Lactancia

5 verdades y mentiras sobre la lactancia materna. ¿Por qué elegí la teta?

5 Verdades y mentiras sobre la lactancia materna. ¿Por qué elegí la teta?

Estoy a puntito de cumplir 5 años de lactancia ininterrumpida. ¡Es que lo pienso y no me lo creo ni yo! Tras las complicaciones iniciales, el llegar a la lactancia prolongada, para tenerle miedo a la lactancia en tándem y plantarme aquí, con 21 meses del segundo hijo sin que nunca hubiera finalizado la lactancia con mi bichilla, esto es como para vivirlo, vamos. Que me lo llegan a decir en aquellos primeros 3 meses de dolores insoportables y le hubiera retirado la palabra de por vida al que estuviera intentando animarme de esa forma. Cada vez que voy al médico por algún asuntillo surge el tema del destete. Que cuándo pienso destetar al niño, o cuánto tiempo más le pienso dar el pecho. Y cuando les digo que es que yo no pienso nada, que no tengo una fecha en el calendario, ni me he marcado batir ningún récord mundial, simplemente vamos haciendo y como esto lo facilita todo ¿para qué la voy a finalizar unilateralmente y complicarme la vida? A mí se me desteta el niño y ya os aseguro que no voy a sufrir ningún trauma, ni me voy a morir de pena por la separación. Pero como darle el pecho no me supone un esfuerzo sobrehumano, y encima me permite criar con más tranquilidad, por ahora no seré yo la que fuerce el destete. En este tiempo he escuchado tantísimos comentarios, tantas verdades y mentiras sobre la lactancia materna, que me he animado a recogeros unas pocas para que valoremos todos hasta dónde llega nuestra ignorancia y esa afición malsana por criticarlo todo ¡sin saber!

1. Las madres de teta somos mejores madres que las de biberón

¡Ole y ole! Esta es como para salir por la puerta grande. A mí que vayan encargando una grúa para sacarme a hombros por madre devota, dedicada, que lleva 5 años con la teta en la calle por el bien de sus criaturas. ¡Y por el mío propio! Perfecto, supongamos que soy la madre del año por haber dado el pecho, pero ¿es que los niños se crían sólo con la teta? ¿No necesitan más atenciones, cuidados, inversión de tiempo, dedicación, juegos, amor, roce, cariño apego, que el de la teta? Soy la primera en defender la lactancia materna, por todo lo que me ha ayudado para establecer el resto de vínculos, pero vamos, de ahí a pensar que soy mejor madre… ¡Si soy un rollo de muchacha! No molo nada, me enfado, voy a siempre atareada de un lado a otro, apenas juego. Los niños me han salido sanotes, eso es verdad. Y sí, creo que los beneficios de la lactancia les han ayudado a no enfermar hasta los 11 meses la niña, y los 8 meses el prematurito (que teniendo hermana en edad escolar poco ha cogido el pobre). Son niños de mocos contados y enfermedades sin gravedad. Pero ahora no puedo saber si con el biberón se hubieran criado exactamente igual. Yo confío ciegamente en todos los estudios que divulgan las excelencias de la leche materna (mayor inmunidad, menos obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares), porque no tendría sentido que se empeñasen en promover algo que es gratis, que no nos pueden vender y con lo que no se obtiene un beneficio económico para terceros.

2. La teta es más práctica

Para mí sí. En esto no tengo dudas. Es un cacho de tu propio cuerpo que siempre va contigo, que siempre está preparado para usarse, que no necesita cuidados especiales, que no te lo puedes olvidar. Yo pienso en cargar con biberones, polvos, termos y demás bártulos a la calle y se me ponen los pelos como escarpias. O que sales de casa y te alargas para volver y no habías salido con tantas provisiones. ¡O te cae una nevada y te quedas aislada en un bosque! Venga, por idear dramas que no quede. Pienso en tener que levantarme infinitas veces por las noches para ir a la cocina, preparar biberones, pasar frío por el pasillo y aguantar a un bebé que llora hasta que termino el proceso ¡y creo que lo que tiene mérito es criar con biberón! Porque con la teta me quedo perreando en la cama, hecha una bola con la criatura abrigada, se saca la teta y hala ¡a descansar se ha dicho! Dicen los vecinos que mis criaturas no lloran ¡porque no les da ni tiempo a soltar el primer quejido de reclamo y ya se encuentran la boca atascada con la teta! Ya no tienen motivo para quejarse de nada más, y todos a dormir.

3. La teta es más barata

¡Tengo serias dudas! Ay, de entrada la teoría parece acertada porque no vas a comprar ni biberones, esterilizadores, leche de fórmula a kilos, termos, dosificadores, cepillos de limpieza… Vamos, lo que vienen siendo todos los accesorios del mundo que se han ideado para facilitar la tarea de la alimentación. Pero en la práctica… ¡como madre lactante yo he comido una barbaridad! Hasta el punto de adelgazar durante el embarazo y engordar a lo burro durante la lactancia. Una ansiedad, un hambre desmedida, unos antojos de cosas insanas… No sé si esto desequilibraría nuestra cesta de la compra, pero también he hecho uso de cacharritos más costosos como el sacaleches, bolsas y botes de almacenaje para leche materna, los discos de lactancia, los sujetadores de lactancia, ropa de lactancia (poca, pero alguna he tenido), cremas de lanolina para las grietas, pezoneras… No me he puesto a ajustar cuentas y no sabría decir si todo esto ha sido más o menos caro que alimentar a los niños a base de biberones. Claramente, aunque la lactancia me saliera más cara, seguiría optando por ella una y 1.000 veces, pero recuerdo que en los cursos de preparación al parto nos decían que la teta era gratis y no es 100% real. Sí, se pueden prescindir de todos estos cacharros, y extraerte leche con la mano, o sacarte la teta por debajo de la camiseta, pero creo que antes o después todas acabamos cediendo a alguna de estas comodidades que nos faciliten la rutina.

4. Los niños de teta están enmadrados y son muy dependientes

¡Ojalá! Con el pequeño, que es una lapa de cuidado, aún tengo que seguir en observación para ver cómo evoluciona, pero con la niña ¡es la imagen del desapego! Independiente desde bien pequeña, poco cariñosa, sin ningún tipo de mamitis, no es celosa, es una espabilada de cuidado, y sí, fue lactante durante 3 años y medio pero es una mala bestia como cualquier otro niño. De verdad, pasad de este tipo de comentarios: si tenéis niños cariñosos, ya sean de teta o de biberón, será por su forma de ser y así serán eternamente. Y si son autónomos desde que echan a andar, la lactancia no va a ser un lastre en sus vidas. Todo eso de que no os los vais a poder despegar y que les estáis entorpeciendo para el futuro es una soberana chorrada. Y a las pruebas de mi casa, que son muy fiables, me remito.

5. A partir de los 6 meses la leche materna ya no alimenta

Oye, cuando era primeriza esto me generaba inquietud, porque yo veía que la niña crecía una barbaridad y nos hacían la ola en el pediatra cada vez que íbamos, pero por la calle te encontrabas a la gente hablando de los biberones para complementar, de los cereales industriales… Me hice la loca, pasamos a la alimentación complementaria manteniendo las tomas de lactancia a demanda que pedía y todo salió rodado. ¿Se alimentaba de la comida y no de la teta? No podría decirlo. Y entonces llegó mi mochuelo a confirmar que la teta alimenta a tu hijo así tenga 3 meses, 6 meses, 12 años o esté saliendo de un divorcio con 40. O sea, siempre. Y lo he descubierto con este porque cuando iniciamos la alimentación complementaria era médicamente imposible que ese cuerpazo fuera cogiendo kilos con 3 cucharadas de puré de verduras en todo el día. Vamos, que este ha engordado hasta lo que es hoy (casi 13 kilos con 20 meses) por la teta y el resto ahí está, de complemento, cada vez con más entusiasmo, en mayores cantidades, pero hasta que no cumplió el año, lo que comía era de risa. Si lo hubiera destetado os aseguro que este no hubiera sobrevivido ni 3 días con las 3 cucharaditas de puré de verduras con pollo.

Y hasta aquí, otros asuntillos de mi experiencia como madre lactante. ¿Qué otros mitos habéis desterrado vosotros a partir de vuestras vivencias personales?

Foto slide lactancia por Vasilyeva Larisa vía Shutterstock.

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5 Comentarios

  • Responder
    Carolina mamá ríe
    17 octubre, 2018 at 09:32

    En mi pueblo van a quitar a San Juan de la Cruz de la plaza y me van a poner a mi con la teta al aire…no por ser mejor madre que nadie, si no por las veces que se me ha visto con el niño enganchado. Yo si creo que sea más barato, sobre todo si pasas de ciertas cosas; ni cojín de lactancia, ni pezoneras, ni crema de grietas, ni ropa especial…Por aquí vamos para 7 años.

  • Responder
    Ana Amelia
    17 octubre, 2018 at 22:17

    Me encanta como escribes, te leo los artículos enteritos y eso que no me gusta leer! Totalmente de acuerdo contigo aunque yo he adelgazado 🙂

  • Responder
    Ana María
    17 octubre, 2018 at 23:40

    Hola Lucía 🙂

    Pues nosotras llevamos 2 años y pico y la verdad que gracias a la teta hemos podido medio dormir con los cólicos (los 3-4 primeros meses), y calmarla por los gases, dientes y todo lo demás sin tener que salir de la cama, con todo el frío de Burgos, aparte de lo que dices respecto a la alimentación complementaria, que desde los 6 meses al año la niña no comía mucho que se dijera, y la teta pues la alimentaría, claro. La verdad que yo nunca me planteé una fecha para el destete y aquí seguimos hasta que ella quiera, y lo peor creo que ha sido durante el embarazo este verano (que por desgracia terminó en aborto a las 10 semanas o así) que me dolía mucho y ella creo que algo notaría diferente que apretaba más de lo normal, pero si hubiera seguido el embarazo me veía dando la teta a los dos (ya te pregunté sobre eso por correo; muchas gracias de nuevo 🙂 ).
    Lo que sí he visto diferente en otros niños es que ella no tenía más que moverse, desde que nació porque ha dormido conmigo desde la primera noche de vida (no por propia decisión sino porque no había manera de que dejara de llorar si no era pegada a mí) y en cuanto se movía o la notaba un poco inquieta la ponía en el pecho y a seguir durmiendo, y así cuando estaba dormida ella no se despertaba porque no le daba tiempo, que si tengo que preparar biberones tengo la juerga montada toda la noche 🙂
    En fin, que en mi caso aparte de tenerla en brazos con la teta a su disposición todo lo que ha querido y más, con todo el cariño físico que eso supone, me ha facilitado tanto tanto la vida.. y sobre todo las noches, que sólo de pensar en haber tenido que preparar biberones por la noche me da algo..
    Yo para la lactancia compré un sujetador para cuando saliera a la calle en verano (que en invierno no suelo usar) y la ropa que llevaba me permitía usarlo de forma cómoda, un cojín de lactancia que hemos usado hasta hace unos meses, un sacaleches porque trabajo una tarde a la semana y era necesario desde que la niña tuvo 2 meses, y creo que ya está, con lo que creo que ha sido más barato que el biberón. La verdad que me he ido apañando con mi ropa, que no es nada estrecha, y procurando usar la ropa que tenía, o que he tenido que comprar, de forma que pudiera sacar bien la teta.

    Gracias por el blog 🙂

  • Responder
    Ana María
    17 octubre, 2018 at 23:55

    Hola Lucía 🙂

    No sé qué ha pasado que me ha fallado internet y se ha perdido el comentario..

    Nosotras llevamos más de 2 años con la teta fuera y en nuestro caso nos ha facilitado muchísimo la vida y la crianza, aparte de todos los beneficios que conlleva la lactancia materna; las noches han sido mucho mejores porque por mucho que llorara (por cólicos, dientes, gases, malestares varios..) ahí estaba la tetita y los brazos de mamá (o de papá cuando ya mamá estaba desesperada) para calmarla; no he comprado más que un sujetador de lactancia para cuando saliera a la calle en verano (que en invierno no uso sujetador) y con la ropa me he ido apañando con la que tenía o comprando cosas compatibles con sacar la teta, sí me pareció muy útil el cojín de lactancia y lo hemos usado hasta hace unos meses, igual que fue necesario tener un sacaleches porque una tarde a la semana trabajo y desde que la niña tuvo 2 meses fue imprescindible.
    A mí no me han dicho mucho que cuándo voy a dejar la teta, ni los médicos (quizás porque donde vivo el personal sanitario está muy concienciado y promocionan la lactancia), pero cuando me han preguntado o sugerido que la niña ya está muy grande pues les he dicho que será hasta que ella quiera, y que el jugador ese del betis estuvo con la teta hasta los 7 años o así y mira qué sano está 🙂 A mí no me esclaviza dar el pecho ahora, que sólo son dos tomas, y antes a demanda lo hacía muy a gusto porque me encanta tenerla en brazos.
    Lo único que he notado para peor es cuando me quedé embarazada en verano (que tuve un aborto en el primer trimestre), que me dolía mucho y creo que ella notaba algo diferente y apretaba, pero a pesar de eso pensaba que en un tiempo se pasaría y me veía ya dando la teta a dos (y gracias, Lucía, por darme un poco de luz sobre estas cuestiones por correo).
    En fin, que a mí me parece que es una experiencia que merece la pena y que facilita mucho la crianza y la vida en general.

    Gracias por tu blog 🙂

  • Responder
    Ana María
    17 octubre, 2018 at 23:57

    Bueno.. pues al final sí que se publicó.. no entiendo qué ha pasado.

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