Parto y postparto

El postparto no acaba con la cuarentena. ¡Alucina!

postparto no acaba con la cuarentena
  • A medida que avanza tu experiencia como madre primeriza, como bimadre, como progenitora de familia numerosa o más, es frecuente que acabes haciendo descubrimientos asombrosos en relación a tu vida maternal: que eso de dormir como un bebé es cosa de las películas; que la lactancia a veces duele mucho; que tu libido puede darse de baja y tardar una eternidad en volver; que hay bebés que no quieren ni chupetes ni biberones, y que el postparto no acaba con la cuarentena. ¡Ay! La cuarentena. La primera vez que fui madre, con un embarazo de cine, un parto de lo más fácil y una recuperación física sin ninguna molestia, yo estaba convencida de que sí, de que 40 días después del parto iría a mi última revisión con la matrona y me diría: “Niña ¡ya estás como nueva!”. Y hala, a seguir viviendo mi juventud como si la maternidad nunca hubiera hecho mella en este cuerpo (ni en esta mente). Pero no, mi primer postparto duró exactamente 17 meses y este segundo ¡19! Debe ser que la edad se nota y mira, incremento el tiempo de recuperación en un par de meses por cada 3 años que dejo pasar entre parto y parto. Y es que la gente se ríe cuando me ve con niños medio criados diciendo que aún estoy de postparto, pero de verdad, la normalidad tarda muchísimo en volver a cantidad de aspectos de mi vida.

1. ¿Cuándo vuelve la menstruación?

A mí, la lactancia me deja en barbecho una eternidad. En el fondo, siempre digo que mi cuerpo es sabio, y que con las criaturas demandantes e inquietas que he parido, debe entender que no estoy para más crianzas, unas pegadas a otras. Así es que yo respeto sus ritmos, y curiosamente, la vuelta de la menstruación tras el parto (a los 17 meses de haber nacido mi bichilla y a los 19 después de que el prematurito se tirase al mundo) han marcado el final de la recuperación física ¡y mental! La revolución hormonal de la lactancia, no es que prolongue el periodo de infertilidad tras dar a luz, es que altera otras variables de la ecuación. Aún así, hay madres que dan el pecho a quienes la regla las sorprende en un abrir y cerrar de ojos. Tanto una menstruación temprana como una muy tardía, todo es normal.

2. El interior de tu cuerpo

No he vivido ninguna tragedia en los partos: ni desgarros, cesáreas, ni desarreglos que hubiera que cuidar especialmente. El suelo pélvico estará medio normal, porque no me orino encima ni me ha provocado otros inconvenientes. Lo que sí ha variado muchísimo es la sequedad de esa zona. Hasta 3 semanas antes de tener la regla, la lubricación vaginal era inexistente por completo. Ni un poco de flujo, ropa interior siempre seca, y de repente, al ir a orinar, empezó a caer flujo a borbotones. Ahí empecé a sospechar que mi cuerpo andaba llegando al fin de este barbecho y confirmando que el postparto no acaba con la cuarentena, pero ya se acercaba a su fin. Efectivamente, pocas semanas después menstrué por primera vez. Mis reglas nunca han sido dolorosas, ni abundantes, y tras los partos no se han modificado. Lo que sí han hecho es pasar de ser absolutamente a regulares a un descontrol de fechas. Al menos tras tener a la niña. Ya veremos cómo se sigue desarrollando el proceso actual, pero de momento va mega alterado, con hasta 3 semanas de retraso.

3. El cansancio y otras incapacidades

No puedo asegurar que este desbarajuste se deba a que el postparto no acaba con la cuarentena, y no al mal dormir de mi mochuelo desde que nació. El caso es que la lactancia a demanda es un gran invento para nuestra especie, pero mientras con la niña era absolutamente milagrosa (ella enganchaba la teta mientras colechábamos, las veces que necesitara y yo apenas me desvelaba unos segundos) con el niño ha sido un trastorno terrible para poder dormir. En mis mejores noches, he dormido 4 horas muy interrumpidas hasta que cumplió los 18 meses. Y he sobrevivido, pero de aquella manera. Lo justito para tirar hacia adelante pero bastante desmotivada para hacer otras actividades, sobre todos aquellas que quisiéramos planear más allá de las 8 de la tarde. Allí yo ya no era persona. A mí que me perdonen, pero esto también es postparto, porque no te pareces en nada a la versión original de ti misma.

4. El género masculino

O el femenino, que hoy hay familias de todo tipo. Da igual cuáles sean tus gustos en cuestiones de sexualidad, porque cuando el postparto no acaba en la cuarentena, la comprensión del otro progenitor puede sufrir alteraciones muy graves. Creo que todos los que hemos ido alguna vez a los cursos de preparación al parto, hemos salido de allí con la idea de que esos 40 días, que antes de parir te parecen una eternidad, y una vez en el paritorio te pueden parecer un visto y no visto, marcan la fecha tope en la que el amor y el contacto físico volverán a nuestras vidas. Y puede que sea así, pero también puede que esos intereses por los entretenimientos de ese tipo, no vengan ese mes, ni al siguiente, y puede que ni al próximo año, y mejor dejemos de contar ya los meses llegados aquí. Cada madre sabrá las ganas que tiene de junteras, las fuerzas, el interés… No es que ya no los queramos. No es que el bebé haya llegado para apartarlos de nuestras vidas. Es que ahora las prioridades son otras, el descanso muy justo y las horas del día las mismas. Y a veces todo esto es complicado de encajar.

También podéis estar tranquilos en cuestiones de infidelidades, porque si te toca uno de estos postpartos que matan hormonas alegres a tutiplén, no vamos a estar interesadas en vosotros, pero tampoco en el muchacho al que hayan elegido como hombre más atractivo del planeta este año. No es no, para vosotros y para todos los demás. Tras el nacimiento de la niña, yo creí haberme quedado estropeada en este sentido para siempre ¡horror! Porque no es que la libido hubiera bajado ¡es que parecía que jamás hubiera estado presente en mi vida! Y como la pareja no está teniendo esa revolución hormonal, ni esa lactancia que te chupa las humedades y media vida, pues no lo comprende. Por más que se lo expliques y por más comprensivos que hayan mostrado ser en otras etapas de la vida. Igual un día decidís hacer un esfuerzo por retomar estos asuntos, y de verdad, como no le pongáis ganas de verdad, como lo hagáis por cargo de conciencia o por cualquier sentimiento de culpa ¡no saldrá bien! Y encima ¡habréis perdido 10-20 minutos de sueño! Ay, dejadlo correr, que todo llegará.

5. Trastornos mentales cuando el postparto no acaba en la cuarentena

Si hemos tomado la decisión de convertirnos en madres voluntariamente, ha sido un bebé deseado, seguro que creímos que tras el parto todo sería amor y felicidad a espuertas. Y sí, con el mochuelo se te cae la baba y pierdes el raciocinio, no teniendo pensamientos ni miramientos para nada más (y si no que le pregunten a tu pareja, que si tú estás cegada ya describirá él la situación a la perfección). Pero la felicidad y las demandas de la criatura pueden absorberte el seso de tal manera que no veas más allá de ti y de tu hijo. La prioridad será el niño, todo girará en torno a él, renunciarás con alegría a tus aficiones, a tus salidas de casa, hasta a tu vida laboral, porque tú eres la más madre del mundo. Y cuanto más asfixiante te parezca la maternidad, mejor madre creerás que vas a ser. Y de repente, un día estallas y ves que no, que el hecho de que tú no tengas tiempo ni para respirar, ni para ducharte, no va a beneficiar especialmente a tu hijo. Descubres que es el momento de buscar ayuda, de delegar, de compartir responsabilidades y crees que has sido medio tonta por haber querido tirar del carro tú sola. En fin, de todo se aprende, aunque a veces repitas maternidad y te veas reincidiendo en alguna de estas lagunas negras.

Para mí, todo esto es postparto. Es una fase de la maternidad larga, que no se acaba cuando se te caen los puntos o te dan permiso para bañarte en la playa, sino que dura infinitamente más y tiene aspectos que no son meramente físicos. ¿Cuánto diríais que duró vuestro postparto real?

Foto slide post parto vía Africa Studio en Shutterstock.

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1 Comentario

  • Responder
    mimamaesnovata
    1 octubre, 2018 at 12:48

    Que identificada me siento! Yo que tuve a mi segundo retoño hace 9 meses aún creo que no he salido del todo del postparto. Para recuperarse físicamente y para adaptarse a la maternidad y a todos los cambios que ella implica, desde luego hace falta mucho más de 40 días.
    Yo por mi parte, y con lo que odio tener la regla, envidio a las mujeres que como tú os habéis pasado muchos meses sin verla después del parto. En mi primer embarazo, y aún dando lactancia materna exclusiva la regla me volvió a los 3 meses de dar a luz, en este Segundo todavía antes, a los 2 meses ahí estaba mi amiga de nuevo😓… cada cuerpo es un mundo

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