Embarazo semana a semana

¿Las vitaminas prenatales son necesarias? Diferencias en mis 2 embarazos

vitaminas prenatales son necesarias

Hoy retomo un tema que me dejó una mijita mosqueada durante mi segundo embarazo. Cuando éramos primerizos y acudimos a una visita preconcepcional con mi médico de cabecera, la señora nos dijo que no había que hacer cosas especiales para buscar un bebé, más allá de las prácticas habituales para este fin, llevar una vida saludable, sin excesos, evitar los alimentos con riesgo de toxoplasmosis y, sobre todo, empezar desde el primer momento a tomar un complementos de ácido fólico. Todo era muy sencillo, el ácido fólico era muy barato y de ingesta fácil. Cuando entré en el segundo trimestre del embarazo, llegó a mi vida el conocimiento de que las vitaminas prenatales son necesarias para el embarazo, así es que me cambiaron mi barato Yodocefol (cuyo coste cubría en gran parte la Seguridad Social) por otro suplemento muchísimos más completo, sin financiación alguna y que me costaba 18 euros al mes. Lo seguí tomando hasta el final del embarazo y durante los primeros meses de lactancia. Hasta que un buen día lo abandoné, porque la lactancia se estaba prolongando mucho más allá de los 6 meses “reglamentarios” y aquello era un gasto al que yo no le veía sentido. Pues bien, cuando me quedé embarazada por segunda vez, se me desbarajustó mi creencia de que las vitaminas prenatales son necesarias. Por todos estos motivos.

1. Yodocefol

Era el suplemento de ácido fólico que estuve tomando desde que empezamos a buscar el embarazo y hasta llegar al segundo trimestre. La necesidad del ácido fólico está fuera de toda duda, aunque con una dieta sana en principio deberíamos tener la cantidad necesaria. Pero no está de más prevenir y tomar el complemento, ya que su gran beneficio es prevenir los defectos en el tubo neural del bebé ¡y eso no está pagado! Yo empecé tomando otra marca en el primer embarazo, Acfol, que era la que me recomendó la médico de cabecera. Pero en la primera visita con la matrona me cambiaron al Yodocefol, por contener también yodo y una cantidad de ácido fólico más ajustada a las necesidades de una embarazada. Estas recomendaciones fueron exactamente igual durante los dos embarazos.

2. Mis vitaminas prenatales son necesarias ¡y las pienso pagar!

En el primer embarazo, el Femibion (otras habréis tomado Natalben o Gestagyn, que es todo más o menos lo mismo pero cada uno de su marca) se me prescribió sin receta para el segundo trimestre, para el tercero y para la lactancia. Me dio un dolor terrible enterarme de que debía pagarlo por completo y que una cajita me duraría sólo un mes. Pero yo era primeriza, con una alimentación que no era para tirar cohetes y más valía prevenir y que a mi bichilla no le faltase de nada. Por este motivo, al entrar en el segundo trimestre con mi churumbelito, le comenté a la nueva matrona si íbamos a cambiar el Yodocefol, porque las vitaminas prenatales son necesarias, aunque caras. Sin pelos en la lengua me dijo que ya no se solían recomendar. ¡Horror! ¿Es que eran malas? No, nada de eso, es que habían descubierto que la mayoría de las embarazadas decían no poder pagarlas, y al no estar financiadas, no querían presionar más a las madres. Con lo cual, si a mí me parecía bien, podía continuar con el Yodocefol hasta el final del embarazo. Y si lo creía conveniente y me las quería pagar pues volver al Femibion o a cualquier suplemento parecido. Mal no me iba a hacer, pero imprescindibles tampoco eran. ¡Ole y ole! Pues nada, a desempolvar mi título de embarazada sabelotodo y a decidir si las compraba o no.

3. ¿Y qué hice?

Pues en el primer embarazo, ni se me ocurrió cuestionar la idoneidad o no de las vitaminas prenatales. Sinceramente, lo mío es ir al médico y confiar en lo que me recomiendan los profesionales, que para eso han estudiado y supuestamente quieren lo mejor para que los pacientes no estemos atestando las salas de esperas con tontadas. Pero al toparme con esta información en el segundo ¿en qué matrona debería confiar? ¿En la que consideraba indispensables las pastillas o en la que las veía como un complemento que tampoco iba a solucionarme nada? Pues como futura bimadre tonta, allá que las seguí comprando y las tomé hasta que tras el parto se me agotó la última caja que tenía en casa. Lo de usarlas durante la lactancia lo descarté, porque con estas directrices ya me parecía un gasto excesivo, pero ante la duda ¡yo vivía más feliz con mis vitaminas!

¿Habéis tenido opiniones distintas respecto a algún aspecto para hacer supuestamente más seguro vuestro embarazo? ¿Cómo sabéis en qué criterio confiar? ¿Tomasteis vitaminas durante la preñez o confiasteis en vuestra buena alimentación?

Foto slide, vitaminas de Antonio Guillem vía Shutterstock.

Esto te puede interesar

9 Comentarios

  • Responder
    Nueve meses y un día después
    20 septiembre, 2018 at 08:27

    Yo en el primer embarazo igual, aunque llego cambié a Yodocefol. En el segundo creo que Yodocefol del tirón jajaj. Lo del yodo además creo que ya no está tan Claro… Además es que yo soy muy de me las tomo un día sí no sé cuántos no. Jajaja. Mal no hacen pero yo creo que una dieta sana basada en fritas y verduras a saco es infinitamente más relevante.

  • Responder
    Lidia
    20 septiembre, 2018 at 09:30

    Yo con el primer embarazo fui algo descuidada y empecé a partir del segundo mes con el ácido fólico. No tenía ni idea de q había q tomarlo hasta que fui la primera vez al ginecólogo.
    Luego empecé con Femibión pero me lo tomé de manera muy irregular…de hecho una caja de 3 meses me duro todo el segundo y tercer trimestre y los 2 primeros meses del bebe. Pensaba que yo ya me alimento muy muy sano e intuitivamente y q no me haría falta… de hecho el primer mes me apetecia comer alimentos ricos en ácido fólico y yo no entendia porq tenía “antojo” de esas cosas.
    Con el segundo embarazo ha sido distinto y no hay un dia que no me tome las pastillas (Femibión 1 hasta la semana 12 y luego Femibión2) Son las más caras que hay en mi farmácia pero también las más completas. Para empezar me quedé embarazada todavia amamentando, lo de comer tan sano pues ya no tengo tanto tiempo como antes de cocinar tanto y por último el primer trimestre y parte del segundo fue horrible de náuseas q me daba asco todo y sobretodo la comida sana no la podia ni ver…asi que aquí si vi muy necesario lo de las pastillas.
    A parte del Femibión me tomo una pastilla de Cranberries concentrado para prevenir infección de orina (q tengo tendencia). La verdad parezco una abuela por las mañanas con las 2 pastillas de Femibión + la pastilla de Cramberries 😀

  • Responder
    Sara
    20 septiembre, 2018 at 10:27

    Yo, por si acaso, hago lo que me dicen los médicos, pero a veces se me olvidaba tomarlas! Con respecto a lo que comenta Lídia de los arándanos, existe una sustancia que va mucho mejor, la manosa. Yo estoy tomando por prescripción médica Manosar y es lo único que realmente es eficaz para las cistitis e infecciones de orina de repetición, se utiliza hasta en niños. De verdad que merece la pena y realmente funciona, te evita tener que tomar el antibiótico monurol en el embarazo, que siempre es más agresivo. Un saludo!

  • Responder
    Irantzu
    20 septiembre, 2018 at 10:47

    Yo creo que los de las vitaminas son un poco saca cuartos, lo más importante antes del embarazo es el ácido fólico. Es fundamental que sea antes, mínimo un mes. A mí me hacían análisis y luego el médico decidía si tenía que suplementar con algo. Yo tuve que tomar hierro.

  • Responder
    Carolina mamá ríe
    20 septiembre, 2018 at 11:14

    Hombre, necesarias no creo yo que sean ¿cuántas chicas se quedan embarazadas sin saberlo, sin planearlo y algunas hasta sin quererlo? me extraña que tomen vitaminas.
    En casos como el mío, más que premeditado en todos los aspectos habidos y por haber, me he atiborrado de vitaminas de principio a fin, así tengo el lustre que tengo jejejeje.
    En mi caso siempre tomé profemme, natalben o gestagyn preconcepción y después todas sus variantes y ahora estoy tomando también Vit D por separado que la tengo bajo mínimos.
    Bueno y el padre de mi criatura tampoco se ha escapado jejejej, pero a él le ha venido muy bien para culpar a las vitaminas de sus kilos de más.

  • Responder
    Fatima
    20 septiembre, 2018 at 12:28

    A mi de esas vitaminas ni me hablaron, solo tome yodocefol, hierro en el 2 trimestre y para tiroides

  • Responder
    Bea
    20 septiembre, 2018 at 15:43

    Yo estoy terminando mi primer embarazo, me recomendó la matrona las multi vitaminas y probé 4 marcas, todas me hacían vomitar así que sigo tomando solo el ácido fólico. Y no he tenido ni un problema de salud, ni el bebé tampoco.
    Me agobié un poco por no poder digerirlas…

  • Responder
    Sandra
    20 septiembre, 2018 at 19:08

    Yo las estuve tomando durante el embarazo pero en la lactancia he pasado… Eso sí, el hierro tras la cesárea lo tomaba rigurosamente…

  • Responder
    Ana María
    20 septiembre, 2018 at 23:23

    Hola!!

    Desde que dejé la píldora para buscar un embarazo empecé a tomar ácido fólico, que me mandó el médico de cabecera en Huelva, y al mudarme a Burgos cuando me quedé embarazada, o al venir 5 meses antes, no lo recuerdo bien, me mandaron yodocefol, y no he tomado nada más porque no lo he creído necesario, aparte que mi alimentación era bastante equilibrada y adecuada.

    Gracias por tu blog, Lucía
    Saludos a todos

  • ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.