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Mi hija ve vídeos de gente jugando a videojuegos en YouTube. ¿Por qué le gusta?

Mi hija ve vídeos de gente jugando a videojuegos en YouTube

Este hombre dice que ya se nos nota que nos estamos haciendo mayores, y que llegará un día en el que las nuevas tecnologías nos sobrepasarán. Él no quiere verse como nuestros padres, al borde del síncope cada vez que hay una actualización en WhatsApp. Nosotros somos la resistencia, una generación de padres que, sin ser nativos digitales, estamos al día de todo lo más moderno en lo que respecta a nuevos cacharros, redes sociales y demás avances. Yo estoy de acuerdo con él: no quiero ser una madre antigua a las primeras de cambio, pero hay una afición de las nuevas generaciones, desde bien pequeños, que ni entiendo ni comparto. Me refiero a que mi hija ve vídeos de gente jugando a videojuegos en YouTube y se siente fascinada. Y no sé por qué. Con 4 años, empezó a jugar a la Wii, una antigüedad que tenemos en casa desde hace 10 años, con 4 juegos mal contados. Al principio jugaba a cosas de deportes, mini jueguecitos de habilidad, hasta que un día su padre le puso el Súper Mario Bros y la criatura empezó a alucinar en colores. Literalmente. Porque otra cosa no, pero colorines el juego tiene un rato. Su iniciación en este juego, vino acompañada inmediatamente de la búsqueda de vídeos sobre él en la tablet. ¿Para qué? No lo sé. El caso es que en sus comunicaciones con OK Google (ella es consciente de que no saber escribir no es un impedimento para comunicarse en el medio virtual) mi hija ve vídeos de gente jugando a videojuegos en YouTube, al Mario, claro, y tiene un enganche malo con estos contenidos.

1. Hija de mi vida ¿no prefieres jugar tú? Sinceramente, si tanto le apasiona el jueguecito ¡que juegue ella! Ya trepa hasta el mueble con la torre de aprendizaje, sabe conectar la videoconsola, buscar el canal y hasta ingeniárselas si se le acaban las pilas al mando. Si va a destinar un rato de ocio a los videojuegos, al menos que sea ella la protagonista. Pero no, gran parte de las veces en las que tiene esta oportunidad, prefiere ver los vídeos de otras personas que juegan y cuelgan sus partidas en YouTube, a jugar en primera persona. No creo que lo haga para descubrir trucos y avanzar en las pantallas en las que se queda atascada y se le escapan las vidas. Más bien es como si fueran capítulos de series de dibujos animados. ¡Y está fascinada!

2. Los YouTubers tienen una boquita… Los vídeos que ella ve entiendo que están hechos por adolescentes o YouTubers jóvenes, que no están pensando en el público infantil. Vamos, para eso estamos los padres, no vamos a pretender que los de afuera se preocupen por las necesidades de nuestros hijos. El caso es que esta gente se motiva mucho con las partidas, juegan en compañía, o uno contra otro y claro, el verbo florido está plagado de palabrotas que luego la niña reproduce. Este hombre me acusa a mí de decir tacos delante de ella, yo lo acuso a él porque ciertas palabras sé que no son mías, y el día menos pensado ¡ahí está! Escuchas al YouTuber jovenzuelo repitiéndola en bucle y ya sabes de dónde la ha sacado tu criatura.

3. Son adictivos. No sé por qué, pero ella no puede dejar de mirar. En ocasiones se parte de risa con los comentarios. Otras veces disfruta de manipulaciones de la imagen, de nuevas versiones que no son las propias del videojuego y suele buscar muy alegremente con el dedito las que se han convertido en sus favoritas. Me parece una pérdida de tiempo tan grande… Ya sé que en nuestros tiempos culpábamos a la televisión de todos los males, y yo no quiero hacer lo mismo con los nuevos dispositivos y las redes sociales. Pero a día de hoy, los dibujos animados son educativos, hasta aprenden más materias que en el colegio, hay juegos geniales para adquirir conocimientos, pero cuando mi hija ve vídeos de gente jugando a videojuegos en YouTube ¿qué aprende? Por más que lo pienso, no veo nada claro qué partido puede sacar. En mi casa, esta nueva afición ha superado a la de ver el unboxing de huevos Kinder. No sé si hemos ido a peor o a mejor, porque aquella señora de la voz chillona tampoco creo que nos haya culturizado.

4. ¿Qué podemos hacer para reconducirlos? Como nos pasó con el uso de la tablet, en casa no somos de prohibir, pero es que a poco que nos descuidemos, la niña no ve un vídeo ni dos, se puede pasar horas enganchada. Sí, he hecho la prueba, no intencionadamente, sino porque el mochuelo me demandaba tanta atención, que cuando he querido reparar en lo calladita que estaba la otra ¡ya llevaba un par de horas con vídeos de videojuegos de YouTube en bucle! Primero te sientes mala madre, luego admites tu error, tu falta de tiempo, lo mal que estás gestionando el asunto, y después haces uso de ese entendimiento que tiene tu hija a los 4 años, y negocias con ella que sí, que su nueva pasión son estos vídeos, pero vamos a verlos en ratitos cortos, hasta que salgamos a no sé qué, hasta que el reloj marque tal hora… Y luego a otras actividades. Supongo que igual que estos han desbancado a los de los huevos con sorpresa, ya llegará otra moda que relegue esta nueva afición al olvido.

¿Vuestros churumbeles han pasado o están en esta fase? ¿Os sorprende tanto como a mí que se sientan tan atraídos por estos contenidos? ¿Ya somos antiguos o aún tendremos salvación?

Foto slide niño con tablet de Tatyana Vyc vía Shutterstock.

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3 Comentarios

  • Responder
    Chitin
    22 junio, 2018 at 09:29

    ¡¡¡Y lo que te queda!!! mi hijo mayor tiene 11 años y está igual de flipado con esos videos de youtube, aunque al menos él tiene cierta lógica, “mamá, así me aprendo los trucos para pasarme las pantallas…” ahí lo llevas…
    Nosotros hemos puesto límites y por supuesto, en cuanto me siento con ellos y lo están viendo, a la primera “palabra” que oigo, se acabó el video, “¡jo mamá!, es llegar tú y dice palabrotas….” q casualidad 😉

  • Responder
    Maria
    22 junio, 2018 at 13:39

    Pues nosotros seguimos con los huevos con sorpresa y las figuritas de plastilina. Y esa música machacona que se mete en el cerebro y en el momento mas insospechado me encuentro en el trabajo tarareándola 😭

  • Responder
    Mamagnomo
    22 junio, 2018 at 18:37

    Es tal y como comentas. Ayer decía yo algo parecido en instagram con mi foto joven! Jajajaja pero te quedaste en la superficie de la publicación 🤣🤣🤣

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