Ocio y viajes

Madre sola en la piscina con 2 niños. ¡Cómo ha cambiado el cuento!

Madre sola en la piscina con 2 niños

No quiero ni recordar mis infancia o juventud despreocupada al sol. Siendo de Málaga ¡allí me pasaba el año entero con bronceado! Junto con otras virtudes, esta es una de las que se me ha echado a perder con la maternidad, y cuando toca empezar a destaparse en primavera parece que tuviera las piernas muertas con el color que se me ha quedado. Pero lo de mi moreno perdido es una nimiedad frente al resto de desafíos que afronto como madre sola en la piscina con 2 niños. Sí, sola, porque este hombre es muy de secano. Ojo, no se lo puedo decir así abiertamente, porque él dice que le encanta la playa y las cosas tradicionales españolas con la llegada del buen tiempo. Pero por ir a la playa él entiende alternar a la sombra en un chiringuito o comerse una paella con vistas al mar. Así es que la acuática de la familia soy yo, y aunque aún son pequeños, estos creo que han salido a mí. Es una suerte el hecho de que no me pese esta actividad, porque es el entretenimiento estrella de este verano. El año pasado me veía incapaz de lidiar como madre sola en la piscina con 2 niños, porque mi churumbelito tenía 6 meses recién cumplidos y no estaba para los mismos juegos, las mismas horas de agua y de sol que su hermana. Así es que nos quedamos todos sin diversión. Pero ahora ¡es un disloque! Eso sí, tras mis primeros contactos de este verano como progenitora con varios mochuelos que vigilar en entorno peligroso, os voy a dejar estos consejitos para que no muráis en el intento, pero para que tampoco tengáis miedo de intentarlo.

La capa de baño de Mimuselina ¡de cuando era recién nacido!

1. Normativa de objetos prohibidos. La piscina municipal es el nuevo aeropuerto. No me refiero a que no te lleves cuchillos, navajas o granadas de mano al recinto comunitario, sino a que te pueden sorprender nuevas reglas como que está prohibido llevar ¡maguitos y flotadores inflables! Ya lo he contado en Instagram, pero cuando la noche anterior a nuestro estreno piscinero me puse a inflar inventos a pulmón ¡ni se me pasó por la cabeza que no me dejaran usarlos! Así es que antes de plantaros allí a solas, sin ayuda, y descubrir que tenéis que cargar con los 2 pimpollos a pulso, o no salir de la zona en la que el agua sólo os cubre hasta el tobillo para que ambos estén seguros, preguntad, y que sepáis que hay manguitos como estos, que no se pinchan y sí los admiten. Para el bebé, no he encontrado nada que pueda sustituir al flotador, así es que toca alternar brazos para que chapotee y algún portabebé acuático, como la Tonga por ejemplo. Así volveréis a tener las manos libres.

manguitos gomaespuma

2. Ojo con las horas del día. Y no, no me refiero precisamente a evitar las horas en las que el sol pega más fuerte, cosa que también hay que valorar al ir con niños tan pequeños. Hablo de que analicéis varias franjas horarias para comprobar la afluencia de público, de niños, de familias… En nuestro estreno, teníamos toda la piscina para nosotros solos ¡las 3! Y cuando a las 2 horas los niños ya estaban reventados de estar a remojo, cogimos los bártulos y aún no había empezado a llegar la marabunta de gente. En nuestro caso, de 10 a 12 de la mañana, incluso en domingo, hay muy poca gente, y no es lo mismo vigilar a 2 niños de diferentes edades que quieren estar en zonas distintas de la piscina, cuando sólo está el tuyo, que cuando tienes que buscarlo entre decenas de mini cabecitas similares.

3. Limita el equipaje. Con deciros que voy al gimnasio sola, con más cosas que cuando voy con los 2 niños a la piscina… Llevad lo imprescindible. No sé si soléis pasar la jornada entera, de sol a sol en playas y piscinas, pero si vais para un rato, de verdad que no se necesitan tantas cosas. Yo estoy pensando hasta en prescindir de mi propia toalla, porque total ¿cuándo se sienta una madre? Me seco mientras me ocupo de secar a una, cambiar el pañal y la ropa mojada del otro, prepararles la fruta para el hambre… No apoyo el culo en el suelo ni por casualidad. Con ropa de recambio ligera, un par de toallas, mucha protección solar, los flotadores y demás objetos imprescindibles de seguridad (gafas, gorros, sombrilla) ¡el resto no es necesario! Y es mucho más sencillo salir de casa con lo justo, que cargar como una mula con cosas que no habrás usado ni cuando llegue septiembre.

churro piscina como manguit

4. Negocia con tu hijo mayor. Como madre sola en la piscina con 2 niños, me congratulo de que desde los 4 años mi hija entienda absolutamente todo lo que le quiero transmitir. Claro que muchas veces no me hace caso ni por casualidad, pero por ahora, en cuestiones importantes y de seguridad, es bastante disciplinada, aunque para el resto de cosas sea una cabra loca. Con un bebé sólo vais a poder seguirle el ritmo, y como padres lo haremos muy gustosos, pero claro, el hermano mayor notará que siempre debe fastidiarse por culpa del pequeño. Así es que antes de salir de casa, repaso con mi bichilla el orden del día: vamos a ir los 3 a la piscina, nos lo vamos a pasar muy bien, podrá entrar en la pequeña y en la mediana, pero no en la grande, porque mamá no puede vigilarla allí (si no le echamos la culpa al bebé mejor. En mi caso le digo que mamá no hace pie, que es verdad), que no podrá correr por el bordillo, que debe obedecer a lo que le diga el socorrista, no separarse de mí ni perderme de vista, que estaremos un ratito, hasta que la aguja llegue a tal hora, y después volveremos a casa para hacer otras cosas. Funciona divinamente. No la lía cuando no puede hacer alguna cosa que previamente hemos pactado como que no se haría, y no reclama quedarse más tiempo cuando toca irse. No sé si es la suerte de los primeros días o que de verdad está dispuesta a ceder en ciertos deseos por tal de que volvamos con frecuencia a la piscina.

5. ¡Hagamos nuevas amistades! Aunque suene interesado, a base de ir a diario a la piscina, habrá otras familias con las que coincidáis. Que serán gente maja, igual de atareados que vosotros, con sus propios niños que vigilar, pero oye, que igual os pueden echar una mano en caso de necesidad. Como por ejemplo ¡que haya que ir al baño a hacer pipí! Y echarle un ojito al menos a uno de los niños. O no tener que sacar a la mayor del agua. Confiemos en el género humano, porque no puede ser que estemos pensando en secuestros y catástrofes varias. Vamos, a mí me piden vigilar a un niño ajeno en la piscina y lo miro más que a los míos propios. Y si no, probad suerte con el socorrista Sobretodo porque en horas que no sean puntas y si se encuentra con poco trabajo, como cuando vamos nosotros, igual os hace el favor y no tenéis que desmontar todo el tinglado para hacer aguas. Si nadie os los puede vigilar, pues todos al baño o a donde sea. Lo que no podemos es dejarlos solos, que los disgustos acuáticos acechan a la vuelta de la esquina.

¿Cuál es el progenitor acuático en vuestra casa? ¿Os da miedo ir a solas con los niños a la piscina?

Esto te puede interesar

3 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    25 junio, 2018 at 08:47

    En nuestro caso la de secano soy yo jaja y es mi pareja quién se atreve con los dos solos en la piscina, yo sola no les he llevado nunca, me angustio solo de pensarlo. Hasta que no aprendan a nadar bien me niego.

    Lo de los flotadores hinchables… tendrá su lógica no digo que no, pero me sorprendió esa medida, ya te lo dije en Instagram

  • Responder
    Fiona
    25 junio, 2018 at 10:17

    Yo tengo un bebé de 10 meses y con los manguitos Delphin (los de la foto que has puesto) se mantiene a flote y nada él solito perfectamente, ¡así que supongo que para tu mochuelo también servirán! (Al principio tiene que pillarle el truco para no tragar agua)

    • Responder
      Fiona
      25 junio, 2018 at 10:19

      Y para el bebé también puedes usar churros y conectores dobles de churros y hacerle un lazo o un flotador y meterlo en medio.

    ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.