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Libros recomendados: Somos la leche de Alba Padró

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Camino de mis 4 años de lactancia ininterrumpida, primero con mi bichilla, después un poquito en tándem y ahora sólo con mi prematuro tardío, creo que el libros Somos la leche de Alba Padró debería haber existido desde siempre, desde que el mundo es mundo, o al menos desde que la lactancia materna dejó de ser lo normal y lo natural con el gran invento del biberón. Si yo lo hubiera tenido hace 4 años ¡ay! De verdad creo que mis inicios hubieran sido menos dolorosos más conscientes, hubiera sufrido menos y hubiera estado menos estresada mentalmente ante el miedo de fracasar en la lactancia. Fui una burra, aguanté una barbaridad de dolores durante los 3 primeros meses y después ¡se hizo la luz! Pero comprendo perfectamente a quienes no quieren padecer la tortura de lactancias dolorosas, a las madres que no han nacido para llorar en cada toma y a quienes acaban prematuramente con los intentos debido a la nula ayuda, el inexistente apoyo y la información sesgada que reciben. Durante las primeras semanas de mi embarazo, leí Un regalo para toda la vida de Carlos González, que siendo un buenísimo libro, acabó por frustrarme cuando al nacer mi mochuela ¡descubrí que la lactancia sí dolía! Una mala postura inicial, una mastitis subaguda no detectada ni tratada durante meses ¡y eso que acudía semanalmente a un grupo de crianza con una matrona experta en estos temas! Pues nadie me orientó para que me hicieran pruebas o me pusieran medicación. Como no tenía grietas y la postura de la niña al mamar parecía correcta, no había nada más que valorar. El libro Somos la leche de Alba Padró a mí me llega tarde pero ¿cuántas lactancias se podrán iniciar y prosperar con buen pie a partir de ahora? Vamos, deberíamos meter un ejemplar en cada canastilla de cada madre que quiera dar el pecho para que logre su objetivo de una forma fácil. Os cuento cómo el libro puede solucionaros la vida como madres de lactantes.

1. Fuera los miedos antes del parto. Somos la leche comienza con un capítulo que yo no hubiera necesitado, pero me consta que hay madres que deciden no dar el pecho ya durante el embarazo, porque tienen miedo a todas esas catástrofes que giran en torno a la lactancia materna: grietas, mastitis, infecciones, niños que no aumentan de peso, frenillos, malos agarres, perlas de leche… No diré más porque se trata de animar a otras mamás con la lactancia y creo que tener toda esta información de antemano, y sobre todo saber que no todas las desgracias van a recaer sobre ti y tus tetas, e incluso puede que tengas una lactancia feliz y sin ningún obstáculo, está muy bien plasmado en el libro.

2. Desmitificar compras y otros rituales relacionados con la lactancia. Al contrario de lo que dice Alba Padró ¡yo he comprado mucho, mucho! Pero considero que han sido de las mejores inversiones que he hecho en maternidad. No podía vivir sin pezoneras durante mis primeros 3 meses de lactancia, ni sin mi cojín de lactancia hasta el sexto mes, ni sin sacaleches porque debía hacerme mi propio banco de leche para la supuesta vuelta al trabajo (con 4 litros almacenados me quedé cuando no hubo trabajo al que volver) y además fui donante de leche materna durante 7 meses. Pero me parece buena su idea de no comprar nada hasta saber si realmente lo vas a necesitar. De hecho, eso es lo que hice con todo excepto con el cojín, por el que sí tenía fijación durante el embarazo. Somos la leche nos explica de forma clara y detallada cuestiones como por qué no hay que preparar los pechos para la lactancia, ni usar cremas específicas, ni invertir en 1.001 inventos de los que podemos prescindir. También nos abre los ojos acerca de que no existen leches mejores ni peores, que esta no va a desaparecer por un disgusto, ni tienes más leche por tener los pechos más grandes (este me lo dicen tanto, tantoooo) y así, nada más y nada menos que 101 burradas que casi todos nos creemos.

3. ¡Conoce a tu bebé! Ay, nuestras criaturitas recién estrenadas, cada una de su padre y de su madre y cortadas todas por patrones diferentes. Saber en qué periodos suelen producirse las crisis de crecimiento nos ayudará a detectarlas y no dejar de lado la lactancia, pensando que nuestro hijo rechaza el pecho por otros motivos. También se definen tipos de bebés glotones, nerviosos, dormilones, vagos para que comprendamos algunas de sus características y no nos alarmemos de forma innecesaria, así como el desarrollo normal que debe seguir un lactante que gana peso y crece en altura tal y como se espera de él.

4. Trucos para no finalizar la lactancia con la vuelta al trabajo. Esos 6 meses mínimos de lactancia materna exclusiva que recomienda la OMS ¿quién puede conseguirlos con los horarios de trabajo actuales y las bajas de maternidad de 16 semanas? Hay madres que parecen heroínas y que logran lactancias prolongadas trabajando y con una buenísima planificación que evita el destete prematuro de sus hijos. En Somos la leche tenemos un montón de ideas para hacerlas propias y no permitir que la falta de conciliación nos haga acortar la lactancia si nosotras y nuestros bebés queremos que dure más tiempo. Trucos para extracciones, para dar la leche extraída, para iniciar la alimentación complementaria, cómo extraer, almacenar y utilizar correctamente la leche materna… ¡Toda la información que necesitamos para salir adelante con éxito!

5. La vida interna de una madre. Desde las pautas de alimentación saludable, los altibajos y la bipolaridad que caracteriza a la maternidad, la falta de menstruación durante periodos que pueden durar años, el padecimiento de enfermedades habituales y la compatibilidad con ciertos medicamentos, la agitación del amamantamiento, la lactancia en tándem… Es genial conocer que todas estas cosas pueden suceder en tu vida como madre de teta, que no eres la única y que prácticamente todo tiene solución. Incluso el delicado momento del destete. ¿Lo dirigiremos nosotras? ¿Mandará el bebé? ¿Vendrá impuesto por factores externos?

En Somos la leche de Alba Padró hay lugar para el humor, para los lactantes prolongados de más edad, para las situaciones cotidianas que las madres de pecho solemos vivir: como abrir la puerta con una teta al aire o que cuando caminan los niños te usen como un surtidor y la saquen en cualquier lugar para abastecerse. Y al final, un listado enorme de organizaciones y recursos digitales donde obtener apoyo para la lactancia y resolver todas las dudas que nos puedan surgir. Ay, Alba sólo coincidí unas horas contigo en la inauguración de Experiencia Bebé en Barcelona, pero si te llego a haber puesto nombre y cara en mis primeros días infernales con la lactancia ¡cuánto lo hubiera agradecido! Esto es todo lo que ofrece en su libro: información veraz, desmitificación de ideas preconcebidas y de sabiduría popular y grandes recomendaciones para llevarnos por la senda de una lactancia feliz y duradera. ¿Alguien puede hacerlo mejor?




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3 Comentarios

  • Responder
    Diana
    29 septiembre, 2017 at 07:43

    ¡Imprescindible! Te me has adelantado jejeje Justo tengo un post programado para el martes sobre el libro. Me ha ENCANTADO.

  • Responder
    Marta | La agenda de mamá
    29 septiembre, 2017 at 10:49

    Pues habrá que echarle un ojo. No se lo que durará mi segunda lactancia, pero nunca está de más leerse un buen libro 😉

  • Responder
    helenriberas
    29 septiembre, 2017 at 17:56

    Yo no leí ningún libro, la verdad que no era algo que me preocupase. La gente si que me decía en el embarazo, la vas a dar teta? y yo siempre contestaba, en principio si, pero yo que se, si la niña lo cogerá, si podré y todas esas cosas. He visto a amigas pasarlo verdaderamente mal, así que dije si no se puede no se puede, mi niña va a venir para hacerme feliz, no para sufrir. y Aquí estamos con 28 meses que tiene Enma y sigue viciada. Jamás pensé que la daría tanto tiempo, pero en esta vida hay que morderse tanto la lengua.

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