Crianza

Mis hijos siempre lloran con motivo ¿y los tuyos?

hijos siempre lloran con motivo

Nunca he creído eso de que los bebés y los niños lloran por nada. Por muy tontuna que nos parezca la razón a ojos de los adultos, seguro que tienen un motivo para expresarse de esa manera. Seguro que más de uno ha pensado eso de que es que lloran sin sentido, o por todo, o es que creen que pueden conseguir todo lo que se propongan llorando… Y claro, con estas ideas de que los mochuelos nos manipulan, es fácil caer y estivilizarlos, mandarlos a la chimpampa para que lloren a solas y sin molestar y no atender a sus lágrimas. Yo creo que mis hijos siempre lloran con motivo. La verdad es que hasta hoy, y la niña ya tiene 4 años, siempre ha habido una razón que provocara ese llanto ¡aunque a veces no sea fácil de detectar! Pero por nada, lo que se dice por nada en absoluto, eso no me lo he encontrado. Es más, pensando como adultos ¿vosotros lloráis sin motivo? Incluso aunque os sobrevenga una llantina que no sepáis cómo explicar, seguro que esta tiene una base clara, así sea la pena o incluso la alegría. Pues creo que con los niños pasa igual. Aún así, como primeriza y ahora como bimadre, he vivido estas situaciones en las que la incertidumbre ha durado unos minutos, incluso a veces no he hallado la causa hasta que el llanto ha finalizado pero ¡siempre había un detonante!

1. Cuando son bebés mis hijos siempre lloran con motivo. Ninguno ha sido de despertarse con dramas en medio de la noche, más bien reclaman teta y juntera corporal de forma silenciosa y se vuelven a dormir. Pero sí se han desvelado en ocasiones rechazando el pecho ¡oh, Dios mío! Esa es una de mis peores pesadillas en relación a la crianza: que a los niños les pase algo de madrugada que no se solucione con un tetazo ¡salir de la cama a esas horas es una tortura! Pues bien, al final, siempre ha habido un motivo de peso como estos: tenían un pedo atascado y en cuanto ha salido, fin del llanto; lo mismo pero con un eructo; se querían cambiar de posición y aún no tenían destreza suficiente, quedándose atascados a medio camino, o aprisionados contra los barrotes de la cuna; el pañal les rebosaba ya de pipí o caca, y a oscuras no lo notaba, ni había palpado la zona; roncamos o tosemos y les molestamos (cosillas del colecho); les robamos demasiado espacio vital en el colchón al colechar (porque son así, no quieren cuna propia pero sí hacerse con todos los centímetros posibles de la cama); quieren estar en brazos y nada más. Nunca he pensado que me despertasen porque sí, más que nada porque cuando están desvelados o con los horarios de sueños cambiados, se despiertan a horas rarísimas, sí, pero no lloran. Están felices, se ponen de charla y quieren jugar.

2. Lloran porque quieren contacto físico. Después de la teta, los brazos son mi segundo recurso para todo. Cuando están despiertos y lloran, una vez que descarto el hambre, los pañales, el cansancio, y el sueño, si mis hijos lloran es porque quieren contacto con otro adulto de casa. O con otro humano cualquiera, porque con el pequeño, me he dado cuenta de que si anda por ahí en el suelo y su hermana acude antes que yo ¡jugando con ella y con que la niña le hable tiene de sobras! Pero cuando mi bichilla era pequeña, no tenía con quien turnarme en esta faena. Sin embargo, una vez descubierto esto, sé que simplemente dándoles algo de cercanía se tranquilizan y vuelve la felicidad. Y es que esto del apego es una necesidad básica, como el comer y el dormir, como las que os he enumerado antes, pero los bebés sólo saben pedirlo llorando. Bueno, y haciendo cosas monísimas para que no queramos separarnos de ellos.

3. Cuando no son bebés ¡y también lloran! Reconozco que esta fase me ha sobrepasado más que la de recién nacidos. Mi bichilla creo que ha llorado más desde que cumplió los 3 años que en toda su vida anterior (incluyendo enfermedades, gases, y cualquier mini torturita de estas de los bebés). De hecho, hemos pasado rachas en las que ha llorado por unas tontadas… que para ella serán el centro del universo, pero que a mí me han hecho pensar que si con 15 años sigue siendo tan pava, la voy a repudiar como no atienda a razones. Por ejemplo: porque se le ha caído en la calle el jabón de un pompero; porque ha entrado una mosca en su habitación; porque el último globo que queda no es rosa; porque la camiseta de lentejuelas reversibles está para lavar… ¿Entendéis el concepto de llorar por tontadas? A ver, trato de sacar paciencia (muchas veces de esos fondos, hondos, hondos en los que ya no me queda nada apenas) para ponerme a su altura y comprender que esto para ella significa que el universo está desmoronándose a su alrededor. Que tiene una importancia a su edad que yo no sé darle. Y por eso pienso que incluso en estos casos, mis hijos siempre lloran por algo. Porque no miden la magnitud de sus quejas, porque dan tremenda importancia a cosas minúsculas, porque son una mijita dramáticos exteriorizando aún sus sentimientos.

No sé si existirá ese modelo de niño que llora porque sí, pero al menos los míos si lloran es por algo, así sea por rabietas, por mala leche contenida, por ira, por rabia, por pena o por terror. Y si no les pasa nada, están felices y contentos. ¿De qué tipo os han salido los vuestros?

Foto slide vía Shutterstock.

Esto te puede interesar

5 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    24 enero, 2018 at 07:08

    Yo también creo que siempre lloran por algo, aunque en ocasiones nosotros no veamos la “gravedad” del asunto

    Pero también nos pasa como adultos, hay días que romperías a llorar porque te ves superada y días después te das cuenta que no fue para tanto, pues es lo mismo.

  • Responder
    Carolina mamá ríe
    24 enero, 2018 at 10:41

    Esa es una de las máximas de mi maternidad. A mi que no me vengan con milongas, un niño siempre llora por algo, aunque para nosotros sea una soberana tontería, para él puede ser un mundo. Y beno, no hace falta tener un motivo (material o físico) para llorar, ellos también se sienten tristes y necesitan expresarlo llorando.

    • Responder
      miren | deLunaresyLunas
      24 enero, 2018 at 11:59

      tal cual, ¿qué es eso de llorar por nada? los pobres, además, que están descubriendo el mundo y hay mil cosas que no entienden, ¿no van a necesitar llorar?…

  • Responder
    Laura
    24 enero, 2018 at 21:53

    Yo tengo dos, ya de 7 y 9. La pequeña siempre llora de rabia o cuando está malita. La mayor ….. De bebé lloro hasta los 3 meses desconsolada mente …. Todavía seguimos barajando más posibilidades d aquellos lloros, pero algo tenía fijo. Ahora es como la tuya de llorar pq no vi la música final de los dibus o pq el zapato no está en sus sitio …. Un día se puso a llorar cuando se secaba el pelo, yo ahí asustada, te hicimos daño? Fue por la reorientación d antes? ….. Cuando le pasó el ataque y pudo hablar, nos dice entre lloros “NO SE pq lloro!” … Y aleeee otro mar de lágrimas. Mi pensamiento fue “madre mía lo q nos espera cuando tenga 15 y la regla!”

  • Responder
    Patadita
    24 enero, 2018 at 22:58

    Siempre lloran por algo, aunque para nosotros no sea importante. Y si un bebé llora, con más razón hay que pensar que lo hace por algo, y cogerle, y comprobar si está bien, y acunarle, y tranquiizarle…

  • ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.