Decoración

En un mundo ideal ¡así serían las habitaciones de todos los niños!

Dormitorios ideales flexa

Hoy me he levantado tirando la casa por la ventana. Se nota que ya estamos metidos de cabeza en el ambiente navideño, y aunque no queramos, el consumismo nos entra por cada poro de la piel. ¡A mí la primera! Creo que antes de convertirnos en madres por primera vez, todas visualizamos unos dormitorios de bebés rebonitos. De los padres no hablo, porque como todos sean como este hombre, los criarían de por vida en lo más barato y lo primero que viesen en la primera tienda que se cruzasen en el camino. Yo tenía grandes planes para el dormitorio de mi bichilla, y nunca se materializaron. Primero porque quiso colechar hasta pasados los 2 años: no sabía que su cuna viviría en nuestro dormitorio durante todo este tiempo, después nos mudaríamos y los muebles no tendría recolocación posible en la nueva casa… Total, que ahora vamos construyendo poco a poco su espacio, según lo que va necesitando, pero nunca termino de verlo acabado del todo. De cara al diseño de la habitación de mi churumbelito ¡vuelvo a tener grandes planes! Pero pocos metros, así es que la cosa se complica. Aún así, llevo meses una mijita obsesionada con el tema de cómo eliminaré el despacho actual para reconvertir ese espacio en el suyo. Y claro, ves cosas como estas de Flexa y te enamoras de por vida.

1. ¿El estilo nórdico sirve para las habitaciones de todos los niños? Ya ves, con lo poco Pinterest que somos en casa, esto del estilo nórdico resulta que a mí ya me gustaba de antes y yo le llamo estilo andaluz: con mis paredes blancas, mis muebles lisos y normalmente también blancos… Vamos, que empecé a decorar así sin conocimiento de ningún tipo. Llegué a la conclusión de que lo blanco es fácil de combinar, que puedo cambiar la decoración modificando sólo los textiles y accesorios pequeños, sin tener que volver a invertir en muebles costosos. Como el dormitorio de mi churumbelito es bastante pequeño, había pensado en que su configuración final fuera algo así, esta cama mega alta, como una litera pero con un espacio debajo para jugar, o para poner el escritorio, en lugar de una segunda cama baja. El problema es que no se suelen recomendar para niños de menos de 6 años (la escalera se las trae) así es que entre su independencia de la cuna y la llegada de este diseño, tendría que optar por algo intermedio, o incluso por hacerme la moderna con el Montessori y meterle un colchoncito ahí debajo a ras de suelo. Mientras lo use, aún será pequeño y no necesitará tanto espacio, y cuando pueda trepar a la cama de arriba recuperaré ese hueco para el resto de propósitos.

estantería niños flexa

2. El bendito almacenaje. En cuestión de armarios no me puedo quejar de la suerte que tuvimos al encontrar este piso. Pero claro, son gigantescos, desde el suelo hasta el techo y es difícil organizarlos para que los niños lo tengan todo a mano. Así es que antes o después hemos acabado comprando mesitas y sillas de su tamaño, cajas organizadoras y estanterías más manejables. Estas de Flexa son muy sencillas (mucho, mucho) pero con una altura ideal para que gestionen sus propios libros y juguetes, puedan recoger por sí mismos, usarlos cuando quieran sin pedir ayuda. Además, continúan con la estética blanca que es súper sencilla de encajar si al final dejan de darle uso y la tengo que recolocar en otra habitación. ¡Ahh! Y los muebles así de lisos quedan súper originales con unos cuantos vinilos adhesivos. Los personalizas y si te cansas, los cambias por muy poco dinero y renuevas la decoración por completo.

love design flexa

3. Ser muy singulares pero pensar en los niños. Uno de los defectos que suelo verle al estilo nórdico es que para mí, como madre y adulta, es limpio, diáfano y me encanta. Pero llevado al extremo, para los niños puede ser soso y muy aburrido. Por eso, existen complementos y pequeño mobiliario que se puede usar para alegrar una habitación infantil. Los puff, sillones y sillas, alfombras de foam o normales, lámparas y letreros, o cosas luminosas. Los cojines, las láminas y cuadros decorativos, sin contar con el popurrí de juguetes que suelen tener todos los niños y de todos los tonos del arco iris. Creedme, no habrá espacio demasiado nórdico ni demasiado aséptico que un niño cualquiera no logre hacerlo suyo dándole libertad para que lo revuelva y personalice todo.

¿Habéis logrado tener las habitaciones infantiles que queríais para vuestros hijos? ¿Han decidido ellos parte de las cosas que querían tener?




Esto te puede interesar

No hay comentarios

¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!