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Disfraz de Vaiana en familia. ¡Pensadlo bien!

Disfraz de Vaiana en familia

Ay, señor. Mira que nunca fuimos una pareja molona de disfrazarnos para nada, hasta que mi bichilla llegó a este mundo, estrenó su primer vestidito de Frozen y se desató la locura en su vida ¡y en la nuestra! El primer año que nos disfrazamos con ella fuimos a conjunto con la niña Blancanieves, siendo yo una madrastra y este hombre un enenito algo crecidito. Al siguiente año ¡todos de pirata! Con mi churumbelito ya en el carrito y sin disfraz, que tenía justo un mes y era su primera salida a la calle porque sí tras el rollo del parto prematuro. La única que llevaba disfraz de verdad era la niña, porque como no sabíamos si finalmente saldríamos todos de paseo con el mochuelo a la calle, los nuestros los improvisamos con ropa normal de andar por casa y mira ¡algo daba el pego! Y este año ¡el disfraz de Vaiana en familia llamó a nuestra puerta! Los Reyes Magos trajeron un disfraz monísimo para la niña y ya que la inversión para ella estaba hecha, nosotros podríamos ir de hawaianos normales. No podía ser difícil ni caro, porque los hawaianos existen desde que el mundo es mundo y disfraces así hay a patadas. Claro que parecemos hawaianos de segunda al lado de la Vaiana original con todos sus complementos. Es más, casi que somos de una tribu diferente, pero oye, a baratos no hay quien nos gane. Eso sí, con el otoño-invierno tan cálido que habíamos tenido, mucho me envalentoné yo con la posibilidad de lucir carnes en carnavales pero ¡oh, desgracia! Lluvias, nieves, desplome de las temperaturas… Vamos, que a toro pasado, lo del disfraz de Vaiana en familia justo para carnavales casi que no me parece buena idea. Mejor dejarlo para un evento primaveral o de verano porque…

Disfraz de Vaiana en familia

1. La ropa bajo el disfraz. ¡y sobre él! A ver, esta niña se niega a lucir ropa bajo los disfraces, porque obviamente no hace bonito. Pero como vive disfrazada el año entero, sabe que lo de los preciosismos sólo lo dejamos para cuando suben las temperaturas. Y claro Vaiana enseña brazos, espalda, barriga piernas… ¡y su familia también! Todos ligeros de ropa y esto no tiene realismo posible en España en febrero. Así es que busca camisetas interiores abrigadas, camisetas exteriores que simulen el color carne, leggings que parezcan la pierna desnuda o medias si quieres ir disfrazada de madre de Vaiana con estilo. Vamos, un despropósito tras otro. Eso sin contar que para el niño ni leggings ni nada, así es que le planté la falda de paja plasticosa encima de un chándal normal y me quedé tan pancha. No tengo vergüenza (ni clase ninguna para los disfraces). A esto, hay que añadir los abrigos mientras estamos en la calle, que es la mayor parte del tiempo, porque prácticamente sólo hemos podido lucirlos en el desfile del ayuntamiento, que es callejero de principio a fin, y en un baile infantil al aire libre. Vamos, que era ser cutre o muerte por congelación. Y viniendo de nosotros ¡elegimos vivir, claro!

2. El calzado. ¡El gran olvidado de los disfraces! Salir con un disfraz de Vaiana en familia y botas australianas… En fin, es lo que hay. Y suerte de lo calentitas que eran las de la niña, porque encima mis botines ni siquiera eran abrigados y este hombre iba en zapatos de vestir. El mochuelo sin problemas, porque como aún no camina… Claro, en la película esta gente va toda descalza, y ya sea verano o invierno así no vamos a salir a la calle. En verano igual podríamos haber buscado unas sandalias minimalistas, de esas simples con el dedo metido en un color discreto y mira, harían el apaño, pero en invierno ¿qué te pones en los pies? Menos que unas zapatillas de lona imposible, y suerte que no llovió, pero claro, los hawaianos con los pies tapados quedan rarunos. Esto tiene poco apaño.

Y aún faltaba el abrigo...

3. Los complementos de flores si tienes un bebé. En las fotos que hicimos en casa, luciendo nuestras carnes y cuerpo, ya decubrí otro detallito del disfraz de Vaiana en familia que se me había pasado por alto: ¿Dónde iba yo con flores de foam cosidas sobre el pecho y un collar de flores de tela con colores chillones? Pues obviamente con un bebé que sigue siendo lactante ¡a ninguna parte! Fue vestirnos en casa para probarlos y allí que se lanzó mi churumbelito como un loco a darme manotazos en todas las flores del entreteto. Venga a escarbar, a tirar de ellas, que para más inri las había cosido yo de mala manera porque necesitaba la camiseta como el comer y no iba a salir con las tetas al aire y sólo con el collar floreado. Así es que el niño me lo arremolinó todo y a punto estuve de quedarme sin adornos antes de salir por la puerta ¡y me tenía que durar dos días! Demasiado pedir para un disfraz malísimo de 6 euros. Lo mejor era no agobiarse y si se rompía se rompió. Total ¡con el abrigo nadie se iba a dar cuenta!

Al final, de rodillas para arriba, el mejor era este hombre, porque compramos una camiseta de malla con tatuajes dibujados, que simulaba ir con el torso desnudo, y oye, debajo de ella le cupo su camiseta interior, la camisa y un jersey gordo. ¡Ver para creer! El año que viene tengo que recordar el fresco que suele hacer en esta época y a ver si nos agenciamos uno de esos animales de cuerpo entero que abrigan una barbaridad. ¿Vosotros soléis acertar con los disfraces que elegís en carnaval o se os chafan las ideas con las cuestiones climatológicas?

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3 Comentarios

  • Responder
    La mama fa el que pot
    12 febrero, 2018 at 09:19

    Yo tengo claro que nos hemos equivocado de hemisferio con los carnavales y es que es imposible con el frío que hace salir medio decente sin capas debajo.
    Pero creo que lo solucionastéis muy bien y estabáis muy guapos. Eso sí tu marido triumfó, la camiseta de tatuajes es TOTAL!!!

  • Responder
    justgolondon
    12 febrero, 2018 at 11:46

    que chuloooo!! Estáis totales! Me encantáis!!!
    eso si, entiendo mucho a la bichilla con lo de no vestirse debajo del vestido… la piccola hace igual!!! uff…que dificl es esto de ser presumida!! jajajajaja
    besos wapos!

  • Responder
    mamagnomo
    12 febrero, 2018 at 12:02

    Hay que disfrazarse del Yeti. Definitivamente.

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