Moda

Vocabulario de ropa de bebé. Ante la disyuntiva ¿qué tipo de prendas prefieres?

Vocabulario de ropa de bebé

El bebé nace, crece, se te independiza de casa… Pero antes de que pase todo esto, ya seas primeriza, bimadre o tengas una caterva de chiquillos propios, vas a toparte con la disyuntiva de qué tipos de prendas para bebés prefieres. No, no me refiero a si tu estilo es casi monárquico o de okupa sin presupuesto, sino a una serie de alternativas que hay en diversas prendas que a mí me tienen loca del todo ¡incluso con el segundo hijo! Sí, porque cuando compro algo ¡se me olvidan mis preferencias! Me dejo llevar por los estampados, los colores, el resto del diseño, y cuando vuelvo a casa es cuando recuerdo que en realidad a mí lo que me facilita la vida es lo que me he dejado en la tienda. Y no escarmiento. No me pasa con toda la ropa, pero hay ciertos tipos de prendas para bebés que son como un triángulo de las Bermudas en mi maternidad. A ver si vosotros os habéis topado con el mismo panorama.

ranita o body bebé

1. Ranitas o bodies. Para mí, una rana era un bicho escurridizo hasta que mi cuñada se quedó embarazada y mi madre trajo este vocabulario de ropa de bebé a nuestras vidas. Ella no concebía la posibilidad de vestir con bodies a un recién nacido, porque en su época se les ponía una ranita (como una braga faja de bebé) con una camisita de hilo. Yo decidí que mi vida sería moderna y me eché en brazo de los bodies: baratos, blancos casi todos para blanquearlos con lejía, comprados de 2 en 2, y de 5 en 5 por nada y menos de dinero, y que me cubrían a los niños de la cabeza al culo sin dejar espaldas al aire. Entonces llegaron las primeras cagadas, de esas que se salen por el cogote, y aquellas otras que chorrean por la pierna abajo. Y me entró la duda existencial, porque yo ya había hecho mi elección, y ante estas escenas maternales, un cagarro te obliga a cambiar al niño de la cabeza a los pies, si usas body, y sólo la parte afectada, si usas las ranitas y camisetas a conjunto. Con el niño ¡he seguido reincidiendo con los bodies! Pero es cierto que además de la cuestión higiénica, las ranitas se suelen aprovechar durante más tiempo: con los bodies, cuando los corchetes ya no se pueden cerrar porque el niño ha crecido mucho a lo largo, no queda otra alternativa que comprar otros nuevos. Con las ranitas se puede ir dejando barriga y espalda un poco al aire y alargar la vida útil algo más. Sin embargo, siempre he encontrado precios muchos mejores para comprar cientos de bodies a la vez, así es que seguiré prefiriéndolos.

pelele, pijama entero o pijama 2 piezas

2. Pijamas enteros o 2 piezas. Casi casi la misma situación que con los bodies pero hechos pijamas. Para empezar, dentro del vocabulario de ropa de bebé los pijamas de una sola pieza, que van desde el cuello de la criatura hasta el dedo gordo del pie, suelen llamarse peleles, aunque también encontraremos peleles de calle y de vestir. Estos me gustan porque mis mochuelos son de invierno, y tengo esa sensación de que con ellos quedan precintados sin posibilidad de que les entre una corriente de aire por ningún sitio. Pero en caso de suciedad, hay que cambiarlo por completo y no se salva ni la parte de arriba ni el pantalón. Los pijamas de 2 piezas pueden tener pies o no, permiten usarlos durante más meses cuando van creciendo y algunos tienen también hasta suela antideslizante para cuando empiezan a caminar, por lo que no necesitan ni zapatos. ¡Está todo pensado! Aunque los de una pieza también podemos encontrarlo así. A la hora del cambio de pañal, los peleles pueden ir abotonados a la espalda o por toda la entrepierna, mientras que con los pijamas de dos piezas te limitas a quitar el pantalón completo y ya está. Y esto sí que lo prefiero, porque para mí los corchetes son una tortura, sobre todo con un niño que ha decidido resistirse todo lo posible al cambio de pañal. Es una cuestión de gustos ¡y de hacernos la vida más fácil! Así es que creo que me quedo con los pijamas de una pieza para los muy bebés, pero en cuanto empieza el gateo me voy a los de 2.

mono o conjunto bebé

3. Monos o conjuntos. Los monos para niños me parecían muy de andar por casa y eso, teniendo en cuenta lo poco arreglados para el vestir que somos aquí, es mucho decir. Pero el año pasado le compré al niño unos cuantos de verano y me parecieron el invento del siglo: vestido de arriba a abajo de una sola pieza, sin necesidad de quebrarme la cabeza combinando camisetas y pantalones. Para el invierno no he visto cosas así porque todos parecen pijamas si usamos ente diseño, pero los de la temporada veraniega le dan un aire de playero irredomable que tiene su gracia, además de diseñarse con mangas, sin ellas, de tirantes… Los conjuntos quedan más formales, y los monos más de diario. Pero ambas opciones me parecen buenísimas para el tiempo calurosos. Para el frío ¡centrémonos en los conjuntos solo! Los monos y peleles mejor para casa.

leggings o leotardos

4. Leggings o leotardos. La gran disyuntiva cuando se trata de niñas. Bueno, en mi caso, porque sé que hay zonas en las que se estila llevar a los niños con pantalón corto y con leotardos, pero no es por aquí. Yo he llevado leotardos siempre, pero reconozco que los leggings tienen un punto de modernidad, de colorido, de millones de posibilidades, con la que los leotardos no pueden competir. Además de fabricarse en tejidos de diferente grosor, de poderse usar bajo faldas y vestidos o como pantalones sueltos… En definitiva, que de un tiempo a esta parte, los leggings han entrado con fuerza en el armario de mi bichilla y creo que ya no volverán a salir. Sí, tenemos leotardos para ocasiones especiales, y desde luego dan la sensación de ser más formales a la hora de vestir, pero en el día a día ¡pon unos leggings en tu vida! Y descansa.

calcetine so zapatos de aprendizaje attipas

5. Calcetines o zapatos de aprendizaje. Si los niños me hubieran nacido en verano creo que los hubiera llevado descalzos del todo. Pero como son de otoño-invierno, nos hemos resistido a que usaran zapatos hasta que los han necesitado para caminar por la calle. Antes de tener hijos, pensaba que los zapatitos de bebé eran imprescindibles, así se llamasen patucos, pepitos, merceditas, fueran flexibles por completo o meramente decorativos. Pero tiramos por la calle de la comodidad, y estos niños han usado calcetines, algunos antideslizantes, y no zapatitos de presumir, porque eran mucho más caros y porque en realidad no los necesitaban. Ahora existe este término intermedio entre el calcetín y el zapato, pero vamos, que con buen tiempo ¡que vayan descalzos que lo disfrutan más!

¿Vosotros tenéis preferencias en este sentido? ¿O vais comprando según os entra por los ojos, sin pensar mucho en lo práctico o no de lo que os lleváis a casa?

Foto slide hermanos lavando ropa vía Evgeny Atamanenko en Shutterstock.

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1 Comentario

  • Responder
    Ela
    25 abril, 2018 at 15:33

    Claramente la terminología cambia por zonas (o familias, no sé). Para mí (Madrid) una ranita es una pieza enteriza, típica de primavera/verano. Queda más o menos por las ingles, de manga corta o sin mangas y un poco abombado. Lo que tú llamas ranita aquí es un cubrepañal (cuando son bebés) o un bombacho (cuando ya andan).
    Y es curioso lo de las modas también por zonas. En Madrid el pantalón corto o bombacho con leotardos o calcetín alto tanto para niños como para niñas es común. Tal vez más en ambientes más pijis, pero se ve. ¿En Cataluña nada? Me da la sensación de que el pijerío barcelonés no tiene nada que ver estilísticamente con el del resto de España. Qué cosas.

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