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No nos ha gustado el acuario de Barcelona ¡y es muy caro!

No nos ha gustado el acuario de Barcelona ¡y es muy caro!

¡Ay! Qué frustración nos hemos traído de vuelta a casa tras visitar el Aquarium de Barcelona con mi bichilla de 3 años. A causa de su nueva pasión por las sirenas y el mundo bajo el mar, creí que sería un bombazo llevarla a ver peces reales. Aprovechando un día festivo aquí, allá que nos fuimos con este hombre y mi churumbelito, a recorrer la capital, subir en tren, en metro ¡los transportes son para ella parte de la diversión cuando hacemos planes! Pero no nos ha gustado el acuario de Barcelona para los niños. Pensábamos que lo peor que deberíamos afrontar sería el momento en que mi mochuela descubriera que no había sirenas cautivas en él, pero no que hasta a ella, con su capacidad de atención cortita de una niña de 3 años, le resultase escaso todo lo que vio. Tampoco somos expertos en este tipo de atracciones e igual resulta que es el mejor del mundo y que no hemos sabido valorarlo. Pero aunque así fuera, os cuento los motivos por los que la visita ha resultado ser un fracaso y un dinero pésimamente invertido.

No nos ha gustado el acuario de Barcelona niño 3 años

1. El recorrido. Es cortísimo. Bajas la rampa de acceso, llegas a una zona con diferentes estanques de peces más o menos vistosos, y en un abrir y cerrar de ojos desembocas en el túnel famoso, de forma que caminas bajo el agua y los tiburones y las rayas te pasan por encima. Esto es muy espectacular, no digo yo que no, aunque justo ese día la cinta transportadora que se supone que te pasea mientras te deleitas con las criaturas marinas estaba estropeada, pero esto es lo de menos. Con una niña de 3 añoes y un bbé, no sé cómo serán los vuestros, pero la mía se paraba unos segundos delante de un tanque de agua y sí, vamos a buscar a Nemo, a Dory y a Bob Esponja, pero corriendo se iba a otra ventana y así el recorrido duraba un suspiro. O eres oceanógrafo y te pasas 4 horas mirando peces en cada rincón, como el historiador que se deleita en un cuadro de un museo, o para la gente de a pie el acuario de Barcelona se acaba en nada. Desde que pasamos la entrada hasta que acabó el recorrido no habían pasado ni 25 minutos. ¡No me lo podía creer! ¿Eso era todo? ¿No nos estaríamos dejando alguna zona por visitar? Pues no.

No nos ha gustado el acuario de Barcelona muy caro

2. Los pingüinos. Resulta que el recorrido por el acuario de Barcelona continuaba mínimamente en la planta superior, con algunos juegos infantiles, unas fuentes para tocar y dar de comer a los peces (sólo hay 2 sesiones al día y no nos coincidía ninguna con la visita), una ballena cargada de acuarios con medusas en su interior y ¡los pingüinos! No sé si mezclar pingüinos con peces es lo habitual en estos casos, pero la experiencia fue desoladora. Los pingüinos viven en poquísimo espacio tras un cristal mugroso. Yo no soy bióloga, pero para mí que les faltan metros y aire libre para lograr la felicidad. Más allá de esto, no parecen bien cuidados, porque el pelaje lo tienen fatal, como una madre en el postparto, vamos. Dan una penita, que la niña les echó un ojo y prefirió irse a un túnel subterráneo en lugar de contemplarlos más. No sé si hubiera sido mejor terminar la visita en el corto recorrido inicial, en lugar de pasar por esta recreación deprimente del Polo Sur.

No nos ha gustado el acuario de Barcelona ¡y es muy caro!

3. El precio es desorbitado. Las entradas me parecen un atraco a mano armada. El precio normal es de 20 euros para los adultos y la niña, con 3 años, pagaba 7 euros. Comprándolas on line, nos descontaban 4,5 euros en total, por lo que acabamos pagando 42,5 euros para media hora larga de distracción. En supermercados y otras tiendas se pueden encontrar descuentos, pero no puedes canjearlos on line y debes hacer la cola. Si es que la hay, porque nosotros fuimos siendo festivo y aquello estaba bastante paradito. Un café cuesta 3,5 euros ¡menos mal que la visita fue corta y pudimos salir a hacer el desayuno en la calle! Si aún hubiéramos disfrutado de la visita… pero como definitivamente no nos ha gustado el acuario de Barcelona, el precio escandaloso no ayuda a que lo veamos con mejores ojos.

4. Las cosas buenas. Las únicas cosas positivas que valoro de nuestra visita al acuario son que el espacio está completamente adaptado para minusválidos o carritos de bebe y tienen baños con cambiador. Las instalaciones están limpias (menos el recinto de los pingüinos). Cuando fuimos, un día de fiesta en Barcelona, no había absolutamente nada de cola en las taquillas, lo cual también es de agradecer. Al bebé, de 7 meses entonces, la experiencia sí le ha fascinado. Peces de colores pasando muy lentamente ante él ¡este sí que daba grititos de alegría! Pese a que la actividad la habíamos elegido para que la disfrutara principalmente su hermana. En el piso superior, tienen una recreación del interior de una nave subacuática, o un submarino, o algo similar, donde los niños pueden entrar y accionar botones y palancas ¡fue el lugar preferido de mi bichilla durante la visita! Sin comentarios.

¿Conocéis otros acuarios? ¿Son todos tan reducidos como el de Barcelona? ¿Y cómo andan de precio? Por conocer opciones si salimos para seguir buscando una sirena.




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8 Comentarios

  • Responder
    Teacher Nerea
    6 octubre, 2017 at 09:23

    La verdad es que a mí la parte de los pingüinos también me deprimió. Hasta ese punto nos había gustado bastante el aquarium ¡Sobretodo a la macaca! Se volvió loca de contenta de ver los peces y ahora pide volver cada 2 x 3 ¡con lo caro que es!

  • Responder
    La mama fa el quepot
    6 octubre, 2017 at 09:23

    Pues yo soy como tu, no me gusta nada el acuario y lo encuentro carísimo. Pero a mi marido y a mi hija les encanta ir.
    Yo soy Bióloga y estuve a punto de hacer especialización marina pero es mi marido el que siente adoración por ir al acuario y ver los animales marinos.
    Le encantan y ve un montón de documentales sobre ellos, así que cuando va al Acuario con mi hija le explica todo lo que sabe sobre ellos y supongo que de ahí viene que mi hija esté tan fascinada como él.
    Vamos que ellos van una vez al año y yo y el peque hacemos otros planes.

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    Una mama mas
    6 octubre, 2017 at 09:38

    El oceanográfico de valencia es una pasada. Y seaworld (el famoso de usa) esta muy bien también. El resto a los que he ido de pena. Los pingüinos una pena verlos tan mal! Nos paso en un acuario de la provincia de malaga… Pues fue lo peor! Todo el sitio nos pareció lamentable. Pero Nose si era poque había mucha gente o que. No nos gusto.
    Pero repito, el de valencia lo recomiendo 100%. Y creo que de precio similar al de Barcelona.

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    nosoyunadramamama
    6 octubre, 2017 at 10:34

    Lo de los acuarios es muy caro, es cierto… A mí no es que me emocione, pero aquí a los niños les gusta mucho el plan, por eso yo siempre lo recomiendo cuando la gente me pregunta planes en Gijon… pero lo dicho, para los niños…en el de Gijón lo que se puede hacer es tocar alguna especies, hay una zona para eso, allí no?

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    Marian
    6 octubre, 2017 at 11:25

    Pues nos paso igual… fue el primero al que fui y nos desilusionó mucho. Despues hemos ido al Oceanografic y al Palma Aquarium y no hay color: mucho mas grandes, con oferta más variafa, más adaptados a los niños de diferentes edades… Eso si, barato no es ninguno.

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    miren | de lunares y lunas
    6 octubre, 2017 at 13:38

    ¡hola! en madrid está dentro del zoo, es similar a lo que comentas, aunque no tiene el pasillo tubo, pero si parte de tacho de cristal.. y el precio de todo (zoo+aquarium) es más económico… ¡ah! y los pinguinos están al aire libre en otra zona… tenog pendiente un post del tema, que estuvimos por allí hace un par de semanas, os contaré con más detalle, pero vamos, por lo que dices, el de allí no merece mucho la pena… qué mal…XXX

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    La Moleskine de Mamá
    6 octubre, 2017 at 17:59

    Los acuarios en general son muy caros, pero 20€ esta para pensarselo, sobre todo porque no vale la pena. Te venden la idea del acuario con la foto del techo de cristal y como es super chulo, ahi va uno a pagar. Que bueno que te leo para ahorrarme el disgusto.
    Hace años tuve la oportunidad de visitar el acuario de Chicago, en EU y es de las cosas mas impresionantes que he visto. Que ganas tengo de volver con mi hijo. No recuerdo el precio pero si costara lo mismo q el de Barcelona, lo pago seguro.

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    Wilson - Papá DivertidOOs
    9 octubre, 2017 at 18:15

    Ni modos!!! no todo es perfecto y bello. Valorar cada momento en su justa medida. Lucía, un abrazo

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