Parto y postparto

Visitas tras el parto ¿en el hospital o en casa?

gestionar las visitas tras el parto

¡Ay, qué dilema! Y es que después de mi experiencia con las visitas tras el parto durante el nacimiento de mi bichilla, casi que me atrevería a decir que aún no tengo claro este tema, o más bien, que hay visitas que no me van a cuadrar ni en el hospital ni en casa. ¡Los primeros instantes de la maternidad me vuelven de un antisocial! Pero es que hace 4 años vivimos cada cosa… Que yo no desearía que nadie volviera a pasar por lo mismo, y más teniendo en cuenta que con otros hijos a cargo a cargo la logística hospitalaria se complicará de alguna forma. La primera vez, hubo gente que se pasó por el arco del triunfo nuestro deseo de esperar a que mi mochuela hubiese llegado al mundo, hubiésemos abandonado el paritario y estuviésemos cómodamente instalados en nuestra habitación. Por lo visto, lo que pedíamos era de locos y “lo normal” es colapsar la sala de espera durante horas, molestar al personal médico con preguntas, imaginar que estamos viviendo desgracias de puertas del paritorio para adentro, poner nervioso al padre de la criatura cuando debía salir de la zona de partos por el protocolo del hospital, etc., etc. con tal de ser los primeros en enterarse de algo que a fin de cuentas ni les iba ni les venía. La segunda vez, teníamos la esperanza de que se cumpliera ese dicho de que el segundo hijo ya no interesa a nadie. Porque de verdad, no nos íbamos a enfadar si alguien tardaba 2 meses o 2 años en presentar sus respetos al nuevo churumbelito, pero sí si volvían a copar la sala de espera del hospital antes de que yo hubiera ingresado para expulsarlo de mis interiores. Lo que no imaginaba durante aquellas últimas semanas de mi segundo embarazo era que mi criatura se echaría prematuramente al mundo, por lo que ya no tuvimos que pensar en cómo organizar las visitas tras el parto. Yo andaba dividida entre los pros y los contras de varias opciones.

1. Visitas en el hospital tras el parto. Entendidas no como las de gente que acampa en el paritorio para ser los primeros en ver salir a mi criatura, y a las del resto de familias que estén de parto el mismo día que yo. No. Sino a recibir visitas tras el parto, o sea después de que haya dilatado, pujado, parido, iniciado la lactancia, el piel con piel, abandonado la zona de partos y al menos llegado a la habitación que me asignasen. La primera vez tarde 6 horas en hacer esto, pero como si hubiera tardado 6 días. Que la gente espere en sus casas para iniciar la ronda de visitas tras el parto si quieren venir directamente al hospital para verlo todo en primicia. La parte práctica es que si quienes vienen a verte durante tu ingreso no son una panda de descerebrados del todo, la reunión será moderadamente breve, con un horario más o menos razonable, y ni tú ni tu pareja deberéis agasajarlos, ni darles de comer y beber, ni siquiera procurar que haya asientos para todos. Lo malo es que no todas las recién paridas estarán con ganas de eventos sociales a los pocos minutos, horas o incluso días después del parto. Yo escapé de mi primera experiencia divinamente, sin dolores, ni molestias y mentalmente estable. E incluso mejor aún estaba tras el segundo parto. Pero aún así, durante le primer post parto tuve muchos momentos de incomodidad por las visitas, que parecían querer estar de cuerpo presente cuando venían a revisarme los bajos, cuando iba al baño o a la ducha (este hospital debería tener cerrojos en todas las puertas para evitar miradas indiscretas), o sacaba la teta como primeriza, con ojos y caras ajenas más pegados al pecho que los de mi propia hija. O quien se sentaba a velarme la siesta con la esperanza de que soltara a mi bichilla y poderla coger. Aquí, el horario de visitas tras el parto es de 3 a 8 de la tarde, pero nadie lo respeta y el personal hospitalario poco ayuda en este aspecto. Por lo que la gente puede empezar a llegar a las 8 de la mañana e incluso colarse por urgencias de noche, cuando el edificio principal ya está cerrado. Y les da igual si tú has pasado mala noche, o si estás deseando quedarte con tu criatura y tu acompañante para intentar descansar lo más temprano posible, o si estás preocupada por tu cuerpo o por la salud de tu bebé, al que aún ni conoces ni comprendes. Los padres y el churumbel somos meros floreros que pueden ser admirados por cualquiera y a cualquier hora del día.

2. Visitas en casa tras el alta. La ventaja es que aquí tenemos 2 videoporteros automáticos, y exigimos confirmación y cita previa antes de hacer acto de presencia. De lo contrario, a mí no me tiembla la mano para no descolgar el telefonillo y dejar a quien sea en la calle. Vamos, que esto lo hago ya en mi vida diaria, cuanto más después de recién parida, que requiero mis tiempos para adecentarme y organizarme con el nuevo churumbelito. Por lo demás, si las visitas consiguen franquear las 3 puertas que nos separan de la calle ¡solo veo desventajas! Hay visitas que llegan y no saben cuándo irse. Otras que te insinúan hasta si pueden quedarse a cenar ¡que la noche es joven! Otras que se presentan en manadas enormes y te da la sensación de que no tienes ni espacio físico, ni oxígeno en el salón, para cubrir las necesidades de todos. Están los que más que a verte y conocer a la criatura, vienen a cotillear cómo tienes la casa y por qué no le has puesto dormitorio propio al niño. Los que vienen de fiesta a celebrar el acontecimiento por todo lo alto y se escandalizan porque no tienes hielo (ni alcohol de alta graduación) para cubatas, solo refresquitos y cafés con pastitas de señorona. O porque no tienes contratado el canal en el que retransmiten el partido de fútbol que se están perdiendo por ir a verte.

3. Las visitas de niños ajenos. A mí se me ha quedado grabado a fuego que en nuestro hospital no permiten que los menores de 12 años vayan de visita tras el parto a la planta de maternidad. Algo que tampoco cumple nadie y que no se controla. Pero cuando que mi bichilla empezó a ir al colegio y pude ver lo infecciosas que pueden ponerse estas criaturas ¡lo entendí perfectamente! Es más, por mucha ilusión que me hiciera que mi mochuela conociese a su hermanito lo antes posible, tenía serias dudas acerca de si permitiría que la llevasen de visita si cuando se produjese el nacimiento la hubiera tenido moqueando o con cualquier otro tipo de bicho en el cuerpo. Los niños son incontrolables (aunque vistas las pocas luces de algunos adultos…) y tocan, no tienen precauciones con el tema higiénico, no controlan el jaleo que hacen, lo que se mueven, que pueden molestar a la familia de al lado. Vamos, lo normal de su edad. Pero digo yo que ahí es cuando los padres deberían ser un poco listos para decidir no llevarlos al acto, dejarlos en casa, o retrasar su visita hasta que su propio hijo esté sano o el mío más crecido y fuerte. Con mi bichilla, tuvimos una subida de fiebre en el hospital, y hubo gente a la que esto se la traía muy al pairo: sólo querían cogerla, que sus niños, que no habían podido ir el primer día de visita por estar enfermos, la cogieran en brazos, y claro menos mal que este hombre es un sieso para esto y le da igual lo que piensen de él a la hora de formar una burbuja de protección alrededor del recién nacido. Pero de verdad que hay situaciones en las que la gente razona poquísimo.

¿Vosotros tuvisteis claro dónde preferíais las visitas tras el parto? ¿En casa o en el hospital? ¿La gente fue respetuosa con vuestras peticiones?

Foto slide vía Shutterstock.

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13 Comentarios

  • Responder
    mamagnomo
    22 marzo, 2018 at 08:44

    La verdad es que es un tema. Yo prefiero hospital, todo limpio y ordenado, a mesa puesta y listo. Esta vez con la lactancia y mi super sangrado tras la que se me lió con la placenta fue la que peor lo llevé. Vino poquita gente pero intensa y sin poder sacarme el pecho a gusto o levantarme sin dejar todo hecho un cuadro. Así que me parecieron incómodas totales las visitas. Y ya cuando el niño estaba en la incubadora con los rayos UVA y no paraba de llorar y no podíamos sacarlo, la gente venía y se aterrorizaba. Ya no vuelvo a ir yo a ver a nadie. Mejor me los encuentro por la calle y listo.
    Y a casa NO SE VIENE A VER A NINGÚN RECIÉN NACIDO SÍ NO ES PARA AYUDAR.

  • Responder
    Marta
    22 marzo, 2018 at 09:02

    Yo lo tengo claro. Con el primero vino todo el mundo al hospital, le cogieron y de todo. Para el segundo, nos negamos. Sólo vendrían los abuelos, los tíos y el hermano mayor (y ya está bien!). Aunque algunos aparecieron (unos tíos de mi marido, que todos prometieron que no les habían dado el número de habitación). Y el resto en casa según nos vaya viniendo bien. Yo, por suerte, me encontré muy bien en ambos post parto y los niños también..

    Aún así, siempre es un poco lol.

  • Responder
    alegría alegría
    22 marzo, 2018 at 09:51

    Me ha encantado el post! Es un tema interesante. Yo ya me volví antisocial antes del parto (programado xa inducirlo) y a mis amigas les dije q ya nos veríamos a la vuelta.
    A la familia les dijimos q la provocación del parto les podía durar desde ese día (dependiendo d como entrara y si empezabamos con prostaglandinas u ocitocina) total, q empezó con oxitocina y a las 7 horas xiket al món. Dimos alguna pincelada del proceso pero no avisamos d q había nacido hasta q yo ya estaba cosidita, habíamos hecho una hora de piel con piel y nos dieron habitación.
    Eso si. No debian estar muy lejos xq tardaron poco en llegar las primeras visitas jajaja.
    Aún así me encontré tanto familiares que no llamaban a la puerta para entrar y me pillaron en mis primeros y torpes intentos d amamantar, como gente que apareció sin preguntar, habiéndose sacado la habitación de la manga (siempre en el ratito q crees q consigues dormir). Ah! y grupos de familia (primer grado sólo, q somos de familias numerosas) que entraban desfilando de 5 en 5 o entrando ya la noche…

    Ahora mismo q escribo desde el hospital x amenaza d parto prematuro…aun hay gente q quiere venir a verte. A ver qué? Nunca nos vemod entre semana queridos! podemos esperar a que yo vista ropa normal y no lleve varios goteros enganchados por muy cerca q te pille el hospital?
    No llego a entender cuando la gente en lugar de preguntar si quieres ser visitado te dice q se pasará a tal hora y que le digas el numero de habitación.
    Ay señoooooooor!!

  • Responder
    Cristina
    22 marzo, 2018 at 11:29

    La verdad es que la gente piensa poco en la recién parida y mucho en su egoísmo por ver y tocar a la criatura! No habrán días, semanas y años para esto! Lo de los virus de los niños es totalmente cierto, es más, recuerdo que cuando nació mi hijo vino un familiar a verme con su hijo tosiendo… y me cagué en lo más grande porque no tenía la más mínima intención de decirle a su hijo que se tapara la boca al toser por lo menos…. en fin… esta época hay que pasarla lo mejor posible e intentando no enfadarte demasiado porque sino pierdes amigos y familia.
    Bss!

  • Responder
    amordesmadre
    22 marzo, 2018 at 11:46

    Que tema! si hubiese sido por mi no hubiese tenido ni una visita los dias del hospital…y en realidad las de casa tb me molestaban…necesitaríamos un periodo de adaptación.

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    Eva
    22 marzo, 2018 at 13:39

    Yo alucino con lo que leo 🤤🤤🤤vamos a ver Lucía si llegaron visitas cuando estabas dando a luz será porque tu avisaste que ingresabas, que la gente adivina no es. Yo di a luz a mi primera hija y no se enteró ni mi madre, asi que si avisas ,después no te quejes.veo que a todas os molestan mucho las visitas , pero los regalitos que os traen seguro que no verdad? Y que te vean las tetas no creo que te moleste mucho , ya que las enseñas diariamente en Instagram sin ninguna necesidad

    • Responder
      Ana
      22 marzo, 2018 at 23:58

      Estoy de acuerdo contigo, que la gente adivina no es, si llegaron es porque les avisaron. Y en todo caso, si tan están ahí, porque aguantarlos? Pedirles tiempo y espacio, si se molestan sera su problema no el mío, primero estoy yo.

    • Responder
      Marina
      23 marzo, 2018 at 09:07

      Pues no sé cómo lo harías sinceramente, pero cuando nace un bebé se entera todo el mundo. Ya no solo puedes controlar esas visitas en el hospital, si no en casa! O vas a esconder que has parido de por vida? Y lo de “las tetas” no creo que se refiera a enseñarlas como tal. A mí me trae sin cuidado alguno quien me las vea ya que me las saco donde pille, pero recién parida y primeriza…que no conoces a tu bebé ni el a ti, que no has dado el pecho en. Tu puñetera vida, no crees que se necesita de cierta intimidad para iniciar la lactancia con éxito y no teniendo alrededor tuyo a ciento y la madre?

  • Responder
    Lucilu_86
    22 marzo, 2018 at 14:57

    Buff…de lo que peor llevé, siempre digo que si vuelvo a parir algún día cambiaré muchas cosas en ese sentido, con la familia política sobre todo , pq te pilla primeriza y sin confianza suficiente para decir lo que piensas y hasta malas caras por pedir por favor que salieran de la habitación para dar de mamar a mi hijo…y despertarmelo porque como van a marchar sin darle un besin claro, mil cosaa😤 en fin… asi que los primeros días para mi deberían ser visitas contadas y breves muy breves!!

  • Responder
    Elena Riberas Pérez
    22 marzo, 2018 at 22:37

    es un tema muy delicado este,, te doy la razón en todo, Las visitas en el hospital agobian, pero tienen el tiempo más o menos contado, pero en casa…. es otro cantar, no tienes la casa recogida, no tienes tiempo de ir a comprar un piscolabis, luego que tienen que pedir cita, y ya llega un punto que te sientes mal, cuando ha pasado mucho tiempo, cuando tienes un rato aprovechas a lavar, o a descansar. no se que es mejor la verdad.. Bueno lo mejor si, es que nazca en primavera, y quedas directamente en la calle, dando un paseo, eso es lo mejor.

  • Responder
    Marina
    23 marzo, 2018 at 09:01

    La gente en general son inconsciente y no respetan nada! Estuve 36 horas en trabajo de parto y tenía a una patulea de gente pululando por el hospital que me creaba angustia… Nada más terminar el piel con piel, en el camino a la habitación, se me echaron encima de la camilla (literal) antes de haber llegado al ascensor. Imagínate mi cara después de tantas horas….
    En casa ya fue lo más…es que te leo y me enciendo por segundos. Encima tuve a mi niña en Agosto, por lo que la gente se presentaba sin avisar y de noche! Porque claro hacía calor de día….
    Pero sabes que? Fui muy clara. Esto me costó más de un disgusto y que hubiese alguno que otro que al no entenderlo no solo salió de mi casa, si no de m vida. A día de hoy me alegro y si hay un segundo, seré más drástica aun.

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    Alba
    24 marzo, 2018 at 19:42

    Yo lo tuve clarísimo: una primeriza recién parida lo último que necesita es gente dando por saco así que con tiempo avisamos a todos: solo familia directa (padres, hermanos y abuelos) y nada de coger al bebe las primeras 24h (excepto mi sobrino, de 6 años que queríamos que se sintiese especial!).
    La gente no lo entendió pero lo respetó así que genial! En casa todo es más fácil y más cómodo, además estoy segura que aunque hubiesen venido al hospital habrían repetido en casa!

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    dulcematernidad
    27 marzo, 2018 at 11:39

    Yo tambien vivi mi historia con estas visitas, acabe tensa por la gente que venía y yo sin conocer pues eran parientes de mis suegros que no los había visto nunca, de verdad lo pasé fatal, pero luego con el segundo hicimos una planificación y nos organizamos aunque siempre hay cosillas que se nos fueron de las manos, que prefiero no recordar…menos mal ya pasó, es respetable la intimidad totalmente.

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