Parto y postparto

¿Sabes si quieres parir sin epidural? ¡Yo casi lo logro!

parir sin epidural

Cuando empecé a ir a los cursos de preparación al parto durante el embarazo de mi bichilla, una de las cosas que acabé por tener más claras, además de que pondría de mi parte todo lo que estuviera en mi mano para sacar adelante a mis criaturas con lactancia materna exclusiva, era que yo iba a parir sin epidural. Sí, me veía yo muy poderosa, tolero el dolor bastante bien (el general, no el del parto, que ese aún no lo conocía) y al final me daba la impresión de que iba a ser mejor madre, y hasta lograr la paz en el mundo, si conseguía parir de la forma más natural posible. Sería la revolución hormonal, mi inconsciencia como primeriza, el creerme el centro del universo el día de mi parto inducido, pero yo no me bajaba del burro. Hasta que llegué a los 3 centímetros de dilatación y todas mis aspiraciones al primer puesto como mamífera sufridora del año se desmoronaron. O sea ¡aquello ya no me podía doler más! Si en una hora conectada a esa fastidiosa oxitocina sintética había dilatado 3 centímetros de golpe y ese era el nivel de dolor ¿cómo se me iba a poner el cuerpo de ahí a que llegara a la dilatación completa? 7 centímetros después habría enloquecido, así es que sintiéndome fracasada, decidí pedir la epidural. Bueno, la pidió este hombre por mí, porque él estaba casi más necesitado que yo por no ver otro espectáculo de retorcimiento con las contracciones. El que caso es que en mis 2 partos he salido rumbo al paritorio convencida de que iba a parir sin epidural. En ambos partos me he desdicho de mi opción a los pocos centímetros ¡y en ambos he llegado a la dilatación completa sin que la anestesia hubiera hecho efecto! Por eso digo que llevo dos intentos de quiero pero no puedo, en los que la anestesia sólo se ha dejado notar en la fase del expulsivo. Y no sé si por eso estos últimos 20 minutos siempre me han parecido los más relajantes y los mejores en cada parto, o es porque lo malo ya lo había pasado sin anestesiar.

1. Parir sin epidural siendo primeriza. Como os conté en su día, mi primera epidural no hizo efecto. El catéter estaba mal colocado, y por más dosis que liberaba el anestesista nunca llegó a aliviar nada. La pedí cuando había dilatado los 3 primeros centímetros tras la primera hora de la inducción. La matrona me dijo que con ese ritmo de dilatación, el usar o no epidural igual hacía que el parto durara una hora más que si pasábamos de ella. Claro, entre parir con esas contracciones del demonio o quedarme en una tranquila pachorra con esa droga una hora más ¡elegí la droga! A mí ya me parecía que aquello dolía mucho para sufrir a lo tonto. Lo que jamás imaginé es que la anestesia no haría efecto, llegaría a la dilatación completa sin haber descansado ni una mijita y que al pasar por mis propios medios de la cama de la sala de dilatación a la camilla para el parto ¡ahí se liberaría la anestesia y todo sería coser y cantar! Yo seguía notando las contracciones, pero ya ni de lejos se parecían a las que había vivido durante las horas previas. Es más, no recuerdo ningún dolor en los bajos, ni en los riñones, ni nada. Ni durante el expulsivo ni en la recuperación posterior.

2. Cuando se tarda mucho en poner la epidural. En el segundo parto, que se desencadenó de forma natural, con contracciones espontáneas, sin ningún tipo de oxitocina ¡todo me dolía más! Pensaba que la dilatación no avanzaba, porque la matrona que me revisaba no me hablaba de los centímetros conseguidos como hacía la de la primera vez. Así es que yo, que iba de nuevo motivada para parir sin epidural, cuando creí que el nivel de dolor que podría soportar ya había llegado a su límite, me lancé a hacerle la petición. Me dijo que adelante, que ya estaba de 5 centímetros y no creía que ponerla fuese a retrasar nada. ¡Y desde luego que no lo retrasó! Sobre todo porque tengo un cuerpo gordo y difícil de pinchar para las anestesias, y en los 30 minutos que invirtió el anestesista en hacer su obra de arte, tuve 5 contracciones tremendamente potentes. Resultado: cuando acabó la faena este señor, ya estaba dilatada de 10 centímetros y nos fuimos de cabeza al paritorio. Ya no notaba tanto dolor, pero seguía sabiendo cuándo venían las contracciones y hasta cuando hacía presencia la cabeza del bebé. Ese aro de fuego que describen algunas madres, que yo no había sentido en el primer parto, lo viví como si no estuviese anestesiada ni nada. O sea, que hasta dudo que la epidural me hiciera realmente efecto por segunda vez consecutiva.

3. ¿Ventajas y desventajas de parir sin epidural? No desde un punto de vista médico, sino como madre de a pie. Ventajas no he tenido ninguna, porque o no me han hecho el efecto deseado, o este ha llegado tarde y mal. Así es que sólo conozco sus desventajas, que sin ser dramáticas, casi que mejor evitarlas si podemos. Por ejemplo, en el primer parto, todas las dosis de anestesia que se habían quedado retenidas en el catéter, entraron en mi cuerpo en el paritorio, lo que me durmió por completo la pierna izquierda durante casi 12 horas. No tenía sensibilidad ninguna, no me podía poner de pie y no la controlaba. Hasta el punto de llegar a pensar que me habían producido alguna catástrofe irreparable durante el pinchazo, pero no, era sólo que toda la anestesia no disfrutada en el parto se me había ido exclusivamente a esa pierna. Otra cosa desagradable es lo mal que lo he pasado durante la colocación. En nuestro hospital no dejan que el acompañante esté presente mientras se coloca la anestesia, por lo que con la de rato que me han tardado siempre, me ha dado la sensación de pasarme medio parto sola. Eso sin contar con que te atemorizan porque no te puedes mover nada, de nada, de nada ¡y yo he llegado a la dilatación completa en 5 contracciones del demonio justo durante la colocación! Vamos, que por muy sufrida que sea una, he hecho muchos intentos por no moverme, no soy de gritar de dolor como las locas y me lo he tragado todo en silencio, pero dilatar mientras un señor te trastea la columna con una aguja que te puede dejar secuelas, es un estrés tremendo por el que mejor no pasar.

En mi caso, no se ha retrasado el parto, no se han parado las contracciones, ni se ha tenido que recurrir a instrumental especial, ni a cesáreas de urgencia. Los niños tampoco parece que nacieran aletargados por ella, ni me ha costado más instaurar la lactancia materna por los efectos de la epidural. Durante la recuperación no he tenido molestias, ni dolores en la zona del pinchazo, aunque sí un hematoma tremendo pero indoloro y que desapareció solito. No creo que este cuerpo viva un tercer parto, pero si existiera ¡volvería a plantearme el parir sin epidural! Definitivamente, el dolor de las contracciones me desesperaría, pero visto lo visto en los dos anteriores ¡ya sé lo que es llegar casi al final sin ella! Aunque conociéndome, seguro que en ese momento flaquearía y albergaría una mínima esperanza de que a la tercera funcionase de verdad. ¿Qué tal ha sido vuestra experiencia en este sentido? ¿Preferís un parto lo más natural posible, cueste lo que cueste, o ahorraros sufrimiento con la anestesia?

Foto slide vía Shutterstock.

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9 Comentarios

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    Mi familia en el Pueblo
    5 febrero, 2018 at 07:54

    Yo es que debo de aspirar a ser la peor madre informada del planeta y con mis dos hijos he parido con epidural. Con el primero soy consciente de que no me hizo efecto. Además entre en modo pánico cuando la ginecóloga que estaba dispuesta a ayudar a mi hijo en el expulsivo dijo “pero si esta niña siente todo” anestesia local aquí abajo por favor….eso fue 10 horas después de ponerme la epidural y dos recordatorios. Con La segundas me dolió menos, pero me dolía y mucho! Y yo pensé que eso era la magia de la epidural (no acabar sedada entera después de parir). Tanto fobia me ha dado siempre lo de los partos y el dolor no he querido hablarlo ni leer nada. Y antes menos. Soy súper aprensiva….y ahora que leo tu post (el primero de mi vida con la palabra epidural) descubro que no tiene que doler nada nada😁

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    ISABEL
    5 febrero, 2018 at 09:13

    Yo, después de mis clases preparto, también había decidido por lo menos aguantar todo lo posible sin epidural. Después de 14 horas de inducción con contracciones a morir y 0 dilatación, cuando me la sugirieron no pude negarme! Me pusieron más de la debida, se me bloquearon las piernas, por lo que decidieron empezar a quitarla, ya que así, llegado el momento, no podría empujar. Cuando empecé a sentir las plernas llegó el momento “no estás dilatando nada, toca cesárea”. Apenas sin epidural, tuvieron que dormirme porque empecé a marearme del dolor.
    ¿En el siguiente embarazo? Creo que exigiría cesárea antes de volver a pasar por lo mismo 😅

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    Carolina mamá ríe
    5 febrero, 2018 at 09:28

    Yo me informé muchísimo de parir sin epidural, lo quería así, aunque UPMF no estaba de acuerdo. Cuando llegó el momento no solo me tragué la epidural sino que venía con premio de una cesárea 🙁

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    Adriana
    5 febrero, 2018 at 09:35

    Yo he parido “con” y “sin” y sin duda me quedo con “con”, jajaja. Primero porque en el “con” me la pusieron fenomenal, me alivió los dolores pero lo sentía todo perfectamente, hasta el punto de que fuí yo la que avisó de que estaba a punto de nacer, ¡la sentía saliendo! Y me podia mover perfectamente, me levanté al ratito sin ningún problema…vamos, perfecto.

    Y por otro lado, el parto “con” fue mucho más relajado, lo disfruté más porque no estaba sufriendo a lo bestia, en el “sin” solo quería que acabase de una vez, y eso que mis partos son cortos. Pero el dolor no me dejó disfrutar como con epidural, y eso que yo llego a los 5-6 cm tan fresca (de hecho llego a de 5 cm al hospital) y es a partir de la mitad cuando se me pone la cosa fea.

    En esto, como en botica, hay gente y opiniones para todo. Yo soy de la opinion de que para qué sufrir si hay solución, y más en un momento tan bonito e importante de tu vida del que está genial quedarte con un buen recuerdo.

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    Sara
    5 febrero, 2018 at 10:06

    Yo estoy embarazada, soy primeriza y lo único que me tiene con la cabeza loca es si me atrevo con o sin epidural.
    Donde vivo tenemos un hospital en el que se dan muchísimos casos de epidurales mal puestas y es lo que más respeto me da y creo que si termino accediendo a ella me pasará como a ti Lucia, que al leer el post me he sentido identificada al 100%

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    La mama fa el que pot
    5 febrero, 2018 at 14:44

    Yo con mi primera estuve casi a punto, pero al final me recomendaron ponerla e hice caso y suerte porque venia grande y tuve muchos desgarros internos y externos y no quiero ni pensar lo que hubiera sido coserme eso sin epidural, ya que me empezaba a marchar el efecto y ya notaba algo.
    Con mi hijo todo fue superrápido pero como me dijeron que aún venia más grande que mi hija tampoco e decidí.
    La que si que parió sin epidural fue mi hermana, y aunque hubo un momento (cuando ya era muy tarde) que la pedía a gritos ahora que tendrá el segundo su idea es volver a parir sin epidural.
    Lo bueno de que no te pongan epidural sin duda es la libertad de movimiento y el poder parir en una posición que no es la de estirada que no ayuda nada a que salga el bebé.

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    Anónimo
    5 febrero, 2018 at 15:14

    Yo parí a mi pequeño hace dos meses y medio y sin epidural. La verdad es que tolero bastante bien el dolor en general y llegué bastante bien a la dilatación completa. Lo malo fue que luego estuve 4 horas empujando como una loca en cada contracción y el peque no salía porque no giraba su cabecita, así que al final tuvieron que utilizar ventosas para ayudarle a salir. Al menos me libré de la cesárea. Pues eso, primeriza y todo sin epidural. Yo estaba muy convencida desde el principio de que no la quería y creo que eso es lo más importante, porque doler, duele y mucho, así que si no estás segura, la vas a pedir seguro. Yo si tuviese un segundo hijo lo volvería a hacer sin epidural.

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    miren | deLunaresyLunas
    5 febrero, 2018 at 16:02

    jamás me he planteado dar a luz sin epidural.. no le veo ventaja ninguna, y sí muchos inconvenientes… ¡yo la pedí según puse el pie en urgencias, vamos! y lo volvería a hacer sin duda… pues no estaba yo poco bien cuando me la pusieron, que me acuerdo del parto como a cámara lenta en una nube 🙂

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    keromi
    5 febrero, 2018 at 20:12

    Pues yo tenía claro que me la quería poner pero sí que aguantar el máximo posible.

    Me indujeron el parto al estar cumplida, tensión alta, dilatada de 1cm y necesitar antibióticos.

    Recuerdo que firmé el papel de autorización y yo pensaba que vendrían a ponerla rápido, porque la comadrona dijo “ya pronto la podremos poner”. Pasaba el rato y yo ya moría. Tenía lagunas de tiempo, no sabía si entre contracción y contracción pasaban 30 segundos o minutos… Empecé a notar la necesidad de ir al baño y de vomitar y mi marido llamó para que vinieran. Entra la comadrona diciendo “ya la quieres?” y yo pensando… hace mil que espero!!!!!
    total, fui al baño, echaron a mi marido (que encuentro norma que pase eso, es algo delicado como para estar pendientes de ellos y que alguno se ponga cazurro o algo) y me la pusieron en nada y menos.

    A mi la comadrona me dijo que eso haría que fuera más rápido todo! imagina como se contradicen! yo tenía entendido que no…

    Finalmente se calmó todo y vaya alivio…. a la hora o así creo (o 2h) empecé a notar de nuevo y la avisé y me pusieron segunda dosis. Ya al ir al expulsivo noté que empezaba pero el gine dijo que nada, mejor que así ayudaba más.. no noté nada, solo notaba cuando venía una pero sin dolor

    luego al día siguiente hablando con otra mami que había parido justo antes que yo y resulta ser familiar de mi cuñada me dijo “oiste a la que chillaba tanto??” y yo no había dicho nada por si era ella… había una mujer que chillaba como si estuviera muriendo.. se ve que en todo expulsivo se pasó el efecto y parió a pelo… pensando podría haber sido yo!

    como efectos secundarios… tengo un muslo dormido, pero el traumatólogo me ha dicho que eso me lo arregla cuando deje el pecho porque no me quiere dar nada (ni ibuprofeno para tendinitis del brazo y mano) hasta que deje lactancia o mínimo reduzca por trabajo…
    y a veces me da algún pinchazo en lumbar pero no sé si está relacionado con esto del muslo

    aun esto, repetiría con epidural! XD espero que de aquí a tener otro bebé esté la walking epidural más establecida de manera que sean dosis menores que puedas notar pero no dolor, que sea simplemente molesto, sería el ideal para mi

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