varios. Al principio, hacía ruiditos tan variados y constantes que pensaba que dejaría de respirar de un momento a otro. Y cuando cesaba el espectáculo de sonido pensaba que efectivamente, ya no le entraba aire. Vamos, que no te dejan dormir tranquilo e imaginas tragedias a cada paso. Y mira que yo soy poco dramática, y no he sido de esas madres que acuden a la cuna de sus criaturas a ver si respiran o no. Pero con este, si hace ruido porque lo hace y si está en silencio ¡también me atemoriza! Si no te queda más alternativa que el colecho, vivirás con pánico el momento de tener que salir de la cama para ir al baño, porque ya debes levantarte pero el bebé puede seguir durmiendo… Es matemático: en cuanto pierde el contacto con tu calor humano, se desvela llorando como si lo hubieras tirado de golpe a un lago de agua helada. Ni un segundo libre para ir al baño y volver deprisa. Que sí, que yo tengo paciencia, y sé que es muy pequeño y que con el paso del tiempo todo esto pasará. Pero actualmente el niño va adosado al cuerpo de alguien las 24 horas del día. Y este hombre pasa muchas horas en su puesto de trabajo, así es que la juntera con mi criatura es total a cada minuto. Para evitar el llanto nocturno, no hay separación posible, y para evitar el diurno, tampoco. Y esto con su hermana no era así. Podía dormir perfectamente horas de siesta diurna en la cuna, aunque también la portease, pero no era la única opción para que ella estuviera tranquila y feliz.

A la vejez de la maternidad ¡entiendo a esas madres que dicen no tener tiempo ni para ducharse! Obviamente yo me lavo, pero de recién nacido comprobé que debía dejarle llorando todo el tiempo que duraba esta acción (que habrá gente a la que 10 minutos de berridos les parezcan poco, pero yo a esto no me acostumbro) o buscar horarios muy inverosímiles en los que este hombre estuviera en casa y pudiese ocupar mi lugar para poder hacerlo con tranquilidad. El tema de la ducha es el único que el porteo aún no me ha solucionado, porque para todo lo demás ¡bendito invento liberador de brazos!

¿La forma de dormir de vuestros hijos ha sido muy diferente o similar entre ellos?

Foto vía Shutterstock.




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2 Comentarios

  • Responder
    Adriana
    25 septiembre, 2017 at 09:02

    Yo creo que más que por haber nacido un mes antes, es que cada niño es un mundo, y nuestra forma de criar a sucesivos niños también va evolucionando, para adaptarnos a cada niño y a las cosas que nos funcionaron o no, queremos repetir o no.

  • Responder
    ASL
    25 septiembre, 2017 at 22:16

    Big Brote fue prematuro (semana 35 tb) así que mis comienzos de madre se parecen mucho a lo que cuentas: 15dias de muñeco y luego meses de piel con piel día y noche…
    Pero es que el segundo nació en la FPP y es igual que el hermano!! Que además de lo que tú comentas mis descendientes son tan espabilados Q es casi imposible dormirlo en la calle porque cualquier ruido les despierta (y cualquiera implica semaforo para ciegos, camión, alguien hablando etc etc etc)

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