Enseñanza/Colegio

Lectoescritura para niños. Así aprenden a leer y escribir en nuestro colegio

lectoescritura para niños educación infantil

La semana pasada tuvimos una reunión de grupo con el tutor de mi bichilla y la profesora de educación especial, a la que sólo asistimos 4 padres, y eso que el tema de la lectoescritura para niños creo que es de los que más nos importan. Con lo que nos gusta presumir de mira cómo escribe mi churumbel su nombre, y mira cómo empieza a leer… Pues la cita no despertó mucho entusiasmo, pero yo fui y me volví feliz a casa con el descubrimiento. No sé si recordáis cómo aprendisteis a escribir cuando teníais 3, 4, 5 años, pero yo tengo grabado en la mente esos cuadernillos y fichas con puntitos que había que seguir una y otra vez, y ¡oh, Dios bendito! Cuando en la línea sólo te ponían una letra de muestra y el resto tenías que hacerla tú. Qué mal se me daba y qué sufrimiento tenía, porque la caligrafía que nos enseñaban era muy florida, muy pomposa y extremadamente difícil de imitar. Hace 2 semanas, un viernes por la noche, mi mochuela cogió su pizarra y escribió su nombre. ¡No teníamos ni idea de que ya supiera hacerlo! La verdad es que lo hace genial (qué voy a decir yo, que para eso la he parido): escribe en mayúsculas y con la R hace un revoltillo bien curioso antes de darla por finalizada. Pero aquello es perfectamente legible. Sinceramente, me impresionó y me envalentoné. Le pregunté si sabía otras letras y me dijo que sí, por lo que le pedí que me escribiera Mamá, Papá y Caca y oye ¡lo hizo también! Luego su padre consideró que ya era de noche, que la estaba forzando demasiado y me la acostó a traición. El caso es que en esto de la lectoescritura para niños hay colegios que han avanzado mucho. Otros son más tradicionales y siguen haciendo esas fichas repetitivas que teníamos nosotros, con el riesgo de que al niño que no le guste ese método puede rechazarlo. Nosotros hemos tenido la suerte de que en la comunidad de aprendizaje la escritura se enseñe así.

lectoescritura para niños

1. Por mí primero y por todos mis compañeros. Desde los 3 años tienen rotulado su nombre en la mesa, en el perchero, en su vaso, toalla…Siempre escrito con letras mayúsculas y con la inicial destacada en color rojo. En P3 básicamente aprenden a identificar su inicial y la de algunos de sus compañeros. Con 4 años han empezado a descifrar su nombre, lo escriben, lo comparan con el de los demás en busca de letras coincidentes, realizan asociaciones acerca de qué otros niños comparten iniciales, o nombres parecidos, cortos o largos. Aprenden no las letras sino los sonidos. De hecho, cuando le digo a mi mochuela que su nombre empieza por L, como el mío, me dice que no es una L que es une Elllllllllll y me hace un sonido larguísimo. Y así, con todas las letras que conoce. Pues curiosamente, si le digo que me escriba otras palabras que comiencen por L y le exagero el sonido inicial, ya sabe cómo comenzarlas. Es un método que desconocía por completo pero que está claro que funciona.

2. La diversión. Para evitar la repetición y lo cansinos que eran los métodos de hace años, lo bueno de la forma en la que se enseña la lectoescritura para niños hoy en día es que todo es un juego. Desde pringarse las manos en pintura y esbozar las letras, usar una masa de arcilla e ir incrustando piedrecitas que tengan su inicial, utilizar tizas, rotuladores y hasta un palo sobre la tierra del patio, hacerlas con mosaicos de colores, identificarlas a través de la tipografía de los cuentos… Aún así, habrá niños que no se motiven en este terreno a los 3 años, pero al menos no será un suplicio para ellos estar frente a un papel que deben repetir diariamente hasta que perfeccionen el asunto. Tienen que verlo como algo divertido y nos hicieron hincapié en que destaquemos todo lo que hacen bien, no sus fallos. Por ejemplo, llegará un punto en el que crean que al escribir su nombre eso ya significa cualquier cosa, cuando no es así; o que al decirles una palabra en voz alta para que la escriban, ellos dibujen solo las vocales de esa palabra, o solo algunas letras o incluso que dibujen la palabra que hemos pronunciado pero no escriban nada. Todos son pasos normales del aprendizaje y no hay que menospreciarlos.

3. La tipografía que se enseña en la lectoescritura para niños. En mis tiempo, aprendíamos primero las letras minúsculas, luego las mayúsculas y luego la caligrafía de letras ligadas, unidas unas a otras, del mismo tamaño y cuanto más perfectas mejor. En este colegio eso no se hace. Con 4 años, mi bichilla está aprendiendo las mayúsculas de letra de palo (vamos, tipo imprenta básica, sin serif ni nada) y de aquí a 1º o 2º de primaria, empezarán con las minúsculas, pero escribirán siempre con letra de imprenta, no con caligrafía preciosa. Tampoco se les enseñará a enlazar las letras, pese a que habrá niños a quienes esto les surja de manera espontánea y lo harán por sí mismos. Más allá de estas modernidades, a base de leer cuentos que tengan letra más florida y de ver otras tipografías en el mundo real, acabarán sabiendo leer cualquier cosa, incluidas las notas que dejemos los padres escritas a mano, algo que preocupaba a una de las asistentes.

lectoescritura para niños pizarra 4 años

4. Sin prisas y sin agobiar a los niños. Los maestros dejaron claro que en España empezamos con el asunto de la lectoescritura para niños muy temprano, con solo 3 años, mientras que hay países (siempre mirando a Finlandia) en los que hasta los 7 años no se meten de lleno en este aprendizaje y no pasa absolutamente nada. Por eso, si nuestros peques disfrutan con sus logros, juegan en relación a las letras y a la lectura, es todo lo que debemos fomentar. No hay que comparar si un niño de clase ya sabe distinguir sílabas, o si realiza el trazo como un adulto y el nuestro aún no. Ni si uno está atascado en su nombre y otros ya escriben el inicio de El Quijote si les pones bastante papel por delante. Mantengamos la calma, porque nos han contado que hay niños en quienes este interés no se despierta hasta entrada la primaria y es mejor no predisponerlos en contra y dejarlos seguir su propio ritmo según sus intereses y habilidades.

5. Recursos para usar en casa. Tanto si nuestros churumbeles resultan ser fanáticos de la lectoescritura para niños, como si pasan de ella olímpicamente, nos dieron unos cuantos consejos para motivarlos aún más, o al menos intentar que sepan que esto existe y que no lo den de lado de por vida. Leer cuentos con ellos, ojearlos o dejarlos que sean ellos quienes finjan leérnoslos a nosotros. También que nos vean leer a los adultos de casa, que no piensen que esto es solo cosa de niños. Nos han entregado un folio plastificado en el que figuran las fotos de todos los niños de la clase y sus nombres, con la inicial destacada en rojo. La idea es jugar a buscar cuáles empiezan por la misma letras, o en cuantos de ellos hay una letra concreta, y más adelante, separar el nombre de la foto para ver si saben relacionarlos. Tener en casa una pizarra vileda o de tizas, o cualquier otra cosa que les permita dibujar las letras con facilidad y sin tener que hacer esfuerzo. Formar las letras con plastilina, usar letras imantadas en la nevera o en las pizarras. Jugar a leer palabras que nos encontremos en la calle, o en casa, y hacer de forma exagerada el sonido de las letras. Buscar recursos en internet donde encontrar juegos y actividades relacionadas con estas primeras letras. Por ejemplo, este verano en la web de Aprendiendo con Julia me descargué algunas plantillas para colorear en relación con las letras del nombre de mi bichilla que tuvieron mucho éxito. Jugar al ahorcado, o a cualquier cosa que implique adivinar palabras cortas. Y ¡hablar! Mucho. Que te escuchen, que te cuenten sus cosas, tener paciencia con sus inicios, porque el lenguaje oral y la escritura están íntimamente relacionados, aunque a veces no los enlacemos.

¿A qué edad empezaron a escribir vuestros hijos? ¿Os preocupaba que tardaran en hacerlo o lo vivisteis todo con naturalidad?

Foto slide vía Shutterstock.

Esto te puede interesar

5 Comentarios

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    13 noviembre, 2017 at 09:55

    A mi mayor le enseñé yo en casa y aprenció rápido. Yo no trabajaba, tenía sólo una hija y había tiempo para hacerlo tranquilamente. Al pequeño le he enseñado el alfabeto, pero ya con dos hijos y trabajando fuera de casa apenas tengo tiempo, y por la tarde cuando vuelvo ya está cansado y no le apetece demasiado.
    Pero bueno, con tiempo irá aprendiendo.
    Yo usé con la mayor cuadernos Rubio y alguna web de lectoescritura con plantillas, que te permiten introducir texto y luego imprimirlo con letra de esa para principiantes.

  • Responder
    Marta | La agenda de mamá
    13 noviembre, 2017 at 10:05

    Por lo que cuentas en el cole de mi peque se hace parecido. Empezaron el año pasado con 3 años y ella terminó escribiendo hasta los nombres de los cuentos. Los fonemas los están estudiando ahora con 4 años, aunque muchos se los saben de haberlos visto en clase de inglés. No se si será más fácil, pero desde luego es mucho más divertido que como aprendimos nosotros!
    Se nos hacen mayores…
    Un beso!

  • Responder
    mamapuede
    13 noviembre, 2017 at 11:00

    En nuestro cole es parecido y a Leo le falta muy poquito para poder decir que ya sabe leer y escribir sin problemas.
    Le faltan muy poquitas letras para completar 🙂

  • Responder
    Carolina mamá ríe
    13 noviembre, 2017 at 11:35

    Aquí es más o menos igual, todo son canciones e indicaciones divertidas para hacer las letras y para leer. MI rubio entró al cole sabiendo escribir algunas palabras y a día de hoy ya sabe leer y escribir. Y yo no paro de babear y babear y babearrrrrrrr ainsssssssssss

  • Responder
    Una madre como tú
    13 noviembre, 2017 at 21:22

    Aquí depende demasiado de la profe. La de mayor era estilo clásico total, y aún menos mal que no presionaba demasiado a los peques. En cambio la de la pequeña es todo lo contrario. No debería haber diferencias tan grandes en un mismo colegio, en un mismo plan educativo :/

  • ¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!