Puericultura

Viajamos con la silla Rocket de Jané. ¡Magia con una sola mano!

silla d epaseo compacta jané rocket

¡Hemos vuelto! Hemos estado 4 días de viaje de Semana Santa en Múnich y aprovechando para probar muy, pero que muy a fondo la nueva silla Rocket de Jané. Como os conté hace unas semanas en el post sobre las mejores sillas compactas y ultracompactas para salir de viaje con bebés, la silla Rocket de Jané me conquistó a primera vista por su diseño (esto es inevitable en muchas cosas de puericultura) y por lo cómoda que me pareció en comparación con nuestro anterior modelo de viaje. Son conceptos de sillas completamente diferentes, una ultracompacta y esta compacta nada más, pero en cabiendo como equipaje de mano para viajar con nosotros en la cabina del avión, sin tener que facturarla ¡ya tenemos de sobra! No necesitamos que sus medidas sean menores y a cambio mi churumbelito, este hombre y yo, hemos podido disfrutar de un confort que merece muchísimo la pena. Al recibir la silla de paseo Rocket de Jané en casa lo primero que me sorprendió fue lo ligera que era incluso dentro de la caja, que obviamente es más difícil de manipular. Una vez desembalada por completo ¡me vine muy arriba e hice un intento de vídeo molón a cámara rápida de nuestro unboxing!

Una vez quitados cartones y plásticos, básicamente hay que apretar un botón y ya queda desplegada. Se ajusta el arco de la capota, se coloca la barra frontal y se acabó el proceso. ¡Más fácil imposible! Tras 4 días rumbeando sin descanso por la Europa Continental, esto es todo lo que os puedo contar sobre la nueva silla Rocket de Jané.

silla rocket de jané manillar alto

1. Comodísima de conducir. Para empezar ¡el manillar es alto! Al no ser regulable en altura, esta era una de las cosas que más me inquietaba, porque ya hemos usado 2 sillitas de paseo con manillar bajo que eran imposibles de manejar por este hombre. Con 1,70 metros yo y 1,88 él, el manillar tiene una altura suficiente para ambos. Por supuesto es un manillar corrido, porque yo huyo de los de cuernos como de un mal superior. Necesito poder hacerlo todo con una mano, ya que con la otra trasteo en el móvil, llevo agarrada a la niña, hago fotos… ¡Una madre necesita todas las manos libres posibles! Y no solo se conduce con una sola mano, sino que se pliega y se despliega de la misma manera. Esto es aún mejor al salir de viaje, porque entre niño en brazos o en la mochila de porteo, niña que hay que reconducir a cada instante, oye, que todas las facilidades son pocas para viajar con ellos. El sistema de frenado también está ideado para que todos la usemos sin quebraderos de cabeza: dispone de una palanca verde en la rueda trasera izquierda y otra roja en la trasera derecha. Si quieres frenarla activas una pisándola, y si quiere caminar pisas la otra. Nada de rebuscar con la puntera del pie bajo la palanquita, destrozando zapatos en invierno y haciéndote los dedos polvo con las sandalias de verano. De entrada, se ven resistentes, así es que espero que la niña no me las rompa con lo burra que es a la hora de querer manejar ella la sillita. La Rocket de Jané tiene amortiguación tanto en las ruedas delanteras como traseras y esto sí es un plus en comparación con otras sillas de paseo compactas: rueda sin tantos traqueteos, por lo que es más cómoda para quien la conduce pero también evita que el niño vaya de bote en bote.

silla rocket de jané reclinado horizontal

2. Descanso de lujo para el niño. Mi churumbelito tiene ya 14 meses, así es que haceros una idea de que la opinión que comparto está adaptada a su edad. La silla Rocket de Jané es apta para ser utilizada desde el nacimiento porque se puede reclinar hasta quedar completamente horizontal, pero claro, yo a un bebé lo veré siempre mejor en un capazo, estemos de viaje o en nuestra vida diaria. Sobre gustos… Ahora, para estos días de vacaciones con mi bestiecilla, parda las siestas que se ha pegado completamente tumbado han sido de las mejores de su corta vida. Para ser una silla de paseo compacta, la Rocket tiene un acolchado más que decente, mullidito y acogedor. El arnés de 5 puntos tiene 3 alturas posibles y los tirantes se ajustan fácilmente rebuscando el pasador bajo el acolchado para los hombros del bebé. Las 2 piezas que se superponen son sencillas de encajar (porque yo he tenido cada pelea con algunos mecanismos de este estilo…) así es que todo el proceso es muy sencillo. La inclinación del respaldo se elige entre infinitas posiciones, ya que tienes que ir tensando una tira que te permite elegir cualquier ángulo de reclinado entre los 105º y los 150º. También es regulable el reposapiés que se puede poner completamente alineado con la posición horizontal de la sillita o irlo bajando a medida que crece el niño, los pies cuelgan y pueda apoyarlos en otro reposapiés situado en la parte delantera de la cesta portaobjetos. Además, el asiento es amplio, porque pensad que puede soportar hasta criaturas de 22 kilos, cuando la mayoría de sillas de este estilo ponen el límite en 18. También tiene barra frontal, que una vez colocada no se suelta sólo de un lateral. Así es que está muy bien para bebés como el mío, que aún caben para introducirlos en el carrito por la parte superior del asiento, sin necesidad de poner y quitar la barra. En el momento en que sean mayores y no quepan, yo dejaría de usarla porque no tengo paciencia para montarla y desmontarla cada vez. Es muy mona ya que tiene los mismos detalles en piel que el manillar.

silla rocket de jané manillar piel

3. Detalles espectaculares. Si tenemos en cuenta que la silla Rocket de Jané es una silla de paseo ligera y relativamente económica (unos 230 euros) hay cuestiones estéticas y prestaciones que me han sorprendido. La primera es el revestimiento de piel sintética del manillar. Es súper cómodo para manejarla con el mínimo esfuerzo, mucho más bonito a la vista que el mero plástico o metal del chasis, además de desenfundable mediante cremalleras. Es un pequeño lujo de cara a quienes conducimos la sillita. Para los niños lo mejor es la capota. De entrada es extensible en 2 posiciones, pero es que en la parte frontal se esconde una especie de toldo-visera oculto bajo una cremallera, que se deja caer hasta la barra frontal en caso de solazo veraniego, lo que supone una protección extra con filtros UVB. Lógicamente, en Múnich en abril no nos quitaba el sueño el tema de la capota ¡pero ay cuando empiecen nuestros veranos de playeo! Ahí lo vamos a agradecer enormemente. Bueno, y como cortavientos también nos puede hacer el apaño. Además de la cesta portaobjetos inferior, que es grandota y aguanta 4 kilos de peso, fácilmente accesible tanto por la parte delantera como trasera, la capota incluye un bolsillo extra para cosas de utilidad como el teléfono móvil, dinero… Y otro puntazo es ¡el plástico para la lluvia! Muchas de la sillas compactas lo venden por separado, como un extra que se cobra a precio de oro, o directamente no lo tienen y debes hacerte con uno universal que nunca acabará de encajar igual de bien. Para la Semana Santa en Múnich esto sí que podría haber sido de utilidad. Al final, no nos ha caído ni una gota ¡y olé! Pero anda que si llega a diluviar y nos plantamos allí sin apaños… Sí nos ha servito para una ventolera helada que se levantó el último día y que molestaba mucho al niño al darle de frente. El cobertor de lluvia de la silla Rocket de Jané tiene velcros para colocarlo fácilmente.

silla rocket de jané barra frontal

4. Diseño y limpieza. Estéticamente, las sillas compactas pueden ser muy agradables a la vista o un poco horrorosas. A mí la Rocket me gusta. Los dos colores en los que se venden son discretos, unisex, sufridos para las manchas, los textiles son amorosos al tacto y se desenfundan de forma muy sencilla para lavarlo todo en la lavadora. Además, la silla se queda de pie sola una vez plegada, lo que hace que no vayamos arrastrando ni el asiento ni la capota tontamente por el suelo. Tiene un cierre de seguridad que se activa solo en cuanto se pliega y nos permite transportarla alegremente con una sola mano sin que se abra y se despliegue a traición. El tejido repele el agua, la visera el viento, protege de la radiación solar y es transpirable y antimanchas. Las medidas abiertas son 99 centímetros de alto (hasta ahí llega el manillar), 85 centímetros de profundo (desde la ruedas delanteras hasta las traseras, y 49 centímetros de ancho del asiento más el chasis. Plegada, todo disminuye a 49 x 56 x 28 cm. Efectivamente, no parece cuadrar por unos centímetros en las medidas estándar de equipaje de mano, pero cabe perfectamente y no creo que vayan a sacaros un metro para andar centímetro arriba centímetros abajo y obligar a que la facturéis, cuando además es un servicio que todas las compañías dan gratis.

silla rocket de jané equipaje de mano

Por el peso no hay problema porque suma 6,4 kilos. Las ruedas delanteras son autodireccionables, o sea, que van girando a su ritmo y además tiene suspensión delantera y trasera ¡esto sí que se nota! Hemos pasado de no poder sortear una baldosa rota en la calle, a trotar alegremente por algunos empedrados sin despeinarnos. ¡Pero con moderación!

silla rocket de jané ruedas y frenos

5. Lo que yo mejoraría. Las ruedas de estas sillas son siempre pequeñas, ya que al ser compactas no pueden llevar ruedas de mayores dimensiones. Esto hace que cuanto más pesado sea el niño, más cueste empujar la sillita. El mío pesa actualmente 11 kilos, y hemos conducido la silla Rocket de Jané perfectamente, con una sola mano, hasta por suelo adoquinado (aunque ahí el traqueteo puede ser mortal). Tampoco creo que sea algo crítico ya que con 3 años pocos niños van a pesar más de 18 kilos. De hecho, la sillita soporta hasta 22, pero ahí se necesitarían padres muy bien alimentados para que el paseo fuera rodado. Al tener ruedas pequeñas, subir escalones, bordillos altos, apoyar para subir a transportes públicos, etc. se complica un poco. Todo lo que implique subir con la sillita de espaldas, al tener un diámetro pequeño, hará que choquemos antes con la palanca de freno que son las ruedas y que sea difícil trepar sin la ayuda de otra persona que nos sostenga por delante. También preferiría que la capota fuera más extensible, en lugar de ese toldo que se deja caer en la parte frontal. Pero vamos, que hemos mejorado una barbaridad en este aspecto, teniendo en cuenta que nuestra silla anterior anterior sólo tenía un parasol y nada más. En cuanto a las medidas de cabina, sí cabe perfectamente como equipaje de mano en el avión. Lo comento porque nosotros hemos volado esta vez con Lufthansa sin problemas, pero no todas las compañías permiten equipaje de mano de los mismos tamaños.

Es que me pongo a pensar en Ryanair, por ejemplo, y lo pejigueras que son para todo, y a saber si por un centímetro nos obligarían a facturarla. Pero el Lufthansa ningún problema. La barra frontal la mejoraría dejando que se abriera por un solo lado, sin tener que desmontarla entera cada vez. La empuñadura de piel del manillar se cierra justo en la parte más alta e ente, en el centro del mismo. Yo tengo tendencia a empujar el carrito con las manos justo ahí, por lo que el cierre de la cremallera me molestaba un poco. Voy a probar a desenfundarlo y hacer que el cierre quede hacia abajo, para no tener ese reborde justo en el centro. Si soléis empujar la silita con las manos separadas en los laterales, no rozaréis con las cremalleras. En Múnich hacía frío y el día con temperaturas más bajas estábamos a 2 grados. Lógicamente, viajamos con uno de nuestros sacos polares para el carrito y esto sí ha sido algo complicado de encajar. Al ser el asiento más estrecho que el de las sillas de paseo normales, nos sobraba abrigo y se movía con facilidad. Además, al usar el plástico de la lluvia para evitar el viento, el saco sobresalía por fuera de este a la altura de los pies. Supongo que está pensada para viajar más en verano que en invierno, pero lo comento para que si tenéis varios modelos de sacos uséis el más pequeño o lo probéis en casa antes de salir. Porque de momento este complemento original de Jané no se fabrica.

silla rocket de jané cobertor lluvia

Sinceramente, yo la había concebido como silla de viaje para evitar llevar muchos bultos grandes y no tener que facturarla nunca, jamás, al subir en avión. Pero tras la prueba creo que se puede usar perfectamente como silla de paseo de segunda edad de forma diaria. Eso sí, tened siempre en cuenta que estamos hablando de sillas de paseo muy urbanas, para ciudades asfaltadas, con sus aceras bien puestas, sus pasos para minusválidos, y no para tirarnos al monte a vivir la vida rural. En mayo tenemos nuevos planes viajeros así es que en nada la tendremos otra vez en circulación. ¿Sois usuarios de sillas de paseo compactas para vuestros viajes? ¿Conocíais la Rocket?

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3 Comentarios

  • Responder
    ClaraP
    8 abril, 2018 at 21:40

    Hace unos días estuve en una tienda de puericultura porque estamos buscando una silla de paseo compacta, para los viajes en coche y en avión, ya que la que tenemos nos ocupa mucho espacio.
    En calidad precio las que más nos han gustado son la Jane Rocket y la GB pockit +, tengo dudas entre esas dos porque una es por mucho más compacta, pero la Jane se reclina mas y tiene una cesta mas grande. Aunque creo que después de tu post me quedare con la Jane.

    • Responder
      Lucía, Planeando ser padres
      8 abril, 2018 at 21:47

      Justo esas son las principales diferencias. Tras probar las 2 nosotros no necesitamos que sea tan, tan compacta. Con no tener que facturarla ya nos vale, y con la Rocket ganamos mucho en comodidad para el niño (acolchado y reclinado) y en conducción para nosotros.

  • Responder
    Tania Gomez
    19 abril, 2018 at 21:32

    Me gusta mucho esta silla. De hecho estoy barajando el comprarla. Mi hijo tiene 4 meses y ya no le gusta nada ir en el maxi cosi.Tu crees acertada nuestra decisión?? Por cierto me gusta mucho el saco que le tienes, me podrías decir de qué marca es y de qué precio??

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