Ocio y viajes

El servicio ATENDO de Renfe para viajar con niños. Mucho que mejorar

La bimaternidad me ha hecho muy valiente para algunos desafíos que cuando era primeriza ni me pasaron por la cabeza, como el de salir de viaje yo sola con un bebé. Primero a los 4 meses, luego a los 7, luego ya he perdido la cuenta de las veces que hemos zanganeado los dos por España, haciendo noche fuera, o en viajes de ida y vuelta en el día. Cuando salgo de casa, procuro valérmelas por mí misma, y solicitar la ayuda de otros desconocidos de bien que puedan echarme una mano en caso de dificultad. Viajo súper ligera, procuro llevar las sillitas de viaje compactas que hemos tenido, una maleta pequeña de mano, la mochila de porteo y hala ¡a correr! Sin embargo, sabiendo del servicio ATENDO de Renfe para viajar con niños, he decidido darle un par de oportunidades. Porque es gratis y porque viajando sola, nunca sabe una las precariedades que te puede tocar vivir. La experiencia ha sido muy, pero que muy diversa, y no del todo satisfactoria, por lo que vengo a contar mis quejas sobre el gremio del transporte ferroviario. Ay, después de mi enfado con Cabify Baby ¡me van a mandar andando a todas partes!

1. ¿Está pensando el servicio ATENDO de Renfe para viajar con niños? Pues sí y no. En su página web te dejan solicitarlo si un adulto viaja solo con un bebé o un niño menor de 4 años. Es tan sencillo como elegir tu billete, incluir a tu mochuelo (al que se le expedirá otro billete por 0 euros, no le corresponderá asiento, pero debe llevar billete para viajar) y marcar la casilla del Servicio ATENDO. Hasta aquí perfecto. Las instrucciones te pedirán que acudas al punto de encuentro de ATENDO en la estación desde la que vayas a viajar, al menos con 30 minutos de antelación a la salida de tu tren. Por ahora, no has hecho más que comprar el billete, avisando de que puedes tener problemas de movilidad, y no moverte de casa, por lo que no puede haber complicaciones.

2. El servicio ATENDO en la estación. Lo he probado en Barcelona Sants y en Madrid Puerta de Atocha, siempre para viajar con bebé en el AVE. La suerte ha sido muy dispar en ambas estaciones, lo que me hace pensar que la ayuda real depende muchísimo del trabajador con el que topes, y la mayoría andan de un desmotivado, que solicitarlo o no puede que te dé exactamente lo mismo. La primera vez, me presenté en la central del servicio en Sants 40 minutos antes de la salida del tren, y no me acompañaron a bajar hasta 10 minutos antes de la hora límite. Estaba sola en la sala de espera de ATENDO, por lo que no había otros pasajeros con mayores necesidades de acompañamiento que yo (ni minusválidos, personas mayores, nadie, lo que se dice nadie). La mujer que me acompañó a la vía en ningún momento me ayudó con el carrito, ni a llevar la maleta. Se limitó a pulsar los botones del ascensor mientras yo me manejaba con los bultos. Efectivamente ¡el botón del ascensor también lo hubiera podido pulsar yo sola! Al llegar al andén, nada de ayuda hasta llegar a la escalerilla de entrada al vagón, y una vez allí, simplemente sostuvo la parte delantera del carrito para poder auparlo adentro del tren y se acabó. Me dijo que ella no lo plegaba porque no sabía (cierto, cada carrito es de su padre y de su madre y entiendo que no conozca todos los tipos del mercado) y no quería que yo le diera indicaciones. Le dije que entonces me sostuviera al niño y ya lo cerraba yo y me colocaba el equipaje. Me contestó que tampoco, que ya que me veía la mochila de porteo me lo colgara un momento. Vamos que guardé el equipaje, el carro plegado y me busqué el asiento sin una mano que me ayudara. Al llegar a Madrid, esperé a que bajara el resto de pasajeros para poder manejarme otra vez por mí misma, ya que no tenía ninguna expectativa de ayuda, visto lo visto en Barcelona. Y no me equivoqué. Cuando llegó el responsable de venir a buscarme y me vio bregando con el bebé y todas mis pertenencias, me dijo que como se veía que me podía apañar bien, que él se iba a otras labores. El revisor que pasaba por allí tuvo a bien ayudarme a bajar el carro al andén. Y fin de mi primera experiencia.

servicio atendo de renfe para viajar con niños ave bebé

3. El servicio ATENDO de Renfe para viajar con niños en el tren. Mientras dura el viaje, no hay ninguna ayuda especial. Por ejemplo, si quieres ir al mini baño, pues le dejas el bebé a un desconocido, lo porteas, o lo echas al suelo asqueroso del servicio, o tú verás lo que haces. Es más, la segunda vez que solicité esta asistencia, pude entrar rodando directamente en el vagón, porque aquel AVE, por gracia divina, no tenía escalones y la entrada quedaba a ras del andén de Atocha. Mi acompañante de ATENDO tardó en llegar y cuando me vio dentro sólo me dijo que debía plegar el carrito y meterlo en los maleteros grandes que suelen estar al inicio de los vagones ¡y que todo el mundo ocupa sin necesidad! Claro, al haber estado esperando mi turno para subir al tren, aquella zona estaba atestada de maletas y mi carrito no cabía. El señor me dijo que en medio del pasillo no lo podía dejar, por cuestiones de seguridad, y encima de los asientos no quedaría bien sujeto, por lo que era mejor no romper cabezas ajenas. Me dijo que me quedara allí a expensas de lo que opinara el revisor, y me abandonó a mi suerte. Obviamente, no habiendo más soluciones, el carrito acabó medio arrumbado entre un vagón y otro.

servicio atendo de renfe para viajar con niños ave baño

4. La diferencia está en las personas. Entiendo que los profesionales de ATENDO estén saturados de trabajo, que no den abasto para atender a todos los viajeros que se les asignan, pero creo que la gestión podría mejorarse, básicamente estableciendo un número de plazas con ayuda real, para quien lo necesite, y no dejando elegir el servicio a todo el mundo si después no se les va a poder asistir. A ver, yo tengo 2 manos, 2 piernas y una descofianza grande en que me fueran a solucionar todo el viaje, por lo que ya fui preparada para arreglármelas por mí misma, con mi técnica de atravesarme en la puerta del vagón y demandar ayuda a otros amables viajeros, bajo la premisa de que si me atasco allí, nadie más podrá subir al tren. Y es una técnica muy efectiva y se encuentra gente muy voluntariosa que quiere viajar y no que una madre loca les retrase el tren. Pero pienso en otras personas más confiadas, que se lanzan a recorrer mundo pensando en las facilidades de ATENDO y puede que vivan experiencias para olvidar. Solamente una vez fui a dar con un chico en Madrid que nos ayudó a mí y a otra madre también con carrito de bebé, tirando de nuestras maletas, subiéndolas al tren, colocándolas sobre nuestros asientos, haciendo malabarismos con los carritos y luchando por nuestra supervivencia. ¿Es que este hombre se estaba excediendo en sus obligaciones? ¿O es que el resto tiene poco espíritu para ayudar? Realmente, a la hora de solicitar el Servicio ATENDO de Renfe para viajar con niños, no se especifica a qué tipo de ayuda se tiene derecho: si es con el equipaje, con la movilidad ¿con qué? Así es que parece que hay que dar las gracias incluso cuando lo único que obtenemos es la pulsación del botón del ascensor.

En definitiva, es un servicio del que sólo me fiaría en caso de necesidad extrema y de no tener otra solución posible, pero tras lo vivido, mejor buscarse las habichuelas sin depositar grandes esperanzas en ello, porque la ayuda que nos puedan prestar puede ser de lo más variopinta, o incluso inexistente. ¿Habéis utilizado alguna vez los favores de ATENDO? ¿Os resultó útil de verdad?

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8 Comentarios

  • Responder
    Esther
    1 enero, 1970 at 01:00
  • Responder
    Chitin
    1 junio, 2018 at 09:27

    ¡¡¡Me parece una vergüenza lo que cuentas de la señora q se limitó a darle al botón del ascensor!!! yo hubiera puesto una queja, de la misma manera que hubiera puesto una nota de agraecimiento sobre el otro empleado que estuvo totalmente pendiente.
    Creo que estamos acostumbrados a que la gente no cumpla con su obligación y así nos va.
    No creo que la susodicha estuviera cumpliendo con su obligación, ni mucho menos, por lo tanto, o se pone las pilas, o hay un montón de gente en el paro deseando ser amable y atender a los usuarios del tren como se merecen y necesitan.

  • Responder
    Marta
    1 junio, 2018 at 10:30

    Yo viajo mucho con la pequeña desde Zaragoza (donde vivimos) a Madrid para ver a los abuelos, y hasta ahora, que tiene 22 meses, siempre lo he solicitado y como tú dices, con resultados muy variopintos. En general solo me parece útil porque muchas veces te saltas la cola para bajar al tren jajaja
    Diría que funciona mucho mejor en Zaragoza que en Madrid, quizás por el número de personas que lo solicitan. Te ayudan más (en ocasiones hasta me han plegado el carro :O) y parecen más amables/no tan saturados.
    En Atocha, cuando lo he solicitado para que me ayudaran a bajar a la vía, que es lo que me parece más engorroso porque tienes que pasar las bolsas y maletas por el control, con la niña a cuestas y luego al llegar al tren plegar el carro y tal, NUNCA han podido ayudarme, porque tienen prioridad las personas con minusvalía (lo entiendo perfectamente, pero si ofertan el servicio y luego no dan de sí, igual podrían plantearse contratar más gente ?¿). Eso sí, para ayudarme a bajar del tren siempre han venido, pero ahí solo vienen a sujetar el carro por la parte delante y decirte dónde está el ascensor.
    En una ocasión el chico del servicio me dijo que oficialmente “él no me había dicho nada” pero que fuera a hablar con el jefe de estación y pidiera permiso para que bajara mi padre conmigo, que le darían un permiso especial, y así fue. La siguiente vez que viajé, que tampoco pudieron ayudarme, les dije que había hecho eso la vez anterior y contestaron que eso era imposible, me vinieron a decir que me lo estaba inventando!!
    En otra ocasión, un chico que me ayudó a bajar a la vía me dijo que tenían prohibido tocar las bolsas o maletas, y que llevara yo el carro porque podía hacerlo (aunque llevara un bolsa al hombro y la niña en brazos en ese lado, mientras con la otra maniobraba el carro con otra bolsa encima). Como otras veces si que me han ayudado, también entiendo que depende de la persona que te toque.
    Y ya dentro del tren no sirve para nada, por eso yo suelo coger el AVE que tarda 15 minutos menos que otro que hay, que esos minutos se pueden hacer eternos!!
    Menudo rollo de experiencia he soltado jajaja

  • Responder
    Ana
    1 junio, 2018 at 16:37

    Pues mi peque tiene 17 meses y desde que nació hacemos uso de ese servicio cada 15 días más o menos y siempre genial… No tengo ni una queja al respecto dentro de Galicia

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    Yo te lo bordo
    1 junio, 2018 at 19:38

    Con mis padres, mi madre en silla de ruedas que no puede moverse, y mi padre mayor, tampoco fueron mucho más amables. Sí que les ayudaron a subir al tren y a bajar, pero ya dentro, apañate. El baño estrecho y mi padre no le dio ni pizca de agua a mi madre para que no le entraran ganas de ir al baño, porque él solo, allí dentro, no podia ponerla. Una experiencia bastante mala.

  • Responder
    Marga gutietrez
    1 junio, 2018 at 23:53

    Poco personal y exceso de ayudas que en ocasiones son un abuso. Como todo en este pais. Yo he llegado a ver en madrid al atendo cargado y la señorita mama tan ricamemte llevando con una mano el carrito y con la otra parlando con el movil. En fin. De todo hay .

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    Capitán Ludd
    2 junio, 2018 at 19:32

    Buenas tardes, Lucía.

    Soy auxiliar del servicio Atendo. He leído tu artículo, así como todos y cada uno de los comentarios. Lamento mucho que tus experiencias en Barcelona y Madrid hayan sido tan poco satisfactorias. No puedo decirte a qué estación pertenezco yo, pero sí que, donde yo trabajo, lo normal no es ese tipo de cosas. En primer lugar, un o una auxiliar de Atendo no está para limitarse a pulsar botones y luego agarrar a medias el carrito, abierto y ocupado, para subirlo al tren. Tanto mis compañeros de estación como yo llevamos el equipaje (tal como consta en la normativa, 3 bultos que no superen los 25 kg. en total), así que eso de que “tenemos prohibido tocarlo”, como cuenta Marta que le dijeron una vez, es falso.

    Lo que sí que tenemos prohibido (aunque esto es una norma relativamente reciente y puede que cuando te pasó a ti aún no estuviera en vigor) es subir el carrito al tren con el niño dentro. Por motivos de seguridad, se nos obliga a bajar al niño del carrito y, o bien subirlo ya plegado, para una vez dentro sólo tener que colocarlo, o meterlo abierto y ahí echar una mano para desmontarlo. Eso de “lo tienes que plegar tú porque yo no sé y tampoco quiero que me digas cómo se hace ni sujertarte un momento al bebé” tampoco es lo habitual (o no debería). Se supone que no podemos sujetar al niño para que la madre pueda plegar el carro, pero dentro del tren, donde nadie nos ve, yo me tomo la libertad de hacerlo si veo que es lo más práctico. En fin, que hasta me salto la normativa por ayudar, pero eso es cosa de cada uno.

    Y por último, en mi estación intentamos hacer esperar a los viajeros lo menos posible. Si tenemos personas con discapacidad, naturalmente esas asistencias serán prioritarias, pero si, como te ha pasado a ti, no hay nadie más esperando, ¡vámonos que nos vamos! Yo siempre me llevo las asistencias al tren cuanto antes mejor, así tengo tiempo de realizar más servicios. O bien, para agilizar a mis compañeros, cojo un carro y me llevo dos o tres ayudas simultáneas, como el auxiliar que comentas de Atocha (eso SÍ debería ser lo habitual).

    En fin, que de nuevo, lamento tus malas experiencias con Atendo, así como las de las personas que han comentado en este artículo. Tal vez Renfe debería hacer, como decís, limitar el número de asistencias por tren, o bien aumentar la plantilla (por mí encantado de que seamos más compañeros) en vez de sobrecargar de trabajo a los auxiliares de los que dispone. Un dato: ni siquiera pertenecemos a Renfe, somos una empresa subcotratada, pero es Renfe quien decide cuántos auxiliares somos por estación.

    En fin, espero que te haya aportado algo mi comentario. Como dices que no me corte y deje uno… eso he hecho, jeje.

    Un saludo.

  • Responder
    Vanessa
    11 junio, 2018 at 14:56

    Me parece increíble y desde luego es para poner una reclamación como mínimo.
    Yo por eso aún no me atrevo a viajar sola con mi buenhijo. Pero como dice Lucía supongo que será cuestión también de con quién trates.
    Me ha parecido muy interesante y útil este post. Gracias guapa

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